Análisis de Resident Evil Village (PS5). Una auténtica montaña rusa de la diversión

Quedan poco ya para el lanzamiento de Resident Evil Village y en este reportaje te contamos todo lo que se sabe de él
Resident Evil Village es uno de los títulos de third parties que llegará en su día de lanzamiento a Stadia

Resident Evil Village aúna lo mejor de las entregas más aclamadas de la saga para ofrecer un producto que, sobre todo, busca (y consigue) que el jugador se divierta.

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Ha llegado el momento. Tras varios meses de anticipación, trufados por distintas demos técnicas y versiones de prueba, Resident Evil Village por fin está a la venta. Atrás dejamos, por fin, incertidumbres sobre su trama, sus personajes o su relación con el resto de las entregas de la saga. Es hora de hablar de la octava parte numerada de la famosa franquicia de Capcom que intenta, y consigue, aunar lo mejor de alguna de sus iteraciones anteriores. Descubre en este análisis qué nos ha parecido este tan esperado título y, sobre todo, si está a la altura de las enormes expectativas creadas en torno a él.

Si hay un título del que se ha hablado durante los últimos meses es, sin duda, Resident Evil Village. Capcom ha sabido, en mi opinión, llevar a cabo una campaña de márketing excepcional que ha logrado crear una enorme expectación entre los jugadores. Apoyada por ciertos personajes más carismáticos de lo pretendido (o no) como Lady Dimitrescu, realzada por la celebración de diferentes Showcases y la publicación de distintas demos, la nueva entrega de la saga corría el riesgo de ser víctima de ese efecto que a veces se da de sobresaturación y que ha afectado a títulos como Cyberpunk 2077.

Afortunadamente, Capcom ha jugado bien sus cartas y ha mostrado lo que ha querido de este Resident Evil Village. Porque esta propuesta alberga mucho más que a Lady Dimitrescu, sus hijas y el castillo, pero el poner el foco en este cuarteto de personajes ha hecho que, una vez con el juego final en frente, nos veamos sorprendidos al encontrarnos mucho más de lo que nos esperábamos, aunque, como desgranaremos a lo largo de este análisis, quizá no han sabido (o no han podido) mantener el listón tan alto que deja su inicio.

Análisis de Evil Inside

Cuatro jerarcas, una madre superiora y un destino oscuro

Resident Evil Village es, argumentalmente, una secuela directa de aquel Biohazard que sorprendió a propios y extraños en enero de 2017. En dicho título encarnábamos a Ethan Winters y nos uníamos a él en su descarnada búsqueda de su mujer, Mia, desaparecida tres años antes de los sucesos narrados en la obra objeto de este análisis. Tras enfrentarnos a la terrorífica familia Baker y descubrir el verdadero mal detrás de todo, pudimos rescatar a su esposa y, en cierto modo, volver a la vida normal.

La trama de Resident Evil Village comienza con Ethan viviendo apaciblemente con su mujer Mia y su hija Rose

Desafortunadamente, el secuestro de Mia no tuvo nada de casual y nuevos enemigos vuelven a poner en peligro la estabilidad de la familia Winters. Nada más empezar el juego vemos cómo Chris Redfield acaba con la vida de la esposa de Ethan y cómo le secuestran junto al retoño de ambos, Rose. En el camino a donde quiera que se les estuvieran llevando, son atacados por unas extrañas criaturas de aires lobunos. Al despertar tras haber estado inconsciente, Ethan se ve abandonado en un paraje nevado y rodeado de cadáveres de aquellos guardias que le habían secuestrado.

Caminando entre la nieve logra llegar a las inmediaciones de un pueblo, donde una extraña anciana le indica que, si quiere encontrar a Rose, tendrá que traspasar la puerta que franquea la entrada al mismo, no sin antes mencionar a una misteriosa Madre Miranda a la que se encomienda con fervor. Una vez dentro del pueblo, pronto nos daremos cuenta de que los escasos habitantes son presa del pánico, al estar siendo atacados por unos extraños seres y asolados por las desapariciones de sus convecinos.

