Análisis de Sackboy (PS4). Una Aventura a lo grande, una sorpresa mayúscula

Sackboy A Big Adventure llegará también a Playstation 4

Sackboy una aventura a lo grande es el retorno a la escena videojueguil de uno de los símbolos de PlayStation. Y, esta vez, no da puntada sin hilo.

Desde su primera aparición, Sackboy se ha convertido en uno de los símbolos de la marca PlayStation. El protagonista de Little Big Planet, una saga desarrollada por Media Molecule y que comenzó en PlayStation 3 allá por 2008, ha acompañado a las dos últimas generaciones de consolas de sobremesa de Sony, gozando incluso de entregas en las portátiles de la marca. Por eso, es una alegría tenerlo de vuelta, ver cómo ha reinventado su fórmula para ofrecer las primeras puntadas de costura de la nueva generación.

Lo cierto es que el personaje de Sony cuenta ya con un bagaje a sus espaldas. Durante estos años, lo hemos podido ver vistiendo el mono de piloto de carreras en ModNation Racers, o incluso de luchador en el brawler de Sony PlayStation All-Stars Battle Royale. Su aspecto entrañable lo ha convertido en un personaje polifacético, aunque parece ser que la compañía japonesa nunca ha querido olvidar sus orígenes.

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Por eso mismo, y dado que sus creadores siguen dotando de contenido a su gigantesco Dreams, Sony apostó por Sumo Digital para desarrollar una tercera entrega numerada de la saga madre, la misma compañía a la que ha confiado esta nueva propuesta dedicada sin remisión al género de plataformas en cuanto mecánicas y esencia.

Es curioso porque aquí coinciden dos puntos claves en la historia y desarrollo de autor y obra. Tanto Sackboy como Sumo Digital siempre han sido reconocidos y valorados a medias. No cuesta encontrar detractores de títulos como Crackdown 3, ni tampoco valedores de Snake Pass, representantes de la clara habilidad polifacética del estudio de Sheffield para desarrollar videojuegos.

Tampoco es de extrañar que el personaje diseñado a partir patchwork no acabara de calar entre todos los usuarios. Y, de manera casual (o no) se juntan en este título ambos, estudio y franquicia, dispuestos a resurgir y redimirse de sus pecados, aún teniendo en cuenta la alargada sombra que los acecha.

Sackboy es uno de los personajes más queridos por la comunidad de las consolas de Sony. Sin duda, entrañable

Bordando con los hilos de los mejores ovillos del género

Nintendo. Seguro que al leer el nombre de la compañía japonesa una imagen o resquicio de concepción familiar y amigable te ha venido a la cabeza. No es de extrañar, puesto que para la madre de todas las madres (desde aquí mis respetos a SEGA) la catalogación de family friendly es más una virtud ganada a pulso que una calificación peyorativa. En la larga y trabajada historia del gigante nipón hemos podido ser testigos de sus avances y evoluciones en el campo del salto y plataformas, algo de lo que han bebido otros géneros y estudios para crear sus sagas.

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Y si me atrevo a mencionar a Nintendo en un análisis de un exclusivo de Sony es por sus claras referencias a excelentes obras como Super Mario 3d World o Yoshi’s Crafted World. Cualquiera que haya visto y jugado alguno de las dos entregas anteriores podrá reconocer la relación directa que se propone con Sackboy: Una aventura a lo grande.

Sackboy hace gala de unos cuidados entornos 3D que nos recuerdan a propuestas como Super Mario 3D World

Pero ni esto es negativo ni ha de suponer un sacrilegio o falta de respeto hacía la “Gran N”. Todo lo contrario, resulta ser un claro punto de inflexión en la franquicia Sackboy que le aporta frescura y contexto, y un paso adelante altamente significativo para Sony en su conquista del panorama de la industria del videojuego actual.

La gran aventura

La historia de Sackboy: Una aventura a lo grande es simple pero suficiente. En un día como cualquier otro en el reino pacífico moldeado mediante los sueños y la imaginación de sus habitantes, Vex, un malvado sorprendentemente carismático, ataca la línea de flotación de la estabilidad del pueblo y secuestra a todos los presentes. La misión de nuestro protagonista, por supuesto, será la de derrotar al infame muñeco endemoniado y, para ello, nos embarcaremos en una “gran aventura” siguiendo los patrones y directrices que han definido los exponentes del plataformas 3D anteriormente mencionados.

El selector de mundos de Sackboy nos permitirá viajar entre ellos en cualquier momento

Viajaremos por cinco mundos (o al menos eso es todo lo que os podemos contar) que se exploran mediante la estructura clásica de división por zonas (cada una caracterizada por una temática específica, desde montañas heladas hasta fondos marinos, pasando por espacios selváticos o el espacio), gracias a los cuales te podrás mover libremente entre fases y por algunas de las actividades adicionales que irán apareciendo.

En todos los mundos nos encontraremos, eso sí, un jefe de zona que nos “examinará” al tener que derrotarlos con las habilidades temporales adquiridas a lo largo los niveles del mundo en cuestión, al igual que con una posterior batalla final contra Vex que se asemeja al clásico paso por el castillo antes de poder acceder a la nueva área.

