Análisis de Captain Tsubasa Rise of the New Champions. 22 jugadores y un destino

Captain Tsubasa: Rise of the New Champions es el mejor homenaje jugable que se podía hacer al manga en que se basa

Captain Tsubasa: Rise of the New Champions es el mejor homenaje jugable que se podía hacer al manga en que se basa. Los partidos de fútbol alcanzan otra dimensión en la que el esfuerzo tiene siempre su recompensa.

Si hay un manga deportivo que ha trascendido las fronteras de su país de origen es sin duda Captain Tsubasa. Dibujado por Yoichi Takahasi, su popularidad en el extranjero vino a raíz de la emisión de su espectacular versión animada. Campos interminables donde llegar a la portería podía fácilmente suponer más de un capítulo, unos tiros a puerta aderezados de movimientos y grafismos épicos, una plétora de personajes carismáticos acompañados de una historia de amistad y superación hicieron que se quedara alojada para siempre en lo más profundo de los recuerdos que atesoramos de nuestra infancia.

Casi 30 años después del inicio de la publicación del manga nos llega este Captain Tsubasa: Rise of the New Champions que, sin tapujos, es un ataque directo e indiscriminado a esa coraza que algunos adultos tenemos para proteger nuestros recuerdos de niñez. Desarrollado por Tamsoft Corporation y Bandai Namco el título, que ha sido publicado para Nintendo Switch, PlayStation 4 y PC, presenta unas mecánicas a caballo entre el action RPG, la novela visual y, por qué no, un simulador de fútbol. Preparaos porque, como os vamos a relatar en este análisis, ha llegado el Souls de los juegos de balompié.

Antes de empezar con la revisión de este Captain Tsubasa, hay dos cosas que es necesario dejar claras. Aunque el título está basado en el manga original y respeta los nombres que allí se le dieron a sus personajes, equipos y técnicas, en este análisis se van a emplear aquellos con los que los conocimos en España. Es decir, olvidémonos de Tsubasa Ozora y Genzo Wakabayashi: Óliver y Benji han vuelto.

El segundo aspecto que resaltar es que no se le puede juzgar como si fuera un simulador de fútbol al uso. Captain Tsubasa no es un FIFA ni un PES y si buscáis un juego con el que solamente saciar las ansias balompedísticas, este no es vuestro título. Si sois seguidores de la serie y aficionados al deporte rey, corred a vuestra tienda favorita.

Captain Tsubasa no ha sido una franquicia muy prolífica en lo que respecta a adaptaciones jugables. Los primeros títulos basados en ella, publicados en la añeja NES, tenían como mecánica la toma de decisiones mientras que la acción se presentaba a través de escenas animadas. Posteriores adaptaciones a consolas más nuevas, como Super Nintendo o GameBoy, seguían manteniendo el mismo sistema aunque con un aspecto técnico remozado.

Pues sí, hacía tiempo que no veíamos al bueno de Óliver por el mundo de los videojuegos

Si hay un antecedente que pudiera servir de inspiración al que nos disponemos a analizar sería Captain Tsubasa J: Get in the Tomorrow; publicado para la PlayStation original, el título por fin ofrecía partidos de fútbol como parte de sus mecánicas jugables además de ciertos toques roleros para el desarrollo de los personajes.

En esa misma consola se publicó Captain Tsubasa: Aratanaru Densetsu Joshou; el cambio de desarrolladora (pasando de Bandai Namco a Konami) supuso también un giro en las mecánicas, volviendo a un sistema de menús que lo acercaban más al género de la estrategia.

La sexta generación de consolas vio el lanzamiento de Captain Tsubasa para PlayStation 2 y recuperó a Bandai Namco al timón de su desarrollo. El título volvía a tener los encuentros de fútbol en el centro de su jugabilidad aunque en este caso solo se podía controlar a Óliver (si quisiéramos hacer un símil sería con las modalidades Ser una Leyenda de los PES).

Ninguno de estos títulos vio jamás la luz dentro de nuestras fronteras … o sí. Seguro que alguno de vosotros recordaréis Tecmo Cup Soccer para la NES y seguramente en ese momento le sacaríais más de un parecido con la serie de Óliver y Benji que echaban todas las tardes en vuestros televisores. Pues bien, no era más que la adaptación de una de las entregas primigenias de la saga, quedándose la licencia por el camino durante la adaptación.

