Análisis de Balan Wonderworld (PS5). Volver la vista atrás es bueno, a veces

Balan Wonderworld presenta su mundo y a sus habitantes

Analizamos Balan Wonderworld, un plataformas 3D que se inspira en grandes títulos pasados del género y que tiene en el uso de disfraces su mecánica principal.

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Seguro que si se pregunta a cualquiera que tenga algo de la historia de los videojuegos sobre quiénes son los grandes creadores de títulos de plataformas, no pocos mencionarán dos nombres: Shigeru Miyamoto y Yuji Naka, creadores, respectivamente, de las consideradas como mascotas de Nintendo y Sega, Super Mario y Sonic. Ambos tomaron un rol pivotal en la década de los noventa a la hora de hacer avanzar el género, en cuanto a mecánicas y, a partir de mediados de la misma, incluso en lo referente a perspectivas.

Porque sí, con la llegada de las consolas de 32 y 64 bits, ambos diseñadores se aventuraron a trasladar la acción de sus personajes fetiche a mundos tridimensionales. Así vimos los lanzamientos de Super Mario 64 o de las dos entregas de la saga Sonic Adventure, que lograron mantener gran parte de las señas características de los títulos bidimensionales e incorporar un cierto carácter exploratorio asociado a los mundos que ahora sí se nos permitía recorrer con mayor libertad. Pero no fueron los únicos exponentes del género: en determinado momento se llegó a vivir una cierta saturación en el mercado donde contábamos con propuestas similares como la saga Banjo Kazooie, Donkey Kong 64, Gex e incluso Bubsy.

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La llegada de las siguientes generaciones y, quizá un cambio en los gustos de los jugadores hizo que este género perdiera bastante pujanza y que acabara relegado a los lanzamientos de diferentes entregas de las sagas icónicas de Nintendo (Super Mario, Donkey Kong, Kirby) y experimentos aislados en otras plataformas (Blinx, Crash Bandicoot, Spyro). El título que hoy analizamos, Balan Wonderworld, intenta ser una oda por parte de Yuji Naka a esos tiempos donde las mecánicas eran sencillas, las historias entrañables y en los que la exploración estaba menos guiada. Descubre en este análisis si, tal y como dice el famoso dicho, cualquier tiempo pasado fue mejor.

Reparar un corazón dañado con mecánicas del pasado

Balan Wonderworld, desarrollado por Arzest y Balan Company, una subsidiaria de Square Enix, tiene como trasfondo argumental una historia de superación o, más bien, redención personal de los protagonistas. La mayor parte de su trama tiene lugar en el teatro de Balan, un reino mágico bajo el control de su dueño. Según se nos cuenta durante el título, el teatro aparece cuando el corazón se encuentra dañado: es en ese punto en el cual se nos lleva al Wonderworld, un reino donde se entremezcla la realidad con la ficción y que está diseñado a partir de recuerdos y sentimientos del que a él accede.

En este caso, los protagonistas del juego son dos jóvenes llamados Leo Craig y Emma Cole, cuyo aspecto podremos seleccionar entre cuatro posibles para cada uno de ellos. Ambos han sufrido diferentes circunstancias que han llevado a que su corazón esté dolido: Leo se aisló de cualquier tipo de contacto humano a raíz de una discusión con un amigo años atrás mientras que Emma vive atemorizada por lo que otros puedan opinar de ella a sus espaldas.

Este misterioso ser es uno de los antagonistas en Balan Wonderworld

Con el fin de crecer y reparar su alma, ambos son transportados al Wonderworld donde irán visitando doce mundos diferentes, cada uno enfocado en un problema particular de un adulto o niño. Cada uno de estos episodios trata de servir como una moraleja y se sobreentiende que pasar por cada uno de ellos tiene un carácter reparador en el corazón de los protagonistas. Eso sí, siempre que hay luz acecha en el reverso la oscuridad y, en este caso, nuestro némesis será Lance, líder de los Negati, ejército de monstruos que surgen a partir de las almas dañadas de los visitantes de este reino mágico.

Tal y como hemos mencionado previamente, tendremos que recorrer todos y cada uno de los doce mundos para poder llegar a la conclusión de la historia y enfrentarnos al enemigo final con el fin de lograr restaurar el alma de Leo y Emma y, quizás, descubrir el auténtico papel de Balan en todo este entuerto. No entraremos aquí en destripes, pero la conclusión de la historia puede llegar a ser bastante emotiva.

Tendremos que explorar a fondo los escenarios de Balan Wonderworld para llegar al desenlace de la historia

Entrando ya en aspectos puramente jugables, Balan Wonderworld es claramente un plataformas 3D que bebe sin reparos de aquellos títulos grandes del género que hemos mencionado previamente. Nuestra labor será ir recorriendo cada uno de los doce niveles consiguiendo estatuillas doradas de Balan y, a base de ir acumulándolas, ir abriendo el acceso a nuevas fases. No creáis que dichos coleccionables estarán a nuestra vista: tendremos que escudriñar a fondo los escenarios para dar con todas y cada una de ellas y, sobre todo, tendremos que usar el que es el gimmick principal de Balan Wonderworld: los disfraces.