Los niveles de Sackboy presentan temáticas únicas y características de cada mundo

La variedad de los entornos no se resume solo en lo que se refiere al apartado artístico, y Sumo Digital ha sabido diseñar cada entorno incorporando progresivamente nuevos elementos, mecánicas e incrementando la dificultad. Así, empezaremos aprendiendo y poniendo en práctica los movimientos canónicos del género: saltos, ataques simples y agarres y giros.

Aquí se nota el mimo y la planificación que el estudio inglés ha procurado tener para el desarrollo propio de la obra. Si al principio de Sackboy: Una aventura a lo grande nos encontramos con un personaje torpe y con su set de movimientos básicos algo ralentizados, es simplemente para remarcar y hacernos notar la progresión que sentiremos al avanzar en la partida.

Y en ese transcurso, la obra colocará inteligentemente elementos y objetos que variarán la jugabilidad y aportarán nuevas situaciones o perspectivas. Nos llegaremos a encontrar con un gancho, el traje propulsor, boomerang, o incluso con una sustancia pegajosa que dotará al título de gran verticalidad, Aunque la variedad de herramientas no es extensa, el estudio de Sheffield consigue aprovecharlas de manera que parece que no para de crear situaciones distintas. El juego propone diversidad en todos los aspectos jugables de principio a fin, algo que se integra una vez más, a la perfección, con su propuesta accesible.

Zom-Zom será nuestro instructor en el probador de trajes de Sackboy, en el que encontraremos diseños de ropajes y cosméticos de todo tipo

Un videojuego ideal para todos los públicos

El principal baluarte del título está justo aquí, en su proyección ascendente a lo largo de una curva de dificultad que nos añade nuevos elementos y mecánicas a medida que avanzamos en la aventura y que da paso al aumento progresivo del reto y desafío.

Por tanto, no es una obra que se tenga de tomar a la ligera, sino uno de esos juegos de plataformas que, detrás de la simplicidad básica y la accesibilidad que propone en un principio (pensada para hacerlo apto incluso para niños o personas no tan habituadas a los videojuegos del género), requiere de horas y horas de ensayo y error, sobre todo si el objetivo es el de completarlo al 100% y teniendo en cuenta la habilidad personal de cada jugador.

Para hacer efectiva y constatar la dualidad entre la partida casual y la “completista”, Sumo Digital ha desarrollado dentro del juego un sistema de puntuaciones, coleccionables y recompensas por logros que ayudan a definir las dos vertientes de dificultad que nos ofrece este Sackboy: Una aventura a lo grande.

Los niveles de Sackboy estarán repletos de coleccionables. Algunos tan ocultos que tendremos que exprimirnos los sesos para encontrarlos

En primer lugar, cada nivel de Sackboy termina con un recuento de los elementos conseguidos durante el mismo y con una barra que se llenará con las “burbujas” (las monedas de toda la vida) que hayamos conseguido, pudiendo obtener el trofeo de bronce, plata u oro según nuestro registro.

Por otro lado, otras esferas especiales (en este caso similares a las estrellas características de los títulos del fontanero bigotudo) estarán repartidas en menor cantidad por los niveles, y tendremos que reunirlas para poder acceder posteriormente a nuevas fases para avanzar. Además, ciertos secretos repartidos por las distintas fases nos darán acceso a los niveles de bonificación y contrarreloj que nos harán sudar la gota gorda si deseamos el oro en cada una de ellas.

El objetivo final de Sackboy es llegar a la meta de cada fase. Es en ese momento en el que se nos compensará según nuestra habilidad y logros durante el nivel

Además de todo esto, en Sackboy contamos con diferentes elementos cosméticos que podemos coleccionar. Aquí la obra nos recuerda de dónde viene, con su énfasis por diferenciarse del resto de propuestas simulares, y aunque es mucho menos dado a otorgar la libertad al jugador que si ofrecían las entregas de Little Big Planet, se nos incita a recolectar por los escenarios vestiduras y complementos que, en cualquier momento fuera de las fases plataformeras, podremos equipar.

Siguiendo el compás de las plataformas

Una de las joyas de la corona en la obra de Sumo Digital son los escenarios musicales. En estos niveles, cada enemigo, plataforma, acción y cámara siguen el ritmo de la música. Como ya hiciera en su día Rayman Legends, nos vemos envueltos por los sonidos y el feeling que transmiten los escenarios. Además, Sackboy: Una aventura a lo grande toma prestado un buen número de temas licenciados entre los que encontraremos sorpresas muy gratas como por ejemplo Toxic de Britney Spears o Uptown Funk de Bruno Mars.

