Análisis de Metallic Child (PC). Derrotar robots nunca fue tan divertido

Análisis de Metallic Child (PC). Derrotar robots nunca fue tan divertido

Metallic Child es un título rogue-lite de acción donde tendremos que avanzar por unas instalaciones para terminar con una invasión de robots. Dispondremos de diferentes armas con sus propios movimientos y habilidades sumado a un sistema de progresión para hacer de cada partida algo diferente.

Suscríbete a nuestro canal de YouTube

Los títulos rogue-lite buscan que el jugador se enfrente a mismos enemigos en diferentes escenarios para avanzar a lo largo de niveles que aumentan su dificultad. Este género es conocido por el uso de objetos para hacer combos y abrir una gran cantidad de posibilidades en el gameplay.

Es el caso de Metallic Child un título frenético de Studio HG que busca el hacer de cada partida algo distinto con diferentes personajes, armas y objetos que actúan de diferentes maneras entre sí, logrando un sistema de objetos amplio.

 

Frenetismo en su máxima expresión

Metallic Child tiene una premisa simple, una gran revolución a manos de robots asesinos buscan destruir el mundo. Tomamos el rol de Rona, un android que no cayó en el control mental para terminar con esta catástrofe; tendremos la ayuda de diferentes personajes y objetos que iremos desbloqueando a lo largo de la historia.

La historia de Metallic Child es una excusa para poder destruir robots en un gameplay frenético donde tendremos que pensar cada movimiento y los reflejos toman un papel importante a la hora de pelear con enemigos.

Metallic Child es un título roque-lite desarrollado por Studio HG.

Como todo rogue-lite nos desplazaremos por diferentes pisos avanzando poco a poco hasta llegar a diferentes jefes que nos harán la vida difícil. En caso de perder tendremos que volver a empezar pero pudiendo mejorar diferentes aspectos de nuestro personaje para que el siguiente intento sea el último.

Impresiones de Lone McLonegan: A Western Adventure

Tendremos que pelear con diferentes oleadas de enemigos en cada sala hasta llegar al jefe final de cada zona. Los combates se basan en esquivar y encontrar el momento exacto para realizar el combo. El gameplay es uno de los puntos más fuertes del título logrando una jugabilidad gratificante con una gran sensación a la hora de golpear a los enemigos.

Metallic Child tiene una premisa simple que sirve como excusa para introducir el gameplay.

Nuestro personaje dispondrá de un ataque básico, un ataque fuerte y la habilidad de esquivar o bloquear dependiendo el tipo de arma que estemos utilizando. De esa forma aprendiendo los diferentes combos de las armas como: martillos, dagas, espadas con escudo, guantes; tendremos que encontrar con el que nos sintamos más cómodos para avanzar.

Sumado a la gran variedad de armas que dispondremos a medida que avanzamos podremos conseguir núcleos que nos dan algún tipo de pasiva como aumentar el crítico, obtener mayor dinero al derrotar enemigos o aumentar la barra de salud. Queda en el jugador elegir de forma inteligente para no desperdiciar ninguna mejora.

El gameplay es gratificante y adictivo haciendo que uno quiera jugar una partida más.

Finalmente, tendremos chips que actúan como dinero para comprar diferentes mejoras e ítems que nos acompañaran a lo largo de la aventura para hacer que el pasar por las diferentes zonas sea más fácil y cada vez llegar más lejos. En muchos aspectos el título comparte mecánicas con otros títulos del género haciendo que sea fácil de entender desde un principio.

Metallic Child tiene una mecánica original y es la implementación de desafíos de forma natural que acompañan la historia. A medida que avanzamos nos encontraremos con diferentes personajes que necesitan de nuestra ayuda haciendo que si cumplimos sus misiones obtendremos recompensas que facilitan nuestra aventura.

Metallic Child tiene mecánicas simples pero que al combinarlas logran un gameplay excelente.

