Análisis de Crusader Kings III (PC). El rey ha vuelto

Análisis de Crusader Kings III. El rey ha vuelto

En Crusader Kings III puedes haz lo que tú quieras, aquí no hay restricciones. Divide, conquista, vence.

Corría el año 2012, aquel que varios presagiaban como el año donde el mundo acabaría. Una subdivisión de la gigante editora Paradox, más precisamente su filial Paradox Development Studio, había anunciado hacía unos meses su próximo título llamado Crusader Kings II, secuela del homónimo que en su momento había sido bien recibido por el público pero que no logró ser un hit masivo.

Análisis de Pathfinder Kingmaker Definitive Edition. Forja tu propia leyenda y conviértete en el señor de Las Tierras Robadas

Ahora bien, el día de los enamorados de 2012 supuso el lanzamiento de Crusader Kings II, con una infinidad de mejoras en comparación al primero, y se convertiría con el correr del tiempo en uno de los títulos de estrategia más exitosos de todos los tiempos; en donde, según los datos de la misma Paradox, cada jugador único tuvo una media de 99 horas jugadas. ¿Acabó el mundo en 2012? No, pero no volvió a ser el mismo luego de ese 14 de febrero.

El hype no fue en vano

Las expectativas para esta tercera entrega son muy altas, y varios usuarios se preguntaban qué cosas podrían mejorarse en relación a la segunda parte que ya de por sí es un título muy completo y complejo. Por suerte en Paradox tomaron nota y tendremos varios nuevos elementos que logran que Crusader Kings III se distancie lo suficiente de sus antecesores, sin perder de vista el punto focal de la saga. Con tan sólo ver el nivel de detalle del mapamundi ya entendemos que se trata de un título renovado.

El mapa de Crusader Kings III en toda su grandeza, literalmente

Para empezar, contamos con seis épocas para elegir dónde iniciar nuestro viaje: tres situadas en el año 867 y tres en el 1066 D.C, y en cada una de ellas contamos con cinco personajes predeterminados donde cada uno tiene su propia dificultad (fácil, normal, difícil y muy difícil). Además, habrá una opción apartada que será el nivel tutorial, donde nos introducen a varios de los conceptos básicos del juego. Como última variable, podemos seleccionar la dificultad máxima y las reglas del juego en la parte inferior de la pantalla.

La peregrinación, uno de los tantos viajes que podemos hacer en Crusader Kings III

Además de estas historias “predeterminadas” (ya que, por más que sean proclives a situaciones similares, cada mundo será completamente aleatorio), también se nos dará la opción de elegir nuestro propio personaje único, iniciando en el reino que deseemos y con las reglas que nos plazcan. Como en los Crusader Kings anteriores, las variables a determinar son muchísimas y esto agrega un elemento de personalización notable, donde cada una de las opciones influirá de sobremanera en nuestro modo de manejar nuestro condado y relatar nuestra propia historia.

A veces convendrá convertir nuestra fe para ganar adeptos. Crusader Kings III maneja muchas opciones diferentes

El mapa de Crusader Kings III es vasto y sin límites. Podremos navegar e interactuar libremente por él, tan sólo circunscritos por la distancia a la que se encuentren algunos reinados o repúblicas: se nos permitirá investigarlos y hacer algunas interacciones en concreto con ellos, pero la mayoría de las opciones de trato que hay con los países cercanos estarán bloqueadas a menos que nuestra corona se expanda lo suficiente como para influir más allá de nuestros limítrofes. Eso sí: figuras importantes como el Papa o el Emperador romano siempre serán accesibles, aunque conseguir influencia o favores de ellos será un hueso duro de roer.

A veces seducimos princesas, otras nos seducirán a nosotros. Crusader Kings III ofrece muchas posibilidades

Ser un Barón no es para cualquiera

La mayor atracción de Crusader Kings III es la cuasi infinidad de interacciones y variables que podremos controlar. Desde el comienzo de nuestra historia se nos permitirá libre albedrío, pudiendo (por dar unos pocos ejemplos): casarnos con quien queramos, declarar guerras, seducir y conquistar a cualquier persona, asesinar a un monarca, barón o duque (o bien ganarnos su confianza y traicionarlos); concretar matrimonios nobles para ganar mayor influencia en la zona, etc. Aunque esta también es su mayor debilidad: tanta variedad de opciones puede resultar agobiante y por momentos no sabremos qué es lo que estamos haciendo.

La interfaz de Crusader Kings III puede resultar un poco abultada

La partida comienza con el personaje que hayamos elegido, y finalizará sí y sólo sí nuestro personaje muere sin haber dejado un heredero. Si esto sucede, se nos permitirá la opción de continuar con otra dinastía o linaje diferente a la de nuestro protagonista, pero eso significa abandonar todo el progreso que logramos anteriormente. Dada la naturaleza de Crusader Kings III, no habrá un “fin del juego” donde expliquen el final y luego ruedan los créditos, sino que continuaremos nuestro viaje durante el tiempo que sea necesario para conquistar el terreno que nos hayamos propuesto, o bien hasta que se nos haga todo tan cuesta arriba que no quede otra que reiniciar.

