Análisis de Graveyard Keeper. Aprende a ser el más rico del cementerio

Graveyard Keeper nos muestra de modo desenfadado una de las profesiones que, a priori, resultarían menos atractivas: cuidador de cementerios

Graveyard Keeper nos muestra de modo desenfadado una de las profesiones que, a priori, resultarían menos atractivas: cuidador de cementerios.

Voy a empezar este análisis con una reflexión: me sorprende lo “raros” que pueden llegar a ser los jugadores -entre los que me incluyo- al entretenerse con experiencias que se acercarían a un trabajo común, de esos que están remunerados y sirven para sobrevivir y tal. Esta reflexión es avalada por la cantidad de propuestas que llevan la palabra simulator o tycoon en sus títulos y que acumulan millones de copias vendidas y valoraciones que rozan la perfección.

Seguramente sea porque la supuesta simplificación de las experiencias jugables no es lo suyo y quizás les funcione como esa oportunidad de desarrollar una profesión frustrada, ya sea la de piloto de aviones en el último Microsoft Flight Simulator o, por qué no, un guardián del cementerio en el medievo en Graveyard Keeper. Porque, al final, cada uno tiene sus sueños.

Guardián por sorpresa

En Graveyard Keeper, desarrollado por Lazy Bear Games, encarnamos a un pobre desgraciado que volviendo a casa para ver a la parienta y descansar, lo atropellan y muere. Si ya esto es dramático de por sí, no te van a dejar reposar en paz. De repente, despiertas en un limbo y te comunican que a partir de ahora serás el guardián del cementerio en un mundo de fantasía medieval bastante gamberro.

En Graveyard Keeper tendremos alguna trifulca con el inquisidor

El encanto de Graveyard Keeper en términos narrativos es este ambiente macarra que han conseguido darle a través de un contraste muy marcado de épocas y pensamientos que hace que te sientas inmerso en un mundo especial y único. Lamentablemente, esta prometedora propuesta se ve muy limitado al llevarlo a la práctica. A modo de ejemplo, aunque conocerás a bastantes PNJs al final, salvo uno o dos personajes que sí acabarás considerando como tus “amigos”, la mayoría servirán solo para encargarte misiones. Apenas hay momentos para preocuparte por lo que les pasa; acabas con la sensación de ser el chico de los recados y ayudar a la gente sin ninguna recompensa.

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Porque éste es otro de los problemas de Graveyard Keeper: el sistema de misiones. Como he dicho antes, eres el recadero del lugar y la única relación que tienes con los PNJ es llevarle un objeto u otro, sin recompensa de ningún tipo, salvo en algunos casos remotos en los que avanza la trama. Eso sí, incluso en estas situaciones habrás tenido que hacer de recadero durante 5 horas de juego para conseguir avanzar un poquito. Si te tomas la experiencia con calma no te va a suponer un problema, pero es bastante frustrante ver que gran parte de tu esfuerzo no se vea recompensado mínimamente siendo el ejemplo más claro de esto son los campos de cultivo.

Cultivar cualquier cosa cuesta dinero y tiempo, y a la hora de la recolección recibes menos semillas de las que poseías anteriormente. Esto provoca que, si tenías toda una parcela llena en el primer cultivo, la segunda se llenará a menos de la mitad y tendrás que comprar más semillas. Esto no sería problema si no fuera porque los cultivos no generan suficientes beneficios para considerar este sistema como rentable.

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En las primeras horas de Graveyard Keeper el dinero no es problema, porque es posible conseguir todos los materiales que necesitas en la naturaleza, pero llega un momento de la aventura que la parte económica empieza a tener más protagonismo. En este sentido disponemos de diversas maneras de enriquecernos, como por ejemplo dar misa y recibir donativos. También puedes procesar materiales y venderlos; los cultivos, aunque poco rentables, sumarán asimismo alguna moneda que otra a tu cuenta corriente.

Al final contamos con un amplio conjunto de tareas mediante las cuales te puedes convertir en amo y señor de toda la comarca y el dinero sí que ayuda bastante en este caso; puedes sentirte uno con la naturaleza y autogestionarte tus materiales o puedes levantarte con el pie capitalista y comprar los recursos que te hagan falta.

