Análisis de Mask of Mists (PS4). La conexión entre la aventura y los puzzles

Análisis de Mask of Mists

El universo del videojuego se ha ido engrandeciendo con el paso de los años. En este nuevo milenio, se ha acrecentado de forma vertiginosa tanto el consumo de software como el de hardware, y la industria ha recibido con los brazos abiertos a todo tipo de nuevos jugadores. Por lo que factores como la edad o el género, por suerte, ya no son relevantes. 

Ahora más bien se distingue entre jugadores hardcore (aquellos que consumen una gran variedad de productos, sin importar género o dificultad, y que jugar a videojuegos forma una parte importante de su vida) y jugadores casuales (aquellos que jugando esporádicamente dedican su tiempo de juego a unos pocos títulos determinados). 

Cuando un mercado se globaliza a niveles tan elevados, la casualización es inevitable y por ende, no es extraño que se demanden juegos sencillos donde abunda la acción y los disparos y cuya dificultad de los mismos se vea reducida.

Mask of Mists antepone la inteligencia a la fuerza

Durante la década de los 90, había un buen escaparate de títulos que forjaban sus mecánicas entorno al concepto del puzzle, como disparador de la dificultad, usando los elementos del escenario para obligarnos a resolverlos y poder seguir avanzando. Algunos ejemplos evidentes de todo esto serían Monkey Island o Grim Fandango.

También los había que se preocupaban por introducir estos conceptos jugables (ya fuese con mayor o menor intensidad), para que nuestra andanza no fuese tan lineal. Algunos Survival horror como Silent Hill o Residen Evil, e incluso RPG’s como Ilusion of Time o Zelda introducían estas mecánicas, que por entonces nos hacía estar estancados durante días.

Y esto es precisamente lo que quiere recuperar el binomio de 9 Eyes Game y Stately Snail con Mask of Mists. El primero se trata de un estudio independiente con experiencia en otros juegos de puzzles en primera persona, como fue su anterior título Neon Junctions, que irremediablemente destila esos primeros pasos  a lo que sería Mask of Mists . Mientras que Stately Snail es un pequeño estudio de juegos independiente integrado por tan solo dos personas, ubicadas en la ciudad rusa de Irkutsk.

La pasión de ambos estudios por los videojuegos, aparejados al ejercicio mental a través de desafíos que requieren inteligencia, es lo que les ha llevado a unir sus mentes para desarrollar Mask of Mists. Título que podemos disfrutar tanto en PlayStation 4, como para Nintendo Switch, Xbox One y PC.

En busca del Archimago perdido

La historia de Mask of Mists, como en muchos juegos independientes, es solo una mera excusa para conducirnos al verdadero corazón de este juego, su jugabilidad. El argumento gira entorno a una búsqueda, la cual, toma como punto de partida la vida de un mercenario ocupado en sus típicos quehaceres. Durante un descanso en la taberna del pueblo, se le ofrece otro contrato para buscar a una persona desaparecida.

Esto no tendría nada de inusual para un mercenario, salvo por el hecho, de que a la persona que ha de encontrar se trata del famoso archimago cuervo de la academia. Algunos de los miembros del gremio informan al mercenario, que el archimago cuervo llevó a cabo una investigación por su cuenta, la cual, le condujo hasta el territorio infectado, un lugar que tiempo atrás fue escenario de una gran batalla en la última guerra contra el imperio. Y desde entonces nadie le ha visto ni se ha sabido más de él.

La búsqueda del archimago será nuestro cometido

En tales tierras se concentra una gran cantidad de magia, la cual a debilitando la barrera que protegía a los lugareños del llamado Abismo, dimensión paralela de la cual proceden los monstruos. Debido a esta fatalidad del destino, muchos habitantes abandonaron sus hogares sin mirar atrás. Nuestro mercenario, es decir nosotros, accederá a esta búsqueda por una tarifa tres veces mayor de lo normal si tiene éxito.

