Análisis de Monster Hunter Rise (Switch). La caza se hace mayor

Monster Hunter Rise apuesta por la verticalidad y por la libertad absoluta de movimientos

Monster Hunter Rise aterriza en Switch con una nueva entrega que potencia todas las virtudes de la saga. ¡A la caza!

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Monster Hunter es una franquicia muy especial, repleta de peculiaridades. Algunas tan inusuales como que alguna empresa declare festivo el día del lanzamiento de un título de la saga para evitar el absentismo laboral. También ha sido siempre vista desde Occidente como una saga muy japonesa, alejada de lo que el público europeo o americano desea.

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De un tiempo a esta parte, Capcom, su desarrolladora, ha ido virando la estrategia utilizada con la saga, que pasó de ser algo casi exclusiva del país nipón donde triunfó en la portátil de Sony, a darse a conocer algo más al gran público con Monster Hunter Tri para Wii. Tras ese título la saga vio como crecía pasando de nuevo por portátiles, esta vez las de Nintendo, y terminando con un lanzamiento multiplataforma, algo nunca visto hasta entonces, con Monster Hunter World, haciéndose ahora sí un hueco entre las sagas más importantes del mundo del videojuego en todo el mundo.

Capcom, conocida propietaria de ni más ni menos que de Resident Evil, vio como este Monster Hunter World se convertía con diferencia en el juego más vendido de su extenso catálogo. Así que, decidida a seguir haciendo crecer a su nueva gallina de los huevos de oro, ha adaptado su motor RE Engine para que Nintendo Switch pueda recibir, de manera exclusiva de momento, el último juego de la saga, Monster Hunter Rise.

Este buen hombre manda en Kamura, aldea de Monster Hunter Rise

Para aquellos que todavía no conocen la saga, o que pese a conocerla, aun dudan de si es para ellos, o de si es el momento en el que introducirse en la misma, debemos aclarar que ha cambiado mucho más de lo que parece en los once años que han pasado desde su desembarco en Wii hasta su última entrega en la híbrida de Nintendo.

Y es que lo que entonces era un Action RPG con un marcado corte japonés, ha ido perdiendo mucha de su parte RPG, simplificando muchas de las tareas más tediosas que alejaban a muchos, dando cada vez más protagonismo a la acción más pura, algo a lo que ayuda una barbaridad la supresión de tiempos de carga entre zonas que ya vimos en World. Pero que con Rise da una nueva vuelta de tuerca, en la que pese a mantenernos dentro del Action RPG, lleguemos a pensar que estamos dentro de un Boss Rush, enfrentándonos en cada misión a un enemigo más poderoso y más temible sin apenas descanso alguno.

La acción predomina en Monster Hunter Rise

Esta apuesta por la acción pura y dura tiene su reflejo en la aldea desde donde nos lanzamos a nuestras misiones, y que es la piedra central de la historia de Monster Hunter Rise. Su tamaño se ve reducido respecto a entregas anteriores, y aparte de forjar y mejorar nuestras armas y armaduras, y modificar nuestra apariencia o la de nuestros acompañantes, poco más nos entretendrá en Kamura entre misión y misión.

Salimos de caza

Precisamente la aldea de Kamura se está viendo afectada por el frenesí, un fenómeno por el cual hordas de monstruos arrasan con todo y ponen en peligro nuestra aldea, y es ahí donde precisamente entramos en acción tratando de poner solución a esto, buscando algún trofeo que colgar en nuestra pared con forma ya sea de Rathalos o incluso de un Magnamalo.

Como se puede comprobar ,nada que no sea una excusa para salir de caza, realmente Monster Hunter no necesita mucho más, pero que nos sirve para disfrutar de una serie de misiones, las de frenesí, que aportan un nuevo toque a la saga, y de las que luego hablaremos.

Las bestias no tienen ninguna piedad en Monster Hunter Rise

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Con todo lo hasta ahora ya interiorizado y una vez que hayamos creado y equipado a nuestro gusto a nuestro cazador o cazadora, comenzamos a cumplir misiones cada vez más exigentes, pero en esta ocasión la forma de hacerlo es diferente a lo que ya conocíamos. Algo que ya cambió en World pero que Rise explota al máximo es la verticalidad de las zonas de caza. Prácticamente podremos llegar a cualquier parte del mapa, ampliando así el tamaño efectivo del mapa, y todo ello gracias a la principal novedad de Monster Hunter Rise: Los cordópteros.

Los cordópteros no son más que unos insectos. Llevamos dos equipados y podemos hacernos de manera puntual con un tercero, que perderemos tras usarlo. Pero este insecto nos abre un abanico de posibilidades inmenso: nos convierten en una especie de Spiderman, ya que lanzándolos ya sea hacía arriba o hacia adelante hacen la función de la tela de araña que usa Peter Parker.

