Análisis de Monster Hunter Rise: Sunbreak (PC/Switch). Un desafío a la altura de la saga

Monster Hunter Rise: Sunbreak llega a nuestras casas con un contenido bastante completo.

Monster Hunter Rise: Sunbreak

Monster Hunter Rise aterrizó en nuestras consolas hace ya un año y medio. Tras una larga espera, por fin he podido probar a fondo su expansión Sunbreak, un contenido que hace justicia a lo que todos necesitábamos y que nos permite profundizar en la historia. Pero, ¿qué es lo que nos encontramos?

Monster Hunter nunca se ha caracterizado por ofrecer historias profundas, un aspecto que siempre se ha intentado mejorar. Pero, con World (y más tarde con Rise), hemos comenzado a vislumbrar el camino que quiere seguir y desarrollar Capcom para el futuro de la franquicia. Y, precisamente, esto es algo que necesitaba.

Cuando conseguimos acceder al contenido de Sunbreak al completar una serie de misiones obligatorias, se nos informa de que numerosas criaturas han llegado a la región de Kamura. Evidentemente son más poderosas y suponen un problema para el ecosistema, por lo que nos toca volver a luchar contra temibles enemigos.

En Monster Hunter Rise: Sunbreak nos trasladamos a Elgado, una base compacta donde tenemos todo lo necesario para salir de cacería.

Malzeno, una nueva criatura

Bajo esta premisa, conocemos que esta eventualidad se debe a la inminente aparición de Malzeno, un Dragón Anciano que nos pondrá muy difícil la cacería. Y, para hacerle frente, nos trasladamos a Elgado, una nueva región que explorar y que presenta algunos mapas que gustarán a los más veteranos: Bastión y Jungla.

Elgado se trata de un fuerte anexo a un gran cráter creado por Malzeno hace 50 años. También será nuestra base de operaciones: más compacta y donde tenemos acceso a todas las tiendas y funciones de Monster Hunter Rise. Un añadido que no ha gustado a todo el mundo, pero que ofrece una mayor agilidad a la hora de prepararse para las misiones.

En Monster Hunter Rise: Sunbreak tenemos más cinemáticas donde se muestra a nuestro personaje en primer plano.

Por si os lo estáis preguntando: sí, podemos volver a Kamura cuando queramos, algo que es importante para determinadas situaciones. En Monster Hunter Rise, cuando conseguíamos llegar al rango alto, accedíamos al Rango de Cazador (RC). En Elgado, tenemos algo diferente, pero a la vez muy similar: el Rango Maestro (RM).

A la práctica es exactamente igual, pero en el Rango Maestro tenemos acceso a monstruos más poderosos y cacerías más frenéticas. Cada vez que subimos diez niveles aparece un mensaje de misión urgente. Así podemos continuar la historia de Sunbreak, pero también es necesario subir este rango para el contenido postgame, el cual es bastante extenso.

Al acceder al contenido de Monster Hunter Rise: Sunbreak accedemos al nuevo Rango Maestro.

Los combates son más espectaculares

Evidentemente, con la llegada de una nueva expansión, contamos con nuevas criaturas. Quizás este es uno de los puntos que más podemos criticar. ¿Hay nuevos monstruos? Sí. Pero pocos. La mayoría de ellos los hemos visto en Rise, pero nos vemos las caras con sus subespecies. Mantienen una forma muy similar, pero cambian, sobre todo, en habilidades y agresividad. Suponen un buen añadido, pero este aspecto se queda algo corto.

Entre las nuevas criaturas nos encontramos con los combates más espectaculares. Algo similar a como vimos con Ibushi y Narwa, pero esta vez presentan movimientos más desafiantes. No quiero contar demasiado, pero es de las cacerías que más he disfrutado de la franquicia. Al menos desde que vi por primera vez a Gore Magala en Monster Hunter Generations Ultimate.

En Monster Hunter Rise: Sunbreak tenemos dos nuevos mapas que explorar: Bastión y Jungla.

Nuevos añadidos en la jugabilidad

Ante una nueva amenaza, más agresiva y más frenética, algo que es lógico es contar con nuevas habilidades y combos. Aquí nos encontramos ante la mayor de las necesidades de Monster Hunter Rise. El poder tener varias configuraciones de habilidades intercambiables. Tenemos un total de dos, y podemos cambiarlas a placer en el fragor de la batalla, algo que da lugar a un mayor repertorio de combos y a desafíos más interesantes.

Ahora, nos encontramos en una nueva región, y también vemos diferencias en la vegetación. Más allá de los elementos de recolección, podemos conseguir por el mapa de las zonas nuevas especies de cordópteros: rubí y dorado. Mientras los primeros aumentan nuestro ataque, los segundos sirven para aumentar la probabilidad de conseguir más objetos durante los momentos en que montamos a las criaturas.