Los archimagos nos ayudarán teletransportándonos directamente a nuestro destino, las tierras infectadas, y desde allí, iniciaremos la búsqueda del archimago de la academia. Al poco tiempo, descubrimos que nuestro mago desaparecido ha caído preso en el abismo; y para traerlo de vuelta debemos encontrar las 6 mazmorras que hay repartidas por las tierras infectadas. Lugares en cuyo interior nos aguardan monstruos, trampas mortales y acertijos, hasta poder activar los 6 cristales de navegación que abren el portal del abismo en Mask of Mists.

Ary and the Secret of Seasons, otra aventura mágica y original

Mask of Mists tiene un guión muy sencillo que renuncia a cinemáticas o conversaciones con otros personajes. Todo cuanto sabremos al respecto será a través de documentos que encontraremos en nuestra aventura. En ellos, se nos darán las pistas necesarias para conocer este universo y el paradero del archimago. Una historia que no estando traducida al idioma de Cervantes, si lo está al de Shakespeare pero descuidad, el inglés requerido es el propio de un niño pequeño, por lo que no nos supondrá ningún problema.

En definitiva, Mask of Mists no se trata de un juego muy largo. Su extensión ronda entre las 3 y las 6 horas de juego, dependiendo de lo agudizado que tengáis el ingenio y vuestra capacidad para memorizar los enigmas que se nos presentan a cada paso. Su final, al igual que su inicio es corto y abrupto, por lo que vuelvo a repetir, la historia de Mask of Mists es una excusa.

Nuestra aventura podrá hacerse mas extensas gracias a una serie de coleccionables que hacen honor a Mask of Mists. Se tratan de unas mascaras misteriosas que estarán escondidas a lo largo y ancho del titulo. En total son algo más de 7 mascaras que debemos colocar en un unas estatuas. Si las reunimos todas se nos revelará un gran secreto que, por supuesto, no pienso desvelaros. No son demasiado difíciles de encontrar pero sin duda es un añadido mas de este Mask of Mists que ayuda a alargar la vida del juego.

Cada mazmorra guarda 1 de los 6 cristales de navegación

La pluma es más fuerte que la espada

Donde sí brilla Mask of Mists es en su apartado jugable. Básicamente, se trata de un juego de acción y aventura en primera persona, donde prima la exploración y la resolución de puzzles para avanzar en un camino bastante lineal pero laberíntico, lo cual ayuda enormemente a evitar la sensación de monotonía.

El control es bastante sencillo y nos haremos con sus mecánicas en la primera media hora de juego. Las habilidades de nuestro mercenario se reducen a correr, saltar, coger y usar objetos, atacar con nuestras armas y esquivar ataques. De hecho, no pasará mucho tiempo desde que consigamos nuestra primera espada y algunas pociones de salud. Con el gatillo derecho lanzaremos tajos a diestro y siniestro mientras que para esquivar los lances de nuestros rivales podemos saltar o hacer una esquiva rápida.

En nuestra búsqueda, nos encontraremos criaturas a las que presentaremos batalla, las cuales dispondrán de una barra de vida para informarnos de su vitalidad. De la misma manera, nosotros también disponemos de una barra de salud, la cual podemos recargar con pócimas o aumentarla con menhires de salud que encontraremos repartidos por las tierras infectadas. Si morimos, volveremos a retomar la partida desde el último checkpoint, aunque siempre podemos guardar la partida manualmente cuando queramos.

Nuestro arsenal es sencillo pero efectivo

El arsenal que Mask of Mists pone a nuestra disposición es muy escueto. Básicamente contamos con una espada y posteriormente una pistola de mecha. La espada podrá cambiarse por otras que resultarán ligeramente más fuertes, además de que pueden poseer alguna habilidad especial, y la pistola tienen munición limitada pero es bastante poderosa contra los enemigos.

