7 grandes compositores de la industria de los videojuegos

Repasamos en este reportaje siete de los más grandes compositores musicales de la historia de los videojuegos

Repasamos en este reportaje siete de los más grandes compositores musicales de la historia de los videojuegos.

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Una de las cosas que más me gustan de los videojuegos es la unión que se produce en ellos entre tecnología y distintas modalidades artísticas. Grandes ilustradores, diseñadores y programadores se dan la mano para crear obras imperecederas que recordaremos siempre. De todo este conjunto de artistas, y no solamente dentro del mundo de los videojuegos, me gusta valorar especialmente a los compositores. Y no es porque su trabajo sea más importante que el de los ilustradores o diseñadores de niveles, por poner un ejemplo; es debido a que sus obras llegan a acompañarme más allá de los videojuegos.

Puedo disfrutar de sus creaciones en cualquier instante en el que quiero inspirarme, emocionarme o simplemente recordar, no solo momentos de grandes títulos, sino también la sensación que tenía al vivirlos. Las bandas sonoras de los videojuegos me acompañan continuamente, incluso mientras escribo estas líneas. Es por ello que he querido realizar un reportaje sobre alguno de estos creadores que me acompañan en la vida.

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En este caso no esperéis ningún tipo de ránking: no es mi intención decir cuáles son los los mejores, ni siquiera mis favoritos. Y no es debido a que no formen parte de ninguna de estas listas, sino porque hay tantos y tan buenos que simplemente he hecho una selección que podría incluso considerarse aleatoria, pero con la que es imposible fallar. Una lista de compositores que entraron en la industria de los videojuegos y que dejaron huella en ella. Creadores de obras que seguimos recordando y tarareando desde hace más de 20 años o que acabamos de descubrir este mismo año. Simplemente, artistas.

Nobuo Uematsu

La carrera del compositor Nobuo Uematsu ha estado siempre muy ligada a la saga Final Fantasy

Tan claro es mi objetivo de crear una lista que no tenga ningún orden concreto que he empezado por el que estaría en lo más alto de cualquier otra clasificación: el que para muchos es el mejor de toda la historia. Nobuo Uematsu es un compositor japonés conocido por su aportación a la saga Final Fantasy. La historia de Nobuo empieza con él estudiando música de forma autodidacta, tocando el piano desde los 12 años.

Mucho más tarde, tras acabar sus estudios universitarios y de forma casi accidental, un empleado de Square le preguntó si estaba interesado en participar en la creación de música para alguno de los proyectos del estudio. En ese momento, nuestro artista trabajaba en una tienda de alquiler de instrumentos: Uematsu aceptó dicha propuesta como un trabajo secundario y sin ninguna intención de convertirse en el gurú que es hoy en día.

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En 1985 Uematsu se une a Square y participa en la creación de la banda sonora de algunos proyectos menores de la compañía. Su fama y su ya longeva carrera en la composición no despegará hasta 1987 con Final Fantasy, habiendo tomado parte en la mayoría de los títulos numerados de la franquicia como compositor principal o realizando algún tema: su última colaboración en la aclamada saga de rol ha sido en Final Fantasy VII Remake (2020).

Su camino ha ido de la mano de Square durante muchos años, pero en 2004 decide separase de la empresa nipona, creando su propia compañía de producción musical “Dog Ear Records” en 2006. Uematsu ha seguido componiendo para Square Enix, participando desde entonces de manera directa o indirecta en los títulos de la saga Final Fantasy así como en múltiples proyectos del creador de la franquicia, Hironobu Sakaguchi, tales como Blue Dragon (2006) o Lost Odyssey (2007).

