Análisis de Gungrave G.O.R.E. (PS5). Un regreso de la tumba desde otra época

Gungrave G.O.R.E trae de vuelta al pistolero más brutal, Grave, en una aventura que busca transportarnos de nuevo de vuelta a los 2000.

Gungrave G.O.R.E.

Tras un hiato de 18 años y lo que parecía ser ya una defunción más que confirmada, el brutal Grave sale del ataúd —y nunca mejor dicho— para volver a nuestras pantallas este 22 de noviembre. Gungrave G.O.R.E supone un esperadísimo regreso a ese estilo de aventuras tan «edgy» y característico de principios de siglo. ¿Extrañáis ese tipo de títulos con escenas de acción over-the-top cada cual más brutal que la anterior? Pues bienvenidos a los 2000.

Las buenas costumbres nunca cambian

Gungrave G.O.R.E ocurre tiempo después de los sucesos acaecidos en Gungrave Overdose y en las dos entregas de realidad virtual. Estas actúan como «prólogo» de este título. Grave, su protegida Mika y Quartz han fundado una organización llamada «El-Al Canhel». Su objetivo es librar al mundo definitivamente de la peligrosa droga conocida como SEED.

Por supuesto, siempre hay quienes quieren aprovecharse del tremendo poder de la droga diseñada por el Doctor Tokioka. El Clan del Cuervo volverá a estar en el centro de la problemática, con quienes Grave tendrá que vérselas en su propio centro operacional: Scumland. Allí, como siempre, Grave se abrirá paso como mejor sabe, gastando muchas balas.

En G.O.R.E contamos con un resumen de sucesos de las primeras entregas para refrescar la memoria

La trama de este G.O.R.E, más allá de algún que otro giro argumental relacionado con el regreso de determinados personajes, es bastante lineal. En este sentido, el mayor disfrute dentro de su narrativa lo tendremos en las brutales secuencias cinemáticas de acción de las que hace gala el título. Como podemos intuir, en esta clase de obras, la parte narrativa es, generalmente, una excusa para poner nuestras habilidades como tirador al límite.

Todo el arsenal de Grave en nuestra mano

Gungrave G.O.R.E, tal y como recordábamos de sus entregas pasadas de PlayStation 2, es un título de acción en tercera persona que se resumen en una idea muy simple: dispara a todo lo que veas. Tenemos una obra de acción pura y dura con escenarios muy lineales en los que nuestro objetivo será avanzar, disparar y todo lo que ello conlleve. Por supuesto, eso incluye esquivar cuando sea necesario y aprovechar nuestro arsenal oculto.

Para variar, Grave se abrirá paso en Scumland y distintas zonas a base de tiros

Contamos con un primer nivel a modo de tutorial que cumple su función a la hora de explicarnos todas nuestras herramientas. Por resumir, al margen del disparo básico, podremos usar el sarcófago que Grave lleva a sus espaldas, el Aullador Letal, como arma melé o para devolver misiles. A este arsenal se le suman las habilidades de Demolición, que podremos ejecutar al llenar su barra correspondiente y resultan los ataques más letales del protagonista.

En cuanto a las opciones defensivas, podremos confiar en nuestro esquive y en utilizar a enemigos como escudos humanos, movimientos durante los cuales podremos seguir disparando. Y, aunque podremos mejorar nuestras estadísticas y adquirir nuevas habilidades tanto de Demolición como para nuestro Aullador Letal, lo cierto es que la progresión del sistema de combate de G.O.R.E es, ciertamente, muy limitada.

Las habilidades de Demolición serán las más letales del arsenal de Grave

Saliendo de la tumba… en otra época

En cuanto al diseño jugable de Gungrave G.O.R.E en general, lo cierto es que parece heredado de los títulos de PlayStation 2, tanto para bien… como para mal. Trata de emular la misma estructura de aquellos títulos y está claro que ese es el objetivo del título, pero claro, nosotros ya no somos los mismos y el mercado de los videojuegos ha cambiado mucho.

