Análisis de Dead Motherland: Zombie Co-op. Una experiencia rogue-lite low cost

Intenta sobrevivir a hordas de violentos y rápidos zombis en este Dead Motherland: Zombie Co-op. Un título que no te dejará descansar.

Intenta sobrevivir a hordas de violentos y rápidos zombis en este Dead Motherland: Zombie Co-op. Un título que no te dejará descansar … tus enemigos acechan tras cada esquina.

El desarrollo de videojuegos, gracias a la proliferación de engines con curva de aprendizaje suave, es cada vez más abierto y va creciendo el número de títulos producidos y distribuidos por una sola persona. Deklazon es un joven progrador ruso que trata de hacerse un nombre en la industria. Eso sí, consciente de sus modestos valores de producción podemos encontrar su obra Dead Motherland: Zombie Co-op en Steam por unos pocos euros.  Hay que tomarse estos desarrollos como la búsqueda de visibilidad por parte de jóvenes entusiastas que sueñan con la posibilidad de ser contratados por alguna empresa reconocida y poder dedicarse a esto en un futuro.

Nos enfrentamos solos al apocalipsis zombi

Nada más empezar y sin ninguna cinemática o líneas de dialogo que nos pongan en contexto, aparecemos en medio de un entorno urbano sin población y con evidentes signos de que la civilización tal y como la conocemos ha llegado a su fin, todo ello mostrado mediante una perspectiva isométrica. Nuestro personaje es un hombre encapuchado, ataviado con una mascara de gas, mochila y ropa de camuflaje. Me gustaría poder contarte más sobre la historia, pero ésta es completamente inexistente.

En Dead Motherland: Zombie Co-op nos sentimos completamente solos ante lo desconocido

Comenzaremos armados con una pistola que nuestro personaje sin nombre constantemente sostiene apuntando con las dos manos. Nunca cambia de postura, limitando las animaciones al movimiento de piernas para desplazarse y a un giro antinatural de hasta 360 grados del torso para dirigir el tiro.

Call of Duty Black Ops: Cold War también tendrá modo con zombies

En consecuencia, en Dead Motherland: Zombie Co-op nos enfrentamos a un control de personaje al estilo conocido como “tanque” que nos deja la impresión de que es el entorno el que se mueve, permaneciendo el personaje inmóvil en el centro de la pantalla, más de que seamos nosotros los que nos desplazamos a través de las calles.

El escenario de Dead Motherland: Zombie Co-op está delimitado por barreras invisibles

El escenario es siempre igual, presentando mínimas variaciones; de hecho, recorremos todo el tiempo las mismas calles y  parques. De primeras y tras unas pocas partidas, me había dado la impresión de que los entornos se generaban de forma procedural, pero nada más lejos de la realidad. Son unos cuantos escenarios predefinidos que van apareciendo aleatoriamente cada vez que empezamos una partida.

Enfréntate a los zombis más rápidos jamás vistos

Dead Motherland: Zombie Co-op pertenece al género Rogue lite: si nos matan tendremos que empezar desde el principio y perderemos todo el progreso que hayamos alcanzado hasta el momento. Comenzamos nuestra aventura en medio de las calles nevadas de la madre Rusia tras el estallido del apocalipsis zombi que tantas  veces hemos vivido ya.

El título establece un ciclo de día-noche que marca los tiempos de descanso entre batallas. Durante el día nos dedicaremos a recoger loot, indicado por un círculo blanco con el símbolo de un ojo. Esta señal la encontraremos desperdigada por cualquier punto del escenario de forma aleatoria. Puede que tengamos que mirar en un coche abandonado o, por lo general, en cualquier pared de los edificios que delimitan el escenario. Los objetos que obtenemos a lo largo de los tres minutos que dura el ciclo del día pueden ser o bien dinero o materiales de construcción.

En Dead Motherland: Zombie Co-op, siempre es mejor dar marcha atrás si se te acumulan las víctimas

El fallo de este sistema es que no importa cuánto recojas, ya que no hay ningún puesto o tienda donde gastar el dinero que vamos obteniendo, o alguna opción de creación de objetos con los materiales que acumulamos al transcurrir la partida. He estado rebuscando durante horas, pero he caído en la cuenta de que sigo siendo el único superviviente del planeta y cualquier cosa parecida a un taller o tienda que saquear también han dejado de existir.

Zombie Army 4 presenta un ejército de zombis con intenciones poco amistosas

Tras alcanzar el tiempo previsto indicado en la esquina superior izquierda, cae la noche y una estridente alarma nos avisa de que ha llegado el momento de sobrevivir. De repente la soledad deja de ser nuestra compañera para dar paso a hordas de zombis que corren a toda velocidad para lanzarse contra nosotros.

Los jefes de Dead Motherland: Zombie Co-op son duros de pelar

Hay dos tipos de no-muertos, los masillas que cuentan con una cierta variedad de aspectos: podemos encontrar desde mujeres a médicos pasando por bomberos. Eso sí, todos comparten las mismas animaciones y capacidades de movimiento.

Por otro lado, nos encontraremos con unos zombis evidentemente mas grandes y lentos, pero con mayor capacidad de hacernos daño, a los que cariñosamente le he puesto el nombre de Némesis: realizar paralelismos con el famoso personaje de la saga Residente Evil es inevitable.

Controlaremos a nuestro superviviente con teclado y ratón exclusivamente, el apuntado funciona de forma rápida y fluida, pero el movimiento no responde con la misma suavidad a la presión de los botones de dirección, produciendo un control algo tosco.

Un juego infinito en el que el progreso es imperceptible

Una vez superamos la oleada y vuelve a hacerse de día, habremos acumulado puntos y podremos desbloquear nuevas rutas por las que antes no podíamos pasar ya que nos lo impedía una barrera invisible, la cual requería de cierto número de puntos para abrirnos paso.

En Dead Motherland: Zombie Co-op no disponemos de barra de vida: tendremos que estar atentos, la muerte es segura tras cuatro mordiscos

He pasado mas de ocho horas superando oleadas de zombis con la intención de llegar a una pantalla de créditos, pero es imposible. Dead Motherland: Zombie Co-op se eterniza e igual que no tiene un principio, tampoco tiene un final. Nos sitúa constantemente en medio de la acción y con cada oleada los enemigos son más numerosos y fuertes.

Es inevitable que, al subir tanto la dificultad con el paso de las oleadas llegue un momento en que con que simplemente un zombi te mire mal, ya te puedas dar por muerto. Como hemos mencionado antes, el título está planteado como un Rogue-Lite y al morir tendremos que empezar de nuevo. Dead Motherland: Zombie Co-op no te da ninguna razón para realizar otro intento: una vez descubres que no hay una historia que desarrollar o que no existe el progreso en sí, no sientes la necesidad de continuar jugando.

Técnicamente fiel a la experiencia low cost que proporciona

Visualmente Dead Motherland: Zombie Co-op es un fiel reflejo de su precio (y el coste de su desarrollo), aunque debo reconocer que los efectos de luces y sombras me han sorprendido para bien y son un indicativo del prometedor talento de este joven desarrollador. Por lo demás, gráficamente las buenas intenciones que propone no son suficientes, y no dejamos de tener esa sensación de que estamos ante una propuesta que hubiera sido desarrollado para móviles.

Dicho esto, no quita que la paleta de colores escogida ayuda a imprimir a la obra de un tono oscuro y lúgubre, propio de un apocalipsis zombi.

Dead Motherland: Zombie Co-op nunca cuenta nuestro numero de bajas, por mucho que matemos la puntuación siempre será igual a cero

El apartado sonoro sigue la línea de desarrollo de bajo coste. La música ambiental le pega al tono general del juego: está ahí, funciona como debe, pero pronto dejarás de escucharla, aunque tengas los altavoces o los cascos puesto a todo volumen: no porque el título deje de emitirla, sino por lo genérica y lo carente de personalidad que resulta.

En cuanto a los efectos de sonido de Dead Motherland: Zombie Co-op, tendremos el que generan las armas al dispararlas y los gruñidos de los zombis que tratan de devorarnos; son correctos, sin más. Podríamos destacar el sonido de los disparos de todas las armas a nuestra disposición: desde la pistola con la que comenzamos a fusiles de asalto o subfusiles, todos suenan como cabría esperar.

En Dead Motherland: Zombie Co-op, la linterna nos ayuda a ver de noche

Veredicto

Dead Motherland: Zombie Co-op es una experiencia low cost creada por una sola persona. Si tuviera que ponerme a juzgar el título por sí mismo, no tendría base suficiente para poder reseñar nada destacable. Pero como he mencionado al principio, este título supone más una plataforma de promoción por parte de un joven desarrollador que busca abrirse camino, que un juego que pretenda vender millones de unidades.

Particularmente, siento mucha empatía por todo el que quiera progresar en el desarrollo de videojuegos ya que nunca se sabe el potencial que puede haber detrás de un nombre desconocido. Es por ello que desde aquí animamos a los profesionales de la industria a que inviertan algo de su valioso tiempo en fijarse en las jóvenes promesas que algún día les sucederán. 

Dead Motherland: Zombie Co-op

Duración: Incalculable
5

Jugabilidad

5.0/10

Gráficos

5.0/10

Sonido

5.0/10

Innovacion

5.0/10

Diversión

5.0/10

Duración

4.0/10

Aspectos Positivos

  • La ambientación se ajusta al tono del juego
  • Efectos de iluminación muy conseguidos

Aspectos Negativos

  • Inexistencia de historia o cualquier tipo de contextualización
  • Falto de contenido