De por sí, tanto Leo como Emma solo pueden andar y saltar por los distintos escenarios pero, dentro de ellos, encontraremos unas llaves que, aplicadas sobre objetos romboides que iremos hallando, nos darán acceso a diferentes disfraces. Cada uno de ellos cuenta con una habilidad exclusiva: algunos nos permitirán planear, otros usar una suerte de gancho mientras que cierta parte de ellos tienen un carácter más ofensivo permitiéndonos afrontar los combates contra los escasos enemigos con más garantías.

Cada disfraz, una habilidad

En total, podremos encontrar ochenta disfraces diferentes en Balan Wonderworld aunque ya os avisamos que algunos tienen presencia y utilidad bastante anecdótica. El juego nos permite tener hasta tres disponibles entre los que podremos intercambiar de manera casi instantánea. Si recogemos uno nuevo durante la exploración, reemplazará a uno de los que tuviéramos guardados hasta ese momento. Como podréis suponer, parte de las mecánicas del título involucra el uso de disfraces específicos para conseguir determinadas estatuillas y no siempre no encontraremos la vestimenta que necesitamos (y, sobre todo, su habilidad asociada) en el mundo en el que estamos.

Dentro de los cambiadores podremos seleccionar los disfraces que podremos usar en cada momento

Y es aquí donde Balan Wonderworld incorpora en cierto modo mecánicas de backtracking, ya que podremos (y deberemos) recorrer mundos que ya hemos completado para conseguir estatuillas que antes eran inalcanzables. En este sentido, el título nos permite utilizar disfraces ya almacenados (al haber sido sustituidos por otros) gracias a una suerte de cambiador al que podremos acceder al entrar en cada uno de los actos de los mundos o al llegar a determinados puntos intermedios de los escenarios.

Como podréis imaginar, el acceso a cada uno de los niveles (en este caso, conjunto de ellos) viene franqueado por un requisito relacionado con el número de estatuillas doradas a coleccionar. Cada uno de los actos contiene 8 de ellas, pudiendo conseguir alguna más en los enfrentamientos contra los jefes finales. Aunque desbloquear los primeros mundos será sencillo, sí que tendremos que revisitar bastantes veces niveles anteriores de Balan Wonderworld para poder acceder a las últimas fases.

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Por supuesto, para navegar entre niveles tendremos a nuestra disposición un overworld aunque, en este caso, está bastante vacío y no deja de ser una isla flotante desde la cual tenemos acceso a los diferentes mundos. Bueno, y alimentamos a unos seres llamados Tims que, para qué negarlo, tienen un aire sospechosamente similar a los chaos de aquel Sonic Adventure. Se nutren de coleccionables en forma de gotas de diferentes colores que vamos encontrando por los escenarios y, según vayamos completando distintos hitos, irán apareciendo nuevos elementos en la isla tales como trampolines o estructuras arquitectónicas.

Esos seres adorables que siguen a nuestro personaje son los Tims

Y ojo, los Tims tienen utilidad dentro de la aventura ya que podremos llevárnoslo con nosotros a cada uno de los mundos para ayudarnos en la progresión: los rojos nos asisten en las batallas mientras que los rosas nos permiten hallar objetos ocultos. Podemos encontrar huevos conteniendo estas criaturas si exploramos concienzudamente los escenarios y así tener más entre los que elegir para darnos soporte.

No es cosa sencilla encontrar todas las estatuillas

Cada uno de los doce mundos tiene una ambientación específica asociada al humano en cuyo problema se basa. Visitaremos granjas, zonas submarinas, selvas, desiertos: escenarios típicos y bastante manidos dentro del género. Cada uno de ellos está dividido en dos actos y concluyen con el enfrentamiento con un jefe final. Claro que, quizá al acabar Balan Wonderworld tengamos alguna sorpresa en este sentido.

Respecto a los grandes enemigos que encontraremos al final de cada uno de los mundos tenemos buenas y malas noticias. En sí son un derroche de imaginación y cuentan con unos diseños atractivos pero, la verdad, es que salvo el último, son demasiado fáciles de vencer. Además de por su escasa agresividad y enorme repetitividad de acciones, el escenario en el que se encuentran contiene llaves y disfraces por lo que, en el fondo, contamos con vidas infinitas.

Los enemigos finales de Balan Wonderworld son un derroche de diseño pero no suponen gran reto

Realmente parece que los desarrolladores de Balan Wonderworld han enfocado la dificultad del título en encontrar las diferentes estatuillas doradas y que han considerado los combates como algo anecdótico. No es que nos parezca mal per se aunque cierta distribución de disfraces poco útiles ofensivamente hace que algunos enfrentamientos estén demasiado desnivelados.

