Análisis de Pangeon (Xbox One). Un sabor antiguo para un juego moderno

Pangeon trae de vuelta el sabor añejo de aquellas primeras aventuras en primera persona

Pangeon trae de vuelta el sabor añejo de aquellas primeras aventuras en primera persona que marcaron nuestras primeras experiencias tridimensionales.

En una industria donde vemos remakes y remasters copando los primeros puestos de la lista de los más vendidos, muchas propuestas tratan de recuperar la esencia de experiencias añejas para aprovechar esa nostalgia que a todos nos gusta. Pangeon es el nombre de un culto secreto que pretende apoderarse del mundo. Nosotros tomamos el rol de los héroes encargados de detener este gran desastre y aplacar las hordas de enemigos que encontraremos entre las diferentes mazmorras que iremos visitando. La propuesta que nos ocupa ha sido desarrollada por los estudios Skrypious y Vegetable Games y podría ser encuadrada dentro del género Rogue-like.

Pangeon respira un aroma claramente retro desde su comienzo. Tras decidir los atributos y tipo de personaje que queremos encarnar, se nos soltará en medio de una serie de mazmorras. Prácticamente sin tutoriales, sin mapas que nos indiquen hacia dónde ir, nuestros fieles compañeros en esta aventura serán las armas y una curva de aprendizaje con la que progresar en cuanto a nuestras habilidades.

El comienzo de nuestra aventura en Pangeon nos recuerda a los viejos tiempos

Pese a contar con tan interesante premisa, uno de los puntos débiles de Pangeon es la poca presencia de la historia: casi no te das ni cuenta de lo que trata el juego. El personaje que encarnamos es un ser que avanza y ataca, pero no dice nada ni le ocurre nada. Claramente es un punto que mejorar ya que el título no es capaz de atraparte por su aspecto narrativo.

Con la sencillez como bandera

La sencillez en Pangeon es sorprendente, y ya se deja ver desde el principio gracias a su marcado estilo píxel art que invoca al minimalismo más exagerado. Veremos pasillos prácticamente vacíos, unas salas con poco más de lo que se puede intuir como una mesa y una silla: aunque no es una obra llamativa a simple vista, posee un encanto retro que recuerda a aquellos pretéritos juegos de acción en primera persona.

Análisis de Assassin’s Creed Valhalla

La sencillez imperante se aplica al diseño de los niveles: al ser un Dungeon Crawler cada misión se basa en llegar de un punto A a un punto B, recorriendo pasillos interminables y derrotando a los diversos enemigos que este Pangeon nos pondrá en cada sala. Respecto a estos, contamos con poca variedad, deambulando ante nosotros los típicos caballeros esqueleto o diversos brujos que nos atacarán con todo lo que tengan. Desafortunadamente, su diseño peca de genérico y, además, no suelen requerir de mecánicas específicas para derrotarlos.

Análisis de Sackboy Una aventura a lo grande

Cuando lleguemos al final de la mazmorra en la que nos encontremos, un enorme jefe se plantará frente a nuestras narices. En este caso se observa una problemática similar al del resto de rivales habituales que Pangeon nos presenta en cada mazmorra; para vencerlos tendremos que zurrarles de lo lindo hasta quitarles la vida y derrotarles. No presentan excesivo reto más allá de evitar que nos golpeen.

Lucharemos contra unos numerosos a la par que bonitos enemigos

Durante el transcurso de la aventura podremos encontrar diversos coleccionables que harán que nuestro personaje mejore. Un vendedor encerrado en una sala de cada nivel nos ofrecerá pociones de vida u otras que incrementarán nuestra fuerza o nuestros puntos de magia; también podremos mejorar la resistencia comprando armaduras. Todas estas pociones se pueden encontrar asimismo por el escenario en cofres o rompiendo barriles, pero ya os avisamos que la mayor odisea no será encontrarlos sino cogerlos. Aquellos que encuentras en los baúles, se cogen sin problema, pero los que sueltan los enemigos o esconden los barriles parecen entrar en una especie de agujero negro y desaparecen.

Apartado artístico con claroscuros

En la parte más puramente artística Pangeon nos da una de cal y otra de arena. Respecto a lo positivo, siempre es bonito ver cómo el píxel art es capaz de recrear de una manera tan particular los entornos pertenecientes a juegos antiguos. Pero, en este caso, alcanza un nivel más bajo en cuanto al diseño de los escenarios. Si bien es cierto que he alabado el minimalismo de la propuesta, quizá les ha faltado un poco de ambición ya que acabamos teniendo una cierta sensación de déjà vu al progresar por la aventura.

Hasta el inventario de Pangeon tiene un estilo antiguo

Aunque el estilo visual sea monótono, Pangeon no lo es en absoluto. Al ir progresando en el título, me ha parecido en todo momento bastante entretenido y que no me importaba pasar las horas que hicieran falta hasta terminarlo. Recorría cada pasillo con un gran placer y quería descubrir que sería lo próximo que me enseñaría este título.

Respecto al apartado sonoro, sigue el estilo retro que cubre cada uno de los poros de Pangeon. Acompaña en todo momento en la experiencia, aunque ninguna de las melodías se te quedará grabada en la memoria.

Encontraremos variadas localizaciones y diseños de personajes interesantes

Control sencillo pero con problemas

Manejar Pangeon es sencillo: bastarán un par de minutos al comienzo de la partida y estar atento a las nuevas habilidades que te enseñan en el progreso de la trama para familiarizarte con los controles.

Aunque en general funciona bien, sí que presenta ciertos problemas con el apuntado mediante la cámara; dado que una de las armas disponibles es un arco quizá se debería haber puesto un poco más de mimo en este aspecto. En general, el manejo de la cámara es menos fluido y preciso de lo que debería. Respecto a las acciones en sí, hemos notado cierta confusión al realizar ataques cuerpo a cuerpo, lo cual resulta en una sensación de escasa fluidez en nuestro progreso.

Pangeon es un título con claroscuros

Esta sensación se acentúa en lo relacionado con la interfaz de Pangeon: resulta pobre e imprecisa, sobre todo en acciones donde debería lucir como son la selección del objeto a equipar o la interacción con los vendedores que nos vamos encontrando. Es cierto que no es complicada de manejar, pero leves imprecisiones harán que te equivoques más veces de las deseadas.

Veredicto

Pangeon es un título que, pese a ser entretenido, peca de genérico y no se quedará grabado en tu retina. Es una propuesta sencilla que te hará pasar un rato agradable, aunque tiene ciertos puntos como la tosquedad de los controles o la repetición de mecánicas y escenas débiles que empañan la experiencia.

Dicho lo cual, mantiene ese sabor añejo que nos retrotrae a esos primitivos títulos de acción en primera persona. Quizá peque de respetuoso respecto a dichos orígenes, necesitando de ciertas actualizaciones en aspectos técnicos y jugables para ser plenamente disfrutable hoy en día.

Pangeon

Duración: 7 h.
5

Jugabilidad

4.0/10

Gráficos

5.0/10

Sonido

6.0/10

Innovacion

2.0/10

Narrativa

4.0/10

Diversión

6.0/10

Duración

6.0/10

Aspectos Positivos

  • El juego es muy divertido
  • Aspecto artístico interesante
  • Gran homenaje a estilos clásicos de juego

Aspectos Negativos

  • La jugabilidad presenta fallos
  • Con el tiempo pierde interés