La mayoría de los habitantes del pueblo han sido atacados por extrañas criaturas

No tardaremos mucho en comprobar que sí, que el pueblo está bastante echado a perder, y nos encaminaremos hacia el lugar donde parece que podría estar Rose, el castillo de Lady Dimitrescu. Tal y como he comentado en la introducción, dicha localización no es más que una de las cinco principales que tendremos que visitar a lo largo de la aventura. En este caso el pueblo actúa a modo de hub central y, cual RPG, iremos abriéndonos paso a nuevas zonas según vayamos superando las anteriores.

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Sin entrar a destripar demasiado la trama, pronto conoceremos a los cuatro jerarcas (Lady Dimitrescu, Donna Beneviento, Salvatore Moreau y Karl Heisenberg), que permanecen fieles a la Madre Miranda y que la ayudan a evitar que Ethan logre recuperar a su hija, clave para un extraño ritual que pretende devolver a la vida a un ser querido de la que será, a la postre, nuestra archienemiga.

Foto de familia de los que serán nuestros archienemigos en Resident Evil Village: los cuatro jerarcas y la Madre Miranda

Durante el transcurso de la trama de Resident Evil Village, nuestros caminos se irán entrelazando de una manera u otra con la de estos cuatro jerarcas, a los cuales visitaremos en cada una de las distintas localizaciones: el castillo de Alcina Dimitrescu, la hacienda de Donna Beneviento, la ciénaga de Salvatore Moreau y la fábrica de Karl Heisenberg. Cada una de estas ubicaciones presenta un aspecto completamente distinto y, lo que es quizá más interesante, proporciona una experiencia jugable sensiblemente diferente.

Esos tarros esconden uno de los secretos más inquietantes de Resident Evil Village

Me explico. Tras haber finalizado Resident Evil Village me ha quedado una cierta sensación de que no he jugado a un título en sí sino a diversos juegos que, combinados, forman la experiencia completa. Quizá esto suene exagerado, pero, por ejemplo, hay una parte entera de la propuesta en la que, por motivos argumentales, nos vemos desposeídos de cualquier tipo de arma u objeto del inventario, convirtiéndose la experiencia en un walking simulator, eso sí, bastante siniestro.

Cada uno de los biomas es perfectamente reconocible y diferente al resto pero siempre encajando en el conjunto de la obra

Una mezcla adecuada entre acción y exploración

En otros puntos, Resident Evil Village apuesta de manera más decidida por la exploración (sobre todo en la ciénaga) pero el poso que me deja la propuesta es que Capcom ha intentado, y conseguido, mezclar aquellos aspectos de anteriores entregas que tan buen sabor de boca dejaron a los jugadores.

Sí, la base sobre la que se cimenta esta propuesta es Resident Evil VII pero, durante mi partida, no he podido evitar acordarme de ese Resident Evil 4 ambientado (supuestamente) en nuestro país. Con él comparte la apuesta por la acción más directa y, en cierto modo, el ambientar toda la trama en torno a una misma ubicación.

Dicho lo cual, la mezcla de subgéneros funciona y la propuesta jugable de Resident Evil Village es completamente coherente, sabiendo intercalar momentos de exploración con otros de más pura acción, salvo en las postrimerías del título donde, sinceramente, me ha descolocado un poco. No esperéis un gran desbarre en este sentido, no es nada que os vaya a sacar de la experiencia, pero las dos últimas horas os van a dejar boquiabiertos en más de un sentido.

Resident Evil Village apuesta decididamente por la acción, pero sin dejar de lado partes de exploración bastante inquietantes

Tal y como he adelantado, en cuanto a mecánicas Resident Evil Village bebe de la fuente que le ha dejado su predecesor y nos ofrece una aventura de acción en primera persona. No es en ningún caso un shooter (ni lo pretende) pero en esta ocasión el gunplay ha mejorado bastante con respecto al de la entrega anterior. No, no se nos pide que alcancemos niveles de precisión en el apuntado de grandes obras del género como Call of Duty o Battlefield pero ya os aviso que más vale que practiquéis el apuntado a la cabeza porque cada bala cuenta.

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Ethan Winters dispone de un reducido pero efectivo arsenal con el que enfrentarse a los diferentes enemigos que se le ponen por delante. Contamos con una pistola, una escopeta, un lanzagranadas, una ametralladora y un rifle francotirador como armas principales, pudiéndonos hacernos valer del socorrido cuchillo y apoyarnos de granadas y minas.

El Duque será el encargado de vendernos objetos y mejorar nuestras armas, además de ayudarnos en nuestras incursiones culinarias

Como en entregas anteriores de la saga, encontraremos distintas versiones de las armas básicas, pudiendo mejorar todas ellas gracias al que es, sin duda, uno de los personajes más carismáticos del título, el Duque. Eso sí, contamos con un inventario de espacio limitado y, a veces, tendremos que dejar armas u objetos detrás.

El manejo del inventario es similar al de otras entregas de la saga Resident Evil, contando con un número inicial de cuadrículas que se pueden ampliar

Éste, el cual recuerda indefectiblemente al buhonero de Resident Evil IV, aparecerá en diversas localizaciones a lo largo y ancho de la aventura y nos permitirá comprar objetos, mejorar armas o vender alguno de los ítems que nos sobre. Avanzada la trama también nos ayudará a cocinar ciertas recetas que nos otorgarán mejoras pasivas permanentes, como reducir el daño que nos hacen los enemigos o aumentar nuestra salud. Para conseguir los ingredientes necesarios tendremos que matar a animales específicos que nos iremos encontrando (cerdos, gallinas, peces).

Ha habido pollos más difíciles de matar que los licanos

No te dejes llevar por la emoción, vigila tu munición

Como hemos mencionado antes, cada bala cuenta en Resident Evil Village y no encontraremos demasiadas cajas de munición por los escenarios, sino que, en cierto modo, tendremos que ganárnoslas combinando determinados objetos que dejan caer los enemigos que abatimos o que nos encontramos dentro de las casas o, por ejemplo, al romper barriles o cajas. De manera similar a otros títulos, se nos propone un sistema de crafteo mediante el cual podremos crear botiquines, munición para nuestras armas o granadas. Eso sí, las recetas para obtener cada uno de ellos no son disjuntas y tendremos que decidir si queremos gastar los materiales en generar botiquines o en acumular balas.

Los licanos debutan en Resident Evil Village y, la verdad, no ha sido un placer conocerlos

Porque sí, Resident Evil Village presenta una cantidad apreciable de enemigos, muy superior a la de su predecesor. Debutan en la saga los licanos, seres humanos a los que se han realizado experimentos que, según quién lo mire, han salido bien o mal, pero no son los únicos a los que nos enfrentaremos (aunque sí los más frecuentes). Avanzado el ecuador de la trama empezaremos a encontrarnos con diversos grados de mutación y experimentación con humanos y claro, no podemos olvidarnos de las encantadoras hijas de Lady Dimitrescu, ávidas de sangre y con una fijación enfermiza en el pobre Ethan.

La familia Dimitrescu al completo. Lo hemos intentado, pero la relación no ha acabado de funcionar

Además de los enemigos digamos comunes (licanos, gárgolas) también tendremos sorpresas de vez en cuando en forma de enemigos intermedios bastante poderosos, además de contar con enfrentamientos contra diversos jefes finales. Los combates frente a estos últimos tienen la particularidad de ser realmente diferentes entre ellos, sobre todo lo referido a la preparación a la batalla en sí, aunque los rivales carecen de capacidad de sorpresa, realizando patrones de ataque bastante fáciles de identificar (y evitar).

Pero no solo de combate vive Ethan, y gran parte de las horas que he dedicado a Resident Evil Village las he pasado revisando cada milímetro del escenario buscando el objeto que necesitaba para avanzar. En este sentido sí que creo que el título adolece de una cierta linealidad; no he tenido que alejarme mucho de la zona para encontrar la solución a ninguno de los puzles y, realmente, creo que en este sentido esta entrega ha pegado un ligero paso atrás con respecto a su predecesor.

Resident Evil Village recompensa la concienzuda exploración de los escenarios con jugosas recompensas

Sí, Resident Evil Village no pone impedimentos a que exploremos los escenarios (aunque, cuidado, una vez que cerremos una zona no podremos volver a ella) y nos premia si somos capaces de encontrar ciertos objetos especiales (como esas bolas que usamos dentro de unos simpáticos laberintos) y, si sois de los que os cuesta acertar a los enemigos en la cabeza, más vale que gastéis algo de vuestro tiempo en escudriñar las distintas localizaciones para dar con esos tesoros escondidos.