De manera esporádica Balan Wonderworld nos presenta ciertos minijuegos que, la verdad, me han sorprendido bastante. Podremos jugar al golf o intentar meter penaltis, pero realmente si hay una actividad recurrente es la suerte de reto musical de Balan. Dentro de cada uno de los actos podremos encontrar un sombrero el cual, al tocarlo, nos transportará a una breve secuencia en la que tendremos que ajustar la silueta de nuestro anfitrión con su representación en pantalla. Si conseguimos un excelente en cada uno de estos quick time events se nos recompensará con una estatuilla dorada.

Y, de repente, una partida de bolos

Completar Balan Wonderworld en una primera pasada donde vencer al jefe final puede llevar unas 12-15 horas, dependiendo de cómo se nos de la exploración concienzuda de los escenarios. Finalizar la historia requiere recoger una porción del total de estatuillas doradas: estará en el ánimo de aquellos completistas el intentar obtenerlas todas.

Técnicamente adecuado pero en mecánicas desfasado

Entrando en lo técnico, Balan Wonderworld se ve realmente bien, mostrando gráficos en 4K y un robusto rendimiento a 60 fps en la versión probada de PlayStation 5 (por cierto, se hace un buen uso del feedback háptico en los gatillos del DualSense). Entra ya en los gustos de cada uno si los diseños de los personajes parecen acertados o no: a mí, teniendo en cuenta el público objeto del título me han parecido adecuados y es justo destacar el gran esfuerzo realizado por los desarrolladores en cuanto al diseño de 80 disfraces distintos.

La estética de Balan Wonderworld le encara directamente a un público infantil

Los distintos mundos de Balan Wonderworld cuentan con ambientaciones muy diferenciadas y ajustadas a la trama que se quiere contar en cada uno de ellos. No es que haya una gran variedad de NPCs pero, de manera anecdótica, de vez en cuando iremos viendo personajes bailando felices al son de la música por los escenarios.

Respecto al apartado sonoro, si una palabra puede definir Balan Wonderworld es entrañable. Por nuestros oídos discurrirán melodías que acompañan perfectamente a la acción y que son agradables de escuchar. En este punto no puedo dejar de mencionar las secuencias finales de cada mundo que, sin estar cantadas en ningún idioma específico, tienen un carácter eurovisivo que seguro evocará familiaridad al experimentar alguna de las tonadas. El título está traducido al castellano, pero no doblado, estando los diálogos del juego en un idioma ficticio.

Las secuencias musicales que aparecen al final de cada mundo pueden llegar a ser inenarrables

Hasta aquí se podría pensar que nos encontramos ante uno de los grandes del género y, en el fondo, tiene los ingredientes necesarios para serlo, en teoría. Lamentablemente no es oro todo lo que reluce y en la práctica Balan Wonderworld cuenta con una serie de fallos de diseño que lastran la experiencia.

El primero y más importante es la cámara, que no sigue al personaje de manera automática y que hace que no siempre tengamos la mejor perspectiva posible para descubrir la localización de las estatuillas. Hablando de éstas, y aunque entendemos que encontrar alguna de ellas ha de suponer un reto, quizá están demasiado recónditas para su público objetivo y puede generar cierta sensación de frustración. Tampoco es un título que explique demasiado ciertas mecánicas, especialmente las relacionadas con los Tims del overworld. Finalmente, hemos observado algunos problemas en las colisiones con los enemigos y con puntos muertos que nos pueden llevar directamente al vacío.

Balan Wonderworld tampoco hace un especial hincapié en explicar sus mecánicas, sobre todo las referentes al overworld

El sistema de intercambio de disfraces podría ser más ágil: tener que observar la animación cada vez rompe un poco el ritmo del juego. Además, creemos que en este caso menos hubiera sido más: contar con un número más reducido de disfraces pero con más habilidades cada uno (un poco al estilo de Kameo) hubiera hecho más ágil la jugabilidad. No tiene sentido que haya personajes que no puedan saltar y que, de este modo, se fuercen excesivos cambios sucesivos de disfraces que acaban por marear. En definitiva, Balan Wonderworld es una propuesta que quizá no sea para todos y que requiere de cierto esfuerzo de adaptación para disfrutarlo como sus creadores esperan.

Veredicto

Balan Wonderworld es un juego de plataformas 3D que nos cuenta la historia de dos niños que son transportados a un entorno mágico para restaurar su dañado corazón. Tendrán que recorrer 12 mundos, cada uno con sus dos actos, y escudriñarlos a fondo para encontrar las esquivas estatuillas doradas que les permitirán avanzar en la trama.

Su apartado técnico es solvente pero la experiencia se ve lastrada por algunas decisiones de diseño que pueden alejarle de su público objetivo y causar cierta fatiga en el jugador. Dicho lo cual, resulta un título ideal para aquellos nostálgicos de los primeros plataformas 3D.

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Balan Wonderworld

Duración: 12-15h.
7

Jugabilidad

6.5/10

Gráficos

7.5/10

Sonido

8.0/10

Innovación

6.0/10

Narrativa

6.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Aspecto técnico llamativo
  • Gran variedad de disfraces
  • Escenarios amplios llenos de recovecos a explorar

Aspectos Negativos

  • La cámara no ayuda al jugador a encontrar las estatuillas
  • Decisiones de diseño engorrosas