Gracias a los cordópteros podemos llegar a cualquier sitio

Esto nos hace desplazarnos más rápido o llegar a zonas que parecían infranqueables. Pero su poder no queda ahí, ya que en combate también podemos blandirlos en el aire como si de dos látigos se tratarán, causando con ellos una buena cantidad de daño a las bestias a las que nos enfrentamos.

Y precisamente con algunas de estas, el cordóptero hace las veces de riendas para manejar a nuestro antojo a determinados monstruos, y a los que cabalgándoles podremos usar a nuestro favor en combate o hacer que se estrellen contra cualquier pared de piedra a la mayor velocidad posible, pegando así un buen mordisco a su nivel de vida.

Una vez que dominemos estas técnicas, todo nos resultará algo más sencillo en Kamura, aunque no se quedan aquí las novedades que presenta este nuevo Monster Hunter.

Hace ya alguna entrega de la saga que conocimos a los Felyne. En esta ocasión además de acompañarnos de nuevo, también se va a incorporar a nuestro equipo un Canyne. Estos perros, además de lanzarse a la yugular de nuestros objetivos sin pensarlo dos veces, los podemos utilizar como montura para avanzar por las distintas zonas que componen este Monster Hunter Rise.

En Monster Hunter Rise vamos a poder incluso montar a las bestias

El resto de los aspectos jugables apenas sufren cambios respecto a anteriores entregas de la saga. Uno de los botones del mando nos sirve para rodar y así esquivar los ataques de las criaturas que moran por los alrededores de la aldea Kamura. El resto los usamos para diferentes tipos de ataques, quedando los gatillos para movernos por el menú de objetos o para usar los cordópteros.

Si algo funciona es mejor no cambiarlo

Mención aparte merecen las armas. Volvemos a tener una gran cantidad de ellas, y de nuestra elección dependerá en gran parte la manera en la que vamos a disfrutar de este Monster Hunter, ya que como es obvio nada tiene que ver ir a una misión con una ballesta, o con una espada o hacha, incluso con un pesado martillo, muy eficaz pero sumamente lento.

Hemos hablado ya de cómo cazamos, eso sí, antes de comenzar se mantiene el clásico editor de personaje en el que tendremos un gran número de opciones, y ahora toca hablar de qué cazamos, es decir, de las enormes bestias que dan sentido al título y que nos llenan de orgullo al borrarlas de nuestra lista de pendientes.

Las bestias siguen siendo las grandes protagonistas de Monster Hunter Rise

En Monster Hunter Rise la estrella es el Magnamalo, nuevo fichaje para la ocasión, pero pese a ser quién se lleva los focos, son más de tres docenas de monstruos grandes los que podemos cazar en esta entrega. A quienes estáis descubriendo la saga con este juego os sonaran a chino, pero los cazadores más curtidos al leer nombres como Jyuratodus, Rathalos o Diablos seguro que están ya afilando sus armas.

Además del ya mencionado Magnamalo, hay alguna otra bestia que debuta en esta entrega. Aknosom, Bishaten o Rakna-Kadaki son nombres que ahora no nos dicen nada, pero que a buen seguro nos reportarán más de un quebradero de cabeza.

Algo que comparten todas estas bestias, ya sean veteranas o debuten en Monster Hunter Rise, es su espectacularidad, ferocidad y, sobre todo, la fluidez de sus movimientos, características todas ellas que, sumadas a las de nuestro cazador, crean un conjunto realmente deslumbrante, haciendo que el tiempo que pasemos combatiendo se pase volando, y con algún susto de por medio.

Antes de combatir hay que mentalizarse para no desfallecer

Para sorpresa de muchos, Nintendo Switch es capaz de mantener esta espectacularidad en todo momento, resaltando más si cabe durante las partidas online, que funcionan a las mil maravillas en la consola híbrida.

Este apartado online es la otra pata sobre la que Monster Hunter Rise se sustenta. Desde siempre ha sido un modo tan importante o más que la historia principal, y se mantiene en esta entrega sin novedades. Acudimos a una sala donde nos podemos juntar con otros tres cazadores, y ahí partir en misiones que se nos van proponiendo, divididas por niveles de dificultad, y que a medida que se van complicando, más necesaria es una buena compenetración entre el equipo.

En nuestra experiencia, encontrar sala sucede de manera casi inmediata y no hemos sufrido ningún tipo de problema, ni cuelgues, caídas o ralentizaciones. La única pega que se le puede achacar al juego en este sentido es ya conocida en todos los títulos con juego online en Switch, y no es otra que su muy deficiente sistema de comunicación por voz.

Desde aquí se rige nuestro destino en Monster Hunter Rise

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El otro añadido principal a Monster Hunter Rise son sus misiones frenesí. Realmente funcionan como una introducción, dando la sensación de que son una prueba que si funciona se mantendrá en el futuro. En estas misiones una cantidad abrumadora de monstruos entran en el frenesí y se deciden a atacar nuestra aldea en manada.

Nuestra misión será defender sus envites, con distintos puntos desde donde organizarnos y evitar en medida de lo posible sus acometidas. Son misiones al más puro estilo tower defense, en el que nos enfrentamos a estas oleadas y que llegarán a niveles altísimos de tensión.

Sumando todo, en unas veinte horas nos encontraremos con los créditos finales del juego, pero desde luego la duración total de Monster Hunter Rise en mucho mayor: para el que quiera completarlo todo no habrá llegado a una tercera parte del juego con los créditos, y los que lo disfruten online pueden jugarlo el tiempo que quieran. Pese a ello, comparándolo con World es un juego mucho menos extenso, lo que también es un claro ejemplo de que trata de acercarse a más jugadores.

¿La armadura de Magnamalo? Prepárate para sudar tinta

El aprendizaje de las distintas técnicas y la curva de dificultad está muy bien medido a lo largo de las horas que nos ofrece el juego, haciendo muy placentera la experiencia y viendo como bestia tras bestia somos capaces de ir mejorando.

Un envoltorio perfecto

Hablaba al principio del motor RE Engine, y sorprende su funcionamiento en Switch, siendo capaz de mostrar un nivel gráfico muy ilusionante. El motor ha dado sobradas muestras de lo que es capaz, pero verlo en la consola de Nintendo y más en juego como Monster Hunter Rise, que alcanza un nivel excelente y pocas veces visto en la consola.

No resulta extraño que en el modo online dos o tres bestias peleen de manera simultánea contra 4 cazadores con sus felyne y canyne respectivos. Aun en esos momentos todo se ve y funciona a las mil maravillas, manteniéndose en todo momento en unos rocosos 30 fps, que sostienen al juego de manera muy notable.

El nivel gráfico es muy bueno

Todas las animaciones, tanto nuestras como las de nuestros enemigos están perfectamente recreadas también no pudiendo ser usadas como excusa para nuestros fallos. Esta manida excusa se la dejamos a la cámara, otro clásico de la saga y que una vez más nos meterá en algún problema adicional.

En el modo portátil el juego no flaquea. Siendo una saga que adquirió buena parte de su fama en la consolas portátiles, mantiene un muy buen nivel en este modo, no sufriendo grandes problemas cuando lo hemos probado.

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En lo que tiene que ver con el apartado sonoro, el juego comienza con algunas melodías clásicas japoneses, que personalmente me resultaban algo tediosas. Sin duda me estaba pareciendo la parte más floja de Monster Hunter Rise,… hasta que encontré al primer gran enemigo. Ahí la música se vuelve excelente, creando una atmósfera de tensión genial que hace de cada cacería algo realmente apasionante. A ello también contribuyen los efectos sonoros característicos de cada monstruo

Como también es norma en la saga, Monster Hunter Rise llega con todos sus textos en perfecto castellano, no así las voces.

Cada caza es una gran satisfacción

Veredicto

Monster Hunter Rise sigue sin ser un juego para todo el mundo, pero cada vez está más cerca de conseguirlo. Este título es un nuevo paso adelante de la saga, que introduce novedades de peso como todo lo relacionado con los cordópteros, simplifica acciones que pueden resultar más tediosas a jugadores no acostumbrados a ellas, y potencia sus virtudes que tanto gustan a sus fieles.

Unido todo ello a su brillante jugabilidad, y a un apartado gráfico que resulta uno de los más espectaculares disfrutados en Switch, hacen de esta última entrega de la franquicia uno de los juegos imprescindibles de la consola, que a buen seguro nos proporcionará una cantidad de horas ingente de disfrute, y que resulta una perfecta puerta de entrada a la saga.

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Monster Hunter Rise

Duración: 20 h+
9

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

9.5/10

Sonido

8.0/10

Innovación

9.0/10

Narrativa

7.0/10

Diversión

9.0/10

Duración

9.5/10

Aspectos Positivos

  • Cada vez es menos complicado jugar a Monster Hunter
  • Los cordópteros dan mucho juego en todo momento
  • El nivel gráfico es de lo mejor de Switch

Aspectos Negativos

  • La cámara sigue generando situaciones incomodas