Análisis de Cannon Brawl (Switch). La batalla de Zepelines definitiva en medio del caos de la acción y estrategia

Análisis de Cannon Brawl. La batalla de Zepelines definitiva en medio del caos de la acción y estrategia.

Cannon Brawl es un juego de estrategia en tiempo real y acción en el que tienes que combinar tu habilidad a los mandos de un zepelín mientras gestionas las construcciones de ataque y defensa para conseguir la destrucción de tu rival.

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Cannon Brawl no es un juego “nuevo” dado que su primera aparición data del 2014 en PC. Este título llega ahora a Switch, donde quizás pueda vivir una segunda juventud debido a la gran adaptabilidad de sus mecánicas a la portabilidad que ofrece la híbrida de Nintendo.

Cannon Brawl es un título de estrategia en tiempo real, al menos ese es el género en el que se enmarca de forma estricta, sin embargo, en la práctica, se encamina mucho más hacia la acción, donde se impone el dominio de las mecánicas a alta velocidad sobre la estrategia pura. En Cannon Brawl de nada sirve tener clara tu táctica de combate si no eres capaz de controlar todos tus cañones y observar todo lo que está pasando en pantalla a la más alta velocidad, coordinando lo que ves con lo que eres capaz de hacer con los mandos.

El modo campaña es una escusa para dominar las mecánicas, aunque podía haber sido algo más.

No me entendáis mal, el componente estratégico que lo enmarca como un juego RTS está ahí, pero solamente detrás del control más puramente técnico; por tanto, lo primero que deberás hacer es centrarte en aprender a controlar toda la acción que el título te propone.

No se complica, pero igual debería

No hay mucho que comentar acerca del argumento, es el típico proyecto que va al grano y apenas asienta sus bases sobre una historia de traición entre hermanos. La protagonista y piloto con la que comenzamos nuestra “aventura” es la sobrina del malvado villano de esta historia de lucha de poder (a lo más puro juego de tornos), de la que apenas sabemos que alguien quiere usurpar el poder a otro.

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Hoy en día se echa de menos algún esfuerzo más por ampliar el Lore, incluso títulos tan complejos en sus dinámicas tácticas como Advance Wars, ganabam mucho al añadir argumento alrededor las batallas. Aquí no hay más que un par de líneas de dialogo cruzadas entre tu piloto y el enemigo antes de cada enfrentamiento, que solo sirven como excusa para presentar algún tipo de arma nueva o a modo de tutorial.

Una jugabilidad que lo sostiene todo

La acción se desarrolla en un plano 2D, donde nos enfrentamos cara a cara con nuestro oponente. Cada uno de los jugadores controla un zepelín o aeronave a través del cual realizaremos todas nuestras operaciones sobre el terreno. Controlando el zepelín construiremos diferentes edificios que gestionan nuestros recursos o que realizan acciones de defensa o ataque que nos acercarán a ganar la batalla.

A pesar de tener habitualmente muchos elementos en pantalla nunca se pierda la sensación de control sobre lo que sucede.

A primera vista el título tiene un obvio parecido con la famosa saga Worms, pero no he querido sacar su nombre hasta ahora, porque a pesar de todos los detalles que motivan la similitud entre ambos juegos, Cannon Brawl es mucho más profundo en cuanto a gestión que Worms.

El objetivo principal del jugador durante la batalla es expandir su territorio para poder minar el terreno y extraer oro. Este material servirá para comprar más estructuras de ataque y defensa y así destruir a tu enemigo más fácilmente.

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A pesar de tener 12 tipos de torres defensivas y ofensivas para construir, cada jugador solo puede tener 5 en el campo de batalla. Asimismo podemos escoger entre diferentes pilotos para controlar tu zepelín, cada uno de ellos con una habilidad particular, como la de mecánico o curandero para tus torretas.

