Análisis de Against the Moon. El deckbuilder que seguramente necesitas

Análisis de Against the Moon. El deckbuilder que seguramente necesitas

Cada vez que juego a un título del género Deck-Building me siento como si estuviera en una taberna. Quizás sea por la influencia que ha tenido Gwent, el minijuego de  The Witcher 3, que me abrió la puerta a juegos de este género; aunque he huido de las experiencias on-line como Hearthstone o Magic: The Gathering Arena, sí que le he echado horas a juegos como Slay the Spire y al ya mencionado Gwent.

Esta vez, el estudio Code Heretic me sorprende con una experiencia que, si bien no es innovadora, sabe presentarse como un producto sólido como es Against the Moon.

Siéntate con un refresco y piensa

Volviendo a la taberna, pero esta vez a una taberna más del futuro, estilo cyberpunk. Coge tu cerveza, refresco, o agua mismo, inicia el juego y prepárate para el viaje. Lo digo como recomendación, porque Against the Moon se toma en serio asimismo.

Desde el primer momento que ejecutas el juego ya te están presentando el mundo. Un concepto, aunque bastante trillado y común en muchas obras, deja un buen sabor de boca por su buen hacer.

Quizás se le pueda criticar las cinemáticas, que son imágenes estáticas y una locución por encima, pero, si hay juegos triple A que pecan de prácticas similares -véase Mirror’s Edge, no voy a ser yo quien critique esta decisión, que puede ser tanto estética como económica; siempre y cuando estén bien realizadas y no rompan la estética visual de la obra, que no es el caso.

Against the Moon. Unas cinemáticas muy bien construidas

Primero se te presenta el mundo y en el prólogo se presenta el conflicto, los personajes y también hace función de tutorial. Un tutorial, en lo personal, bastante extenso y que deja muy poco margen para la experimentación; te lleva muy de la mano, cosa comprensible, pero, el juego no es tan complejo como para estar pausando continuamente la acción para explicar algo que es obvio.

Y en cierta parte eso es un punto a favor, porque la información que se le presenta al jugador, a nivel visual, está bastante clara y no sientes una gran frustración por saber que o cual número o símbolo pertenece a qué.

Against the Moon. Atacando al oponente

Por otro lado, se te presentan a los personajes, tanto a nivel narrativo como en el jugable. Todos bien construidos, pero un poco planos, y que pecan de clichés típicos en la cultura baratera que disfrutamos; dejan claros sus objetivos y desde el minuto uno se presenta el conflicto por el que los personajes -y directamente el jugador- vais a luchar.

Argumento típico donde los haya, pero consigue ser piedra de enganche para que tengas una excusa para seguir jugando y no quedarte con la sensación de falta de motivación al no perseguir un objetivo -como me ocurría con Slay the Spire-.

Aquí tienes que darle al coco

Como ya he dicho, el prólogo es muy limitado, lo bueno empieza con las misiones y es aquí donde empiezas a ver de que va el juego.

Las comparaciones son odiosas. Lo sé. Pero, no pude quitarme de la cabeza Slay the Spire mientras jugaba a Against the Moon. Son varias las cosas que me retrotraen a la obra de Mega Crit Games que me hacían soltar una sonrisa cuando las recordaba.

Lo más notable, y que de seguro quien lo juegue también lo notará, es el mapa de ruta. A cada partida, tanto si ganas o pierdes, cambia, y con ello cambia toda tu estrategia. Esto hace que sea un juego dinámico y que sepas optimizar tus recursos para poder completar la misión de forma satisfactoria.

Against the Moon. Organizando la estrategia

A cada nivel que superes te dan ciertas recompensas que puedes ver previamente antes de meterte en el nivel, y aquí es donde veo una de sus flaquezas; por lo general, cuanto mejor sea la recompensa, mayor será la dificultad de ese nivel, algo lógico y muy asentado en el diseño de juegos… pues, aquí no es exactamente así.

Voy a poner un ejemplo con la primera misión: ésta está dividida en 3 “fases”, a cada fase que pasas es más complejo independientemente de las recompensas que te den; sin embargo, al ser el mazo completamente aleatorio puede que te toque la suerte del siglo y puedas organizar una estrategia que te permita completar el nivel. Este factor suerte, muy común en este tipo de juegos, combinado con la alta dificultad de las primeras fases es fatal para mantener enganchado al jugador y que no se frustre, sería más sensato bajar la dificultad en las primeras fases.

Against the Moon. El mapa muy similar a otros títulos del género

El mazo, como ya he comentado, es completamente aleatorio y se renueva a cada turno de la partida y es cuestión de suerte que te pueda salir buenas o malas invocaciones, pero en ocasiones veo muy poco balance entre las cartas que podríamos considerar de apoyo y las que podríamos considerar de ataque, al no existir dicho balance hay muchos turnos que nos quedamos sin poder atacar, sobre todo al final de la partida.

Pero por suerte se puede hacer más poderosa tu baraja mejorando uno a uno a los huestes con los diferentes recursos que consigues en ciertas misiones, lo que puede conseguir el equilibrio deseado entre dificultad y suerte, aunque no siempre ocurre ese balance. Pero para poder acceder a esas mejoras, tienes que desbloquearlo en el menú principal, pagando con la moneda del juego, lo que le da un carácter de coleccionismo que echa un poco para atrás a quienes no le vaya mucho eso de coleccionar.

Against the Moon. Sistema de colección de cartas

También tenemos a los llamados “utrori”, una especie de guardianes que tienen habilidades especiales que pueden ser realmente útiles en la batalla. Se pueden mejorar para que aumenten sus estadísticas, sean mejores en combate o desarrollen alguna pasiva.

Cada carta tiene asignados un valor de ataque, otro de vida y otro de coste. ¿Nuestro objetivo? Preparar una estrategia con nuestras cartas y derrotar al jefe oponente. Básicamente hay que “acumular” puntos de ataque para que sean suficientes para derrotar a los esbirros enemigos y al jefe, y perdemos cuando ocurre lo contrario, cuando consiguen derrotar a Arx, una diosa que controla tanto a los utrori como a los huestes que nosotros colocamos, además de tener también un habilidad especial bastante destructiva.

Apartado artístico de lo más competente

Against the Moon es bonito. Pero no bonito de cuqui. Bonito de que está bien hecho, se nota profesionalidad en todos sus aspectos artísticos. En lo gráfico, con esos modelos tan bien pensados y que te sumergen perfectamente al mundo que te están presentando y planteando, y, de verdad, las cinemáticas, que puedes perfectamente sacar una de contexto y te quedaría un wallpaper espectacular, chapó.

Against the Moon. Quedan unas estampas espectaculares

Y el apartado sonoro peca un poco de repetitivo, pero no le falta calidad. Los efectos de sonido cumplen de sobra y se les nota hechos con mimo, pero la música se me queda escasa, sobre todo si es un juego al que le vas a echar muchas horas.

Veredicto

Against the Moon es una apuesta seria, que no innova mucho, pero que realmente tiene para ofrecer horas y horas de diversión y con todos sus apartados que aprueban con todos sus méritos.

Duración: 15-20 h
70

Jugabilidad

7.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

6.5/10

Innovacion

5.5/10

Narrativa

6.5/10

Diversión

6.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • La trama que consigue engancharte desde el minuto uno
  • El sistema rogue-like que permite que ninguna partida sea igual
  • Su genial apartado artístico

Aspectos Negativos

  • El mal balance en las primeras fases