Esta mecánica que en un principio parece algo simple agrega más dinamismo a un título que se basa en repetir mismas zonas una y otra vez. En muchos juegos rogue-lite ocurre que si la curva de progresión es muy inclinada puede llegar a abrumar al jugador pero Metallic Child maneja ese problema a la perfección.

En resumen, el gameplay de Metallic Child es un gratificante y frenético haciendo que el combate se sienta fluido tanto en momentos fáciles como en niveles como mayor dificultad. Sumado a un sistema de objetos, armas y misiones secundarias que hacen del título algo rejugable y no se siente un problema el quedarse estancado en una zona en particular.

Metallic Child tiene una curva de dificultad adecuada que no afecta negativamente al título.

Metallic Child soluciona varios problemas que algunos títulos rogue-lite tienen como la progresión artificial que alarga el título más horas de las debidas. Agregando diferentes personajes con distintos combos para que el jugador pueda elegir de qué forma se siente más cómodo jugando.

Un estilo que combina los dos mundos

Metallic Child tiene un apartado artístico que combina dibujos en estilo anime para el diseño de personajes y cinemáticas con un apartado 3D para el gameplay con modelados y diseños que recuerdan a series de mechas.

Sumado a animaciones que acompañan al gameplay con su jugabilidad gratificante que hacen de cada golpe algo único. Desde los movimientos de los enemigos hasta los jefes todo se siente con un gran nivel de detalle y cuidado para lograr un apartado artístico excelente.

Metallic Child tiene un apartado grafico excelente con animaciones y estilos 2D que hacen al título llamativo.

Los diseños de los escenarios se sienten algo repetitivos debido a que siempre nos moveremos en zonas industriales o tecnológicas, sería un gran acierto el disponer de diferentes escenarios para hacer de cada nivel algo único.

Análisis Voice of Cards: The Isle Dragon Roars

Igualmente esto se complementa con el diseño de enemigos variados que hacen que uno logra identificar los distintos niveles que componen el título, sumado a una gran variedad de personajes con sus propias animaciones y estilos.

Si hablamos del apartado sonoro la música acompaña al gameplay frenético pero no termina de tener alguna canción pegadiza o que haga recordar al título. Metallic Child tiene un gran amor en el apartado gráfico y eso termina opacando al apartado sonoro que a pesar de hacer bien su trabajo no llega a la excelencia de lo visual.

Metallic Child es un título rogue-lite recomendado para tanto amantes del género como aquellos que están interesados en empezar.

Veredicto

Metallic Child es un título que destaca no solo por su apartado grafico con un estilo de anime y diseños en 3D realizados de forma excelente que llaman la atención del jugador desde un inicio sino que también posee un gameplay lleno de contenido y con mecánicas gratificantes.

Es un título rogue-lite que a pesar de no tener mecánicas originales o que lo hagan destacar de otros títulos del género aprende de los problemas de otros títulos para no cometer los mismos errores. Como es el caso de una curva de dificultad adecuada o el tener un sistema de objetos simples que no confunden al jugador.

Metallic Child es una excusa para pelear con robots en diferentes oleadas y realizar diferentes combos. Es un título recomendado no solo a amantes del género sino a aquellos que nunca jugaron un rogue-lite y buscan una experiencia simple pero que toma lo mejor del género para lograr un juego completo y divertido.

Suscríbete a nuestro canal de Twitch

Consigue tus juegos a un precio incomparable a través de nuestros enlaces de afiliados

¡ASÍ NOS AYUDAS!

Instant Gaming   CDKeys   Kinguin   Amazon

Metallic Child

Duración: 25-30 h
9

Jugabilidad

10.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

8.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

10.0/10

Aspectos Positivos

  • Jugabilidad gratificante y frenética.
  • Título que invita a la rejugabilidad gracias a su contenido y mecánicas.
  • Apartado artístico detallado y original que combina el estilo 2D con 3D.

Aspectos Negativos

  • No se diferencia mucho de otros títulos del género.