Análisis de Layers of Fear VR (PSVR). El thriller psicológico de Bloober Team vuelve a ponernos un lienzo en blanco por terminar

layers of fears vr

Layers of Fear vuelve para hacernos sentir la claustrofobia y el ambiente opresivo junto al atormentado artista, esta vez, en realidad virtual.

Suscríbete a nuestro canal de YouTube

Layers of Fear supuso en 2016 un soplo de aire fresco en un momento en que los llamados walking simulator estaban en boga, habiendo visto la luz hasta ahora prácticamente en todas las plataformas excepto en la que hoy nos ocupa, PSVR.

El juego que puso en el punto de mira a Bloober Team hace su aparición en la RV de Sony algo más de un año después de ver la luz en la de PC. El estudio, que ha ido escalando en el género con producciones como Observer, Blair Witch, la secuela de Layers of Fear o el más reciente The Medium, lanzado en exclusiva para el ecosistema de Microsoft, sigue adaptando su primer título de terror psicológico a nuevas plataformas.

Y siendo una experiencia de terror psicológico en primera persona que nos mete en una trama compleja e interesante, que basa sus mecánicas en la exploración y una ambientación muy conseguida, podría parecer que su adaptación a la RV es algo lógico e ideal dadas sus características, pero como veremos a continuación y por desgracia, no resulta tan redondo en esta ocasión.

La obra maestra está otra vez por terminar en Layers of Fear VR.

Terminar la obra maestra

En Layers of Fear VR nos metemos en la piel de un artista que regresa a su casa tras una audiencia en la Corte. Tras echar un vistazo a la entrada principal, que parece vacía y algo abandonada, nos dirigimos a nuestro estudio cuyo centro es ocupado por un lienzo vacío que tendremos que completar para ver culminada lo que nuestro artista considera su “obra maestra”.

Impresiones de Go To IT

Y así, capa sobre capa, iremos dando forma a nuestra obra magna. Pero, nada más empezar, una serie de sucesos paranormales y algunas alucinaciones harán del proceso artístico toda una experiencia siniestra y surrealista. A lo largo de Layers of Fear VR, descubriremos a su esposa, pianista de profesión, que le servía como modelo, cómo tuvieron y criaron a un hijo y cómo la adicción a la bebida de nuestro protagonista, cada vez más acusada, hace que se obsesione con su trabajo y deje de lado todo lo demás.

Hubo un tiempo en que la relación con nuestra mujer era completamente normal.

El problema con la bebida de nuestro protagonista sin nombre hace que su talento se vea mermado y que su estilo artístico empiece a torcerse dando como resultado trabajos sangrientos y bastante siniestros de los que podremos “disfrutar” al recorrer las distintas estancias de la gran casa.

Las notas que iremos recogiendo durante Layers of Fear VR nos desvelarán por qué no hay rastro de nuestra familia en la casa y cómo en distintas ocasiones el matrimonio intentó arreglar su situación sin terminar de conseguirlo nunca, además de otros sucesos desgraciados que tuvieron lugar posteriormente.

En cuanto a la narrativa, como hemos mencionado anteriormente, Layers of Fear formó parte del despegue de un género de exploración pura con el único objetivo de contarnos una historia, lo que ha venido a denominarse con más o menos consenso dentro del mundillo como un walking simulator.

La mayoría de sucesos paranormales de Layers of Fear están hábilmente encriptados.

El desarrollo de Layers of Fear es completamente lineal, teniendo lugar sucesos scriptados cuando llegamos a determinados puntos o realizamos unas acciones específicas. Sin embargo, podremos obtener tres finales diferentes en función de pequeñas variaciones en las decisiones que tomemos o los objetos que recojamos o no.

Capas insuficientes en este bonito lienzo

Y llegamos al punto donde Layers of Fear VR tiene diversos problemas por los que, un juego bueno en líneas generales y al que la realidad virtual debería dar una capa más por la inmersión que un casco de RV le otorga a todo título, se convierte un producto menor cuando las limitaciones técnicas y algunas decisiones de diseño, en vez de sumar, restan al conjunto.

Guardado Retro: Super Castlevania IV

El contratiempo más abultado lo encontramos en el control. Solo podremos jugar a Layers of Fear VR con dos Playstation Move. Esto no sería un problema si el periférico aportara algo al juego, pero no lo hace, sino todo lo contrario. El hándicap de no disponer de un stick analógico en los mandos de control por movimiento de la consola de Sony, lo que habría hecho mucho más fácil el movimiento en el título, hace que tengamos una cantidad ridícula de botones para movernos por el escenario.

Habrá ocasiones en que veremos texturas muy planas y una resolución demasiado baja en PSVR.

En un título en el que la exploración y la inmersión lo son todo, se vuelve tedioso el simple hecho de abrir un cajón o una puerta. Una propuesta cuya mecánica principal es movernos por el escenario no puede hacer de ello algo complicado o engorroso. La gran mayoría de objetos con los que podemos interactuar en Layers of Fear VR (y esto es igualmente achacable al producto original) no tienen ninguna utilidad y sus físicas son bastante pobres.

Por otro lado, los puzles que encontramos a lo largo de la aventura son realmente simples y con mecánicas sencillas, por lo que el Dualshock 4 podría haberse implementado perfectamente para ser utilizado en el juego, a la vez que eliminas una barrera para jugadores que no poseen un par de Move, o en su defecto, haber hecho un buen mapeo de los controles por movimiento.

Layers of Fear VR te dará a elegir si quieres jugar sentado o de pie. Te recomiendo que lo hagas de pie.

Podemos hacer que nuestra cabeza sea la que marque nuestra línea recta o no en las opciones, pero la verdad es que no importa si jugamos sentados: al toparnos con una pared o un mueble de frente tendremos que usar el mando para dar marcha atrás igualmente. Jugar de pie puede hacer algo más fácil el movimiento, pero tendremos que tener en cuenta el cable de conexión si no queremos acabar amordazados.

Las escalofriantes visiones de nuestro protagonista toman un rol mucho más envolvente en realidad virtual.

A pesar de usar la gran mayoría de botones de los Playstation Move, aún queda alguno libre, y que no lo hayan asignado a un giro rápido de 180 grados que nos ahorraría tantos problemas al movernos es incomprensible. Esto además hará que fallen más de una vez los sustos que Layers of Fear nos tiene preparados, al menos en parte, ya que la música sube de repente, pero en alguna ocasión nos perderemos qué ocurre a nuestra espalda (de nuevo, jugar de pie puede hacer este problema algo más leve).

Una obra de arte algo caduca

Y por último tenemos que hablar del apartado gráfico. Y es que, por un lado, la versión del motor Unity que en su día hacía al juego lucir bastante bien en PC ya no da más de sí. Esto, unido a la baja resolución de PSVR, hace que nos encontremos texturas planas muy a menudo y una falta de detalle considerable en los cuadros que suponen la mayor parte de la tétrica ambientación de la propuesta e incluso la evolución en las visiones del artista a través de ellos.

Otro punto en contra es la falta de potencia de renderización de las gafas de Sony y es que, en las estancias más amplias de la casa, si miramos a los lados de nuestro campo de visión sin mover la cabeza, aparecerá una densa oscuridad donde en realidad no la hay, desapareciendo en el momento en que centremos nuestra vista en esa zona.

Los cuadros son la clave en la ambientación del juego, aunque algunos no aguantan muy bien las distancias cortas.

En la parte positiva, ver las macabras apariciones de nuestra esposa en mitad de un pasillo en RV es, como siempre, mucho más impactante de lo que pueda hacerlo en una pantalla tradicional con unos gráficos más definidos.

El sonido de Layers of Fear sigue siendo excelente y el efecto 3D que crean los auriculares de PSVR también aportan una nota positiva a la inmersión del título. La localización sigue siendo la misma que en la obra original, contando con un brillante doblaje al inglés y con subtítulos en castellano.

Aunque la duración de Layers of Fear VR no llega a las 4 horas, es justo lo que necesita dadas sus características. Además, sus 3 finales le dan un margen a la rejugabilidad que, sin ellos, sería inexistente.

Los puzles que nos propone Layers of Fear VR son bastante simples por lo general.

Veredicto

Siendo objetivos, Layers of Fear VR en PlayStation es una adaptación algo fallida. Es un título de su época, que tenía sus limitaciones ya entonces, y perteneciente a un género que ha evolucionado bastante desde su nacimiento. Esto, unido a sus limitaciones técnicas, su falta de optimización en la plataforma y un control mediocre hacen que no sea la propuesta más recomendable en el catálogo de PlayStation VR.

Aun así, está claro que las visiones y alucinaciones que veremos a través de los ojos de nuestro protagonista son mucho más impresionantes en realidad virtual, esa inmersión adicional nunca te falla con unas gafas en la cabeza.

El título de Bloober Team sigue siendo un buen juego, aunque hubiera estado bien que incluyera el DLC Inheritance ya puestos a hacer una adaptación de un producto con unos años a sus espaldas. Si es tu género y no lo has probado, puedes darle una oportunidad, pero, aun así, siempre puedes hacerlo a la manera tradicional, donde según mi opinión, Layers of Fear gana algunos enteros en casi todos sus aspectos.

Suscríbete a nuestro canal de Twitch

Layers of Fear

Duración: 4 h
6,5

Jugabilidad

5.0/10

Gráficos

6.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

5.0/10

Narrativa

9.0/10

Diversión

7.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Su historia y la narrativa siguen funcionando igual de bien a día de hoy.
  • Algunos puzles son simples pero efectivos.
  • La inmersión que nos proporciona la realidad virtual es un aliciente en este tipo de títulos.

Aspectos Negativos

  • Algunas texturas muy planas y baja resolución en PSVR.
  • El método de control si jugamos sentados está muy mal implementado.
  • Es obligatorio el uso de PlayStation Move cuando no sería necesario.