Si lo tuyo es el fútbol más serio, la nueva entrega de FIFA sale al mercado en el mes de octubre

Pero todo esto iba a acabar en 2010 cuando Konami publicó a nivel mundial Captain Tsubasa: New Kick Off para Nintendo DS. Un juego repleto de menús que supuso el debut de la franquicia en nuestras fronteras: el título mostraba la acción en la pantalla superior mientras que íbamos eligiendo la opción que más nos convenía interactuando con la táctil.

Los experimentos jugables de la franquicia acabaron con la aparición de las propuestas desarrollados para móviles Captain Tsubasa: Dream Team y Captain Tsubasa Zero: Miracle Shot que, pese a gozar de cierto soporte inicial debido a la serie en la que se basaban, fueron ampliamente criticados por la presencia de micropagos como base de su sistema de progreso.

El estadio vibra con la emoción de ver jugar a estos dos

Pese a que no hemos contado, hasta ahora, con un representante como tal de la franquicia en nuestro mercado sí que ha habido otras propuestas que podrían considerarse, cuanto menos, similares. Quién no recuerda títulos como Sega Soccer Slam, Super Mario Strikers o, más recientemente, la saga Inazuma Eleven. Todos ellos juegos de fútbol donde la técnica deja paso a espectaculares movimientos especiales y en los cuales las reglas del deporte se relajan de manera que todo está permitido.

Muchos años han pasado, pero el rey de los títulos alternativos de fútbol viene dispuesto a reclamar su trono: Captain Tsubasa ha llegado y tiene mucho que contarnos.

No tengo una sola historia que contarte; tengo tres

Uno de los aspectos que caracterizan a este título frente a otras propuestas del mismo género es su fuerte componente narrativo, lógico teniendo en cuenta el material en el que se basa. Captain Tsubasa: Rise of the New Champions quiere que realmente conozcas y empatices con los diferentes futbolistas que aparecen en él y, para ello, nos propone acompañarlos en sus andanzas a lo largo de tres modos historia diferentes.

Y ya avanzamos que no son simples tutoriales para familiarizarnos con el sistema de control; son auténticos melodramas juveniles ambientados en rectángulos de césped.

Es normal que te entren momentos de duda si lideras a un equipo donde eres el único que le echa ganas

El primero de ellos, Episodio Tsubasa, nos pone en la piel de Óliver y el resto de los compañeros del New Team con el objetivo de ganar por tercera vez el torneo juvenil de Japón. El equipo ha sufrido bajas considerables: Benji se ha ido a Alemania a continuar su carrera mientras que Tom Baker (junto con el que Óliver formaba la dupla de oro) ha viajado a Francia acompañando a su padre, el eterno pintor errante.

Este torneo es realmente especial para Óliver dado que, una vez lo finalice, se trasladará a Brasil a continuar su progresión con la esperanza de reencontrarse con Roberto, su mentor y amigo.

Óliver solo desea acabar su etapa en Japón para irse a Brasil para entrenar con su maestro Roberto ¿lo conseguirá?

Durante este primer modo historia iremos enfrentándonos a todos los equipos míticos de la serie, desde el Flynet capitaneado por Philip Callahan pasando por el Hotdog donde juegan los gemelos Derrick y acabando por el Tojú en el cual encontramos a nuestro rival legendario, Mark Lenders. Y cómo olvidarnos del Mambo en el que jugaba, cuando su corazón se lo permitía, el carismático y analítico Julian Ross.

Si fuisteis seguidores de la historia original, seguro que recordaréis cómo el progreso de Óliver durante el torneo fue en varios momentos un valle de lágrimas; sufrió diversas lesiones (algunas provocadas por él mismo con el fin de evitar goles del rival) que hicieron que, en algún momento, se plantease su retirada.

El título nos hace un espléndido viaje por toda la trama dejándonos como poso una historia épica de superación y amistad que finaliza con el partido entre el New Team y el Tojú: el tiro con efecto frente al tiro del tigre. ¡Qué más os voy a contar!