Graveyard Keeper presenta un sistema de progresión en base a tecnologías

Herrero, guardián, carpintero, alquimista…  un protagonista multitarea

Mi madre siempre me decía que hay que saber un poco de todo, pero Graveyard Keeper lo lleva al límite. Si me pongo en la piel de nuestro personaje, realmente es un papelón: un señor que viene de la época contemporánea, con su trabajo y su vida corriente, y, de repente, se encuentra en un mundo donde le toca hacer de todo. Seguramente el pobre se agobiaría, no sabría ni por dónde empezar; algo similar me pasó cuando comencé la partida.

Cómo no, en Graveyard Keeper hay que mantener el cementerio bonito

El tutorial, si es que se le puede llamar así, es algo tosco; está compuesto de pequeñas advertencias que te explican lo más básico del juego, y luego te deja a tu aire, sin presiones. En cierta parte agradezco esto, que me dejen explorar a mi ritmo y ver paulatinamente lo que la obra me ofrece, pero lo llevan demasiado a rajatabla. Aunque el título va introduciendo mecánicas nuevas con cierta frecuencia, el juego no te ayuda a comprender el funcionamiento más básico de las mismas.

Por ende, acabas metido de lleno en un proceso de ensayo y error para saber cómo hacer que funcione. Y esto no sería problema si ocurriera con mecánicas secundarias como la de automatizar recursos, que proporciona ayuda sin ser es esencial para la trama en sí, pero es una gran molestia si implica las mecánicas más básicas y las que te hacen avanzar en la trama; alarga la experiencia de forma innecesaria y acaba resultando tedioso.

Pero, si tomas este problema como algo menor, puedes disfrutar del proceso de ensayo, porque como dije al principio del análisis acabas entretenidísimo realizando las tareas mundanas.

Os presentamos el taller del jugador

Mantener limpio y bonito tu cementerio es una de tus tareas principales en Graveyard Keeper. Para ello tendrás que conseguir materiales y recursos para conservarlo de manera decente. A más calidad, tanto de la iglesia como del cementerio, más acceso tienes a ciertos recursos de La Aldea, que te ayudarán a progresar más fácilmente. La iglesia funciona como eje central de la experiencia; en ella se encuentra todas las tecnologías que te harán avanzar en la trama (mesa de alquimia, escritorio, mazmorra…) además de, como hemos mencionado anteriormente, poder dar misa con la que recibirás ricas monedas a través de las donaciones de los feligreses.

Calidad artística de sobra

No nos vamos a engañar, Graveyard Keeper presenta claras reminiscencias a Stardew Valley que, aunque se queden solo en lo visual, ya dejan patente la calidad y el mimo con el que se ha creado esta obra. El pixel art podría parecer fácil de hacer, pero la cantidad de productos que hay en el mercado que usan esta técnica de diseño y que dejan mucho que desear, hacen que estos casos, como el que nos encontramos, nos alegren la vista a más de uno.

Como se ve en esta imagen, Graveyard Keeper es realmente bonito

Sin reparos, me atrevería a decir que Graveyard Keeper es un portento -dentro de su nicho- artístico, tanto visual como sonoro.

La música acompaña más que ambienta, pero sabe cómo tratar al jugador y hacer que no se canse. Toma un rol más relajante lo cual ayuda mucho en títulos de este género; en contrapartida con otras propuestas que no le dan importancia a dicho apartado y que hacen que acabes desquiciado con la música que ofrecen. Chapeau en este aspecto, claro que sí.

Veredicto

Graveyard Keeper es un producto sólido, aunque le falta una vuelta de tuerca para refinar aún más algunos de sus sistemas y mecánicas. Dicho lo cual, si eres capaz de adaptarte a lo que ofrece actualmente, te garantiza ingentes horas para jugar y disfrutar con el mundo y ambiente que plantea.

Graveyard Keeper

Duración: 30-40 h.
6.9

Jugabilidad

7.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

5.0/10

Narrativa

6.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

6.0/10

Aspectos Positivos

  • Gran cantidad de horas para jugar en modo relajado
  • Aspecto gráfico muy vistoso
  • Su trasfondo gamberro te hará soltar más de una carcajada

Aspectos Negativos

  • Ausencia de tutoriales