Todo en Mask of Mists es más simple de lo que parece y, debido a esta sencillez, en el apartado del combate no es que se eche en falta una customización más profunda con elementos como armaduras o accesorios, pero si los hubiera habido tampoco habría estado de más. Los enemigos son muy poco variados y sus ataques son siempre iguales por lo que todo se reduce a golpear, esquivar y repetir. Casi hasta podremos pasar olímpicamente de ellos, ya que no suponen ningún desafío ni ninguna obligación destruirles.

Así de indefensos lucen nuestros enemigos

Teniendo esto en cuenta, es obvio que el combate solo está para darle un toque de dificultad a Mask of Mists (o mejor dicho, algo más que hacer y que las mazmorras no se vean vacías) pero ya que están ahí, habría estado bien un poco más de variedad y profundidad. Por poner un ejemplo, un mini boss al final de cada mazmorra hubiese sido un plato de buen gusto, pero me temo que en esto nos quedaremos con hambre.

Pero si el combate es un punto flojo, la exploración y los puzzles son más divertidos. El mapa exterior que recorreremos estará plagado de bifurcaciones y secretos ocultos, casas, cuevas, ruinas y templos. Vamos a deambular de un lado para otro, buscando objetos que nos ayuden a resolver los enigmas y abriendo atroches que nos harán volver a menudo sobre nuestros pasos iniciales; hacia aquel foso que no podíamos cruzar por que nos faltaba un hacha; o aquel almacén cuya puerta estaba cerrada y necesitábamos una llave.

Con la cruceta podemos acceder, por un lado, a nuestro inventario donde llevaremos la cuenta de todos los objetos que vayamos recolectando y, por otro lado, a los documentos que vayamos descubriendo en nuestro periplo. Estos nos facilitarán pistas para resolver los puzzles o detallarán aspectos relacionados con el lore de Mask of Mists.

Una de las mecánicas para solventar los acertijos, es la de conseguir recetas para poder realizar pociones mágicas. Una vez nos hacemos con ellas, solo requeriremos de los ingredientes necesarios y una mesa de alquimista donde prepararlos. Por ejemplo, una de las primeras recetas que encontramos será la poción antioxidante, para la cual se nos exige ingredientes como setas de bruja y flores azules. Y esto no es algo baladí en Mask of Mists, dado que la creación de estas pócimas será obligatoria para resolver los puzzles.

Los documentos aportarán pistas claves para avanzar

Y hablando de puzzles y acertijos, estos juegan un papel importante en Mask of Mists (más que el combate) ya que los encontraremos reiteradamente en nuestra búsqueda. Son bastante variados y muy entretenidos (recordando a aquellas aventuras gráficas de los 90). Un ejemplo, para pasar por un camino bloqueado por una bestia necesitas carne asada, la cual deberás cazarla. Para ello necesitaras un cebo y una trampa, y luego para cocinarla tendrás que encontrar una chimenea, leña para el fuego y una sartén.

Entre todo esto tendremos que encontrar llaves para abrir puertas, soportes de madera para levantar puentes levadizos, hachas para cortar un árbol, colocar estatuillas en pedestales o encender antorchas en un orden determinado, y muchos otros enigmas. Como podéis ver, en Mask of Mists la expresión “la pluma es más fuerte que la espada” en este caso se cumple a rajatabla, ya que la inteligencia será más necesario que nuestra habilidad con las armas.

El arte del Cell Shading

Artísticamente, Mask of Mists hace uso de un cell shading colorido y desenfadado. El mundo abierto es agradable a la vista y los espacios interiores están decentemente configurados con mobiliarios, libros, menajes de cocina, etc. Todo está bastante bien construido sin dar sensación de espacios vacíos o poco detallados. A pesar de su sencillez, veremos pequeños detalles estéticos, como mariposas que revolotean por encima de las flores o efectos de luz que simulan los rayos del sol colándose por las ventanas.