El pobre Julian Ross sólo aguanta un tercio del partido, pero se descubre como un gran estratega en el modo historia de Captain Tsubasa

Aparta Óliver: ha llegado una nueva estrella al fútbol japonés

Una vez superado esta primera parte, que actúa a modo de tutorial, empieza lo bueno: el Episodio Nuevo Héroe de Captain Tsubasa. El paso inicial que tendremos que dar implica crear nuestro propio personaje del cual podremos configurar tanto su aspecto físico, la posición el campo que ocupará como su nombre, además de seleccionar el equipo al que se enrolará entre el Tojú, el Mambo y el Flynet.

En el modo Nuevo Héroe de Captain Tsubasa, podemos crear un nuevo jugador desde cero configurando su aspecto físico y posición en el campo.

Recién llegados a nuestra escuadra, los inicios serán difíciles y nos costará ganarnos el cariño y respeto de los compañeros. Al principio seremos residentes habituales del banquillo pero pronto se nos dará nuestra oportunidad para formar parte del once titular.

La trama de este segundo modo historia involucra un nuevo torneo entre los equipos juveniles con el fin de escoger a los mejores jugadores de cara a incluirlos en el combinado japonés que competirá en el torneo juvenil de selecciones que se celebrará en Estados Unidos.

Las selecciones nacionales también se enfrentan en los terrenos de juego de Pro Evolution Soccer 2021

Durante esta segunda parte narrativa de Captain Tsubasa empezaremos a poder tomar determinadas decisiones que harán que adquiramos más afinidad con nuestros compañeros de equipo, aunque no parece que tengan especial incidencia en lo que es la trama global. De nuevo nos encontraremos con una historia plagada de dramas juveniles, lesiones insospechadas, ansias de mejora personal y colectiva que confluyen en una nueva final contra el equipo liderado por Óliver Atom.

Durante la parte narrativa de Captain Tsubasa a veces se nos dejará elegir entre varias opciones. Más nos vale ir en la línea del capitán si no queremos perpetuarnos en el banquillo

Pero esto es solo el aperitivo: acabado este segundo modo historia de Captain Tsubasa pronto pasaremos al meollo del juego: el torneo mundial. Sin demasiados problemas acabaremos siendo seleccionados dentro del equipo de 23 jugadores que se desplazarán a tierras americanas. Nuestro aterrizaje en el mismo será complicado; dentro de Japón estos jugadores eran claramente superiores a sus competidores pero su nivel palidece frente a rivales de talla mundial como Uruguay o Argentina.

De nuevo seremos asiduos del banquillo hasta que el seleccionador ve por fin la luz y nos incluye en el equipo titular, del que no saldremos ya hasta el final. Tras una fase previa en la que nos enfrentamos a grandes potencias como Uruguay o Senegal, pronto entramos en la fase final donde tendremos que derrotar a enormes rivales como Italia, Francia, Argentina o Alemania. Sobra decir que cada escuadra está liderada por un jugador emblemático con su propio tiro especial característico.

La selección de Japón nos necesita claramente para alzarse con el triunfo en el torneo

Dentro de todos ellos, nos gustaría resaltar a Alcide Pierre por Francia (junto con sus inefables compañeros Napoleón y Jean), el argentino Juan Díaz, Carlos Santana por parte de Brasil, los italianos Gino Hernández y Leonardo Rusciano (que tiene un aire a cierto delantero portugués que jugó en el Real Madrid) o los míticos Schneider y Muller del combinado alemán. Y no nos olvidemos del equipo anfitrión liderado por el enorme Blake y el mágico portero Azwan.

Aquí es donde se echa el resto en lo que respecta a la epicidad y viviremos unas tramas realmente interesantes llenas de traiciones, reencuentros, apariciones inesperadas y, de vez en cuando, partidos de fútbol. Porque para avanzar en todas y cada una de las tramas hemos de ganar los diferentes encuentros en los que participemos. Y ya avisamos que no basta con ser diestro con el balón para ganar en este Captain Tsubasa.

Os presento algunos de los rivales a los que nos enfrentaremos en el torneo mundial juvenil de Captain Tsubasa: el portento alemán Schneider, la estrella senegalesa Senghor, el trío francés compuesto por Napoleón, Alcide y Jean y la caprichosa estrella italiana Leonardo Rusciano ..¿ de qué me suena ese nombre?

Se controla como un juego de fútbol, se juega en un campo de fútbol pero no es un juego de fútbol

De primeras Captain Tsubasa se controla de manera bastante similar a otros títulos como FIFA o PES. Contamos con botones para pases cortos, largos y entre líneas y para realizar disparos además del uso de los gatillos para hacer carreras y regatear, controlándose el movimiento del jugador con el stick analógico. En principio, navegamos por aguas conocidas y no debería ser complicado avanzar hasta portería para batir a los guardametas.

