Análisis de Ragnorium (PC). Una compleja experiencia de colonización espacial

Ragnorium

En Ragnorium tendremos que hacer frente al desafiante reto de asentar y desarrollar nuestra colonia en uno de los diferentes planetas aptos para la vida.

Tras cerca de un año en fase de acceso anticipado, el desarrollador independiente Vitali Kirpu y Devolver Digital lanzan la versión 1.0 de Ragnorium. Este título, definido en su propia ficha de producto como un «simulador de recolonización de planetas» combina elementos de los géneros de estrategia 4X y simuladores sociales dando como resultado una obra compleja pero muy característica. ¿La colonización de Ragnorium en nuestra plataforma se habrá realizado con éxito? Acompáñanos y te lo contamos.

«La vida y la muerte son productos de las posibilidades, del tiempo y de eventos inexplicables», con esta inquietante frase, Ragnorium nos da la bienvenida. Nos encontramos en una época indeterminada en el futuro en el que uno de estos eventos sin explicación aparente redujo la población de forma significativa. A este fenómeno se le conocería como Ragnorium.

El Big Bang que dio lugar a un nuevo paradigma galáctico

Tal y como afirma la frase que abre nuestra aventura en Ragnorium, la vida también es el resultado de un conjunto de acontecimientos. Este fenómeno que extinguió incontables vidas, a su vez, generó un nuevo mundo con nuevos planetas, nuevas posibilidades y nuevos conflictos. De esta forma, nacerían las dos facciones que protagonizan la rivalidad principal de Ragnorium. Estas son la Unión Clon, una alianza de carácter científico con el objetivo de colonizar nuevos territorios, y el Imperio del Arca, una comunidad de índole religiosa cuyo propósito es obtener la supremacía militar en todos los planetas.

Tras el fenómeno del Ragnorium, hubo paz entre ambas facciones durante una temporada; sin embargo, esa paz no duró y los fantasmas de las guerras del antiguo mundo volverían a hacer acto de presencia. Nosotros encarnamos a uno de los comandantes de la Unión Clon. A bordo de la estación espacial Hermes-1, tendremos que visitar los planetas más aptos para la colonización y conseguir establecer una civilización que prospere.

Ragnorium nos da la bienvenida con un breve resumen en texto de los acontecimientos

Más allá de la premisa inicial del título, Ragnorium nos regala contados fragmentos del lore de este universo repartidos en pantallas de carga y algunas transmisiones que recibiremos de nuestros compañeros de facción. Sin embargo, exceptuando algún que otro elemento relevante relacionado con la estructura de su universo, los diversos elementos narrativos del título parecen desconectados entre sí.

Para llevar a cabo nuestra tarea colonizadora no será necesario tener mucho más en cuenta que el estado de este mundo y el papel de las dos facciones protagonistas. Ahora bien, en el caso del apartado jugable de Ragnorium, deberemos tener en cuenta unas cuantas cosas más.

Las dificultades del colonizador

La aparente simpleza del apartado narrativo de Ragnorium se transforma en complejidad excesiva a la hora de ponernos manos a la obra con nuestra colonia espacial. Aunque el título nos permite elegir entre tres niveles de dificultad a la hora de comenzar nuestra odisea colonial: un modo estándar con un brevísimo tutorial, la misma opción, pero sin dicho tutorial y un modo «hardcore» con un mayor volumen de peligros por kilómetro cuadrado.

Nuestro deber como comandantes es gestionar correctamente los recursos de la estación Hermes-1

Nuestra primera tarea como comandante será seleccionar uno de los diferentes planetas disponibles, aunque en primera instancia solo tendremos uno de ellos a nuestra disposición. Una vez seleccionado el mundo en cuestión, tendremos que decidir el número de colonos y de recursos que transportaremos en nuestro primer transbordador. Este número de activos dependerá de nuestro grado de influencia, por lo que aumentando este valor con nuestro buen hacer en la colonia nos permitirá nuevos transportes con más espacios.

