Análisis de Return to Monkey Island (PC). Una carta de amor a los fans que reinventa el género de la aventura gráfica

No pagues más de 20 pavos por un videojuego, ¿o sí?

Return to Monkey Island

Hay momentos en la vida de una persona que se quedan grabados a fuego en su memoria. El primer beso, el nacimiento de un hijo, ese gol que te da el campeonato en el último minuto y, por supuesto, el primer videojuego. En mi caso tuve la suerte de que ese fuera, nada más y nada menos, que The Secret of Monkey Island. Precursor del juego que hoy nos ocupa, Return to Monkey Island.

Recuerdo perfectamente la fascinación con la que, con apenas seis años de edad, entré en la habitación de mi primo mayor al que recientemente le habían comprado un ordenador. Las limitaciones de la época solo mostraban cuatro colores en pantalla, pero ante mis ojos se abrió un mundo completamente distinto a lo que conocía hasta el momento. Aquellas máquinas eran capaces, empezando por el comando ‘C:’, de hacer mucho más que desplegar aburridas pantallas azules de programas de contabilidad; podían contar historias increíbles en las que yo, un niño de seis años era el protagonista. ¡Qué narices! Era un pirata del caribe en un mundo mágico con el que por aquel entonces no me había atrevido ni a soñar.

El resto es historia. Ese mismo año tuve mi primera NES, al siguiente un Pentium 90 y tras ello llegó SNES… . La lista es enorme y las consecuencias que tuvo en mi vida son, como véis, evidentes. Los géneros pasaron, mi interés por el medio sufrió como consecuencia de otros estímulos que tienen más que ver con la edad y las hormonas. El videojuego cambió también, pero siempre hubo dos constantes: jugar al nuevo Monkey Island y seguir visitando a mi primo. Una suerte de maestro de las llaves, que me abrió las puertas a otros mundos como Grim Fandango, Loom, Jedi Knight o Indiana Jones and Fate of Atlantis.

Análisis de Return to Monkey Island

Monkey Island: mucho más que una saga de videojuegos

Como para muchos que tengan entre 30 y 40 años ahora, Monkey Island fue una saga tremendamente relevante. De la fascinación y frustración de la incansable caza del píxel de sus primeras dos entregas pasamos al éxtasis de color, arte y voces en castellano de The Curse of Monkey Island, alcanzando el punto álgido de la saga (por mucho que a Ron Gilbert y a sus seguidores les duela), para ver cómo Escape from Monkey Island demostraba que la vanguardia tecnológica no es nada sin un buen guion. 

Los años pasaron y la saga cayó en el olvido, pero nunca abandonó mi corazón. Tales of Monkey Island alivió la ausencia, pero estos trece años de soledad ya me habían hecho pensar que no volveríamos a disfrutar de la aventuras de Guybrush Threepwood, Elaine Marley, LeChuck, Stan, Wally, Murray y otros tantos nombres que han quedado grabados a fuego entre los recuerdos más felices de mi vida.

Sin embargo, aquí estamos, con una nueva entrega entre las manos. Tengo que ser muy sincero, el apartado artístico del juego me hundió las esperanzas tras su anuncio, no me gustaba lo que veía en pantalla. Obviamente, respeto siempre al autor, no le pido a Ron Gilbert, Dave Grossman y Rex Crowle que cambien nada, pero no me gustó lo que vi. Esto, sumado a que la aventura gráfica no pasa por su mejor momento de ventas, que no de producciones, pues el desarrollo relativamente económico de estas propuestas sigue teniendo un nicho de creadores y consumidores muy activos, me llevó a tener más reservas de las que hubiera querido en un principio con la saga de videojuegos de mi vida.

Análisis de Return to Monkey Island

Return to Monkey Island ha sido un torbellino de emociones

Como yo seguramente estéis muchos de los que leéis, véis o escucháis este análisis. Así que no me andaré con mucho más misterio. Return To Monkey Island es una carta de amor a los fans de la saga. Un ejercicio consciente de crear un videojuego que sea capaz de expandir las aventuras de sus protagonistas más allá, pero que sea consciente a la vez del peso que tiene en el imaginario colectivo, repleto de referencias a obras anteriores, chistes autorreferenciales y parajes ya conocidos que volver a visitar en busca del misterio, pero a la vez, volviendo a casa.

