Análisis de Manifold Garden (PC). Cuando la física se vuelve videojuego

Manifold Garden

Manifold Garden nos invita a resolver rompecabezas con los principios básicos de la física y el aspecto visual del arte de M.C.Escher.

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El título de William Chyr Studio es una retrospectiva preciosista y elaborada de los grandes avances en el campo de la física desde que Isaac Newton formulara su ley de la gravitación universal en 1687. Con un diseño de niveles inspirado en el imaginario del artista M.C.Escher y partiendo de la problemática e incoherencia en la representación de fuerzas mecánicas que presentan obras como Inception (Christopher Nolan, 2010), Manifold Garden nos propone superar puzles dimensionales para que, por el camino, comprendamos el efecto gravitatorio en los planos. 

En el transcurso de, en mi caso, 6 horas de juego, avanzaremos en primera persona por espacios abiertos y cerrados en los que deberemos experimentar con la mecánica (rama de la física que estudia y analiza el movimiento y reposo de los cuerpos) de los objetos, para abrir puertas que aseguren nuestra progresión.

Las referencias

Publicado originalmente para Windows, Mac y IOS el 18 de octubre de 2019, Manifold Garden no esconde en ningún momento sus claras inspiraciones. De hecho, en la GDC (Game Developers Conference) de 2016, William Chyr explicó en su conferencia Manifold GardenLevel Design in Impossible Geometry que el diseño de escenarios y entornos del título estaba basado directamente en el imaginario artístico del holandés Maurits Cornelis Escher.

Escaleras infinitas o columnas imposibles, son parte de la obra que dejó M.C.Escher

Lo cierto es que, a simple vista, es innegable la adaptación y uso de los mundos imaginarios y figuras imposibles del creador de Leeuwarden para confeccionar los espacios del título de puzles. Aun así, no es el único pilar en el que se fundamenta el desarrollo de Manifold Garden.

En la misma ponencia, el autor del videojuego mencionó a Inception (Origen), película de 2010, que en determinadas escenas se atrevía a posicionar a los protagonistas en planos de orientación vertical. Al visualizar la cinta y ver ese fragmento, Chyr imaginó escenarios en los que los objetos tenían su propia gravedad, independientemente de su posición dimensional.

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Por último, pero no menos importante, William Chyr se presentó a los asistentes en los primeros minutos de su charla como ingeniero físico y antiguo trabajador del Instituto Nazionale di Fisica Nucleare de Itália. También habló de su vertiente artística, mostrando esculturas creadas a partir de cadenas de globos, y de su nula experiencia con los videojuegos hasta que decidió aprender Unity.

¿Pero, qué es Manifold Garden?

Bien, parafraseando al autor en la mencionada exposición de 2016, “Manifold Garden es un título de exploración y puzles en primera persona con unas físicas inusuales, geometría imposible y arquitectura irracional… ideado para ser una metáfora de los últimos 400 años de historia de la física“.

Cada estampa de Manifold Garden es única, de una belleza “infinita”

El videojuego se inicia súbitamente posicionándonos en la nada de una habitación cerrada. La única información que recibimos es la de un sencillo mapping con los controles básicos de movimiento. Así, con W, A, S, D (versión de PC) podremos caminar, usando el ratón para definir la dirección. Contamos con la tecla Shift para correr, la E para agarrar objetos y la barra espaciadora para la que será la acción determinante en Manifold Garden: cambiar el plano dimensional en el que nos encontramos.

Estos cambios de orientación nos serán permitidos cuando apuntemos a una pared vertical que tengamos enfrente a la que queramos trasladar la posición. Para ayudar a nuestros sentidos, y siendo clave para la resolución de los puzles, cada cara dimensional está diferenciada por un color: Rojo, Verde, Amarillo, Azul o Lila. A partir del patrón del color deberemos, en la mayoría de los casos, pulsar el botón correspondiente con la tonalidad que se nos pide.

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Para ello, nuestra misión será trasladar esos botones de un punto de la estancia o escenarios hasta el otro, teniendo que, en muchos casos también, ingeniárnoslas para adecuar la orientación y posición del objeto a su propio plano.

Así, de inicio a fin, aprenderemos en primera instancia los fundamentos básicos de la gravedad, resolviendo rompecabezas de posiciones. Casi sin darte cuenta, el viaje en el tiempo de William Chyr y su homenaje a los 400 años de ciencia de la física terminará con su interpretación del nacimiento del mundo. Todo ello, sin ningún contexto, sin ninguna historia que nos de más motivos que lo puramente estético.

Manifold Garden
Para superar un buen número de puzles, deberemos adecuar el objeto a su plano y gravedad

¿Es la belleza un motivo suficiente?

