Alice Madness Returns, un cuento que quizá no es cómo recuerdas

Repasamos Alice Madness Returns, una versión diferente del cuento que creías conocer y que propone una buena mezcla de plataformas y acción

Alice Madness Returns

Para repasar este Alice Madness Returns, te vamos a invitar a recordar juegos como Aladdin, el Rey León, pero también los Ducktales o Castle of Illusion protagonizado por Mickey Mouse, obras que están muy presentes en la memoria de quienes los jugaron allá por los tempranos 90. En aquella época, era habitual ver juegos que se lanzaban a la par que el estreno de Disney de ese año. Pero adaptar al videojuego una película más clásica, más concretamente de los años 50, era algo que ni en los mejores tiempos de este género sucedía.

Con Alicia empezó todo

Años después esto sucedió con Alicia en el País de las Maravillas, y hoy os contamos cómo fue el proceso que desembocó en Alice Madness Returns. Supongo que, si nombro a Charles Lutwidge Dodgson, pocos sabréis con qué o quién relacionarle. Dogson era un matemático, lógico, fotógrafo y escritor británico que en ocasiones trabajaba bajo el seudónimo de Lewis Carroll, al que seguro que ya conocemos muchos más de nosotros.

La Alicia de Alice Madness Returns no es esa chica rubia que recordábamos de la peli de Disney

Quién le iba a decir a Carroll, que personajes como la propia Alicia, El Conejo Blanco, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones, iban a quedar en el imaginario popular, y no solo gracias a Disney, sino que artistas tan diferentes como Los Beatles, Bob Dylan, Aerosmith, Taylor Swift, Bunbury o el mismísimo Salvador Dalí iban a realizar obras inspiradas en la suya.

El mismo Walt Disney, antes de mudarse a Hollywood, creó una serie de historietas cortas basadas en Alicia en el País de las maravillas, que en un principio no tuvieron el éxito que Disney esperaba. Así que, tras mudarse a Hollywood en busca de cumplir su sueño, y ver como esto no sucedía, fundó junto a su hermano Roy los estudios Disney Brothers y comenzaron a crear historietas animadas.

El origen de Mickey Mouse

Entonces, el distribuidor independiente M. J. Winkler vio las historias cortas de Alicia y les propuso crear una nueva serie de cortos. Walt contactó con todo el equipo de Kansas con los que había trabajado anteriormente y, entre 1924 y 1926, los estudios Disney Brothers produjeron más de cuarenta historias de las Comedias de Alicia. El éxito de esta serie de películas mudas estableció a Disney como productor, y así pudo crear a Mickey Mouse, su primer gran éxito arrollador y emblema de la marca.

Aunque es un título bastante oscuro, en Alice Madness Returns tenemos también momentos luminosos

Queda clara la importancia de Alicia dentro del sector audiovisual, así que vamos a ir acercándonos a nuestro título de hoy, y avanzamos hasta el año 2000. En ese año se lanzó American McGee´s Alice. El juego es una mezcla de acción y aventuras con terror. Fue desarrollado por Rogue Entertainment, diseñado por American McGee y publicado por Electronic Arts. Su banda sonora fue compuesta por Chris Vrenna, conocido por trabajar en títulos como Doom 3, Quake 4, Enter the Matrix o Sonic The, entre otros.

Un mundo trastocado por la mente

Alice Madness Returns está protagonizado por Alicia, cuyos padres mueren por un incendio en casa años antes de que la historia del juego tenga lugar. Tras un largo período de tratamiento en una clínica psiquiátrica, Alicia, sufriendo diversos traumas tras las duras experiencias vividas, hace un viaje mental al País de las Maravillas, totalmente distinto al que nosotros conocemos, ya que la maltrecha mente de Alicia lo ha alterado por completo.

Este juego fue creado usando el motor 3D de Quake III Arena. Una versión para PlayStation 2 estuvo en desarrollo, pero fue cancelada. Eso sí, muchos años después se liberaron versiones digitales para PlayStation 3 y Xbox 360, y también se puede jugar desde su secuela, Alice Madness Returns.

En Alice Madness Returns navegamos por el inestable estado mental de su protagonista

De Doom al país de las maravillas

En el juego inicial de la saga Alicia, comparte protagonismo en el título con American McGee. Éste es quién desarrolló el juego: nació en Dallas e inició su carrera en Id Software, donde formó parte del equipo que se dedicaba a diseñar los niveles, la producción musical, el desarrollo de los efectos sonoros y la programación de juegos tan icónicos como Doom II o Quake y Quake II.