De hecho, imagina que vuelves a casa de tus padres después de trece años y descubres que, para tu horror han cambiado la fachada, la puerta de entrada es horrible y piensas ‘este ya no es mi hogar nunca más’. Pero, cuando cruzas el umbral todo sigue exactamente igual por dentro, tus viejos juguetes esperándote en la estantería, el mismo olor a pimientos asados en la cocina, tu padre en su despacho entre maquetas y ordenadores y el cálido abrazo de tu madre que te espera, para volver a disfrutar de tu compañía después de tanto tiempo.

Esto que os describo es Return to Monkey Island. Los recuerdos acumulados durante treinta años que se agolpan en tu cabeza con cada referencia. Porque cada mención a un juego o situación anterior no es solo eso. Cada momento en el que jugaste la obra referenciada, tenía alrededor un momento vital distinto, una situación diferente y una forma de sentir desigual. Porque, conforme nos hacemos viejos, nuestra forma de sentir las emociones cambia, se vuelve más gris, y, al retornar a Monkey Island he retornado a mi niñez y adolescencia de la forma más vívida posible, a todo color. Cada momento de aquellos juegos, viene acompañado por otros tantos fuera del videojuego. Solo por esto merece la pena jugar lo nuevo de Ron Gilbert.

Análisis de Return to Monkey Island

Return to Monkey Island adapta la aventura gráfica a los nuevos tiempos

Además, resulta que Return to Monkey Island es un buen juego, escrito con ritmo y sabiendo ir despegándose del homenaje para conformar su propia aventura a medida que pasan los capítulos. Aunque hay que decir que le cuesta, y que en su primera mitad parece estar más centrado en satisfacer y homenajear los recuerdos del pasado que en desarrollar unos puzles o trama realmente únicos y novedosos.

Obviamente no voy a comentar absolutamente nada sobre la trama del juego, ni un solo spoiler, pero la mano de Ron Gilbert se nota en la construcción de muchas de sus conversaciones. El humor sigue teniendo ese punto entre bobalicón e inteligente que lo hace tan especial, pero he tenido la sensación de que en el estudio ha habido mucho cuidado por dar una experiencia de juego muy accesible, quizás demasiado para aquellos que conocemos de las locuras de la saga y del género en el pasado.

Cierto es que ese tipo de diseño no tiene cabida a día de hoy y que realmente era injusto que la solución a algunos puzles, a pesar de haberse convertido en un referente cultural, no tuviera lógica alguna. Así que si tienes algún tipo de temor a este respecto, deshazte de él. Return to Monkey Island es un juego para todos los públicos que abraza, además, a los recién llegados a la franquicia.

Análisis de Return to Monkey Island

¿Puedo jugar Return to Monkey sin haber jugado los otros juegos?

De hecho, contamos con un libro de recuerdos de Guybrush que sirve para ponernos en antecedentes sobre lo ocurrido hasta el momento en el que tiene lugar esta nueva aventura. Recordemos que Return to Monkey Island sucede después de los sucesos de Monkey Island 2, aunque se tomen ciertas licencias precisamente, en pro del fan service.

No obstante, sí que creo que cuanto más se conozca la saga, mejor se va a disfrutar del juego, ya que este álbum de recuerdos es muy útil para aquellos que somos capaces de entrelazarlos sin mayor problema, pero puede quedarse en una suerte de estampas vacías para aquellos que no tengan el contexto adecuado. 

Así que la pregunta está clara ¿puedo jugar Return to Monkey Island sin haber jugado los anteriores? La respuesta es que sí, pero que no deberías hacerlo. De hecho, te aconsejo que, por lo menos, vayas a YouTube a verlos, aunque sea en modo película. De hecho, y a modo de coleccionable, el juego esconde en sus escenarios una serie de cartas de trivial que pondrán a prueba tu conocimiento de la saga, llegando a incluir preguntas sobre detalles de su desarrollo, creadores y otras cuestiones que irás abordando durante tu progreso en el juego.

Análisis de Return to Monkey Island

Return to Monkey Island tiene dos niveles de dificultad y un sistema de pistas sin spoilers

Return to Monkey Island presenta dos niveles diferentes de dificultad, uno casual y otro difícil. La diferencia entre ambos es que el modo llamado difícil es, realmente la experiencia completa, ofreciendo algunos pasos más para resolver los distintos puzles del juego. Realmente no es que sea más difícil, es más completo, y si quedarte atascado es un temor para ti, en Terrible Toybox han tomado buena nota de las últimas tendencias dentro de la aventura gráfica. 

