Análisis de Red Wings: Aces of the sky (PS4). Un arcade ambientado en la Primera Guerra Mundial

Red Wings Aces of the Sky

Red Wings nos trae una propuesta arcade de combates con aviones ambientado en la Primera Guerra Mundial. Triple Alianza o Triple Entente, escoge tu bando y revive sucesos históricos.

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El género arcade está de capa caída en los últimos años. Cada vez cuesta más encontrar videojuegos de este estilo que ofrezcan ese algo único y especial y que consigan traernos de vuelta a un tipo de experiencia que está más que estancada. La industria del videojuego nos ha enseñado que se pueden conseguir grandes logros con un mínimo de recursos y nos han acostumbrado a otra idea de videojuego. Lejos queda lo de “matar marcianitos” o “pasar el rato”.

Ahora hay que arriesgar, ofrecer a los jugadores una experiencia nueva y moderna y si quieres seguir tirando de algo que ya ha existido desde los inicios de la industria, debes moldearlo y mejorarlo para ofrecer una experiencia renovada y atractiva.

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Red Wings: Aces of the Sky, desarrollado por All in! Games SA, es un claro ejemplo de lo que no deberían hacer los estudios a la hora de crear arcades. Teniendo todos los ingredientes necesarios para triunfar, se estanca en proponer niveles de combates con aviones de una manera obsoleta.

No quiero que se me malinterprete, Red Wings es una experiencia divertida en los primeros compases, pero, como en todo arcade repetitivo, se torna pronto más bien poco atractivo y falto de ideas, lo que nos da a entender que esta propuesta no está a la altura de otras producciones y que por supuesto, gastar nuestro dinero en un producto así se convierte en una apuesta bastante arriesgada.

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El primer problema: falta de innovación

Hay cosas que todavía no estaban presentes en la industria: un juego ambientado en la Primera Guerra Mundial, con combates con aviones y de estilo arcade. Como decía, Red Wings tiene todos los ingredientes para ofrecernos algo que no abunda en el mercado y darnos un videojuego verdaderamente llamativo.

Red Wings nos pone en la piel de un escuadrón de aviones de guerra durante la Gran Guerra ocurrida entre 1914 y 1918. El modo historia nos presenta los dos bandos que se enfrentaron, esto es, la Triple Alianza (Alemania, Imperio austrohúngaro e Italia) y la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia). Podemos escoger entre uno y otro y disfrutar de unos eventos históricos desde dos puntos de vista diferente.

Aunque cada campaña puede durarnos alrededor de unas 5h, lo cierto es que todos los niveles se repiten hasta la saciedad, viéndose intercalados con algunas imágenes locutadas para contarte ciertos sucesos, pero sin ningún tipo de aliciente para seguir jugando. Por todo esto, el componente narrativo no brilla precisamente por su forma de contarlo ni tampoco su vertiente histórica, la cual solamente resalta con algunas pinceladas a la hora de valorar la importancia de los aviones en este conflicto.

En Red Wings hay que escoger bando en una guerra de una importancia social y política poco antes vista

Y es que esta guerra destacó principalmente por ser la primera en la que se ve un cambio sustancial a la hora de invadir territorios. La evolución tecnológica y armamentística en el siglo XX era muy elevada con respecto a otros conflictos bélicos y la importancia de las avionetas de guerra y sus pilotos les dotaban de un prestigio heroico muy considerable.

Red Wings tiene unas bases muy sólidas para triunfar en su campo, pero lo cierto es que no logra representar, ni por asomo, la epicidad o, en algunos casos, la tragedia que caracterizan a este tipo de situaciones históricas.

Hay diferentes misiones a lo largo de cada campaña de Red Wings, algunas de ellas basados en hechos históricos reales

Segundo problema: el contenido

Estando ante un representante del género arcade, podríamos espera que la propuesta que se nos ofrece sea bastante sencilla: hay que ir superando niveles cada vez más difíciles contando con las mismas mecánicas desde el inicio del título.

Encontraremos niveles de supervivencia por oleadas, otros en lo que hay que acabar con ciertos objetivos, algún circuito de agilidad y maniobras y otros que nos piden eliminar determinadas zonas con nuestro bombardero. A priori parece que hay bastante variedad de niveles, pero lo cierto es que el primer tipo que he mencionado supone el 80% del videojuego. Los otros se nos presentan casi de forma esporádica y eso, a la larga, genera una falta de contenido bastante evidente.

En Red Wings tendremos que mejorar nuestras habilidades para fortalecer a nuestra avioneta

A la hora de jugar la cosa cambia y su jugabilidad está bastante bien implementada. Podremos disparar con nuestra ametralladora mientras tenemos que ir gestionando la velocidad de la avioneta. Contamos con una serie de habilidades a nuestra disposición  dispuestas en los cuatro botones derechos en los que podremos efectuar esquives laterales cuando nos disparen, hacer cambios de sentido, pedir que nuestros aliados ataquen a otras naves y un ataque especial que es el sustituto del Fatality del Mortal Kombat.