Los distintos estilos de vida de Crusader Kings III

Las habilidades que tendrá nuestro personaje están divididas en cinco categorías principales: Diplomacia, Marcial, Administración, Intriga, e Instrucción. Cada una de éstas contribuye notablemente a nuestra forma de juego y podrán ser mejoradas o incrementadas de diversas maneras. Una breve explicación de cada una de ellas es la siguiente:

  • Diplomacia se encarga de nuestro diálogo, trato y etiqueta con los cortesanos.
  • Marcial será nuestro estudio de la guerra y nuestra habilidad para comandar ejércitos.
  • Administración será la responsable de nuestra gestión de recursos y recaudación de oro.
  • Intriga es la encargada de nuestra planificación en Conjuras, nuestra habilidad de descubrir secretos y de influir disimuladamente en los demás.
  • Instrucción es nuestro estudio del saber, de la Teología y del conocimiento en general. Es fundamental en la influencia directa con los obispos y religiosos.
El árbol de habilidades de Crusader Kings III tiene miles de posibilidades

Análisis de Immortal Realms: Vampire Wars. Gobierna las oscuras tierras de Warmont desde el Trono de Sangre

A su vez, cada una de estas habilidades tendrá subdivisiones que podemos ir mejorando en el árbol de habilidades que podéis ver en la imagen de arriba. Primero debemos elegir un Estilo de Vida (determinado por las habilidades principales), luego un Enfoque que decidirá qué clase de personalidad tendremos, y por último los Dones que establecen nuestras destrezas especiales. Si a la mitad de la partida nos damos cuenta que nuestro estilo de juego no nos está siendo útil, o si simplemente queremos cambiarlo para variar, podremos reiniciar todas nuestras habilidades una única vez por personaje.

Conseguir secretos en Crusader Kings III nos puede facilitar las cosas

Comenzando una nueva dinastía

El nivel tutorial es un buen punto de partida, y una de las grandes mejoras que tiene con respecto a Crusader Kings II, cuyo tutorial es muy pobre y nos deja con más dudas que certezas. Aquí se nos explican los conceptos básicos, nos dan una pequeña guía de cómo deben ser nuestros primeros pasos y cuáles son los movimientos óptimos para no fracasar inmediatamente. Luego de varias explicaciones se nos permitirá continuar con esta partida de prueba, con varios consejos extra que nos seguirán encaminando. Pero no esperéis que os lleven de la mano, puesto que la magia de este Crusader Kings III está en descubrir algunas cosas por nuestra cuenta.

Podemos conseguir un secreto en particular, o buscar en una zona específica

Una de las novedades que presenta Crusader Kings III es la de poder crear Conjuras tanto positivas como negativas. Simplificando, éstas Conjuras son planes a largo plazo que podremos implantar en cualquier personaje del mapa, aunque lo ideal es hacerlo en personas claves o que nos sirvan estratégicamente.

Por ejemplo: una Conjura Asesina contra un Duque limítrofe comenzará a gestar un plan de homicidio en su contra, y a medida que éste plan progrese se nos consultará de qué manera queremos progresar. De esta manera, encaramos la situación como nos parezca elocuente: puede ser sigiloso y todo fríamente calculado, o a los tumbos y de manera violenta. Eso sí: hay que elegir sabiamente, pues habrá consecuencias que pueden no ser beneficiosas.

Para declarar la guerra en Crusader Kings III necesitamos una causa justa

También contamos con su contrapartida, es decir las Conjuras Negativas. Éstas van desde encontrar un secreto no deseado por el enemigo para así extorsionarlo, o secuestrar al hijo de algún vasallo; hasta asesinar al mismísimo Emperador de nuestro ducado. A su vez, tendremos la oportunidad de que nuestro grupo cercano de consejeros creen sus propias Conjuras sobre la persona que nosotros les indiquemos, ya que el número de conjuras por personaje será limitado. De esta manera, por ejemplo, mientras nosotros planeamos como secuestrar al enemigo, nuestro jefe de espías podrá encargarse de descubrir algún secreto perverso del mismo y así no incurrir a la violencia física.

El nivel tutorial. En éste el objetivo es conquistar toda Irlanda

Un doctorado en Crusader Kings

Con todas estas variables que os comenté no hemos siquiera raspado la superficie de la profundidad y el nivel de detalle de Crusader Kings III. Además de todo lo demás, tendremos distintos puntos de intercambio que servirán para diferentes propósitos. Éstos son: Ingresos, Prestigio, Piedad y Renombre.

