Análisis de El Capitán está Muerto (PC). Consigue reparar tu nave para escapar en este juego por turnos sideral

El Capitán Está Muerto

El Capitán está Muerto es la adaptación a videojuego del famoso juego de mesa. Una apuesta divertida y casual que requerirá de tus mejores tácticas para conseguir la victoria.

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El Capitán está Muerto te enfrenta a un enemigo alienígena desconocido que está atacando tu nave. Desafortunadamente, nuestro capitán, el único capacitado para salvarnos, ha muerto.

Podríamos escapar dando un salto a la velocidad de la luz, pero el núcleo del motor está roto y debe repararse, así que no nos quedará otra que coordinar a nuestra tripulación con mucha sabiduría para poder salir airosos del apuro.

El Capitán está Muerto
Desde el menú podemos elegir la dificultad y características que tendrá nuestra partida

En nuestras manos está el destino de la tripulación

Argumentalmente, El Capitán está Muerto cuenta una historia más bien sencilla que sirve de excusa para presentarnos una situación peliaguda en la que reparar nuestra nave es cuestión de vida o muerte. Si contáramos con R2-D2 otro gallo nos cantaría, pero en cambio disponemos de una plantilla de 7 tripulantes cada uno con distintos roles y habilidades. Utilizarlos de manera adecuada será la clave para poder repeler el ataque alienígena y escapar a la velocidad de la luz.

El tutorial inicial, aunque algo largo, se ameniza con su divertido sentido del humor

El Capitán está Muerto es un juego de estrategia por turnos desarrollado por Thunderbox Entertainment. Al comenzar el título por primera vez se nos mostrará un tutorial para enseñarnos las distintas partes de la interfaz del juego, las mecánicas jugables y sobre todo, para instruirnos a jugar correctamente.

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Una vez superada esta primera etapa ya tendremos los conocimientos y herramientas para empezar a jugar libremente.

Cada personaje ofrece habilidades únicas. Dependerá de nosotros elegir con quién jugaremos para tener una oportunidad

Como se ha mencionado previamente, nuestro objetivo en El Capitán está Muerto es escapar a todo trapo del ataque, pero el enemigo no nos pondrá las cosas nada fáciles. Las partidas avanzan por turnos y en cada uno de ellos podremos llevar a cabo distintas acciones, pero, eso sí, manejando únicamente un tripulante que, además no podemos escoger. Es decir, si en un turno utilizamos al personaje “Almirante”, y lo que nos conviene es jugar con el tripulante especializado en ingeniería para reparar un elemento del escenario, tendremos que esperar todo un turno completo.

Nuestro enemigo nos atacará hasta que nos destruya o logremos escapar

El objetivo principal de los adversarios será inhabilitar las distintas partes de la nave, las cuales nos aportan una serie de ventajas tácticas (teletransportación, armas, gravedad, etc.) que quedarán inutilizadas hasta que las reparemos.

Aparte de esto, pueden disparar directamente a la embarcación. Por suerte, contamos con un escudo que absorbe los proyectiles y que se va desgastando con cada ataque. Una de las causas más comunes en cuanto a la pérdida de la partida será que dicho escudo llegue al 0% de su poder.

Hay que estar muy atentos a los fallos que tenemos en la nave y enfocarse en tener los recursos necesarios para solucionarlos

Con todo en nuestra contra, en El Capitán está Muerto tendremos que jugar con sabiduría. Hemos de emplear las habilidades de cada uno de los cuatro tripulantes de los que dispondremos, teniendo en cuenta que no los podremos volver a utilizar hasta dentro de sus turnos correspondientes, a la vez que encajamos el ataque enemigo.

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A esto hay que añadir que, al comenzar cada partida, sufriremos varias acometidas que nos afectarán de manera aleatoria; incluso los ataques del enemigo son arbitrarios: esto influenciará en gran medida las probabilidades de victoria.

Las desventajas aleatorias harán muchas veces que la suerte deje de estar de nuestro lado

El Capitán está Muerto carece de campaña o historia más allá de la situación inicial que nos plantea para jugar, lo que lo convierte en una propuesta ideal con la que echar una partida de vez en cuando. Aquí los eventos azarosos serán los encargados de ofrecernos un desafío consiguiendo que cada partida sea diferente. En cuanto a su duración, cada partida ronda los 30-40 minutos, variando este número según la dificultad y nuestra suerte en los turnos.

El Capitán está Muerto incorpora una opción para disfrutar con amigos en multijugador a través de una invitación de juego remoto en Steam. El problema es que, salvo por el chat de voz, no tenemos ninguna señal dentro del juego que nos indique de alguna manera que estamos jugando con otra persona. Ni siquiera en la jugabilidad, que es exactamente igual a como si estuviéramos solos. Nuestro amigo puede controlar nuestro ratón en cualquier momento, pero no tiene su propio turno específico, lo cual estaría bien.

Las partidas que juguéis a este título serán cortas pero intensas, y muy lejos de ser un paseo por el campo (o, en este caso, por el espacio). No os voy a engañar, El Capitán está Muerto es muy, muy difícil, incluso en su nivel más bajo. Los sabotajes suceden durante todo el tiempo y, al igual que en la vida real, esta “suerte” aleatoria puede ser nuestra perdición.

Las probabilidades de supervivencia en El Capitán Está Muerto son escasas y, a menos que realices los movimientos correctos, la balanza seguirá inclinándose a favor de los alienígenas. Tienes que planificar cada turno de cara al futuro y saber tomar las decisiones oportunas en todo momento. Algo que quizá pueda resultar abrumador para las personas que no estén familiarizadas con este tipo de juegos.

Una obra con la estética del juego de mesa

El Capitán está Muerto sigue la línea artística del juego de mesa homónimo en el que se basa. El estilo Poly Art o Low Poly favorece al diseño gráfico, sobre todo gracias a una buena selección de la paleta de colores.

La banda sonora no es muy destacable, pero no desentona con la estética general de la obra. La música acompaña correctamente el ritmo de las partidas y los efectos de sonido causados por las acciones, simulando correctamente el aire retro-espacial del juego.

El diseño artístico Low Poly se implementa muy bien el juego

Veredicto

El Capitán está Muerto busca su lugar como exponente de los videojuegos de estrategia por turnos tras su éxito como juego de mesa. Una apuesta original, divertida y desafiante que todo amante del género debería probar. Un título con un ritmo pausado en el que todas las acciones han de meditarse ya que la dificultad y los elementos del azar pueden jugar en nuestra contra, pero que aun así se desenvuelve notablemente en lo que respecta a su jugabilidad, haciéndonos querer volver a echar una nueva partida.

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El Capitán está Muerto

Duración: Incalculable
7

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.0/10

Innovación

7.0/10

Diversión

7.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Juego desafiante y su jugabilidad adictiva
  • Estilo artístico muy llamativo

Aspectos Negativos

  • La dificultad puede llegar a ser abrumadora
  • Sólo un modo de juego
  • La interfaz es algo caótica