Siguiendo cada una de las mecánicas que nos propone Manifold Garden, avanzaremos por galerías de lo que parece ser una torre, resolviendo acertijos, abriendo puertas y encontrándonos con jardines que contienen manzanos representados por cada color de su plano.

Al llegar al exterior de la supuesta estructura arquitectónica, veremos un horizonte infinito de torres idénticas, sin un final visible ni tampoco ningún tipo de limitación por suelo o por el cielo. Comprenderemos que todo se repite, y que nuestra interacción con este entorno eterno es indispensable para resolver todos los acertijos. Es en este punto en el que el juego tomará cierto sentido, y en el que seremos testigos de la grandeza inconmensurable de su infinidad.

Aquí, el diseño minimalista nos embriagará con su belleza minuciosa y sus ángulos precisos. Un espectáculo visual al alcance de pocos títulos, que, sin embargo, resulta el único motivo por el que continuar jugando.

Cierto es que la impresión inicial es fantástica. De verdad, hacía tiempo que no me sentía tan ilusionado con las posibilidades y las pretensiones que, a priori, me ofrecía un videojuego. Pero es una sensación que, por desgracia, se evapora. Podría ser un placer prolongado, pero no parece que William Chyr busque ni tenga como objetivo con su título, mantener las sensaciones.

Toda estructura se repite en Manifold Garden

No hay altibajos ni espacios para digerir lo que estamos jugando, y eso es, bajo mi entender, porque no hay una trama. En ciertos momentos me preguntaba a mi mismo: ¿Por qué sigues jugando? ¿Es quizás el hecho de esperar ver una nueva estructura imposible el único motivo que tengo para no soltar el teclado?

Tampoco podría afirmar que Manifold Garden sea un buen juego de puzles, pero es que, una vez más, no tengo la certeza de que William Chyr Studio haya querido crearlo. Con ligeras diferencias entre un acertijo y otro, las mecánicas de resolución se repiten constantemente. No se trabaja la variedad de situaciones y no hay evolución en la dificultad, con lo que te sientes en un juego plano, en el que no progresas. El objetivo suele ser el mismo, y el modo de resolverlo, también.

Un viaje que se parece, metafóricamente, a la creación del todo desde la nada

¿Qué hace grande a Manifold Garden?

Con todo, el título ha recibido desde su lanzamiento cantidad de críticas notables, incluso roza la excelencia para algunos usuarios de Steam. No es para nada una valoración criticable; Manifold Garden es capaz de sumergirte a otro mundo con su alta capacidad inmersiva.

Parte de la culpa de ello son sus diseños arquitectónicos con gráficos Cell-Shading, sus formas geométricas repetidas, ordenadas y limpias, y las tonalidades de color a acuarelas que impregnan los espacios y se suman a la sensación implícita de eternidad creando una experiencia única.

La manzana del árbol que nos muestra el efecto de la gravedad

Incluso su apartado sonoro minimalista, con efectos del entorno o el sonido de nuestras pisadas reverberantes en el espacio y las puntadas de notas musicales que se suceden al activar los botones, ayudan a confeccionar este mundo eterno.

Pero si hay algo que hace excelentemente bien Manifold Garden, en mi opinión, es el hecho de ser un videojuego que se entrega al concepto de la ludificación. Volviendo al principio del análisis, recordemos que William Chyr llegó a comentar que el título estaba ideado para narrar los 400 años de historia de la ciencia de la física.

El autor decidió crear una obra que propusiera retos a los jugadores con los que experimentar las fuerzas mecánicas y la gravedad de los objetos, haciendo a la vez que se sintieran partícipes de la inmensidad del mundo con aproximaciones a las teorías de la física cuántica. Manifold Garden llega a parecer en su concepción, como un ensayo de hipótesis para reafirmar las leyes gravitacionales del universo.

Manifold Garden también es una travesía hacia las puertas del conocimiento matemático

Por eso es un viaje en primera persona, para que sintamos que nosotros formamos parte, o más bien, de cómo la ciencia forma parte de todos nuestros cuerpos.

Valoración

El título de William Chyr Studio no deja indiferente a ningún jugador que se adentre en su propuesta. Con un estilo artístico único, es capaz, aunque con un sistema de puzles que no evoluciona y unas mecánicas repetitivas, de maravillarte con cada visión y encuadre que se plantea. Con sus mecánicas sencillas pero suficientes, es un videojuego que te obliga a coger el testigo de Newton y su manzana y experimentar y probar con la gravedad, para, al terminar el juego, entender que todos partimos del vacío y vamos a la nada.

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Manifold Garden

Duración: 6 h.
8

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

7.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Un espectáculo visual
  • La obra de Escher de trasfondo al título
  • La gravedad y la física como motor del juego

Aspectos Negativos

  • El sistema de puzles se repite
  • Que la sorpresa inicial no se mantenga durante las 6 horas de mi experiencia