Análisis de A Tale of Paper (PS4). El origami y los sueños

A Tale of Paper presenta nuevo tráiler e imágenes

A Tale of Paper. Nunca nadie dijo que hacer origamis era tan divertido. Y peligroso.

En el año 2018 se celebró la quinta edición de PlayStation Talents dando como ganador a un peculiar proyecto de una empresa independiente: A Tale of Paper. Con un pequeño tráiler de lo que consistía el juego Open House Studio, la desarrolladora había logrado cautivar a todos ese día. De esa manera el futuro de este videojuego se veía más brillante que nunca.

Ahora, en 2020, más específicamente el 21 de octubre A Tale of Paper pudo salir a luz y yo me pregunto: ¿Acaso todo este tiempo de espera mereció la pena? ¿El juego logra transportarnos a su mundo? ¿Las mecánicas son originales? Afortunadamente, tuve la oportunidad de jugarlo y aquí os cuento mi opinión.

Acompaña a Line en A Tale of Paper para cumplir los sueños de su creador.

Cómo los sueños transcienden la vida

La obra nos transporta a un mundo lúgubre donde tomamos el rol de Line, un muñeco de papel el cual repentinamente cobra vida. En un principio no sabemos cuál es nuestra función en todo este asunto. A lo sumo podemos intuir a partir de ciertos objetos en los niveles qué es lo que está sucediendo y es que esta obra no se toma el tiempo que quizá necesitaríamos para hacernos entender la historia. A primera vista podría verse como un fallo desde el punto de vista narrativo pero en realidad es todo lo contrario.

A Tale of Paper tiene una historia muy bonita pero que solamente disfrutaremos si estamos interesados en la misma: una vez lleguemos al final del juego se nos da a entender un pequeño fragmento de la misma. Los jugadores tendrán que prestar atención a cada objeto, cada pequeño detalle de los variados escenarios e incluso al protagonista mismo para poder conectar los hilos de la historia.

El grado de detalle en los niveles de A Tale of Paper nos ayudan a entender mejor la historia.

Al comenzar el título, nos despertamos en lo que sería una casa abandonada, al lado de un bastón y un libro. Si avanzamos podremos ver a la lejanía un cuarto de un niño con la puerta cerrada. La casa está repleta de cajas y papeles escritos, pero eso no es lo más peculiar si no que hay miles de cuadros referidos al espacio e incluso una sala en la que hay un sistema solar a escala; ya en el primer nivel podremos sacar varias conclusiones e ideas sobre lo que trata el juego.

De esa manera seguiremos avanzando hasta llegar al final donde podemos ver una cinemática que quizás no logremos entender si no prestamos la suficiente atención. Lo mejor de este juego es su historia. Y en mi opinión, nos impactará en mayor medida si la logramos descubrir por nuestra cuenta y así crear nuestra propia interpretación.

A Tale of Paper nos habla de un abuelo y su nieto. Ambos compartían el gusto sobre el espacio y el origami. Dos sueños totalmente diferentes pero que ambos tenían en común y los mantenía unidos. Su unión era tal que ambos hicieron dos pequeños muñecos para representar su amor.

Lamentablemente el niño fallece a muy corta edad dejando al abuelo solo. Como dije anteriormente, al comienzo del juego despertamos al lado de un bastón y un libro. Intuyo que con el pasar de los años el abuelo también falleció pero su amor por su nieto y sus sueños eran tales que lograron dar vida a Line.

Cada nivel que visitemos nos va a contar una historia.
Cada nivel que visitemos nos va a contar una historia.

Nuestro cometido consiste en visitar nuevamente la tumba de su nieto para poder viajar al espacio junto a él. Aunque esto podría parecer que es el final del juego, el mismo tiene una segunda parte en la cual empezamos con un segundo personaje que no es si no la reencarnación del niño. En este caso, tendremos que viajar al observatorio para tomar prestada una nave y viajar al espacio.

Sin entrar en detalles del final del juego, sí que os adelanto que esta obra nos deja varios mensajes con los que uno se puede quedar. En mi caso, yo me quedo con estos dos: No importa cuán separados estemos de nuestros seres queridos, mientras los recordemos esa unión nunca se va a romper, los sueños son tan fuertes que pueden trascender la vida, los sueños se pasan de persona en persona al punto de ser inmortales.