Quizás, se le podría achacar que en Mask of Mists el bestiario parece poco inspirado y falto de variedad, así como sus animaciones que son bastante pobres. Lo mismo ocurre con las mazmorras, las cuales son todas calcadas las uno de las otras. Esa invariabilidad le resta puntos y artísticamente se siente como perezoso o falto de ideas.

Técnicamente, el desplazamiento es algo brusco en su control. Intenta simular un movimiento real de que si andamos hacia adelante vamos más de prisa que si lo hacemos hacia atrás; pero cuando nos giramos hacia un lado u otro, da la sensación de que la imagen se vuelve cóncava y trastabilla. Se nota especialmente en el mapa abierto, donde la tasa de imagen por segundo baja sin vergüenza alguna. En cambio, en los espacios interiores, es lo contrario, ya que el movimiento se nota más suave y fluye mejor.

En este punto, se encuentra el peor defecto técnico de Mask of Mists. Cuando entramos o salimos de alguna estancia, como por ejemplo una casa o una cueva, al juego no le ha dado tiempo a cargar el escenario y se ve todo oscuro, con una imagen que se paraliza por completo.

A medida que carga, esa oscuridad va despareciendo dejando un rastro gris donde el color vuelve a adueñarse de todo. Parece como si quisieran aprovechar ese defecto para solventarlo con un efecto artístico, pero en esencia sigue siendo un tiempo de carga bastante raro y molesto que se repite cuando el juego hace un autoguardado, quedando la imagen congelada durante unos cuantos segundos.

Técnicamente falto de trabajo

Sin música no hay fiesta

El apartado sonoro es sin duda el flanco más débil de Mask of Mists. Los efectos de sonido, aunque cumplen su cometido e incluso ayudan a crear ambiente (como el cantar de los pájaros) son muy simplones en su mayoría. Las explosiones, el quiebre de cerámicas y jarrones o los espadazos, suenan muy antinaturales. Es decir, no suenan como deberían.

El verdadero problema viene dado por su BSO. Formada por instrumentos de cuerda y viento, en un principio causa buena sensación, ya que posee un estilo muy relajado que ayuda a tomarse con calma esta aventura.

Luego de un rato, nos damos cuenta de que Mask of Mists tiene básicamente 2 melodías, una para el mundo abierto y otra para las mazmorras. Se hacen extrañamente escasas y repetitivas hasta la saciedad. Resulta sorprendente lo descuidado que se ha dejado este apartado, del cual se esperaría algo más trabajado en una ambientación tan mágica.

Veredicto

Mask of Mists es un juego sencillo en todos sus apartados. La historia es mundana y solo sirve como excusa. Gráficamente no luce mal, de hecho su ambientación mágica y colorida convence bastante, especialmente en el detallismo de sus interiores, pero técnicamente tiene defectos evidentes por mucho que se intenten camuflar. Peor aún en su inexistente BSO que es aburrida, repetitiva y perezosa, así como sus efectos de sonido.

Pero dejando todo esto de lado, Mask of Mists es un juego con el cual sinceramente me he divertido. Así me lo ha parecido en todo momento durante mis más de 4 horas de juegos. Ha resultado una experiencia agradable y satisfactoria en cada paso que daba y cada enigma que resolvía. No es que sus acertijos y obstáculos sean demasiado difíciles, no lo son en absoluto, pero al ser una propuesta diferente a lo que comúnmente encontramos, me ha resultado muy entretenida.

Mask of Mists

Duración: +3h
5.8

Jugabilidad

6.7/10

Gráficos

6.2/10

Sonido

2.5/10

Innovacion

7.3/10

Narrativa

4.2/10

Diversión

7.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Los puzzles son variados e ingeniosos
  • La exploración invita a descubrir más
  • Artísticamente es bonito

Aspectos Negativos

  • El combate es muy simplón
  • Tiempos de carga que congelan la pantalla
  • Los enemigos no aportan ningún desafío y falta algún jefe de mazmorra
  • La BSO es muy pobre