Resident Evil Village incorpora estos curiosos laberintos donde tendremos que guiar una bola hasta un punto específico, evitando que caiga por los salientes

Breve, intenso y rejugable a su manera

Hablando de tiempo: Resident Evil Village es algo más largo que su predecesor y puede ser completado en unas 10-12 horas si se va directamente a finalizar la trama principal. Este guarismo puede ser incrementado si se intenta encontrar todos los objetos o si se aumenta el nivel de dificultad. En este sentido, el título plantea tres escalones iniciales (fácil, normal y hardcore) estando un cuarto bloqueado hasta que completemos la historia principal.

Resident Evil Village no es una propuesta especialmente difícil pero sí requiere que el jugador invierta tiempo en hacerse con cada una de las armas para afinar el apuntado a los enemigos. Los puzles no presentan excesiva complicación y, en cierto modo, me hubiera gustado tener que comerme más la cabeza en resolverlos que en mejorar mi puntería: me han parecido más interesantes los ratos de exploración que aquellos de acción que, pese a ser completamente disfrutables, sí que me han resultado más genéricos.

Resident Evil Village cuenta con un interesante mapa que indica las zonas que ya hemos visitado completamente

Eso sí, para aquellos que se queden con ganas de más acción, Resident Evil Village cuenta con un modo Mercenarios al que podremos acceder, de nuevo, una vez superada la trama principal. El mecanismo de este es bastante sencillo: se nos planta en frente de el Duque con 20000 Leis iniciales y una pistola. A partir de ahí podremos decidir en qué gastarlos (si es que lo hacemos) y, tras franquear una puerta, comenzará cada una de las rondas.

Cada una de ellas está ambientada en una de las localizaciones del juego base (en este caso, teniendo el movimiento limitado a un área determinada) y requiere que eliminemos a un número prefijado de enemigos en un tiempo concreto. Un aspecto que me ha parecido muy entretenido es que, a lo largo de los escenarios, encontraremos dos orbes especiales que permiten modificar un poco la experiencia y que me han recordado, en cierto modo, a títulos del género rogue. Los azules permiten añadir una habilidad, escogida entre tres (aumentar daño a distancia, incrementar eficacia del bloqueo) mientras que los amarillos nos permiten aumentar el tiempo del que disponemos.

En el modo mercenarios de Resident Evil Village somos nosotros los que decidimos cuándo y cómo usar los orbes

En este sentido la propuesta toma un cariz estratégico porque seremos nosotros y no el juego quienes decidamos qué orbe coger y cuando. También Resident Evil Village premia nuestra destreza en el disparo con tiempo extra: si logramos encadenar aniquilaciones de rivales podremos arañar preciados segundos al cronómetro. La verdad es que me ha parecido una modalidad muy entretenida a la que pienso volver de vez en cuando, ya que siempre es divertido descuartizar licanos.

El apartado artístico de Resident Evil Village es simplemente espectacular

Técnicamente solvente pero sin aprovechar la nueva generación

Entrando ya en el apartado técnico y aún viéndose bien en PlayStation 5, se nota claramente que es un proyecto intergeneracional. Esto no es malo en absoluto, no hay que desdeñar la potencia de las anteriores consolas, pero quizá esperaríamos un poco más de músculo gráfico en este aspecto (probablemente llegue en posteriores entregas). Resident Evil Village destaca sobre todo en lo que a diseño artístico se refiere, creando diferentes biomas claramente distintos y sabiendo otorgar a cada uno de ellos una atmósfera opresiva.

Donde sí que da el do de pecho Resident Evil Village es en la caracterización de cada uno de los personajes que nos encontraremos en la aventura. Desde los cuatro jerarcas a la Madre Miranda pasando por el mismo Duque, todos ellos cuentan con gran personalidad y, en cierto modo, llegas a empatizar con ellos y con su rol en esta aventura.

Resident Evil Village cuenta con una curiosa secuencia de introducción animada que, bajo una apariencia infantil, relata unos hechos terribles

El título rinde de manera fluida en PlayStation 5, alcanzando resoluciones en 4K y una tasa estable de 60 frames por segundo. Ésta se reduce a los 45 (de mínimo, eso sí) si optamos por activar el ray tracing. En mi caso he preferido una mayor tasa de frames frente a dicho efecto gráfico pero la experiencia es, obviamente, igual de disfrutable en ambos casos. Resident Evil Village se beneficia del SSD para evitar cualquier tipo de carga en sus escenarios, aunque sí que hemos podido observar algo de popping, sobre todo en elementos accesorios como arbustos o árboles.

Siguiendo lo que ya es tradición en la saga, Resident Evil Village viene completamente localizado al castellano en textos y voces, contando con un doblaje excepcional que dota de vida propia a cada uno de los personajes. Me gustaría destacar las interpretaciones de Cecilia Santiago en el rol de Alcina Dimitrescu y, sobre todo, el soberbio trabajo de Nano Castro dando vida al odioso Karl Heisenberg.

Karl Heisenberg es uno de los personajes que acabarás odiando y cuya personalidad se ve acentuada por un excelente doblaje

En cuanto a la banda sonora, quizá no destaque demasiado y adquiera un rol más de acompañamiento, pero siempre deja ese poso de inquietud que te asalta cuando vas explorando las distintas localizaciones. Los efectos de sonido rayan a buen nivel y, en este sentido, el uso de la tecnología de audio 3D puede ser realmente útil para anticipar la localización de nuestros enemigos.

Hablando de la versión de PlayStation 5 y sobre el aprovechamiento del DualSense, la verdad es que Capcom ha sido bastante conservadora en este aspecto. Sí que hay algo de feedback háptico en los gatillos traseros, pero es una implementación lejana a la de grandes exponentes como Astro’s PlayRoom o, recientemente, Returnal.

¿Héroe o villano? La trama de Resident Evil Village aclara el rol de Chris Redfield tras un inicio turbulento

En resumen, Resident Evil Village es, ante todo, una experiencia plenamente disfrutable que se sustenta sobre todo en un excelente plantel de personajes y en una trama que, pese a no ser excesivamente profunda, mantiene enganchado al jugador hasta completar el título.

Sí que se le podía haber exigido más innovación respecto a otros miembros de la saga ya que, en el fondo, no deja de ser un Resident Evil VII mezclado con la cuarta parte y, ya que nos ponemos, algo que justificara de pleno las versiones de nueva generación. El giro a la acción no le sienta mal, aunque, en este caso, sí que se echa en falta un poco más de enjundia en los puzles y en la exploración en general.

Cuatro localizaciones para cuatro emblemas, aunque no todas igual de profundas

Finalmente, sí que hemos notado algún problema de ritmo en lo que es el desarrollo del título en sí. Resident Evil Village empieza muy fuerte con una primera parte, ambientada en el castillo Dimitrescu, bastante larga e intrincada. Lamentablemente, las siguientes localizaciones son mucho más breves y lineales, dando la sensación de cierta premura a la hora de finalizar el desarrollo.

Veredicto

Resident Evil Village es uno de los mejores títulos de la saga y un buen exponente del género de aventura de acción. Sin innovar en nada, es capaz de proporcionar al jugador una decena de horas de pleno disfrute, tomando el rol de Ethan Winters en su labor de reunificación familiar.

Acompañado de un solvente apartado técnico y un excelente trabajo artístico, realmente se disfruta atravesando las distintas localizaciones tratando de recuperar a la hija del protagonista. El giro a la acción respecto a su entrega previa no le ha sentado mal, aunque quizá la parte de exploración se ha visto más afectada, resultando algo lineal.

En global, es un juego recomendable y que, gracias al modo Mercenarios, cuenta con una cierta rejugabilidad una vez completada la trama principal. Sin duda, Capcom sigue en forma en lo que a su saga estrella se refiere.

 

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Resident Evil Village

Duración: 10-12 h.
8.5

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

8.5/10

Sonido

9.0/10

Innovación

8.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

7.5/10

Aspectos Positivos

  • Es realmente divertido y las horas jugando a él se pasan volando
  • Personajes muy carismáticos
  • Gran doblaje al castellano

Aspectos Negativos

  • Técnicamente no muestra músculo en la nueva generación
  • Excesivamente lineal
  • El título pierde ritmo a medida que avanza la trama