Os dejamos a continuación con algunas de las obras más representativas de este compositor:

Junichi Masuda

Además de compositor de sus bandas sonoras, Junichi Masuda ha tomado roles de productor y programador

Dentro de esta lista entran compositores, pero, en este caso, nuestro siguiente artista, Junichi Masuda, está a otro nivel. Además de sus labores de composición, participa activamente como desarrollador, productor, director y programador dentro de la saga más grande no solo en cuanto a videojuegos sino de una de las franquicias con más ingresos en el mundo. Sí, estoy hablando de Pokémon, la gran creación de Nintendo y Game Freak.

Masuda ha trabajado en Game Freak desde su fundación en 1989, involucrándose en todos los títulos producidos por la empresa, aunque sus obras no se limitan a la saga Pokémon, siendo sus primeras composiciones incluidas en títulos como Mendel Palace (1989) o Yoshi (1991).

Su trabajo en Pokémon comenzó con labores de composición musical, habiendo participado en dicha tarea en casi todos los representantes de la saga salvo Blanco y Negro 2 (2012) y Rubí Omega y Zafiro Alfa (2014).  Poco a poco ha ido compatibilizando distintos cargos adicionales en la creación de videojuegos, empezando como director en Rubí y Zafiro (2004), pasando a tareas más cercanas a la producción en los últimos proyectos de Game Freak.

Sin duda, su labor ha sido imprescindible a la hora de crear Pokémon y si bien es posible que la saga no esté en sus mejores momentos (a nivel crítica ya que comercialmente sigue como un tiro), los temas compuestos por Masuda continuán resonando en nuestras cabezas y en las de cualquiera que se aproxime a esta saga de videojuegos. Como en el caso anterior, os dejamos con alguna de las obras más conocidas de este compositor.

Martin O’Donnell

Gran parte de la ambientación musical de la saga Halo se la debemos a este compositor, Martin O’Donell

El caso de este compositor estadounidense es especial. Martin O’Donnell logró llegar a lo mas alto y consiguió situarse en la cúspide de la composición de bandas sonoras de videojuegos, pero su carrera se desinfló a gran velocidad en el momento en el que abandonó la saga que lo llevó a la cúspide: Halo. Martin O’Donnell no solo fue el que creó el score de dicho título sino que, de forma indirecta, diseñó el de Xbox porque, por suerte o por desgracia, Halo es Xbox y Xbox es Halo.

Con una vida completamente volcada a la música desde pequeño, gracias a una madre que le enseñó a tocar el piano y, habiendo cursado unos estudios vinculados a la composición, O’Donnell acabaría sus estudios con un Máster Musical con Honores en Composición. Al terminar, y con el objetivo de convertirse en profesor, se trasladó a Chicago, pero finalmente acabaría entrando en el mundo de la música y televisión creando junto a Michael Salvatori la productora “TotalAudio” componiendo temas para marcas como “Don Limpio” y “Vitaminas Flintstones”. Antes de entrar en el mundo de la composición para videojuegos, pasaría 15 años creando melodías para anuncios de televisión y radio.

Fue en 1993 cuando entró en contacto con el mundo de los videojuegos de Chicago, donde logró conocer a desarrolladores de compañías como Bungie, consiguiendo que su empresa “TotalAudio” compusiera su primera BSO de videojuego con Myth: The fallen Lords (1997). Su vinculación con Bungie no dejó de crecer y 10 días antes de la adquisición del estudio por parte de Microsoft O’Donnell entró en Bungie como compositor principal para la saga Halo convirtiendo los scores de Halo: Combat Evolved (2001) y Halo 2 (2002) en grandes éxitos tanto en cuanto a recepción por parte de la crítica como a nivel comercial, siendo Halo 2 la banda sonora de videojuego más vendida de la historia.

Es con la salida de Bungie de Microsoft cuando la carrera de O’Donnell se empieza a torcer. Tras terminar la banda sonora de Destiny, anuncia su despido por parte de Bungie el cual acabaría en un sinfín de juicios que O’Donnell acabaría ganando tanto a nivel jurídico como en cuanto a reconocimiento profesional, al ser premiado por los DICE Awards en 2015 por la banda sonora de Destiny.

Actualmente trabaja en una desarrolladora de videojuegos creada por él mismo, siendo la banda sonora del primer proyecto de dicho estudio, Golem (2017), su debut en solitario. A continuación os dejamos una pequeña muestra del gran trabajo realizado por este compositor.

Michiru Yamane

Michiru Yamane es una compositora japonesa muy ligada a la saga Castlevania y sus sucesores

Con la saga Castlevania como punta de lanza y mediante un estilo barroco muy reconocible, la japonesa Michiru Yamane ha ido de la mano de Konami aportando un estilo donde su enorme calidad como pianista puede seguir apreciándose en la gran cantidad de títulos en los que ha participado.

Con una vocación musical latente desde muy joven, Yamane comenzó a aprender música con un organillo eléctrico a los 4 años el cual, por caprichos del destino, se convertiría en todo un sello dentro de sus composiciones. A los ocho años comenzó a componer, viéndose muy influida por los videojuegos y las recreativas desde su juventud.

En 1988 comenzó a trabajar en Konami antes de terminar su carrera, y si bien disfrutaba de los videojuegos, nunca se planteó acabar componiendo música para ellos. Su primera composición en Konami fue para King’s Valley II (1988), pasando a participar posteriormente en múltiples obras de la compañía. Es con Ganbare Goemon 2 (1989) cuando pasa a ser por fin la compositora principal de la banda sonora de un proyecto.

En 1994 se convierte en la encargada de componer la BSO de Castlevania: Bloodlines, saga que para entonces ya gozaba de enorme popularidad gracias a su música. Yamane realizó un gran trabajo en dicho título y posteriormente estaría a cargo de dar vida a la parte musical de Castlevania: Symphony of the Night (1997), el primer Castlevania en formato CD Rom, lo cual le permitiría incrementar notablemente la calidad de la música. En este juego logró realizar uno de sus mejores y más reconocidos trabajos en la industria.

Yamane siguió participando en proyectos de Konami, vinculándose estrechamente con Koji Igarashi, productor de la saga Castlevania, logrando completar una trayectoria de más de 40 juegos desarrollados dentro de la compañía nipona.

Finalmente, en 2008 decide separarse de Konami y trabajar de manera independiente de una forma más relajada, colaborando solo en proyectos determinados, continuando de este modo su trayectoria en la industria de los videojuegos de una manera mas pausada. Podremos encontrar sus creaciones en títulos como Skullgirls (2012) además de en nuevas colaboraciones con Igarashi en Bloodstained: Ritual of the Night (2019). Disfrutad de algunas de las melodías de esta gran compositora con los vídeos que os enlazamos a continuación:

Gareth Coker

Gareth Coker es el autor de las maravillosas composiciones musicales que escuchamos en la saga Ori

Sin duda, nos encontramos ante el más joven de los miembros de esta particular lista. Gareth Coker es un compositor británico cuya fama explotó gracias a su trabajo en Moon Studios para Ori and the Blind Forest (2014); desde entonces su carrera ha despegado de manera notoria. Su formación musical comienza desde edad muy temprana, al unirse a la Royal Academy con el objetivo de ser compositor. Durante de sus estudios viajó a Japón, donde descubrió múltiples instrumentos étnicos cuyo uso ha sido recurrente a lo largo de sus obras.

Su trayectoria en la creación de bandas sonoras de videojuegos comienza en 2011 con InMomentum, pero no es hasta 2014 con Ori and the Blind Forest que no despega por completo, recibiendo múltiples premios y nominaciones que le llevarían a estrechar lazos con Microsoft, trabajando en las expansiones temáticas de Minecraft (2016), Ori and the Will of the Whisps (2020) o el esperado Halo Infinite (2021).

