Análisis de Saints Row The Third Remastered (PS4). Una buena puesta al día

Análisis de Saints Row The Third Remastered. Una buena puesta al día

En Saint Row The Third Remastered, nos volvemos a poner al frente de los Saints para hacer todas las gamberradas imaginables

Frente a la estrategia que Rockstar ha utilizado con Grand Theft Auto, relanzándolo en esta generación tras su lanzamiento en la pasada, y anunciado de salida para la próxima; Deep Silver y Koch Media parece que han tomado el camino totalmente opuesto con su saga análoga, Saints Row, actualizando sus títulos con remasterizaciones, esta vez le toca a Saints Row The Third Remastered, mientras vamos a terminar la generación sin un título exclusivo de la misma.

En cualquier análisis de algun juego de los Saints, es prácticamente obligatorio hacer referencia a la saga de Rockstar. Probablemente cualquier persona, pese a que no siga de cerca el mundo de los videojuegos, ha oído hablar alguna vez del “GTA”, asociándolo también habitualmente a un juego gamberro, por llamarlo de forma suave y desde luego no apto para todos los públicos.

Pero los ya introducidos en este mundo saben que ese no es el título más gamberro del género. Saints Row pudo nacer como parodia de los juegos como Grand Theft Auto o similares, siendo juegos todavía más gamberros y que terminaban pasándose de rosca, siendo absolutamente excesivos en todos los sentidos.

Esto finalmente termino resultando un éxito. Por todos es conocido que los excesos atraen, y esto es lo que sucedió con Saints Row. Ello llevó a que poco a poco los juegos desarrollados por Volition, se fuesen tomando más en serio en el sentido de ser más ambiciosos sin dejar su punto de locura apartado, es más, potenciándolo siempre que fuese posible.

Las parodias de Saints Row The Third Remastered comienzan desde el principio

Los amos del barrio

En Noviembre de 2011, 6 años después del inicio de la saga, Saints Row The Third salió al mercado, y para entonces ya no se tenía a la saga como competidor o competencia de nadie. Saints Row se había convertido por méritos propios en un subgénero propio dentro de los mundos abiertos, en el que se parodiaba todo lo parodiable, se reía con y de todo, y se plasmaban todo tipo de salvajadas y gamberradas imaginables.

Ahora, 9 años después, vuelven con Saints Row The Third Remastered, uno de los juegos más políticamente incorrectos que tenemos en el mercado, y que la principal y prácticamente única novedad que aporta es el lavado de cara en el apartado técnico que presenta.

Saints Row The Third Remastered nos cuenta la misma historia que el original punto por punto, esto a priori es un hándicap, ya que parece que no tiene ningún aliciente de volver a ser jugado por todos aquellos que la conozcan, pero nada más lejos de la realidad. Como decía es un juego que ya tiene 9 años, por lo cual habrá muchos jugadores que no lo jugaron en su momento.

Este es el mapa de Saints Row The Third Remastered, ¿Os suena?

La historia no cuenta nada que no sepamos o hayamos jugado anteriormente, tras lo acaecido en las dos primeras entregas de la saga, nuestro nivel de popularidad esta en cotas máximas, los Saints protagonizan anuncios en la tele, y hasta rehenes en atracos les paran para que les firmen autógrafos, pero como suele pasar, cuando alcanzas la fama te empiezan a salir enemigos, y más si usas las tretas habituales de los Saints.

Así que a lo largo del juego nos veremos enfrentados a otra banda que quiere robarnos protagonismo y poder y les plantaremos cara. Para ello pasaremos de Stilwater, donde se desarrollaban los dos primeros títulos de la saga a Steelport, ciudad donde El Sindicato, la banda a la que nos enfrentaremos, dicta la ley.

Steelpoort es una ciudad muy viva en Saints Row The Third Remastered

Libres para sembrar el caos

La mayor virtud de este Saints Row The Third Remastered es la total libertad que disponemos a lo largo de todo el título para hacer absolutamente lo que nos dé la gana. Sea lo que sea y cuando sea, podemos jugar el juego a nuestro ritmo, jugando misiones principales, secundarias, o realizando cualquier actividad de las que se nos proponen en el juego.

Ya solo el hecho de editar a nuestro personaje, con la infinidad de características y de looks distintos nos puede ocupar un buen puñado de horas. Eso es lo bueno de este juego, si en su día lo jugaste, hoy puedes volver a él y jugarlo a otro ritmo, ya sea más pausado, dentro de lo que es un Saints Row, o más yendo directamente a la historia.

Dos partidas nunca van a ser iguales, y apostaría a que tampoco parecidas, y cuenta también a su favor con que ha sido lanzado en unos tiempos en los que con tantas adversidades en lo que era nuestra vida normal, que a todos nos apetece introducirnos en un mundo virtual y poder evadirnos, vestir como queramos y hacer lo primero que se nos venga a la cabeza.

Saints Row The Third Remastered esta lleno de excesos en todo momento

Saints Row The Third Remastered mantiene la opción que ya disponía el original de poder jugar en modo cooperativo. Si ya de por si es un juego gamberro en el modo para un jugador, jugarlo con un amigo puede ser una competición sin fin para ver quién es el que hace la mayor gamberrada dentro de los Saints.

Además una vez superada la campaña, o para el que quiera jugarlo desde el principio, ofrece un modo hordas. Como todos los modos hordas, no aporta nada nuevo en general, pero si que añade un buen entretenimiento con multitud de hordas a las que enfrentar de maneras y con armas realmente sorprendentes.

En el modo Hordas de Saints Row The Third Remastered, también podremos personalizar a nuestro personaje

Los años pesan

En los juegos de mundo abierto que tan de auge se pusieron en la pasada generación, y han seguido en esta, aparte de la importancia de la historia, y de cómo se contaba, que tipo de secundarias encontrábamos, sí se hacía repetitivo,…, siempre ha cobrado vital importancia su jugabilidad.

Nueve años son muchos años, y sobre todo en un medio relativamente joven como es el de los videojuegos. En este periodo de tiempo, prácticamente todos los apartados que componen un videojuego han evolucionado. En unos aparatados esto se nota más que en otros y en este caso la jugabilidad es de los que más ha visto como pasaba el tiempo.

Los remasters pueden tener muchas virtudes, pero lo más habitual es que no toquen nada referente a la jugabilidad del juego original. Esto mismo pasa en Saints Row The Third Remastered, y como digo en un sandbox cualquier tiempo pasado no fue mejor en este sentido.

Algunos escenarios se ven algo peor en este Saints Row The Third Remastered

Ni la conducción ni los disparos, ni la falta de coberturas se parecen a lo que estamos acostumbrados a ver a finales de esta generación ni lo que esperamos para la próxima. La mayor pega que nos muestra este Remaster esta precisamente en el asunto de los disparos.

A lo largo de la aventura queda muy claro que el juego no se toma en serio a si mismo en ningún momento, pero la parte del tiroteo ha envejecido especialmente mal. Tanto nosotros como los pandilleros enemigos tenemos una sorprendente capacidad de encaje a los balazos. Muchas veces harán falta más de 4 disparos a la cabeza de un enemigo para acabar con él, y ya no hablemos del resto del cuerpo. Por suerte la munición abunda y no tendremos que estar pendientes de ahorrar plomo en ningún momento.

La variedad de armas también es extensa, con algunas difíciles de calificar, pero que precisamente son de las más efectivas, y las que más nos gustará utilizar.

Las armas más locas que imaginemos están en Saints Row The Third Remastered

La conducción también resulta excesivamente árcade, lo cual no tiene porque ser malo, pero es donde más problemas presenta Saints Row The Third Remastered. Los coches sufren algún problema de físicas, y en más de una ocasión hemos traspasado árboles o parte de algunas paredes, y también hemos visto como nos quedábamos bloqueados en algunas zonas teniendo que bajarnos del coche, y pedir prestado algun otro amablemente al estilo Saint.

Lavado de cara

Pero golpe de efecto de Saints Row The Thir Remastered, y lo que le da sentido tiene que ver con un remozado aspecto gráfico. Por definición remasterizar significa “Mejorar la calidad del sonido o imagen de una grabación ya existente mediante procedimientos digitales”. Y teniendo en cuenta que la calidad del sonido, de la que hablaremos un poco más adelante es excepcional, el trabajo ha ido dirigido en exclusiva al apartado gráfico.

Ya he hecho mención a que el juego original era un sandbox de 2011. En estos nueve años el apartado técnico ha sufrido un espectacular progreso, más patente en los juegos de mundo abierto, que al ser los que más enseñan, más margen de mejora tienen. Eso es precisamente lo que ha sucedido en Saints Row The Third Remastered.

La iluminación «brilla» en Saints Row The Third Remastered

No vamos a decir que se encuentra entre los juegos más punteros de la generación, pero desde luego no desmerece a ningún otro remaster que hayamos conocido esta generación. Hacer gamberradas a este nivel gráfico resulta más gratificante todavía, y viendo las pocas molestias que se tomaron a la hora de hacer el ultimo remaster que vio la saga, con Saints Row IV Re-elected en Nintendo Switch, una pequeña sombra se cernía sobre este título.

En el modelado de los personajes, sobre todo en sus caras y sus expresiones faciales es donde más vamos a poder ver el paso del tiempo, y el buen trabajo realizado. Pero no todo ha quedado ahí, la ciudad de Steelport ha ganado mucha más vida en Saints Row The Third Remastered, y tanto en las aceras con más habitantes paseando por ellos, como cuando tenemos que hacernos a la carretera, nos damos cuentas de cómo ha progresado el juego y es ahora capaz de mostrar muchos más elementos en pantalla.

Comentaba que un remaster significa mejorar la calidad gráfica y también de sonido, pero eso era un trabajo realmente complicado. La extensísima banda sonora ya poseía el titulo original se mantiene en Saints Row The Third Remastered. Como es habitual en juegos del género, en cuanto nos subimos a un vehículo ponemos la radio y comenzamos a disfrutar de esta banda sonora, eligiendo las radios temáticas que podemos sintonizar.

La conducción de Saints Row The Third Remastered es uno de sus puntos flacos

De hecho en más de una ocasión nos sorprenderá como nuestro protagonista comienza a cantar a pleno pulmón mientras conduce, sin importarle si tiene a medio departamento de policía tras él, este en medio de un tiroteo, o el coche este a punto de explotar.

Por lo que respecta al resto del apartado sonoro del juego, llega con voces en ingles aunque completamente traducido al castellano, y también destacan la gran cantidad de efectos sonoros que inundan el título.

Veredicto

Saints Row The Third Remastered supone un buen lavado de cara al juego original de 2011. Este lavado se queda solo en la parte gráfica sin modificar ni un ápice la jugabilidad que ha notado el paso del tiempo. Pese a ello volver a sentirse un Saint y disfrutar de su loco mundo, sin reglas, alejándonos por unas horas de lo políticamente correcto, merece la pena.

Tanto como para los que no lo jugaron, como para los que lo disfrutaron en su día, pero sean fans de la saga, o tengan ganas de reírse de todo, empezando por uno mismo, eso sí con un humor un tanto basto, este es el remaster que estaban esperando.

Saints Row: The Third Remastered

Duración: 20 h
8

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

10.0/10

Innovacion

6.0/10

Narrativa

6.5/10

Diversión

9.0/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • El lavado de cara gráfico es más que notable
  • Se mantiene su gran banda sonora
  • Es un juego muy divertido

Aspectos Negativos

  • La jugabilidad no ha evolucionado bien
  • Su humor puede resultar brusco si no sabes como es la saga

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