Una decisión que seguramente infravaloraremos en un primer momento es seleccionar el lugar al que lanzaremos las diferentes capsulas con nuestros colonos y los recursos. Según la distribución de puntos en los que obtener agua, comida, tecnologías o zonas custodiadas por enemigos tendremos que elegir la zona que más nos convenga. Ragnorium se juega como un título de estrategia en tiempo real en vista isométrica. Aunque, al contrario que en la mayoría de los títulos del género, nuestra victoria pasa de forma inexorable por establecer una colonia fructífera y que perdure en el tiempo.

Algunas pantallas de carga nos desvelarán elementos de este universo

Ragnorium además incorpora elementos de rogue-like en su apartado jugable, generando de forma aleatoria cada uno de los mapas en los que nos asentaremos en los diferentes planetas. De esta forma, en cada despliegue, el terreno y la distribución de los distintos recursos a tener en cuenta será completamente diferente.

Una vez hemos despertado a nuestros clones humanos tendremos que ponerlos a trabajar, de forma manual, en tareas como la recolección de recursos naturales, la creación de una fogata para sobrevivir las frías noches y la elaboración de objetos como prendas, armas o vendajes rudimentarios. Pero ojo, si únicamente nos dedicamos a las tareas como tal, nuestro progreso se verá frenado muy prematuramente. Para avanzar en Ragnorium tendremos que coordinar simultáneamente las tareas de nuestros colonos, la realización de investigaciones y la ejecución de diversos objetivos determinados, que nos proporcionarán los ansiados puntos de influencia.

Seleccionar los activos y recursos que llevaremos al planeta a colonizar será determinante

Si cumplimos nuestra labor como comandantes y tanto investigaciones como objetivos van realizándose con buena velocidad, llegaremos a los ocho puntos de influencia y podremos transportar una nueva tanda de colonos o recursos, esta vez con más capacidad.

El flujo de cada partida en Ragnorium gira en torno a esta dinámica: avanzar con nuestros activos actuales, alcanzar los ocho puntos de influencia e ir enviando sucesivamente nuevos transportes que agilicen nuestra colonización. Sin embargo, este número de colonos en activo no siempre irá creciendo, puesto que los peligros que acechan en el planeta irán también en aumento y, en ocasiones, toparemos inevitablemente con algunos de estos enemigos.

Análisis de Nintendo Switch Sports (Switch). Sudor y risas a partes iguales

Y es que en este punto es donde Ragnorium se torna bastante más tedioso. En más ocasiones de las que nos gustaría nos hemos encontrado la situación de que uno de nuestros colonos cae gravemente herido al toparse con un enemigo y, de forma automática, varios de nuestros otros colonos marchan a rescatar al camarada caído, encontrándose con el enemigo, que acaba masacrándolos a todos en tiempo récord.

En Ragnorium es fundamental no quedarnos nunca sin objetivos en marcha

Aunque tengamos experiencia en el género con títulos como Civilization, o el algo más alejado mecánicamente, Age of Empires, que nuestra colonia avance en Ragnorium puede convertirse en una tarea bastante lenta y tediosa. El progreso es excesivamente pausado y el hecho de que las limitadas opciones de personalización de la IA de nuestros colonos puedan llevarnos a un exterminio en cualquier momento, resulta desmotivador.

Como bien sabemos, en este tipo de títulos resulta extremadamente satisfactorio ver a nuestra civilización desarrollarse y superar obstáculos de forma más o menos constante. En Ragnorium esta satisfacción se ve muy diluida debido a su lento ritmo de juego, incluso abusando de la velocidad por dos introducida en la versión 1.0. Otro de los causantes de este tedio que Ragnorium puede causar en muchas de sus partidas viene dado por lo obtuso de su interfaz y por el escueto tutorial con el que cuenta el título.