Estos dos elementos principales de estrategia conforman el meta del juego. Una vez que conoces todas las fortalezas y debilidades de cada una de las estructuras y de los pilotos, entrarás en cada batalla con la idea de identificar rápidamente cuál es la mejor estrategia para seguir para salir victorioso.

Cada estructura genera una burbuja de territorio que se mostrará del color de tu jugador.

La forma de ganar una partida es destruyendo la base enemiga, pero realmente la victoria se suele alcanzar minutos antes, cuando el equilibrio de fuerzas se desnivela hacia alguno de los jugadores. En Cannon Brawl es muy difícil remontar grandes diferencias, de hecho, nunca he visto que suceda. Por lo tanto, a favor o en contra, un desequilibrio grande de fuerzas ofensivas en la pantalla determina virtualmente la victoria.

Una apuesta clara hacia el PvP

El nivel de dificultad general del juego es sencillo, con una curva de aprendizaje rápida para cualquier usuario normal. Si bien el título se le puede atascar a algún jugador más novel, no supone ningún reto en un principio.

Los diferentes pilotos y torres para elegir pueden generar diversas e interesantes estrategias de combate.

Uno de sus principales valores es el multijugador con opción a jugar en modo local u online. En mi caso particular lo que más he podido probar es el multijugador local gracias a la facilidad que da la Nintendo Swicth de dar un mando a cada oponente. Eso sí, tendrás que esperar a que el otro jugador se familiarice con los controles: hasta que los dos tengáis el mismo nivel de habilidad, al igual que en un juego de lucha, el desequilibrio inicial es evidente por la velocidad de gestión y construcción.

Apuesta por lo sencillo sin ningún riesgo

Cannon Brawl demuestra que el estilo artístico de Worms, sigue funcionando a pesar de los años. No esperes grandes alardes técnicos, nos ofrece unos diseños 2D con estilo cartoon, muy coloridos y efectivos. A pesar del caos que se puede dar en pantalla, es fácil diferenciar los cohetes y estructuras de cada jugador gracias a sus llamativos colores y el contraste de estos con el suelo.

El juego cumple en modo portátil y en pantalla grande sin destacar.

Al igual que en el resto de los apartados, Cannon Brawl cumple sin más en cuanto a lo estético, algo que destaca sobre todo en el diseño de los pilotos que cuentan con un aspecto muy plano y falto de personalidad.

Algunas estructuras pueden confundirse fácilmente entre sí.

A veces menos es menos

Los efectos de sonido inundan la partida al completo, pero acaban por cansar, son demasiado simples y poco carismáticos. Además, se nota claramente la falta de una BSO que sobresalga por encima de los efectos de sonido para ambientar las batallas y hacer mucho más amena la partida.

Los personajes también carecen de cualquier tipo de efecto sonoro que endulce los textos previos del enfrentamiento, sin duda un cúmulo de añadidos de esos que no se valoran cuando los tienes, pero que echas de menos si no están.

Los menús son sencillos y favorecen la fluidez de una partida rápida.

Veredicto

Cannon Brawl da la sensación de ser una oportunidad perdida en muchos aspectos: detrás de una mecánica novedosa, acertada jugabilidad y diversión, hay ciertas carencias que pulir para llegar a ser un gran título. Aún así, nos queda un videojuego RTS muy divertido que rellena una lista, nunca suficientemente larga, de títulos con multijugador local. 

Su precio reducido y la posibilidad de echar partidas rápidas sin necesidad de estar involucrado en su contexto puede hacer que sea una compra atractiva, sobre todo en la portátil de Nintendo.

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Cannon Brawl

Duración: 3h
6

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

5.0/10

Sonido

4.0/10

Innovación

8.0/10

Narrativa

5.0/10

Diversión

7.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Mecánicas novedosas
  • Jugabilidad profunda pero rápida de aprender
  • Partidas dinámicas y muy divertidas

Aspectos Negativos

  • Aspecto estético mejorable
  • La Banda sonora y los efectos de sonido no aportan nada
  • Ningún tipo de argumento o lore que enriquezca el modo campaña