Nada más arrancar Captain Tsubasa se nos presenta un partido de introducción entre las selecciones japonesas y alemana. Sacamos de centro y nos disponemos a recorrer el campo con vistas a llegar cuanto antes al arco rival. Craso error. No hemos dado ni cuatro pasos cuando el primer adversario nos quita el balón con una terrorífica entrada que, literalmente, nos manda por los aires. Sorprendentemente el árbitro no pita falta; quizá no haya visto la acción.

Literalmente haremos que nuestros rivales salten por los aires con tal de conseguir el balón

Con fortuna logramos quitar el balón a un contrario y, mediante un uso más o menos hábil de la carrera y los regates, nos situamos frente al portero rival. Presionamos el botón de disparo y vemos cómo el guardameta se deshace de nuestro tiro con la misma facilidad con que apartas un mosquito. Parece imposible ganar partidos en este Captain Tsubasa donde apenas nos mantenemos en pie y donde los porteros son auténticos muros infranqueables. Verdaderamente, estamos frente a un Souls-like.

Siguiendo con este símil, una de las claves para sobrevivir por los mundos de Lothric y Lordran era dominar el parry y sí, también lo será para vencer a nuestros rivales en el campo de fútbol de Captain Tsubasa. La base jugable de los partidos se encuentra en la barra de equipo; una vez que ésta llega a su nivel máximo podemos activar las conocidas como zonas V. Dentro de ellas nuestros jugadores, envueltos en chispas y rayos a lo Super Saiyan, son más rápidos y certeros frente a los adversarios, cargando los tiros y supertiros con mucha más velocidad de lo normal.

Si conseguimos encadenar dos regates, entraremos en zona V individual y nuestro jugador se verá envuelto en un aura a lo Super Saiyan

Para rellenar esta barra de equipo tenemos varias opciones: encadenar acciones tales como pases o tiros a puerta (aunque no marquemos gol) o realizar parrys. En este caso se efectúan provocando una entrada del enemigo y zafándonos de ella mediante un regate o una aceleración. Si encadenamos dos parrys seguidos nuestro jugador entra en una suerte de zona V personal, con las mismas consecuencias mencionadas anteriormente, todo ello acompañado de una animación espectacular a tal efecto.

Ahora que ya sabemos cómo adquirir fuerza, veamos cómo gastarla para vencer a los guardametas de este Captain Tsubasa. Y, en este caso, el símil de combate viene bastante al pelo dado que los porteros cuentan con una barra de vida que deberemos reducir si queremos que nuestros intentos ofensivos se conviertan en goles. Si realizamos disparos normales, dicha barra bajará de poco en poco pero si encadenamos tiros y supertiros (que implican tener el botón de disparo pulsado durante un cierto tiempo) ésta bajará más rápidamente y podremos anotar.

Aquí los árbitros no hacen falta

Llegados a este punto supondréis que los rivales no nos van a dejar el tiempo suficiente para que carguemos la barra de tiro y tengamos alguna opción para marcar gol. No, cual fieras salvajes irán a por nuestros tobillos con la intención clara de detener las acciones ofensivas. Y no esperéis que el árbitro intervenga para poner orden en esta cruenta batalla; en toda mi experiencia con Captain Tsubasa de más de 30 horas no se me ha pitado ninguna falta o penalti ni a favor ni en contra, y eso que tanto yo como los contrincantes hemos hecho auténticas salvajadas en el campo.

Por tanto, para marcar gol en Captain Tsubasa tendremos que cargar la barra e ir esquivando a los rivales o probar con tiros lejanos que, en el caso de algunos jugadores como Oliver Átom y su tiro con efecto, pueden fácilmente convertirse en gol, aunque, como todo el juego, estén situados en un plano espacio-temporal donde las leyes de la física jamás se formularon.

Por mucho que lo intento, no acabo de clavar esta postura en los partidos contra los amigos

Porque sí, Captain Tsubasa refleja a la perfección los tiros especiales más emblemáticos que se vieron en la serie de animación: el tiro con efecto de Óliver, el tiro del tigre de Mark Lenders o el tiro del águila de Philip Callahan irán sucediéndose ante nuestros ojos mediante escenas pregrabadas de grandísima factura y epicidad.

Y no sólo esto, en determinadas ocasiones podremos realizar tiros especiales si contamos con un compañero específico cercano al iniciar la acción de disparo. En este punto tendremos, por ejemplo, el tiro combinado de Óliver y Tom o la catapulta infernal de los gemelos Derrick.

Un pequeño muestrario de los tiros especiales que podremos ejecutar en este Captain Tsubasa

Obviamente estos tiros especiales no son fáciles de parar por parte de ningún portero humano pero sí para los de Captain Tsubasa si en el momento de recibirlos contamos con nuestra barra de equipo al tope; activar la zona V nos permite salvar (sólo una vez) uno de estos tiros, lo cual será muy útil para superar el modo historia.

Además de las mecánicas de parry y disparo a puerta explicadas anteriormente, también habrá ocasiones en Captain Tsubasa donde nuestro jugador y el rival chocarán en pos del balón; en este punto, y de modo similar al choque de bolas de energía en cualquier juego de Dragon Ball, tendremos que aporrear los botones del mando y hacer que la barra de equilibrio de fuerzas se incline a nuestro favor.

No te preguntes qué está pasando. Pulsa los botones lo más rápido que puedas para quedarte con la pelota

Siempre es bueno hacer amigos que dominen los supertiros

Los jugadores base del título tienen los mismos movimientos especiales que en la serie original (adquiriendo algunos de ellos con el progreso de la historia) pero nuestro héroe personalizado empieza con ninguno. Y aquí es donde entra aún más el carácter RPG de este Captain Tsubasa.

Nuestro personaje cuenta con unos valores base para cada una de las estadísticas bastante bajos y, si queremos que sea realmente útil en el campo de juego, tendremos que trabajar para mejorar. El título nos ofrece varias maneras diferentes para conseguir puntos de habilidad: mediante el análisis de nuestro rendimiento en el campo (individual y como equipo) y a través los contactos amistosos que realicemos con otros jugadores.

Podremos repartir los puntos de habilidad adicionales entre cinco categorías diferentes

Respecto al primer modo, tendremos que esforzarnos en el campo para ser participativos y esforzarnos en recuperar balones con eficacia a la par que intentamos meter algún gol. Al empezar cada partido se nos plantean objetivos a conseguir en cuanto a goles anotados: si la diferencia con los marcados por el rival es mayor de 2 obtendremos puntos de habilidad adicionales que podremos distribuir libremente para personalizar a nuestra estrella emergente.

También al empezar cada partido podremos seleccionar un grupo de jugadores con los que granjearnos la amistad. Según vamos subiendo el nivel de confianza con ellos, nos irán enseñando tiros especiales a la par que iremos consiguiendo habilidades específicas. Aquí hay que ser un poco avispado e intentar escoger el grupo que contenga los jugadores que nos interesan; por bien que nos caiga Bruce Harper no nos va a ayudar en demasía a la hora de alcanzar el estrellato en este Captain Tsubasa.

Antes de empezar cada partido deberemos elegir entre cinco quintetos de jugadores con los que intentar incrementar el nivel de amistad

Finalmente y, sobre todo, en la parte final del modo historia de Captain Tsubasa, se nos plantearán misiones especiales de conexión en las cuales, si cumplimos determinados objetivos durante el encuentro, nos añadirán aún más puntos de habilidad. Con un poco de paciencia y un buen manejo del parry, podremos ir ganando partidos, mejorando a nuestro jugador y llevar a nuestro segundo país, Japón, a la gloria que merece.

Los inicios siempre son duros pero el aprendizaje merece la pena

Aunque por escrito puede verse sencillo, dominar el sistema de juego de este Captain Tsubasa es más difícil de lo que parece y, en los primeros partidos, sufriremos bastante para meter gol y ganar algún encuentro. En mi experiencia personal muchos de los primeros partidos fueron a ronda de penaltis donde, por cierto, parar un gol es una experiencia sobrenatural basada en la intuición.

Sí que es cierto que la dificultad baja una vez superamos el primer modo historia, ya sea porque nos hemos deshecho de los paquetes (con todo el cariño) de compañeros que tenemos en el New Team o porque, a base de palos, hemos mejorado sin darnos cuenta como en un buen Souls-like.