Puede que en un principio la narrativa no se entienda mucho pero mediante los diferentes objetos y el escenario veremos cómo se abre paso una historia con un fuerte mensaje. En estos momentos donde los videojuegos dejan de lado la narrativa para buscar ser más divertidos o accesibles se agradece una obra con una historia que aunque sea corta tiene un mensaje y algo que contar.

Una de historia corta pero con fuerte impacto.

Las plataformas a través del papel

En A Tale of Paper se nos presenta un mundo donde todo nos supera en tamaño. Tendremos que saltar a través de cajas, movernos por conductos y realizar todo tipo de desafíos para poder avanzar. A Tale of Paper es un juego de plataformas y puzle con una mecánica muy original basada en el origami. A partir del papel de nuestro personaje podremos transformarnos en una rana, una bola de papel, un avión y  muchas otras formas que nos ayudaran a pasar por todo tipo de situaciones.

En A Tale of Paper tendremos que pasar por todo tipo de plataformas para avanzar.

La mecánica de la transformación hace que nuestro personaje consiga algunas habilidades. Las emplearemos en todo tipo de situaciones diferentes y nunca habrá alguna que no utilicemos. En A Tale of Paper nos podremos transformar en una rana, con la que podremos saltar mucho más alto a costa de reducir la movilidad. También podremos convertirnos en bola, gracias a ella podremos pasar por zonas muy pequeñas o conductos que nos servirán como atajo.

En un momento dado nos transformaremos en avión que nos dará la posibilidad de planear y llegar a lugares lejanos. También podremos asumir la forma de una ave que nos permitirá, mediante el aleteo, saltar entre plataformas de manera rápida. Finalmente podremos convertirnos en un cohete y desplazarnos rápidamente en línea recta para cumplir con ciertos desafíos.

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No todo es color de rosas en A Tale of Paper y es que el gameplay es lo más pobre de este juego. El movimiento del personaje se siente tosco hasta el punto de que muchas veces nos quedaremos atascados en ciertas zonas, no por su dificultad si no por el mal movimiento del personaje. Puede que en algunos momentos los controles nos ayuden a generar momentos de tensión a la hora de pasar por lugares muy estrechos pero en otras situaciones tendremos que pasar por una misma zona una y otra vez porque nos quedaremos atascados en un salto simple.

La tosquedad que os he comentado es debida a que mientras el personaje en general se mueve de manera lenta, a la hora de posicionarnos para el salto aumenta su velocidad siendo difícil calcular la posición de aterrizaje tras el mismo. En un principio parece que a la larga nos podríamos llegar a acostumbrar a esos controles pero dado que A Tale of Paper es una experiencia breve, quizá nunca llegue tal momento.

En mi opinión A Tale of Paper brilla en los momentos de resolver desafíos o puzles donde se nos obligaba a usar la imaginación para realizar todo tipo de combinaciones entre una transformación y otra hasta llegar al punto de detenerme frente a un desafío pensando cómo iba a resolverlo. Si la obra se hubiera enfocado más en este tipo de gameplay, hubiera podido brillar más y no quedarse como un intento fallido de plataformas.

Uno de los tantos desafíos de este A Tale of Paper.

Básicamente el gameplay presenta ideas originales pero se ve arrastrado por unos controles que necesitan de un pulido. Si el día de mañana consiguen sacar algún tipo de actualización que mejore la respuesta del personaje con respecto al movimiento podría ser una experiencia totalmente distinta.  Aún así, no toda la jugabilidad es mala y es que se nota el esfuerzo que hay detrás en los desafíos y en algunas zonas en específico como podría ser el enfrentamiento con la araña.

Pequeños y frágiles en el mundo real

Como ya nombré con anterioridad, hay una gran variedad de escenarios que logran diferenciarse claramente entre ellos: pasaremos por una casa abandonada, visitaremos un bosque y nos adentraremos en un observatorio. El mundo que se nos presenta no tiene tanta vida y originalidad como el de otros juegos del mismo estilo como Little Nightmares pero es básicamente porque la obra no necesita de tales escenarios. La narrativa es realista, al igual que sus niveles y lugares que vamos visitando.