Al igual que otras sagas que volvieron al mercado después de muchos años como es el caso de Beyond a Steel Sky, Return to Monkey Island no quiere que salgas del juego y te expongas a los spoilers de Youtube para resolver sus puzles. Sabe perfectamente que nuestra paciencia, tiempo y costumbres ya no son las de hace treinta años y ha introducido un libro de pistas en ambos niveles de dificultad que puedes consultar en caso de quedarte atascado.

Este sistema de pistas está muy bien medido y siempre va ofreciendo de orientaciones generales a más particulares en la medida que tú le vayas demandando. Algo realmente importante, porque a veces solo necesitas una pequeña orientación para encajar el resto de las piezas por ti mismo, quedándote, a pesar de usar el sistema, una buena sensación a los mandos y sabiendo que, en gran parte, has sido tú quién realmente ha compuesto todas las piezas.

Análisis de Return to Monkey Island

En dificultad casual Return to Monkey Island es más una aventura narrativa que gráfica

Usar este sistema es completamente opcional en ambos niveles de dificultad, así que los más puristas no tienen por qué sufrir. Podrás pasar todas las horas que quieras devanándote los sesos frente al ordenador, aunque, realmente no creo que esto llegue a ocurrir nunca, ya que el diseño de los puzles no es tan complicado como lo era antaño.

Además, contamos con una lista de tareas, especialmente útil para recuperar un poco el hilo. Entre tanta conversación es fácil perder el objetivo último que vamos persiguiendo o puede que tengamos que dejar el juego apartado unos días, por lo que siempre está bien consultar esta lista para reorientarse.

Quiero volver un momento sobre el tema de la dificultad, porque creo que es importante que nadie, absolutamente nadie, elija el modo casual. Como digo no es más fácil, sino que es una experiencia recortada, más cercana a la aventura narrativa que la aventura gráfica y solo entendería jugar al título en este modo de dificultad si lo que se persigue es conocer la historia y punto, pero no merece la pena.

Análisis de Return to Monkey Island

Un sistema de juego simplificado, el futuro de la aventura gráfica

Además de los puzles principales que hacen avanzar la historia conviene señalar que Return to Monkey Island contiene algunos otros, aunque en pequeña proporción, que son completamente opcionales y que servirán, en todo caso, para conseguir hacerse con algún trofeo en Steam.

Precisamente esta es la versión que he podido jugar. El entorno natural de la aventura gráfica, sin duda, pero creo que estamos ante uno de los exponentes del género que más han simplificado la fórmula point and click. Olvídate por completo del sistema de acciones; ‘coger’, ‘mirar’, ‘combinar’…, ya no están. 

Return to Monkey Island va al grano. Con el tabulador podremos resaltar los objetos con los que se puede interactuar en cada escenario y tendremos hasta dos opciones, una principal y otra secundaria (véase observar o coger e interactuar). Pero no viene así expresado en la interfaz, si no que todo se ha simplificado y se le añade una pequeña explicación a lo que se va a hacer, teniendo una idea previa de tu acción muchísimo más concreta y que, a su vez, centra mucho más el ritmo de juego beneficiando a la partida y, por lo tanto, a la narrativa.

Contaremos por supuesto con un inventario de fácil acceso, intuitivo y en el que las acciones se resumen a ‘combinar’ o ‘dar’, pero todo con gran agilidad: arrastrando los objetos a los puntos del escenario concretos, al mismo inventario o al NPC con el que queremos interactuar en cuestión. De hecho, cuando intentemos una acción que no conduzca a ningún sitio, el juego mostrará una cruz roja cerca del objeto en cuestión, evitando los clásicos y repetitivos ‘no funciona’ o ‘yo no lo haría’ que tan grabados se nos quedaron a fuego en el pasado.

Como única pega en este apartado tenemos que, de momento, no se pueden remapear los controles de juego que invitan a ir un paso más allá si se dispone de ratón multibotón. Me hubiera gustado integrar el acceso rápido a resaltar objetos, inventario o a los mapas en este y tener el control casi total del juego en una sola mano.

