Análisis de Little Nightmares 2 (PC). La semilla del terror

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Little Nightmares 2 cumple con todo lo que ha de tener una buena segunda parte, tener más y ser mejor. 

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Las formas del terror no con cuantificables. Subjetivamente, cada individuo tiene sus propias fobias, elementos intrínsecos de la psique humana que despiertan en nosotros el más profundo de los rechazos y a la vez una extraña atracción. Conseguir generar en el jugador que esta contraposición de sensaciones se acabe reflejando en una experiencia intensa, vívida, memorable y, porque no, divertida es el objetivo último que persigue Little Nightmares 2. ¿Lo consigue? Os lo cuento en este análisis.

Little Nightmares 2, a pesar de su numeración, no responde exactamente ante lo que se puede esperar de una secuela directa. Sin embargo, aquellos que no hayáis disfrutado aún de su primera parte creo que no deberíais de adentraros en esta segunda experiencia. Existen ciertos puntos en su narrativa que ganan interés y fuerza si se conocen los orígenes de Six, por lo que, sin ser determinante para poder avanzar en el juego de una manera satisfactoria, sí que creo que es algo que no se ha de perder de vista.

Acosados en todo momento, en Little Nightmares 2 esconderse es la única salida

Para esta segunda parte Tarsier Studios ha seguido apostando por la narrativa ambiental, dejando que sea el jugador, a través de su propia experiencia quién determine cuáles son los auténticos elementos que le impulsen a establecer lazos con la obra. Las referencias al cine, la pintura o la literatura salpican el juego aquí y allá y no es difícil ver la enorme influencia que PlayDead sigue ejerciendo en este título.

Análisis de The Medium

Inside, Limbo e incluso Ico de Fumito Ueda me han venido a la cabeza a la hora de encarar mi aventura en Little Nightmares 2. Autores como Huxley u Orwell, o referencias al cine de terror asiático como The Ring o leyendas urbanas como Slenderman son solo algunas de las referencias que Tarsier deja sobre el tapete para que el jugador las tome. Estas son las mías, pero estoy seguro de que para cualquier otra persona las habrá distintas.

Implementar el sonido en los puzles es un gran detalle de Little Nightmares 2

Progresar en Little Nightmares 2 no consiste solo en avanzar hacia delante a través de sus escenarios y puzles. Consiste en fundirse con la experiencia, abordar cada esquina, revisar cualquier rejilla y buscar en cada recoveco. Muestra de ello son algunas sombras de otros niños que encontramos diseminadas por los escenarios y que, de recogerlas al completo, van a desbloquear un final secreto, que, por qué no reconocerlo, es mucho más satisfactorio que el normal en términos de “cerrar la historia”.

En una línea mucho menos profunda se encuentran algunos gorros y sombreros que cumplen con la única función de apagar la sed de coleccionismo de aquellos que porten el gen del completismo. Un enfoque este último en cierto modo banal para lo que Little Nightmares 2 quiere hacer con el jugador a lo largo de las aproximadamente cinco horas que dura.

Misma esencia, nuevas mecánicas

Si hay algo que pedimos a las segundas partes de nuestros videojuegos favoritos es que respeten la esencia de la obra de la que proceden sin renunciar a traer nuevas y divertidas mecánicas con las que entretenernos. Tarsier Studios lo ha tenido claro; para ello se ha hecho un gran esfuerzo en dotar a la aventura de Mono y Six de un buen puñado de situaciones diversas en lo jugable que me han mantenido pegado al mando en todo momento. Ninguna de ellas es especialmente revolucionaria, pero sí que se encuentran perfectamente integradas en la aventura.

Análisis de Song of Horror

Los puzles de cada uno de los escenarios van sabiendo incorporar nuevas variantes a la ecuación de manera progresiva, destacando por encima de cualquier otra cosa la implementación de un sencillo sistema de combate que ocurre en sectores muy localizados de la experiencia.

Estos combates tienen más que ver con lo rítmico que con la acción más pura, lo cierto es que están lejos de ser ágiles, de no cogerles el punto a tiempo pueden llegar a frustrar, pero se encuentran, como digo, tremendamente bien medidos en su relación total con el resto de la aventura, siendo, en todo caso, una rendija que deja correr el aire a través de las ventanas de los conocedores de la primera entrega de la ¿saga?