El diseño de niveles, tanto a nivel estructural como a nivel visual, resulta extremadamente lineal y monótono, conservando el mismo «esqueleto» que el de las fases de las entregas de hace casi 20 años. Además, el control y las posibilidades de Grave, que tampoco han sabido adaptarse a los estándares actuales, se sienten toscos y demasiado limitados. De hecho, en ocasiones da la sensación de que estemos jugando a un shooter sobre raíles.

La estructura jugable de Gungrave G.O.R.E es calcada a la de los títulos de PS2, con todo lo que ello conlleva

A un nivel muy básico, puede que Gungrave G.O.R.E calme nuestras ansias de disfrutar un título con la misma simpleza que en el caso de sus entregas originales, tan solo avanzar y disparar. Sin embargo, al cabo de unas pocas horas esto se acaba haciendo excesivamente repetitivo y algo tedioso, más aún si cabe teniendo en cuenta el limitado sistema de progresión de habilidades.

Con «arte» pero sin estilo

El esquema jugable de Gungrave G.O.R.E se nota algo oxidado y, tras las primeras horas de juego, podremos ver claramente sus costuras en un desarrollo que se torna, cuanto menos, repetitivo. A pesar de ello, podemos encontrar secciones bastante satisfactorias gracias al subidón de adrenalina provocado entre las masacres de Grave y la genial banda sonora de la que hace gala el título.

Al igual que en los títulos de PlayStation 2, contamos con un medidor de «arte» que irá subiendo conforme realicemos ejecuciones a nuestros enemigos o utilicemos nuestros ataques de Demolición. Aunque en este caso, de nuevo, la ejecución se ve perjudicada por un sistema de combate que demanda bastante más progresión y que, al poco de comenzar nuestra sangrienta aventura, se siente algo anacrónico.

El medidor de arte nos dará una cantidad determinada de puntos dependiendo de las ejecuciones y ataques Demolición que realicemos

En los jefes finales que encontraremos al final de cada área, las cuales se componen de un número considerable de fases, es donde disfrutaremos de un respiro necesario con respecto a las monótonas secciones de enemigos a mansalva. Estos jefes, a pesar de no presentar mecánicas o situaciones únicas, sí que resultan bastante satisfactorios de combatir.

Situaciones que nos llevarán de vuelta a la tumba

Los puntos más críticos de la jugabilidad de este Gungrave G.O.R.E los encontramos en determinadas secciones donde una caída puede hacernos tener que repetir todo el nivel o, al menos, gran parte de él. Las extrañas físicas y hitboxes con las que nos toparemos durante el desarrollo nos harán morir incluso en situaciones en las que hemos sabido lidiar con todos los enemigos.

En los jefes finales encontramos un respiro necesario con respecto al resto de fases, aunque resultan bastante pocos dada la cantidad de fases

Es en algunas fases donde tendremos que avanzar durante gran parte del nivel en espacios reducidos cuando este Gungrave saca su peor parte. Un avance demasiado lento a lo largo del escenario y algunas explosiones fuera de nuestro rango de visión que nos lanzarán al vacío suponen un cóctel perfecto para las situaciones más tediosas.

Debido a estos problemas que el título arrastra a lo largo del progreso, hemos tenido que repetir determinadas secciones más veces de las que nos gustaría por motivos que no podemos controlar directamente. En muchos de estos casos, nos hemos visto obligados a bajar el nivel de dificultad del título para acabar con los enemigos en el menor tiempo posible y superar de una vez esa tediosa sección en la que estábamos atrapados.

Un apartado técnico con puntos que chocan entre sí

Hemos disfrutado de Gungrave G.O.R.E en PlayStation 5. Allí podemos configurar el título en un modo calidad a 4K nativos y 30 fotogramas con trazado de rayos o el clásico modo rendimiento a 60 fotogramas. Siendo un título de acción, el modo más adecuado nos ha parecido este último. En él Gungrave funciona relativamente bien excepto en los momentos de más estrés, con caídas bastante perceptibles.

La repetición excesiva de situaciones provoca que G.O.R.E se torne demasiado monótono

En cuanto al apartado gráfico en sí, este G.O.R.E utiliza Unreal Engine 4 para generar una estética que mezcla el estilo anime con un tono más hiperrealista. Un conjunto visual que a nivel general funciona correctamente, pero al que, durante la aventura, iremos viéndole más y más defectos. Especialmente a la hora de presentar numerosos efectos en pantalla y a nivel de animaciones, bastante toscas.

Ausencia de ese tono «anime»

Los escenarios, especialmente a nivel artístico, resultan monótonos y repetitivos. Una pena que no se le haya sacado provecho a todo el potencial del Unreal Engine en entornos tan dados a la espectacularidad. Las escenas cinemáticas prerrenderizadas sí que resultan bastante espectaculares. Contrastan con esas animaciones tan poco fluidas que notaremos en las secuencias con el motor de juego.

Aunque los modelados de los personajes y la iluminación en determinados escenarios son los puntos que más destacaríamos del apartado visual de Gungrave G.O.R.E. Lo cierto es que se echa de menos ese estilo cel-shading tan característico de sus primeras entregas. Los diseños del maestro Yasuhiro Nightow no brillan tanto con este estilo realista como sí lo hacían con esa estética más propia del anime.

En las cinemáticas prerrenderizadas sí que podremos disfrutar de escenas espectaculares en las que sumergirnos

Por otra parte, aunque resulta entrañable esa interfaz prácticamente calcada de las clásicas entregas de Gungrave, su funcionalidad se ve bastante comprometida a estas alturas. Contamos con unos menús donde no todo está tan a mano como nos gustaría. Se echa en falta una mayor fluidez y legibilidad al moverse por ellos.

Una banda sonora que sabe transportarnos al mejor Gungrave

El apartado sonoro es uno de los que más hemos disfrutado de Gungrave G.O.R.E. Aun contando con un repertorio sonoro no demasiado extenso, los temas que encontramos sobre todo en los combates nos harán chorrear adrenalina. Las melodías techno frenéticas tan propias de los títulos de este cariz protagonizarán algunos de los mejores momentos que la obra de Iggymob puede ofrecernos.

También encontraremos algunos temas vocales que giran más hacia el metal y el rock igualmente espectaculares. Este conjunto sonoro generará situaciones muy satisfactorias en las que se mezclan los gritos de los enemigos, la sangre por los suelos y la tormenta incesante de balas. A nivel de efectos sonoros, el título goza de unos sonidos que no terminan de encajar con lo que vemos en pantalla. Pese a ello se agradece el uso del altavoz del Dual Sense.

Gungrave G.O.R.E nos llega traducido al castellano con voces tanto en inglés como en japonés. Las interpretaciones vocales de los personajes principales muy características, a pesar de la poca labia de la que hace gala Grave.

Veredicto

Gungrave G.O.R.E vuelve a traer de la tumba al pistolero más sanguinario con una aventura que será, como poco, divisoria. Un desarrollo muy repetitivo y un sistema de combate que se siente de otra época encabezan un regreso descafeinado. Aunque los momentos protagonizados por el caos de balas en pantalla y la espectacular banda sonora resultan muy satisfactorios. El progreso está plagado de situaciones monótonas y, en ocasiones, excesivamente tediosas.

Duración de Gungrave G.O.R.E.

12-15 h.
5.6

Jugabilidad

5.0/10

Gráficos

6.0/10

Sonido

7.0/10

Innovación

4.0/10

Narrativa

5.0/10

Diversión

6.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • El subidón de adrenalina generado entre la música cañera, los tiroteos y la brutalidad de las ejecuciones
  • Las secuencias cinemáticas prerrenderizadas
  • Los jefes finales

Aspectos Negativos

  • El esquema jugable heredado de hace casi 20 años
  • La repetición excesiva de situaciones
  • El sistema de combate que no termina de sentirse «completo»

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