Las producciones que se han creado para el título también rozan el excelente, con piezas muy bien orquestadas. Entre ellas, personalmente destacaría dos composiciones propias como Once Upon a Time in the East que combina efectos orientales con chill-session, o la maravillosa Mayday, percusión Funk que le aporta a Sackboy dosis incalculables de estilo. El trabajo del estudio en el aspecto sonoro, también nos deja con muy buen sabor de boca si hablamos de la localización y traducción. Algo que han tenido muy en cuenta desarrolladora y distribuidora es usar vocabulario y frases hechas acordes con todos los públicos, lo cual se puede observar tanto en inglés (su idioma original) como en castellano.

Pero no solo en las fases que se han creado específicamente para representar estos éxitos vamos a poder disfrutar de los efectos sonoros. En el resto de los niveles no musicales de Sackboy podremos escuchar efectos que maridan el despliegue colorido y visual. Son composiciones que se adecúan correctamente a lo que vemos y reflejan las sensaciones que el estudio de Sony quiere transmitirnos. Así, escucharemos sonidos espaciales o la profundidad de la jungla con los rugidos de las bestias cuando estemos en sus respectivos mundos. El resultado general del apartado sonoro consigue realzar la sensación de estar inmerso en un mundo de juguetes diminuto en el que todo es posible.

Y en cuanto a sensaciones y a transmitir, es una experiencia que en la versión de PlayStation 5 se acompaña con las vibraciones hápticas y las bondades que ofrece el DualSense, y en PlayStation 4 da pequeñas dosis de su voluntad por hacer al controlador partícipe de la fiesta sonora con emisiones de sonidos o el manejo del movimiento mediante el giro estereoscópico.

Y ya que hablamos de PlayStation 4, Sackboy rinde notablemente en la versión old-gen. Incluso los tiempos de carga, algo que hoy en día está en boca de todos, no son extensos y permiten disfrutar de una partida fluida. La diferencia con su homónimo de nueva generación está por supuesto en el acabo técnico. Aquí, la iluminación mediante Ray-Tracing y la gran definición de las texturas juegan un papel destacable en la volumetría y apariencia de todos los elementos del escenario.

Un apartado gráfico que quita el hipo

La obra de Sumo Digital consigue recrear todo tipo de escenarios y entornos con mil y un recursos que se integran a la perfección con la jugabilidad de Sackboy: Una aventura a lo grande

En Sackboy: Una aventura a lo grande, vemos combinados con maestría el uso de elementos reales en los entornos como podrían ser zapatos, platos o plantas con personajes coloridos y enemigos hechos de partes de piezas, todo ello adornado con puntadas de hilo, ganchillo y tela. Por ello, la obra gana enteros en el apartado gráfico si se disfruta en la versión de PlayStation 5. Si tenemos la suerte de poder jugarlo en la nueva generación de consolas, seremos capaces de ver a la perfección los entramados de lana de nuestro personaje o incluso fascinarnos con los reflejos de los materiales en la representación de todos los objetos cotidianos.

En contrapartida, aunque los enemigos de Sackboy luzcan de fábula, se echa de menos una mayor variedad de ellos durante el transcurso de la obra. Si bien el diseño de los jefes finales de mundo es variado tanto en mecánicas como en lo estético, es en los hostiles juguetes mundanos que quieren pararnos a toda costa donde encontraremos cierta repetitividad. En líneas generales el aspecto de los niveles va en consonancia artística con las temáticas, y es por ello por lo que aumenta esta percepción de reiteración creativa.

Aun así, es una apreciación menor a un conjunto sólido y que se hace fuerte a la hora de representarse en los niveles, en los que incluso nos llegaremos a parar con el fin de reconocer botones de madera en las plataformas, diseños nepalís con techos adornados de Buddhafiguren o banderas budistas de oración, e incluso fondos submarinos llenos de serpentinas que emulan el agua. Tal y como pasara en obras como Yoshi´s Woolly World o Crafted World, jugar con calma es el mejor modo para poder apreciar esos detalles que nos mantendrán con una sonrisa.

Veredicto

Sackboy: Una aventura a lo grande es la apuesta de Sony para satisfacer al público de todas las edades y a los jugadores con mayor y menor experiencia. Su principal virtud es la de establecerse como una obra accesible y a su vez capaz de contentar también al usuario habituado en las mecánicas y concepciones clásicas del género. Algo que se logra, en gran medida, por su cuidado trato a los segmentos de desarrollo del jugador en su curva de aprendizaje durante el título.

El apartado artístico y sonoro, incluyendo la variedad de escenarios y entornos, y la habilidad del estudio en su integración orgánica y coherente con la historia, ponen el broche de oro a uno de los mejores plataformas del año y un gran exponente del género para empezar una nueva generación.

Sackboy Una aventura a lo grande

Duración: 10-15 h.
8.5

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

9.0/10

Innovacion

7.0/10

Narrativa

7.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • Un juego de plataformas que evoluciona en su propuesta a medida que avanzamos, ganando ritmo y convirtiéndolo en una obra muy completa
  • El medido cuidado en su dificultad para adaptarse a todos los públicos
  • Fases de bonus y extras, con niveles musicales que por sí solos ya justifican el jugarlo

Aspectos Negativos

  • No es un título innovador ni revoluciona el género en ningún sentido
  • Falta de variedad en el diseño de los enemigos