Algunas escenas de Little Nightmares 2 sobrecogen al más avezado en juegos de terror

Estos combates no nos hacen ni mucho menos invulnerables; huir y esconderse siguen siendo factores principales dentro de las mecánicas de juego de Little Nightmares 2. La tensión se palpa a cada momento, los enemigos suscitan repulsión, incluso ira, formas de rechazo ante las que nuestra debilidad solo puede acabar por buscar el momento oportuno para superponerse, la utilización del ingenio por encima de la violencia, la búsqueda de la oportunidad más allá de la confrontación más directa. Esa es la filosofía de Mono y de Six, al menos al comienzo de la aventura.

El combate en Little Nightmares 2 es más un juego de ritmo que otra cosa

Es realmente satisfactorio ver el progreso que tiene lugar en su relación conforme la aventura avanza, observar como el personaje de Six (que nos recuerda al de Yorda en muchos momentos) acaba por configurarse en otra cosa, los pasos tímidos al cobijo de nuestra sombra acaban siendo zarpazos, impaciencia… un salvavidas desinflado en mitad de la tormenta. Me gustaría poder hablar más claramente de esto, pero nada de lo que Little Nightmares 2 muestra es casual.

“Arteligencia intificial”

Esa progresión dentro de los personajes, especialmente la de Six está íntimamente apoyada en una buena inteligencia artificial, una que sabe cuándo y cómo ha de acompañarnos, sin librarse, por supuesto, de algunos momentos en los que tendremos que suspender nuestra incredulidad para no afirmar rotundamente que a ella la tendrían que haber visto u oído. Polémicas estériles como la de Ellie en The Last of Us, sobre las que quién quiera encontrar una pega o una excusa para no acercarse al juego espero que las disfrute, yo sigo a lo mío.

La solución a algunos puzles no siempre es tan evidente en Little Nightmares 2

Más difícil es de pasar por alto el sistema de control y de agarres, el cual no se encuentra todo lo pulido que me hubiera gustado. Ciertas imprecisiones en el agarre y el desplazamiento afean el trabajo llevado a cabo en el resto del diseño de juego. Destaca el mapeado de los botones donde se ha situado el botón agarre en el gatillo derecho del controlador. Esta decisión tiene sus consecuencias ya que contribuye a crear esa sensación constante de tensión que acompaña a todo el juego.

No hay lugar para relajarse, no se puede perder quitar la mirada de la pantalla, ni olvidarse en ningún momento del mando, precisamente porque esa mecánica de agarre es la más utilizada durante toda la aventura.

Pasar a otro plano a través de un televisor es una dinámica habitual en Little Nightmares 2

Los escenarios han ganado en profundidad, y en el último tercio de la aventura se aprovecha al máximo este nuevo uso de la perspectiva. La atmósfera opresiva de sus estancias se refuerza a partir de las ideas que se nos sugieren en escenarios que desagradan a la vista, sus retorcidos personajes y el uso de lo atípico convertido en ofensivo son las herramientas de las que dispone Little Nightmares 2, las cuales se apoyan de manera excelente dentro del apartado sonoro del juego tanto a nivel de composiciones como de efectos.

Veredicto

Little Nightmares 2, cumple con lo que los que disfrutamos del primer juego esperábamos. Se respeta la esencia de la obra anterior y se implementan nuevos puzles y mecánicas que convierten esta segunda entrega en un título con identidad propia. Aquellos que estén deseosos de ampliar el críptico trasfondo de esta saga están de enhorabuena. Sin embargo, la falta de pulido de los controles y su encorsetado sistema de combates me han sacado en ocasiones de una experiencia de la que merece la pena no despegarse.

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Little Nightmares 2

Duración: 4-6 h.
8

Jugabilidad

7.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

9.0/10

Innovación

7.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Respeta la esencia de la primera entrega
  • Amplía el lore de la saga, dándole una nueva dimensión de terror más adulto
  • Implementa nuevos puzles y mecánicas de combate que le sientan realmente bien

Aspectos Negativos

  • El sistema de control podría haber estado más pulido