Además, en Red Wings contaremos con capacidades de mejora de nuestro avión. Podremos personalizarlo con diferentes modelos que varían en función de su resistencia o rapidez y podremos ir desbloqueando habilidades que nos ayudarán a afrontar a las oleadas de enemigos que se nos van a ir presentando en cada uno de los niveles.

Cada modelo se desbloquea de diferente forma

Lo cierto es que, al principio Red Wings, es divertido y ofrece un apartado jugable bastante entretenido, pero a la larga, su falta de contenido y su poca capacidad creativa pasan factura al poco tiempo de haber empezado el juego. Una lástima, teniendo en cuenta que es un género que está de capa caída pero que nos trae unos recuerdos verdaderamente bonitos a la hora de ponernos a los mandos de una propuesta así. En este tipo de títulos hay que innovar y mejorar el componente arcade para que el producto que nos llega a nuestras consolas no sea un simple pasatiempo al que dedicar un corto espacio de tiempo.

No estamos pidiendo que todos los juegos de hoy en día duren infinitas horas o que tengan un fuerte componente narrativo y unas mecánicas innovadoras y divertidas. Pero sí que, para mejorar este tipo de propuestas, hay que dedicar algo de tiempo al contenido que se ofrece y darle una pequeña vuelta a este tipo de propuestas que parece que tiene como target a un público muy por debajo de lo que se consideraría una minoría.

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En cuanto al apartado técnico y musical, Red Wings cumple

De todas formas, no todo iba a ser malo, artísticamente llama bastante la atención y cumple de manera más que acertada y notable. Sus diseños a base de pinceladas y su paleta cromática tan característica hacen que Red Wings entre por los ojos. No estamos ante un videojuego exageradamente llamativo pero lo cierto es que el apartado artístico del juego cumple de sobra.

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En cuanto a lo técnico, Red Wings funciona bastante estable a 30fps y sin ningún tipo de problema relevante que hayamos podido observar en nuestra partida. Además, el apartado sonoro cumple de manera más que adecuada y da la sensación de que los combates aéreos, por lo menos cerrando los ojos, son creíbles. La BSO también es bastante acertada ya que realmente nos logra trasladar a principios del siglo XX y nos da una sensación similar a si estuviéramos viendo una película en blanco y negro de las que se presentaban en Cine de Barrio.

En Red Wings recibiremos estrellas para desbloquear habilidades con cada misión que hagamos

Por último y como siempre hacemos en esta casa, Red Wings viene localizado a nuestro idioma, en este caso español latino, en cuanto a los textos, ofreciendo doblaje inglés, francés o en alemán: algo bastante lógico teniendo en cuenta el contexto en que nos sitúa la obra. Con todo esto, es de agradecer que un estudio desarrollador con unos recursos tan limitados haya tenido la voluntad de traducirlo y doblarlo a varios idiomas.

Veredicto

Red Wings: Aces of the Sky es una propuesta arcade que nos pondrá en la piel de un piloto de guerra durante la Primera Guerra Mundial. Viviremos gran cantidad de combates aéreos y podremos disfrutar en sus primeras horas de una obra entretenida y divertida. Sin embargo, su falta de contenido y su poco entusiasmo y dedicación a la hora de ofrecer algo nuevo, además de su escasez de variedad en las mecánicas, hacen que el juego se vuelva aburrido y poco atractivo con el transcurso de las horas.

Teniendo todos los ingredientes necesarios para ofrecer una propuesta que no se estila en la industria del videojuego, no acaban de explotarlo del todo para ofrecer a los jugadores una experiencia de aviones poco antes vista.

Aunque su componente arcade cumple adecuadamente y su apartado gráfico y sonoro es bastante aceptable, la falta de dinamismo en este tipo de propuestas y su mala ejecución en algunos niveles hacen que Red Wings no vaya a ser una obra especialmente recordado por los jugadores. Eso sí, puede ser un claro signo de que hay que renovar con urgencia un género que está de capa caída y que es valorado por muy pocos.

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Red Wings Aces of the Sky

Duración: 10h.
6.0

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

6.0/10

Sonido

7.0/10

Narrativa

5.0/10

Innovación

4.0/10

Diversión

5.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Apartado técnico muy solvente
  • El manejo de la avioneta es ágil e intuitivo

Aspectos Negativos

  • Escaso contenido
  • Niveles desbalanceados en cuanto a dificultad
  • Falta de innovación tras unos primeros compases prometedores