En Monster Hunter Rise: Sunbreak hacemos frente a subespecies de criaturas que ya vimos en Rise.

Si tenemos una visión general de la franquicia, el multijugador siempre ha primado con respecto a lo que es la modalidad individual. Pero, en Sunbreak, Capcom ha querido dar más protagonismo a este último apartado introduciendo las misiones con seguimiento. Es algo similar al multijugador, pero quien nos acompaña en las cacerías es un personaje no jugable (NPC).

Entre los disponibles, nos encontramos con algunos de los que hacen acto de presencia en la historia de esta expansión, pero también pueden acompañarnos otros tantos de Monster Hunter Rise. Podemos adaptarlos a nuestro gusto, eligiendo entre un arsenal bastante amplio de armas. Y, además, conforme cumplimos misiones con ellos aumenta nuestro vínculo.

Una nueva criatura se cierne sobre el fragor de la batalla en Monster Hunter Rise: Sunbreak. Y nos pone muy difícil la cacería.

Un multijugador algo caótico

Como ya vimos en Monster Hunter Rise, ahora en Sunbreak nos volvemos a encontrar ante un multijugador algo caótico. Casi nunca encontraremos misiones si intentamos acceder a ellas mediante la búsqueda de las criaturas. Por ello, lo más recomendable es crear o responder a peticiones de acceso (lo que eran las bengalas de auxilio en World).

Aquí nos encontramos ante un problema. Algunas habilidades solo se activan si comenzamos desde el primer minuto desde que da comienzo la misión. Por lo que acceder a peticiones de acceso nos perjudica según qué equipamiento y adornos llevemos. Debido a esto, si queremos disfrutar de esta modalidad tendremos que crear siempre este tipo de partidas.

En Monster Hunter Rise: Sunbreak tendremos que hacer frente a los Tres Señores. Unas criaturas muy poderosas.

Por su parte, el apartado gráfico vuelve a sorprendernos en cada misión que aceptamos. Ya me sorprendió en Monster Hunter Rise, pero, ahora en Sunbreak, he vuelto a quedarme asombrado por la escasa duración de los tiempos de carga y lo estable que se mantiene el juego en los momentos más exigentes.

Hemos podido probar Monster Hunter Rise Sunbreak tanto en su versión de PC como en la de consola. En cuanto a la primera, podemos llegar a disfrutar de cada cacería a una resolución 4K a 60 FPS. Una verdadera delicia para aquellos que estéis buscando algo exigente en cuanto a calidad gráfica. En cambio, en Switch, nos encontramos con una velocidad de fotogramas por segundo de 30 FPS bastante estables. Pese a ello, también hemos disfrutado de cada una de las misiones tanto en su formato portátil como utilizando el dock de la consola de Nintendo.

Las cinemáticas de nuevos monstruos también están presentes en Monster Hunter Rise: Sunbreak.

Lo que más destaca de esta expansión es el buen añadido de cinemáticas: más interesantes y que nos involucran de mejor forma ofreciendo escenas en primer plano. El mundo se siente mucho más vivo. No por la forma en la que nos cuentan la historia o nos describen cada elemento, sino porque simplemente observamos a nuestro alrededor la belleza de un mundo inmensamente detallado.

El apartado de sonido también ha conseguido cautivarme en más de una ocasión. Sobre todo, esto se hace patente de cara al final del juego, cuando nos enfrentamos a las nuevas criaturas. En estas situaciones comienzan a sonar melodías épicas que acompañan de una forma muy acertada a la naturaleza del monstruo.

Veredicto

Monster Hunter Rise: Sunbreak nos ofrece un desafío a la altura de la franquicia. El contenido, en cuanto a nuevos monstruos, es escaso. Pero el añadido de criaturas clásicas y subespecies variadas justifica la creación de esta expansión que no nos dejará indiferentes. La historia y la jugabilidad evolucionan con respecto a la entrega original de Rise, algo que ofrece una visión a futuro de lo que está por llegar a la franquicia.

El apartado gráfico sigue a pie de cañón con una gran optimización, sin apenas tiempos de carga y una estabilidad muy óptima para tener la mejor experiencia. El sonido, por su parte, ofrece lo necesario para acompañar un objetivo que se vuelve épico con cada cacería a la que nos adentramos.

Duración de Monster Hunter Rise: Sunbreak

20+ horas
8

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

8.0/10

Narrativa

7.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • La historia cobra una gran importancia para el desarrollo de la jugabilidad
  • Sunbreak nos ofrece un desafío a la altura de la franquicia
  • Los combates con los nuevos monstruos son espectaculares
  • El apartado gráfico sigue brillando por su optimización
  • El sonido acompaña muy eficientemente a las cacerías
  • Los combates con seguimiento son muy interesantes

Aspectos Negativos

  • Poca variedad de criaturas nuevas
  • El multijugador sigue pecando de ser algo caótico