En 1998, fue despedido de Id y fue entonces cuando se unió a Electronic Arts, donde encontró más libertad y protagonismo, y donde se le dio la oportunidad de dar rienda suelta a su imaginación, convirtiéndose en el director creativo de este American McGee’s Alice. El juego tuvo un éxito relativo que fue suficiente para animar a McGee a dejar EA y fundar su propia compañía, The Mauretania Import Export Company.

Esta nueva compañía no fue muy prolífica, aunque durante esos años McGee siguió coqueteando con los cuentos. American McGee´s Oz estuvo en desarrollo, pero se canceló por problemas financieros en Atari, que también estaba involucrada en el juego. En 2006 cesó la actividad de esta compañía y aparece Spicy Horse, un nuevo estudio, con sede en Shangai, y cuyo primer trabajo fue American McGee’s Grimm, desarrollado para el servicio en línea GameTap.

Un título pionero y muy esperado

Llegamos a 2009, donde en el D.I.C.E. Summit, el jefe ejecutivo de Electronic Arts, John Riccitiello anunció que una secuela de American McGee’s Alice estaba en desarrollo para PC, PlayStation 3 y XBox 360 por parte de Spicy Horse. En julio de 2010, en el EA Showcase en San Francisco, Spicy Horse y EA anunciaron el título de aquella secuela, Alice: Madness Returns, estrenada menos de un año después, el 14 de junio de 2011, y que tiene el honor de ser el primer videojuego para consolas de sobremesa completamente diseñado y desarrollado en la República Popular de China.

En Alice Madness Returns vemos una mezcla de exploración y combate

Es complicado catalogar este juego dentro de un género concreto ya que muchos de ellos convergen en Alice Madness Returns en el que sin duda priman las plataformas, pero en el que también tenemos fases de aventura, hack and slash, toques de puzle, y pizcas de terror.

En esta obra nos volvemos a poner en la piel de Alicia, que sigue viviendo el trauma del primer juego. Seguimos en ese lúgubre Londres de la época victoriana, donde vive con sus demonios, y que la traslada a ese país de las maravillas tan alejado de lo que Disney nos ha enseñado.

El juego está ambientado en un Londres victoriano y algo tétrico

Alice Madness Returns toca, aunque sin sumergirse a fondo, el complicadísimo tema de la demencia, si bien es verdad que la historia promete más de lo que finalmente nos ofrece, más allá de la curiosidad que supone una visión tan alejada de la obra de Carroll de lo que es canon.

Luces y sombras jugables

Esta experiencia está únicamente pensada para un jugador, modalidad que poco a poco se ha ido perdiendo. La duración del juego supera sin problemas las 10 horas, tal vez acercándose más a las 15, lo que está muy bien. Pese a que hay varios niveles de dificultad, la historia no se presta demasiado a ser rejugada, aunque el buen número de coleccionables en cambio sí que incitan a ser recogidos ya que nos aportan más información acerca del pasado de Alicia.

En lo que se refiere al apartado jugable, no cabe duda de que Alice Madness Returns presenta luces, pero también sombras, ya que al mezclar varias mecánicas de diferentes géneros el juego promete más de lo que finalmente da, dando la sensación de que podía ofrecernos más pero que ha terminado siendo más, pero de lo mismo.

Veremos acción en tercera persona, hack and slash, momentos de shooter, algo de exploración y plataformas. En este Alice, en alguna ocasión he sentido que, pese a que cada parte funcionaba relativamente bien de manera individual, no sucedía lo mismo al mezclarlas, teniendo la sensación como que algo no está bien cohesionado dentro de la obra.

Lejos de ser una dócil damisela en apuros

Las plataformas son el género predominante, gracias a la habilidad de Alicia saltando, pudiendo hacer un doble salto e incluso una especie de planeo. Sus controles son relativamente sencillo y no será complicado dominarlos, aunque encontramos otro clásico que todavía hace poco más de una década no se había conseguido solucionar.

Las plataformas son el género predominante de Alice Madness Returns, pero también hay mucho combate

Sí, aquí el enemigo es la cámara y los problemas que nos genera de manera gratuita. El resto de las mecánicas, pese a sorprender de inicio, terminan siendo algo repetitivas por poco imaginativas, lo que hace que vayamos a favor de corriente la primera mitad de la aventura, pero a contracorriente en la segunda.

El combate es el mayor punto a favor de Alice en la faceta jugable, sobre todo porque sabe aparecer en el momento justo. En este sentido, se aleja de ser un simple machacabotones y poco avanzará nuestra querida Alicia si no tenemos algún tipo de estrategia, ya que cada tipo de enemigo necesita una concreta para poder vencerle, así que en la mayoría de los casos la paciencia será nuestra mejor herramienta hasta que descubramos cómo hacerles daño .Respecto a las armas, tenemos varias a nuestra disposición, y cada una se maneja de un modo distinto, teniendo un buen puñado de opciones de encarar cada combate.

Una protagonista de tamaño variable

Alicia también tiene otras habilidades, una de ellas, es la que nos otorga la posibilidad de encoger su tamaño cuando queramos. Esto nos introduce en un submundo, dentro del ya peculiar mundo al que nos ha llevado la mente de Alicia. Aquí determinadas plataformas, o pistas que nos acerquen a nuestro objetivo, pasan a ser visibles, no siéndolo cuando estamos a tamaño normal.

Esta dualidad, que hace que al menos en el primer “mundo” abusemos de pulsar el gatillo y encoger en busca de novedades, termina por hacerse obvia ya que es obvio los lugares en los que debemos usarla, y en los que no, quedando en la mayor parte de las ocasiones como recurso para obtener todos los coleccionables.

Alice puede cambiar de tamaño a voluntad

Pero no solo de saltos y combates vive Alicia, también encontraremos minijuegos repartidos a lo largo de nuestra aventura. Si enumeramos todos, suena genial: fases en dos dimensiones, un barco a modo de mata marcianos disparando debajo del agua, un plataformas clásico 2D, otro minijuego estilo pinball, puzles más clásicos y hasta un pequeño homenaje a Guitar Hero.

Suena bien, ¿a que sí? En verdad hace ilusión encontrarlos, y se disfrutan, además aquí el tiempo sí es el correcto, apareciendo cuando parece que algo nos satura, pero al terminarlos el sabor es agridulce en muchas ocasiones, pensando en que siempre se podían haber exprimido algo más.

Técnicamente modesto, artísticamente envidiable

En lo referente a los gráficos, opinando a día de hoy, el juego fue superado por una amplia mayoría de juegos de su época, con modelados sencillos, y texturas pobres que en ocasiones cargan tarde. Sí que destaca nuestra protagonista, tanto por diseño como por lo bien que responde a nuestras acciones con el mando en la mano.

Otra cosa el estilo artístico del juego, con una personalidad que lo hace único en este sentido, y que es capaz de que en muchas ocasiones olvidemos algunos defectos ya sea técnicos o jugables, exclusivamente por lo especial que se ve y se siente lo que tenemos en pantalla.

Ya hemos dicho que Alice Madness Returns toca temas complicados, y obviamente esto se ve reflejado en el estilo artístico. Lo que en principio tiene un tinte gótico, ese Londres victoriano del inicio, en el fondo es tétrico, inquietante y angustioso, un claro ejemplo de lo que puede ser la mente humana tras vivir situaciones que no se le desean a nadie.

Alice Madness Returns toca temas complicados y coquetea con la oscuridad

Esta estética, que va tomando cada vez más fuerza a lo largo del título, ofrece momentos que se nos quedan grabados en la retina, además de darnos una cara totalmente opuesta a la que todos conocemos del cuento de Carroll gracias a Disney. Esto va en contra de lo que es habitual, ya que nos solemos quedar siempre con la primera impresión y es algo que se debe alabar del juego.

Una joya oculta que merece la pena revisitar

Hay varios personajes a los que les sienta mejor la interpretación que se hace de ellos en Alice Madness Returns que la que es conocida de los mismos desde hace varias décadas. Aunque es cierto también que otros personajes están desaprovechados o sin el protagonismo que se les supone tras ver la película de Disney.

Lamentablemente el apartado sonoro, no se acerca al nivel del artístico. No hace nada mal, pero tampoco parece destacar en nada. Está completamente traducido y doblado a nuestro idioma, pero los diálogos no son una parte excesivamente importante, así que por ahí cumple, y la música no tiene un leitmotiv que sigamos tarareando tras apagar la consola.

Alice Madness Returns es una de esas joyas que os recomendamos probar: además, es fácilmente accesible ya que forma parte del catálogo de EA Play. A lo largo de la quincena de horas que te tendrá entretenido visitarás siniestros parajes, conocerás a intrigantes personajes y, sobre todo, te lo pasarás genial con su ajustada mezcla de exploración, plataformas y combate. Quizá no es la Alicia que tienes en tu mente, pero sí que su aventura se quedará en tu cabeza.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí