Análisis de My Aunt is a Witch (PS4). El lado aburrido de la magia

My Aunt is a Witch parte de una premisa interesante que, lamentablemente, se pierde bajo el excesivo carácter descriptivo de la jugabilidad que plantea

My Aunt is a Witch parte de una premisa interesante que, lamentablemente, se pierde bajo el excesivo carácter descriptivo de la jugabilidad que plantea.

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De la mano de Graven Visual Novels, creadores de novelas gráficas como Still Alive o World End Echo y distribuido por Sometimes You, nos llega una obra llena de magia, fantasía y todo tipo de secretos en un mundo repleto de peculiaridades mágicas con extraños personajes y objetos vivos que guiarán al pequeño Thomas en su aprendizaje.

Cuando hablamos de magia, muchos no podemos evitar pensar en las aventuras que vivió Harry Potter en su paso por Hogwarts y la vivencias que tuvo en un mundo vivo y dominado por todo tipo de objetos y eventos mágicos que transformaron a la obra de Rowling en algo fantástico y a la vez épico.

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Cuando empiezas My Aunt is a Witch la sensación de volver a vivir una aventura de magia es indescriptible y a la par muy esperanzadora pero la realidad es que no pasan ni 5 minutos y el juego ya nos muestra fuertes indicadores de que esta no va a ser la novela mágica más atractiva del mundo.

Empieza tu aprendizaje, Thomas

En este título nos ponemos en la piel de Thomas, un pobre muchacho de 12 años que es desterrado literalmente de su propio hogar a manos de su padre, un hombre que perdió a su esposa y que ahora está casado con una horrible mujer que no acaba de congeniar con el chico.

Aunque el título del juego hace referencia a la tía de Thomas, lo cierto es que en este caso la primera bruja que nos encontraremos es su madrastra ya que, en unas pocas líneas, Thomas reflexiona sobre su relación con ella y lo cruel que llegaba a ser con él y cómo se aprovecha del padre en el ámbito económico.

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Siguiendo con esta base, encontramos al joven Thomas bajando de un autobús rumbo a la casa de su tía la bruja -la de verdad- que vive en el profundo bosque otoñal habitado por increíbles criaturas. Como decía, no llevamos ni cinco minutos con My Aunt is a Witch y ya contamos con un extenso contexto en el que se nos explica lo que está sucediendo a nuestro alrededor, tomándose quizás excesivo tiempo para detallar en todo momento lo que ya estás viendo mediante imágenes o animaciones.

Después de 10 minutos leyendo sobre la inmensidad del bosque, llega a la casa de su tía Alice la cual no espera mucho para decirle que necesita tus servicios para caerle bien al concilio de brujas y demostrar que es una buena mentora, lo cual la llevará a reconocimiento dentro del mundo mágico.

Tu tía te enseñará todo lo necesario para elaborar pociones

En este punto de My Aunt is a Witch se nos introducirán varios personajes como Grimmor, el novio de Alice convertido en gato por una discusión de pareja llamado, además de un sombrero ruso que porta la misma Alice y que puede hablar como si fuera el sombrero seleccionador de Hogwarts y que, encima, aparecerá de vez en cuando para contar algún chiste malo o para tratar de enderezar a la bruja.

Siguiendo con esta situación y tras conocer todos y cada uno de los rincones de la casa, el joven Thomas acepta la tarea de introducirse en el mundo mágico, así como empezar a aprender a elaborar pociones y todo lo que conlleva intentar cumplir con éxito ese cometido. Por el camino descubrirá libros que hablan, conocerá monstruos peculiares que no dudarán en intimidarle, se codeará con pulpos gigantes, platos andantes e incluso con la mismísima muerte.

Todo este proceso mágico y de supervivencia hará que Thomas vaya descubriendo secretos del mundo fantástico que le rodea y de su propia tía, en una trama que va in crescendo hasta llegar a un sorprendente final..

Casi al final de My Aunt is a Witch, conseguimos nuestra primera ¿montura?

El método descriptivo-inductivo

Aunque ya vas con la idea de que esto es una novela gráfica y que tienes mucho texto por delante que leer, My Aunt is a Witch no escatima demasiado en presentar caracteres en pantalla y convertir una experiencia que debería ser ágil, entretenida y sencilla en algo lento, complejo y soporífero.

Me explico: el título utiliza básicamente dos recursos en pantalla para que sepas dónde estás y el qué y el cómo de lo que está pasando: el uso de texto e imágenes estáticas que dan un toque de de animación a lo largo de toda la aventura. Para una novela gráfica no necesitamos más, pero se echa en falta algo más de movimiento en lo que estamos viendo; el título abusa del texto a lo largo del mismo.

El bosque de noche esconde secretos y peligros

Si me están mostrando un bosque naranja lleno de hojas cayendo y a Thomas caminando por él, no es necesario que me detalles hasta las líneas que presenta una hoja en su anverso o cuán largo está el pelo nuestro querido Thomas, ya lo estoy viendo. El carácter descriptivo impera en todo momento, alargando de manera innecesaria situaciones y eventos que ya de por sí podemos observar con nuestros ojos.

De nuevo, vuelvo a esos cinco minutos iniciales que ya comenté anteriormente, donde ya se nos dejaba entrever que My Aunt is a Witch no va a ser un frenesí en absoluto, por culpa del abuso del recurso descriptivo. Recuerdo cuando pasé por primera vez la “zona” inicial de la propuesta que consistía en la elaboración de pociones y la introducción de Thomas en su nueva vida: habitaciones detalladas hasta la extenuación, utensilios, herramientas, cuadros, personajes, atuendo. Todo estaba relatado profusamente y me saturó hasta el punto de dejar el juego hasta el día siguiente.

Manos a la obra, en My Aunt is a Witch habrá que aprender a crear todo tipo de pociones

La estructura jugable de My Aunt is a Witch es repetitiva, constante y no intenta hacer nada para agilizar el desarrollo de los eventos que ocurren (tampoco lo pretende). Creo que algo bonito que tienen las novelas es la capacidad que poseen para inducirte una idea de lo que deberías estar viendo y de esta manera, tú mismo deduces el lugar que te están desarrollando. En este caso, es tu imaginación la que dibujará los entornos en que transcurre la acción pero, en este caso, estamos hablando de una novela gráfica y quizá no es tan necesaria la descripción minuciosa de la escena mediante texto.

En este punto, veo innecesario que se me expliquen cosas que ya puedo ver por mí mismo. Si My Aunt is a Witch incorporara algún tipo de asistencia auditiva para personas con dificultades visuales, lo entendería, pero me sigue pareciendo excesiva la cantidad de texto a leer.

La cara de Thomas describe perfectamente nuestra sensación a la hora de jugar My Aunt is a Witch

Cambiando el método: un gameplay inductivo-deductivo

Ya puestos a analizar una propuesta que transmite poca pasión y que se basa en contar algo simple y “entretenido”, voy a centrar el análisis de My Aunt is a Witch en un aspecto también considerado relativamente aburrido. Y es que al final, la situación y la percepción de las mismas varía según el tipo de jugador que seas, pero la forma de percibir esas cosas es mediante mecanismos que nos sumerjan en la escena de una manera u otra.

Si en la técnica narrativa predomina la descripción por encima de todo y lo único que inducen en el jugador es una historia contada a través eventos muy simples y descriptivos, en la jugabilidad hay una segunda fase deductiva. Aristóteles estaría orgulloso de que su método inductivo-deductivo funciona la mar de bien en este tipo de juegos ya que aquí es dónde se va a desarrollar nuestra percepción y capacidad de síntesis y lógica. My Aunt is a Witch toma por base una serie de tareas domésticas que Thomas debe llevar a cabo para realizar pociones, salir de algún aprieto en el bosque o encontrar objetos con el fin de proseguir con la aventura.

Nuestra pequeña lista de tareas y los ingredientes necesarios para cumplirlas

Durante el transcurso de la partida, iremos teniendo interacciones con todo tipo de objetos que nos van a ir dando pistas o ítems que servirán como llaves para encontrar aquellos materiales necesarios para crear pociones o para seguir consiguiendo pistas que nos llevarán de una vez por todas a nuestro objetivo.

Como si se tratara de un Escape Room mal realizado, lo cierto es que My Aunt is a Witch te ofrece descripciones de objetos y muchos espacios para que nuestra capacidad de deducción se active y consigamos de manera intuitiva ir enlazando los diferentes puzles. También contamos con un pequeño minijuego de elaboración de pociones en el que tendremos que ir apretando las flechas de dirección que nos irán apareciendo en pantalla.

Ahora bien, el apartado jugable de My Aunt is a Witch hay que tomárselo con calma y analizar lo que vamos a hacer y cómo lo haremos, ya que hay ocasiones en que una mala respuesta o interactuar con algo sin estar preparados puede llevarnos al game over instantáneo. ¿Lo malo?  Las porciones interactivas son muy cortas y a menudo sientes que necesitas un poco más de este aspecto ya que es el único apartado que te mete de lleno en el videojuego y que hace que, por primera vez, sientas algo de interés por lo que está sucediendo.

My Aunt is a Witch nos lo pone realmente fácil a la hora de interactuar con los objetos, simplemente manteniendo en este caso el L2 y presionando la X puedes acceder a todos los ítems e incluso incorpora unas pestañas para introducir los mensajes automáticamente. También incluye un acceso más o menos complicado para guardar y cargar partida.

My Aunt is a Witch propone un sencillo pero entretenido minijuego para la elaboración de pociones

Todo este gameplay va acompañado de una música ambiental y muy animada que dotan a My Aunt is a Witch de un ritmo divertido, hasta que, por exceso de presencia, haga que te canses de ella. Los efectos sonoros que acompañan a las diferentes situaciones y que intentan provocar una mayor inmersión en la trama están muy conseguidos pero, una vez más, no son suficientes.

Tampoco lo es el apartado gráfico que, aunque se ve muy bonito y con mucho color, a veces presenta unos acabados un poco irregulares; eso sí, salvamos a los personajes principales en los cuales se nota que han puesto mayor intención y dedicación.

En My Aunt is a Witch, nos comeremos un game over como no estemos acertados a la hora de interactuar

Un aspecto importante en este tipo de propuestas es la localización de los textos. En este punto hay que dar un tirón de orejas a los desarrolladores de My Aunt is a Witch ya que no está traducido el castellano y el nivel de inglés exigido puede hacer que algunos jugadores se estanquen en la aventura.

Veredicto

A My Aunt is a Witch le falta alma, epicidad y entretenimiento en muchos sentidos, vislumbrando un leve hálito de esperanza cuando llegamos a las cortas y necesarias partes de gameplay. Este aspecto no puede paliar por sí solo los errores que comete el juego en su intento de describirnos absolutamente todo lo que sucede a lo largo de la aventura que, en este caso, tiene la duración justa para evitar su abandono.

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My Aunt is a Witch

Duración: 3 h
5

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

6.0/10

Narrativa

4.0/10

Innovación

4.0/10

Sonido

6.0/10

Diversión

4.0/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • Jugabilidad corta pero entretenida
  • Aspecto sonoro
  • Duración justa

Aspectos Negativos

  • Narrativa soporífera
  • Trama poco atractiva
  • Falta de traducción al castellano