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Sin duda, Gareth Coker cuenta ya con una trayectoria encomiable a sus 36 años, realizando también colaboraciones con empresas como Valve para la creación de la banda sonora de Dota 2 o con Ubisoft para el reciente Immortals Fenix Rising (2020), situándolo como uno de los compositores mas prolíficos y mejor encaminados en la industria. Recordemos algunas de sus creaciones con los vídeos que enlazamos a continuación:

Akira Yamaoka

Akira Yamaoka es, sin duda, uno de los grandes. Pese a su relación estrecha con la saga Silent Hill, su obra es mucho más que eso

Este legendario artista japonés está estrechamente relacionado con la saga Silent Hill, tanto a nivel videojuegos como en adaptaciones cinematográficas. Pero la obra Akira Yamaoka es mucho mas extensa que su participación en dicha franquicia, ya que su carrera en la composición musical en videojuegos es muy extensa y longeva.

Con un enfoque profesional orientado al diseño, Yamaoka cursó en la escuela de Arte de Tokio estudios de diseño de productos y de interiores. Por suerte decidió dar un vuelco en su carrera y centrarse en la composición musical. En 1993 se unió a Konami, participando en la banda sonora de Contra: Sparkster entrando posteriormente a colaborar dentro de la saga Snatcher.

Participó en el proceso de búsqueda de compositor para Silent Hill convocado por Konami, ya que pensaba que era el único capaz de lograr unos resultados a la altura. Yamaoka consiguió el puesto y trabajó en la saga desde 1999 hasta 2009, momento en el que decide abandonar Konami y comenzar una carrera en solitario, colaborando tanto en el desarrollo de partituras para videojuegos como con la creación de obras propias y el lanzamiento de discos en solitario. A continuación os mostramos alguna de las grandes obras de este compositor:

 

Jeremy Soule

Jeremy Soule es uno de los compositores más prolíficos, habiendo participado en obras del calibre de Skyrim

Este compositor estadounidense simplemente no para de crear. Dentro de su portfolio cuenta con más de 60 bandas sonoras de videojuegos, destacando la realizada para The Elders Scrolls V: Skyrim pero, a lo largo de su carrera, ha participado en sagas tan conocidas como Harry Potter, Metal Gear o Guild Wars. Con padres artistas, Soule comenzó desde muy joven a interesarse por la música orquestal y la composición, aunque nunca llegó a graduarse en ninguna universidad musical ya que no lo necesitó y, tras intentar convertirse en pianista profesional, decidió ser compositor debido a la dificultad de conseguir alcanzar su meta inicial.

Los videojuegos acompañaron varios momentos de su vida y pensó que algunos de ellos mejorarían si contasen una banda sonora más elaborada; animado por este pensamiento, envió un portfolio a Square mostrando cómo pensaba él que debían ser las bandas sonoras. Tan bien debió de ir la cosa que a las 2 semanas ya estaba dentro de la compañía.

El primer juego en el que participó fue Secret of Evermore (1995) por el cual consigue su primer premio como mejor banda sonora por Gamespot, a la par que continuó realizando trabajos para Square en títulos como Total Anihilation (1997)

En el año 2000, Soule creó una productora independiente junto a su hermano, llamada “Artistry Entertainment”, creando ambos la banda sonora de Icewind Dale (2000) también galardonada por IGN y Gamespot. La notoriedad de su estudio le permitió ser parte de grandes obras de la industria como Star Wars: Caballeros De La Antigua República (2003) o la serie Guild Wars (2006), pero fue en 2011 donde logró su máxima notoriedad con The Elder Scrolls V: Skyrim; eso sí, durante el camino realizó múltiples trabajos con gran éxito en la crítica.

Jeremy Soule sigue participando de forma activa en la creación de bandas sonoras de múltiples videojuegos aunque es cierto que tras determinadas polémicas relacionadas con su vida privada, su carga de trabajo se ha visto reducida considerablemente. Acabamos este reportaje con algunas de las obras más destacadas de este compositor:

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