  • Ingresos será nuestro oro actual y la cantidad de oro que ingresa por mes a nuestro reino. Se puede aumentar consiguiendo más terrenos, concretando alianzas fuertes y subiendo los impuestos de nuestros feudos.
  • Prestigio se refiere a nuestro nivel de fama e influencia. Se pueden utilizar para formalizar pactos y alianzas, o para concretar matrimonios con familias y dinastías de mayor linaje que la nuestra.
  • Piedad es la “moneda” que intercambiamos con los religiosos y autoridades eclesiásticas. Pueden servir, por ejemplo, para pedirle favores al Papa o para iniciar una guerra santa.
  • Renombre, similar al prestigio, pero es la consecuencia directa de éste: mientras más influencia obtengamos, más renombre conseguiremos y así amasamos nuestro poder.
No todo es color de rosas en Crusader Kings III. El estrés nos impide realizar algunas acciones

Y aún así nos quedan miles de variables a que tener en cuenta para cada una de nuestras actividades: puntos de opinión sobre otras personas, relaciones con los clérigos, rasgos heredables, rasgos de personalidad, religiones, estrés, y cualquier cosa que se les ocurra y que esté relacionada a los libros de historia. Reitero, Crusader Kings III es un título muy complejo e intentar explicarlo requiere paciencia y ganas de aprender cada una de sus mecánicas.

Los controles son muy sencillos: mover el cursor a nuestro punto de interés, click derecho para interactuar y click izquierdo para dar una orden (con unos pocos atajos en nuestro teclado). La dificultad se encuentra en encontrar la opción correcta y conseguir el resultado deseado, y Crusader Kings III esperará de nosotros la dedicación y tolerancia suficiente para aprender y entender todos sus ardides.

El médico de la corte será quien deba sanar a nuestros ejércitos en Crusader Kings III

Análisis de Banner of the Maid. Un JRPG estratégico ambientado en la revolución francesa que supone un verdadero desafío

Ahora sí que me siento parte de las cruzadas

El apartado gráfico de Crusader Kings III es magnífico, con una atención al detalle que probablemente sea el más sobresaliente hasta el momento en los títulos de Paradox. Los retratos de los personajes son todos personalizables, con algunas animaciones particulares para cada uno de ellos, y lo más importante: cada rasgo físico y cada cambio que haya en ellos se verá reflejado en este retrato. Así, si un personaje pierde un brazo o un ojo en una batalla, o una princesa queda embarazada, se verán sus cambios físicos en pantalla. Es una gran manera de que nos adentremos más en este mundo antiguo, y ayuda mucho a limpiar la interfaz que está tan cargada de números, características y listados.

Las líneas celestes nos marcan el límite de nuestras tierras en el mapa de Crusader Kings III

Tanto los efectos de sonido como la música encajan perfectamente el uno con el otro. La banda sonora orquestal es simplemente exquisita y probablemente al finalizar las partidas vayamos corriendo a nuestro servicio de música en línea favorito para seguir escuchándola. Cada situación particular (como una guerra o un matrimonio) tendrá su propia melodía y efectos de sonido acordes, y todas ellas serán de una épica digna de obras como El Señor de los Anillos o World of Warcraft.

En oposición a tan heroico soundtrack, las composiciones de ambiente son muy relajadas, con un estilo de música celta que combinarán muy bien con el gameplay laxo y libre que ofrece Crusader Kings III.

Nos invitarán a unirnos en cruzadas ajenas

Por último, y quizá la parte más disfrutable del título, tendremos los eventos de juego, que sucederán en cualquier momento y pueden significar una bisagra en nuestro éxito o fracaso. Éstos son totalmente aleatorios (y bastante disparatados, por cierto) y es donde más brilla el guion de Crusader Kings III, que ya de por sí es bueno, y que aquí acentúa su brillantez y personalidad inigualables. En resumen, son pequeños acontecimientos de la vida cotidiana de nuestro pueblo y que nosotros como autoridad debemos resolver.

Dependiendo de nuestra personalidad y nuestros rasgos, se nos darán distintas maneras de interactuar con ellos. De esta manera, si nuestro personaje es irascible y guerrero, probablemente la mejor opción sea resolver todo con violencia y fervor; mientras que si optamos por el camino diplomático, será mejor alternativa una decisión salomónica y racional.

Las pantallas de carga de Crusader Kings III son una maravilla artística

Veredicto

Crusader Kings III lleva a la franquicia a un nuevo estándar, tomando todo lo logrado en los anteriores y ampliando sobre ellos. Varias características que antes eran únicamente contenido descargable o mods, ahora son parte del título base. La genialidad e ingenio de su mundo y sus interacciones sigue intacta, y permitirá que, aunque no entendamos mucho su enredada jugabilidad, al menos nos encantemos con sus distendidas y graciosas anécdotas. Crusader Kings III no es un título de fácil acceso, y requerirá mucha dedicación por parte del usuario; pero una vez que entendamos sus profundas mecánicas será un juego difícil de abandonar.

Crusader Kings III

Duración: Incalculable
8.5

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

9.0/10

Innovacion

8.0/10

Narrativa

9.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

9.0/10

Aspectos Positivos

  • Un mundo copioso, con infinidad de interacciones y libertad de hacer lo que nos parezca conveniente
  • Banda sonora excelente
  • Los eventos aleatorios son muy graciosos, al punto de que soltaremos carcajadas
  • Un tutorial accesible

Aspectos Negativos

  • Es un título que espera mucha dedicación por parte del usuario, así que tardaremos varias horas hasta entender su profundidad
  • La interfaz, si bien es bastante limpia, resultará confusa hasta que nos acostumbremos
  • Leves errores de traducción y unos pocos errores en los cuadros de diálogo