Los escenarios llegan a ser tan reales que no parecen parte de un videojuego: entendedme bien, no lo digo en el sentido de que sus gráficos sean ultra realistas sino que el posicionamiento de objetos, decoraciones y la iluminación representan un escenario de lo más real. Muy pocas veces vamos a ver una caja posicionada de forma aleatoria para que el jugador avance o alguna puerta colocada en lugares específicos. En la mayoría de los casos tendremos que avanzar por lugares estrechos y plataformas que no parecen accesibles.

El uso de colores y luces hace del título una experiencia inmersiva.

A Tale of Paper logra un muy buen contraste entre cada escenario utilizando herramientas como la iluminación o las tonalidades para transmitir sentimientos de soledad y tristeza o de felicidad y vida. Cuando tenemos que pasar por las alcantarillas se utilizan colores grises mientras que en la zona del bosque se usan luces fuertes y colores vivos. Muy pocas veces se ven esos contrastes de colores en videojuegos, generalmente se opta por una misma paleta para toda la obra.

El hecho de que se haya optado por un apartado artístico más caricaturesco que realista ayuda a que A Tale of Paper genere un sentimiento de curiosidad que impulsan al jugador a seguir adelante aún sin saber cuál es su motivación. En muchos momentos me sentí como si estuviera en una película de Disney donde aunque los escenarios son de lo más comunes hay como cierta magia en el ambiente.

Hablando de de curiosidad, la música de A Tale of Paper logra generar un muy buen contraste entre lo que ve el jugador y lo que escucha. Mientras que los niveles son tétricos y lúgubres, la banda sonora nos invita a recorrer el mundo. El enfoque místico de la música acompañado con el diseño del personaje nos hacen vivir una aventura mágica.

A Tale of Paper nos muestra un mundo real y lúgubre con un personaje frágil y pequeño.

Como nombré antes, A Tale of Paper no sólo tiene un gran nivel de detalle gráfico sino que cada sonido, tales como los pasos del personaje, la caída de gota de agua o el simple movimiento del escenario, también ayudan al realismo y a la inmersión del jugador en esta historia. No es que posea canciones muy remarcables que inviten a escucharlas fuera del juego, pero logran crear una muy buena ambientación en lo que a esta obra respecta.

A simple vista se nota que esta obra bebe mucho de videojuegos como Unravel o el nombrado anteriormente Little Nightmares, sobre todo en lo que respecta a su apartado artístico y ese enfoque de ser pequeños en un mundo en el que todo nos puede hacer daño. Aún así, siento que A Tale of Paper logra crear su propio camino con la historia que nos relata y los escenarios que toca.

Puede que esta obra sea una experiencia más reducida en lo que a duración y gameplay se refiere, pero se agradece que no se vaya por las ramas y trate de adentrarnos en su mundo con una ambientación única a partir del apartado artístico y musical. En mi opinión, si la obra hubiera durado más tiempo podría llegar a saturar al jugador ya que no hubiera tenido otra opción que repetir escenarios y que podrían llegar a perder la magia que transmiten.

A Tale of Paper, una obra de los sueños y el origami.

Veredicto

A Tale of Paper es un título corto pero que ofrece una experiencia única. En el poco tiempo que ofrece, logra transportarnos a su mundo gracias a un apartado artístico basado en el uso inteligente de la iluminación y de las tonalidades cromáticas. Su apartado musical no se queda atrás, haciendo parte al jugador del mundo lúgubre pero mágico.

Esta obra brilla a la hora de resolver puzles ya que nos obliga a combinar todo tipo de habilidades para poder seguir avanzando en la historia. Por otro lado, los niveles de plataformas o saltos necesitarían de un trabajo adicional de pulido ya que el movimiento del personaje llega a ser tosco hasta el punto de impedir el avance. Aún asi, este primer título desarrollado por Open House Studio demuestra el fuerte potencial que tiene el estudio para crear grandes videojuegos en el futuro.

A Tale of Paper

Duración: 1-2 h.
7

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.0/10

Innovacion

6.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

6.5/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • Ambientación única acompañada de un buen apartado artístico y musical.
  • Narrativa a partir de cero cinemáticas con un buen mensaje final.
  • Algunos puzles que obligan al uso de todas las mecánicas del juego.

Aspectos Negativos

  • Pobre respuesta por parte de los controles en el movimiento del personaje
  • Jugabilidad tosca al punto de quedarnos estancados en saltos simples.