Y realmente resulta muy satisfactorio comprobar cómo sí que se puede meter goles, ganar partidos, hacer jugadas espectaculares: la curva de aprendizaje de este Captain Tsubasa es dura, no vamos a negarlo, pero una vez que lo dominas es una auténtica gozada.

Como muestran las estadísticas, meter un gol no es nada fácil en este Captain Tsubasa

Como todo título deportivo, la duración de éste depende de cuántos encuentros quieras disputar ya sea en solitario o con amigos. Dicho lo cual, los tres modos historia de los que consta este Captain Tsubasa no son moco de pavo y nos llevarán unas 10-15 horas en completarlos, en este caso, eligiendo sólo uno de los equipos en el modo Nuevo Héroe. La rejugabilidad de su modo principal es escasa aunque podremos ir creando héroes que usar en el resto de opciones de juego, porque no sólo de historia vive esta propuesta.

Como es de recibo, contamos con un modo versus en el que podremos enfrentarnos a otros jugadores (hasta 4 en la misma consola) o a la máquina. Además Captain Tsubasa cuenta con un completa modalidad online en el que podremos echar partidos sueltos o inscribirnos en ligas con el objetivo de convertirnos en los mejores del mundo.

El grueso del modo online de Captain Tsubasa está estructurado en forma de divisiones por las que iremos progresando a medida que ganamos partidos

Respecto a esta modalidad online, se nos dejará crear nuestro propio equipo tomando como base alguno de los existentes y, en el progreso de la liga (que cuenta con varias divisiones), podremos ir fichando jugadores que incrementen el valor de la escuadra. En las primeras divisiones algún partido será contra la CPU mientras que en las más avanzadas ya nos enfrentaremos a adversarios humanos.

Además de estas modalidades, contamos con un entrenamiento que nos permite realizar los distintos tutoriales para así dominar las diferentes técnicas ofensivas y defensivas. Es muy recomendable echarle un vistazo de vez en cuando para ir refrescando nuestra memoria y, de paso, adquirir nuevas armas con las que vencer al enemigo.

Si queremos ver todas las cinemáticas de nuevo, escuchar con calma la banda sonora o revisar los desafíos que nos proporcionan monedas para consumir dentro del juego no tenemos más que acceder a la Colección dentro del menú principal de Captain Tsubasa. Como resultado de completar alguna de estas tareas también se nos darán sobres que contienen cartas. Estas presentan dos tipos principales: jugadores y objetos.

Contamos con dos tipos de cartas: jugadores y objetos de entrenamiento. Ambos serán muy útiles para ayudar a mejorar a nuestro héroe en el modo historia

Los primeros nos permitirán alcanzar más rápidamente el nivel de confianza necesario para que nos enseñen habilidades y tiros mientras que los objetos nos permitirán modificar los entrenamientos y ganar puntos con los que mejorar a nuestro héroe. Como recomendación personal, id pasándoos de vez en cuando por este apartado porque os puede facilitar la vida para superar el modo historia.

En Captain Tsubasa también contamos con una modalidad llamada Editor Definitivo en la que podremos modificar nuestro Dream Team con el que jugar en otros modos, editar a nuestro personaje o entrar en la Tienda PJ donde podremos comprar complementos estéticos para los personajes del título o sobres donde completar nuestra colección de cartas.

Un apartado técnico con muchas luces y alguna sombra

Llegados a este punto seguro que, de una manera u otra, os habéis sentido atraídos por lo que nos propone este Captain Tsubasa. Pero más de una vez hemos visto cómo grandes ideas acaban arruinadas por no tener un apartado técnico que las acompañe. Afortunadamente este no es el caso aunque, siendo honestos, tampoco es que el título sea ningún prodigio tecnológico.

Gráficamente Captain Tsubasa utiliza de manera masiva la técnica de cell-shading para representar a los diferentes personajes en el campo, lo cual encaja perfectamente con el origen animado del título. Los jugadores se ven a un tamaño apreciable y están bien definidos aunque, una vez que nos salimos de los más reconocibles, es difícil distinguir entre uno u otro.

El campo que, por cierto, tiene dimensiones realistas, se ve bien tanto en su interior como en las gradas que le rodean. No hay demasiada variedad en cuanto a recintos ni condiciones meteorológicas pero bueno, ya sólo nos faltaba tener que sobrevivir a hachazos rivales con el hombro lesionado y bajo la lluvia.

En algún punto se puso un límite a la épica que nos parece, en este caso, razonable. Eso sí, refleja de manera adecuada el impacto de las acciones realizadas por los jugadores pudiéndose observar verdaderos surcos en el césped.

El campo muestra en tiempo real los desperfectos causados por la agresividad de las acciones de juego, ya sean tiros o entradas asesinas

Las escenas intermedias que aparecen en cualquier momento porque, al igual que en la serie, se puede detener perfectamente un partido para recordar tu infancia, se muestran mediante pantallas estáticas con diseños clavados a los del anime original. Este mismo estilo gráfico se mantiene en toda la parte narrativa del modo historia de Captain Tsubasa aunque, a veces, contaremos con pequeñas secuencias completamente animadas intercaladas en la narrativa.

Donde tiene un pequeño problema Captain Tsubasa es con su cámara durante los partidos; por algún motivo los desarrolladores han decidido que el objeto a seguir sea el balón lo cual provoca que, algunas veces, no tengamos idea de lo que está pasando porque no vemos a ningún jugador (ni propios ni rivales) en pantalla.

Sí que contamos con un radar que nos indica la posición de los futbolistas en todo momento pero creemos que hay margen de mejora en este campo. El título va bastante fluido aunque a veces hay pequeños tiempos de carga dentro de los partidos (siempre antes de alguna acción épica) que cortan un poco el ritmo del juego. Hablando de tiempos de carga: los pocos que hay son bastante duraderos.

En cuanto a la banda sonora, hay que resaltar que no se han empleado las melodías de la serie sino que se han compuesta nuevas ex-profeso para la ocasión. Sin ser especialmente memorables, acompañan perfectamente a la acción y, en el caso de los partidos finales del modo historia, añaden un poco más de epicidad (si es que hacía falta).

El comentarista impregna aún más de epicidad a cada uno de los lances del juego

Captain Tsubasa está completamente localizado al castellano en sus textos, contando con un doblaje disponible solamente en japonés a cargo de los seiyuus originales de la serie que le dan la impronta perfecta a cada una de las expresiones de los diferentes protagonistas.

Aunque hubiera sido un placer gozar de voces en castellano (sobre todo para el comentarista de los partidos) entendemos que esto sería un esfuerzo extra para una propuesta que, pese a la fama de la serie en la que se inspira, no deja de ser un título de nicho.

En resumen, Captain Tsubasa es el juego que estábamos esperando todos los aficionados de la obra de Yoichi Takahasi desde que, cuando éramos pequeños, veíamos la serie todas las noches antes de cenar. Es cierto que como título de fútbol hay muchas propuestas mejores pero el paquete completo es plenamente satisfactorio y proporciona suficientes horas de diversión y experiencias imborrables para recomendar su compra.

Veredicto

Captain Tsubasa esconde, bajo su apariencia de simulador futbolístico, una experiencia jugable a caballo entre el action RPG, la novela visual y un título deportivo. Cuenta con un modo historia longevo, plagado de situaciones épicas y donde iremos viendo progresar como personas y futbolistas a los héroes de nuestra infancia.

Dominar sus mecánicas no resulta fácil de primeras y tendremos que invertir horas para domar a la bestia pero, una vez lo conseguimos, nos proporcionará incontables ratos de diversión mientras encadenamos tiros y supertiros para batir a los porteros rivales.

Su cuidado aspecto técnico, pese a algunos problemas con la cámara, acompaña de manera perfecta tanto en aquellas partes dentro del terreno de juego como fuera de él. Si eres aficionado a la serie en la que se basa, no lo dudes, ha llegado el momento de saltar al campo, unirte a Óliver y llevar a tu equipo a la gloria. Y recuerda, el balón es tu amigo.

Duración: Mínimo 15 h
8.5

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

9.0/10

Innovacion

9.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

9.0/10

Aspectos Positivos

  • Entretenido y longevo modo historia
  • Un sistema de juego que, una vez es dominado, es plenamente satisfactorio
  • Respeto absoluto a la franquicia que representa

Aspectos Negativos

  • Curva de aprendizaje dura en sus inicios
  • Algún problema técnico relacionado con la cámara
  • Escaso número de equipos a seleccionar en modo versus
  • Tiempos de carga excesivamente largos