Análisis de Return to Monkey Island

Return to Monkey Island puede ser el resurgir de la aventura gráfica como producto de masas

Creo que este diseño en la jugabilidad abre una nueva frontera para la aventura gráfica. La mayor virtud de Return to Monkey Island es haber sabido quedarse con lo mejor del género, desechando todo aquello que ha quedado desfasado y equilibrando la experiencia de forma que espero que muchos otros se atrevan a imitarles (y mejorarles) en el futuro. Creo que la aventura gráfica vuelve a tener una nueva oportunidad de resurgir con este diseño de juego de manos de unos de sus principales valedores en su momento de auge y esto, no es algo que veamos todos los días.

Un punto discutible es la existencia de una suerte de modo Director’s Cut que amplía experiencia y hace que haya personajes donde en la versión base no los había: más cháchara, menos ritmo dice el propio juego. Sí de eso va la cosa, pero si eres amante de la saga actívala desde el principio. Sinceramente yo la hubiera puesto como opción base y que fuera desactivable y no al revés.

En cuanto al apartado artístico, el punto más peliagudo de este análisis, lo cierto es que ni me gustó cuando se enseñó el juego ni me ha gustado una vez lo he acabado. Creo que he llegado a tolerarlo, a acostumbrarme en cierta forma, pero el estilo de Crowle no es lo que pide una saga como Monkey Island. Se pierde el detalle, el encanto, la magia. Los fondos dibujados de anteriores entregas se sienten vacíos y sin alma y, ¡qué narices! Hay algunos personajes, como el propio Guybrush, que han quedado realmente mal. 

Análisis de Return to Monkey Island

Un apartado artístico equivocado, pero respetable

No pasa nada, no pido que lo cambien, respeto la decisión artística y he disfrutado del juego como un enano a pesar de ello. Pero creo que la dirección de arte no está a la altura de lo que una saga como esta merece. A pesar de todo, creo que este no es un motivo para dejar de jugar un título que cuenta con muchísimas virtudes y solo este defecto reseñable.

El título llega con voces en inglés con gran parte del reparto original de vuelta y se nota. Esa sensación de volver a sentirse en casa está lograda en gran parte por esto. El nivel de las actuaciones es brutal y realmente es muy sencillo dejar de leer los subtítulos al castellano para centrarse en lo que nos llega a través de los oídos. 

Mención especial también para Michael Land, Peter McConnell y Clint Bajakian que han sabido componer una banda sonora increíble que acompaña a la aventura a la perfección en todo momento, creando una combinación perfecta entre las melodías clásicas de la saga con nuevos arreglos con, por ejemplo, guitarras eléctricas que le sientan de lujo al juego.

Análisis de Return to Monkey Island

Veredicto

Return to Monkey Island es, como su propio nombre indica, un regreso a casa para los amantes de la saga. Un juego al servicio de sus fans, consciente de su existencia y de su importancia, pero que consigue, con algo de dificultad, eso sí, crear una nueva aventura en la que pasar un buen puñado de horas. 

Acorde a los tiempos que corren se adapta a los nuevos jugadores y pone todo de su parte gracias a dos modos de dificultad y un cuidado sistema de pistas que evita cualquier tipo de spoilers para acercar la aventura gráfica a nuevas audiencias.

Pero, sobre todo, reinventa el género con un sistema de juego ágil e intuitivo que espero, suponga un nuevo auge de la aventura gráfica en el videojuego. Con un apartado sonoro sensacional, queda la única mácula de tener un apartado artístico terriblemente desacertado al que, no obstante, te acabas acostumbrando y no te empaña una experiencia inolvidable.

Duración de Return to Monkey Island

15-20 horas
9

Jugabilidad

10.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

10.0/10

Innovación

9.0/10

Narrativa

9.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

10.0/10

Aspectos Positivos

  • Narrativamente es un carta de amor para los amantes de la franquicia.
  • El sistema de pistas está muy bien equilibrado.
  • Una banda sonora y actuaciones excepcionales.
  • El sistema de manejo simplificado es el futuro del género.
  • Los puzles tienen el punto justo de dificultad.

Aspectos Negativos

  • El apartado artístico está muy lejos de lo que la saga merece.
  • No se pueden remapear los controles en la versión de PC.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí