Análisis de Pacer. Un heredero más que digno de la fórmula Wipeout

El nombre de Pacer quizá no te sea familiar pero una vez veas todo lo que ofrece, lamentarás no haberlo conocido antes

El nombre de Pacer quizá no te sea familiar pero una vez veas todo lo que ofrece, lamentarás no haberlo conocido antes.

Hemos sido testigos innumerables veces en la historia de la industria del videojuego de cómo proyectos independientes han probado suerte en plataformas de financiación colectiva. A veces el resultado ha sido altamente positivo, superando cualquier tipo de expectativa inicial aunque sí, en otras ocasiones el escaso apoyo de la comunidad ha llevado a la cancelación de los trabajos de las desarrolladoras.

A medio camino de estas dos experiencias nos encontramos con Pacer, anteriormente conocido como Fórmula Fusion, proyecto que R8 Games Limited ha conseguido hacer resurgir de las cenizas de su fracaso en Kickstarter dotándolo de unas mecánicas pulidas, un interesante diseño de circuitos y una propuesta centrada en la diversión. Si recordáis con cariño títulos como F-Zero o Wipeout, estáis de suerte.

Pacer es un título de conducción arcade con claras reminiscéncias a Wipeout o F-Zero

Año 2075. Una nueva distopía nos presenta un futuro decadente en el que el deporte rey son las carreras del campeonato mundial de velocidad PACER: High Octane Anti-Gravity Combat Racing.

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Mass media y grandes corporaciones controlan y deciden sobre la población. Observamos tonalidades pálidas, frías y calles desangeladas en ciudades que mantienen en pie esculturas, monumentos y ornamentadas estructuras arquitectónicas, atisbo de la riqueza de la que un día gozaron. Competir en sus pistas supone internarse en las entrañas de la urbe marchita, en sus imposibles exteriores con vistas de vértigo o circuitos cerrados que experimentan con la verticalidad y el campo gravitatorio.

La paleta de colores usada a lo largo de toda la obra se basa en el empleo de dichos tonos grises y marrones los cuales, al igual que los rugidos metálicos de los motores y los chasquidos de los propulsores, transmiten la equilibrada sensación entre desolación y opulencia. Una mezcla de contrastes que es vital para el contexto en que nos sitúa Pacer.

Los entornos y su paleta de colores son altamente inmersivos

Carreras en un futuro incierto

Toda esta distópica ambientación se puede vislumbrar desde tu nave a más de 500 km/h, y éste es el primer gran acierto del título: conseguir crear un contexto tan sólido en un videojuego de carreras de conducción sin dejar de lado sus entornos, sonidos y el clima. Otro aspecto para destacar es el cuidado y medido diseño de las pistas, que son considerablemente variadas y que están ajustadas a la perfección tanto en mecánicas como en la coherencia ambiental de la propuesta. Esto no refuerza solo al apartado artístico y estético, sino que integra en su jugabilidad una puerta de acceso directa al aprendizaje del usuario dentro de la obra.

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Pacer coloca todas las piezas en el sitio adecuado para que aprendas a dominar las naves en sus giros y frenadas. Contando con ítems en el escenario como las recargas de las armas y defensas, y con boosters ubicados estratégicamente para adecuar tu propulsión después de una curva, el título del estudio inglés es capaz de adaptar los circuitos a tu progresión como conductor, indicándonos, casi sin darnos cuenta, de cuál es la trazada correcta y de cómo debemos tomarla si queremos alcanzar la meta en primera posición.

Controlar nuestras barras de salud y defensa será clave

Para dar soporte al jugador durante la partida, el sistema de conducción de Pacer nos ofrece una experiencia altamente fluida. No debemos olvidar que estamos manejando vehículos con sistemas gravitacionales y R8 Games Limited se ha esmerado en trabajar el feeling y la respuesta de las naves y su altura para generar el efecto deseado. Tanto en primera como en tercera persona tendremos la impresión de que realmente estamos flotando por el circuito, y, para apuntalar la sensación, contaremos con los gatillos traseros (R2-L2, LT-RT) para deslizarnos en las curvas.

La carretera a la gloria

Desde hace un tiempo, los modos carrera o campaña para un jugador en los títulos de conducción tienden a sentirse desaprovechados o escasos de contenido. Por lo general, carecen de inspiración y suelen componerse de una serie de pistas regulares que están destinadas a familiarizarte con los circuitos antes de adentrarte a la vertiente multijugador. Pacer también tiene parte de eso, aunque no se le notan las costuras en su composición y ofrece una respetable cantidad de contenidos en su modo principal.

Nos presenta los modos clásicos de siempre y dos añadidos muy interesantes

En Pacer contaremos en primer lugar con una suerte de entrenamiento que nos servirá para empezar a familiarizarnos con los controles. Una vez superada la toma de contacto inicial, afrontaremos sucesivamente varios Grand Prix y pruebas en bloques estructurados en cuatro pistas, que irán aumentando gradualmente de dificultad, pasando de F3000, la serie accesible, hasta Élite, que hará gala de su notable incremento en dificultad y sensación de velocidad.

El balance del equipo

En Pacer tenemos disponibles cinco tipos de vehículos, un número que no llega a verse corto dada la enorme cantidad de opciones de personalización de ajustes mecánicos, armamentísticos y cosméticos que podemos aplicarles. Nos referimos tanto a peso del vehículo, distancia entre el suelo y la nave o el tipo de arma que queramos usar.

Podremos modificar ciertos aspectos tanto estéticos como mecánicos, aunque deberemos tener en cuenta el balance de nuestras acciones

Porque sí, las herramientas de ataque activo y pasivo están presentes en este Pacer aunque su funcionamiento no acaba de cuajar del todo con la experiencia. Sin ir más lejos, puedes completar muchos de los retos y circuitos sin usar ninguna de ellas, aunque habrá ocasiones en las que nos beneficiaremos de tenerlas equipadas. Podremos disponer de mecanismos de ráfaga de disparos como lanzamientos de misiles o minas e incluso con rayos que absorben el escudo del rival.

Todo el contenido de Pacer se puede desbloquear usando los créditos que iremos obteniendo en las distintas carreras de cualquiera de los modos de juego, y es en el taller dónde equiparemos los cambios y mejoras. En este sentido, nos encontramos de nuevo con un sistema balanceado y equilibrado, puesto que asignar una nueva característica supondrá un quid pro quo en las estadísticas de nuestro coche. Optar por una mayor velocidad influirá en el manejo o la distancia gravitatoria, por ejemplo, y tendremos que prestar mucha atención para no desequilibrar el vehículo y acabar perjudicándonos.

Hay cinco tipos de naves que combinan con nuestras configuraciones para personalizarlas a nuestro gusto

Siente la gravedad en línea

Además del mencionado modo Carrera, en Pacer contamos con la posibilidad de disputar Partida Rápida individual y el sobrentendido multijugador En Línea. Tanto en uno como otro están disponibles 7 modalidades de juego distintos, con enfoques diferenciados que abogan por ofrecer experiencias diversificadas. Aun así, no presentan nada que se aleje demasiado de la tónica convencional, contando con carreras clásicas o supervivencia y destrucción, aunque sí cabe destacar dos modos que han resultado ser un soplo de aire fresco y una adecuación a los estándares de géneros actuales.

Aunque los modos son suficientes, se echa en falta un cooperativo local

Se tratan de los denominados Flowmentum y Tormenta. El primero nos propone una suerte de carrera en solitario en la que salud y la defensa van bajando progresivamente y en la que debes apresurarte para atravesar los portales antes de ser destruido. El modo Tormenta resulta quizás el más interesante de todos los propuestos al ser una especie de Battle Royale en el que has de tratar de mantenerte constantemente dentro de la esfera del dron de seguridad.

En las series Elite la dificultad alcanza cotas muy altas y se presenta un auténtico reto jugable

En contrapartida Pacer no cuenta con ningún tipo de multijugador local. Aunque es una tónica que parece ser habitual en los títulos de esta generación, no dejamos de echarlo en falta, sobre todo teniendo en cuenta el potencial que podrían ofrecer ciertos modos en una misma pantalla y sistema.

Veredicto

Pacer resulta un ejemplo más de perseverancia y superación. R8 Games Limited decidió apostar por su fórmula de conducción de naves, fusionando conceptos y trabajando en perfeccionar todos sus aspectos mecánicos y su jugabilidad. Lo cierto es que ha valido la pena, y el resultado es un título divertido que aun no siendo perfecto viene a llenar el hueco que nos ha dejado clásicos como Wipeout o F-Zero.

Y lo cierto es que la propuesta cumple con creces, ofreciéndonos una obra entretenida, proponiéndonos incotables horas de juego y con una manera de enfocar la curva de dificultad que desde ya debería ser referente para muchos otros videojuegos del género de la conducción.

Pacer

Duración: Incalculable
8

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.5/10

Innovacion

6.5/10

Diversión

8.0/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • Juego de carreras de naves con planteamientos frenéticos y mucha diversión
  • Una experiencia visual muy fluida incluso en sistemas básicos
  • Un fiel homenaje a grandes sagas como Wipeout o F-Zero

Aspectos Negativos

  • No supone un punto de inflexión en el género y es algo continuista
  • La banda sonora no es muy destacable
  • La ausencia de modo multijugador local