En un título de estas características, como jugadores nos es imprescindible conocer y aprender progresivamente todas las opciones con las que contamos para que la curva de aprendizaje sea lo más satisfactoria posible. Contamos con un tutorial que solo nos sirve de utilidad para las situaciones que encontraremos durante los 10 primeros minutos de partida y su complicada interfaz no nos ayudará a descubrir lo que necesitamos en cada momento.

Toparnos con ciertos enemigos en Ragnorium puede llevar al fracaso de la misión

A pesar de que Ragnorium consigue en contadas ocasiones que resulte satisfactorio avanzar con nuestra colonia y llegar al punto en que ningún enemigo pueda hacer frente a nuestra potente civilización; las frustrantes situaciones que nos encontramos constantemente debido a los problemas antes mencionados pueden motivar a más de un jugador a abandonar el título. Ragnorium carece de algo fundamental para que el jugador se habitúe a sus complejas mecánicas: un feedback constante y comprensible sobre qué está haciendo bien y qué debe mejorar.

Temáticamente universal, aunque no universalizado

A nivel técnico nos encontramos con un título bastante discreto. Los escenarios de los planetas disponibles son bastante diferentes entre sí y las estructuras que podemos encontrar en ellos les dotan de cierta identidad.

Los modelados de los diferentes personajes y colonos que podremos encontrar en los escenarios son de una calidad bastante modesta. Aunque desde la distancia estándar en la que nos pone la vista isométrica parecen encajar bastante dentro del conjunto, a poco que acerquemos la cámara empezaremos a ver las costuras de muchos de los modelados, muy poco definidos.

El tutorial en Ragnorium nos será de utilidad únicamente para los primeros compases de nuestra misión colonial

A nivel sonoro nos encontramos, en su mayoría, melodías ambientales que encajan con la temática de exploración planetaria. Cada planeta tiene sus temas característicos que combinan con la ambientación en cuestión. Más allá de su banda sonora, nos encontramos efectos sonoros básicos que acompañan las distintas acciones.

En Ragnorium nos topamos con dos problemas técnicos bastante frecuentes como son las caídas bruscas de la tasa de fotogramas y unos tiempos de carga que se llegan a tornar demasiado extensos.

Videoimpresiones de Thymesia

Finalmente, otra de las posibles barreras de entrada para los jugadores, aun teniendo en cuenta que no se trata de un juego narrativo con miles de líneas de diálogo, es la inexistencia de una traducción al castellano. Por si la obtusa interfaz y la complejidad mecánica del título no fueran suficientes obstáculos para los jugadores que se adentren en Ragnorium, a esto tenemos que sumarle la necesidad de conocer algunos conceptos de la lengua de Shakespeare. Un inglés no demasiado complejo, pero que se suma a este escaso nivel de accesibilidad que encontramos en la obra.

Los modelados de los diferentes colonos no se diferencian demasiado entre sí

Veredicto

En Ragnorium encontramos un título que combina estrategia y simulación colonial en una obra que consigue diferenciarse de otras propuestas. A pesar de ello, el bajo nivel de accesibilidad a la hora de adentrarse en el título, causado por una interfaz que no termina de funcionar, un feedback escaso al jugador y la ausencia de traducción al castellano lo convierten en un título excesivamente complejo. Aun contando con ideas interesantes y situaciones muy satisfactorias al dominar todo lo que Ragnorium nos propone, se trata de una obra solo recomendable, principalmente, a los más versados en este género.

Ragnorium

Duración: Incalculable
5.2

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

5.0/10

Sonido

5.0/10

Innovación

6.0/10

Narrativa

5.0/10

Diversión

4.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Una cantidad de planetas ye posibilidades enorm
  • Lo original e interesante de la propuesta si consigues dominarla
  • El nivel de desafío

Aspectos Negativos

  • Su obtusa interfaz
  • Errores técnicos como caídas de fps o tiempos de carga muy elevados
  • Inexistencia de un tutorial más completo