Análisis de Sonic Colours Ultimate (PS5). El regreso remasterizado del erizo más colorido

Sonic Colours Ultimate

Sonic Colours Ultimate es la edición definitiva del juego original de Wii donde la mascota de SEGA entra en contacto con unos curiosos alienígenas, los Wisps, que le otorgan diversos y útiles poderes.

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2021 está siendo un año de aniversarios: se cumplen 35 años de sagas legendarias de Nintendo como The Legend of Zelda o Metroid, títulos tan míticos como Street Fighter II alcanzan los 30 años y sagas muy vigentes como Resident Evil o Pokémon llegan al cuarto de siglo. Estas efemérides generan en mí un sentimiento contrapuesto: por una parte, me alegra ver la longevidad de algunas franquicias a las que he visto nacer y crecer. Por la otra, ¡me hacen sentir muy mayor! Eso sí, en Guardado Rápido nos apuntamos a un bombardeo y no podemos dejar de celebrar estos aniversarios que, además, suelen venir acompañados de nuevos títulos o remasterizaciones de obras más clásicas.

Y este es el caso del juego que analizamos hoy, Sonic Colours Ultimate, la versión definitiva de aquel Sonic Colours que se lanzó para Wii y Nintendo DS en noviembre de 2010 y que llega al mercado como parte de la celebración del 30 aniversario de la mascota de SEGA. En este caso, la nueva edición abandona la exclusividad de las consolas de la gran N para salir al mercado en PlayStation 4 (versión que analizamos en PS5 mediante retrocompatibilidad), Xbox One, Nintendo Switch y PC, ofreciéndonos básicamente lo mismo que pudimos disfrutar hace más de 10 años, pero con alguna novedad interesante, además de una puesta al día en el apartado técnico.

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Por si ya habíais jugado al original, en el terreno de las novedades contamos con un apartado gráfico en alta definición (4K en PS5 y Xbox Series), 60 fps, una banda sonora regrabada y un nuevo Wisp que poder encontrar, salido directamente de Team Sonic Racing. Además, hay un nuevo modo de juego (Duelo Rival) en el que competimos contra Metal Sonic, elementos cosméticos inspirados en la exitosa película de 2020 y nuevos doblajes, incluido, esta vez, el castellano. No quiero engañar aquí a nadie, las novedades no justifican la compra de esta versión si ya se disfrutó del original, pero es de agradecer que la compañía haya puesto esfuerzo en crear este contenido adicional.

Sonic Colours Ultimate añade opciones de personalización a nuestro erizo

Como podréis imaginar, la trama de Sonic Colours Ultimate no deja de ser otra nueva excusa para que nuestro erizo favorito corra a sus anchas por los distintos niveles de los que consta la obra. En esta ocasión, el Dr. Eggman ha decidido construir un parque de atracciones en el espacio a modo de redención por sus fechorías pasadas. Obviamente, nada más lejos de la realidad, dado que su verdadero objetivo es capturar a unos aliens, los Wisps, y extraer la energía interior que poseen para construir un mecanismo que permita controlar la mente de los habitantes terrestres.

De manera poco casual, Sonic y Tails son arrastrados a dicho parque de atracciones y se ven involucrados en una nueva confrontación con su archienemigo. Nada nuevo bajo el sol, pero no venimos a estos juegos por el argumento sino por las ganas de disfrutar de nuevo de ese vertiginoso plataformeo en 2 y 3 dimensiones que siempre ofrecen las propuestas protagonizadas por la mascota de SEGA.

La acción de Sonic Colours Ultimate alterna entre las 2 y las 3 dimensiones

Sonic Colours Ultimate sigue la estela de su predecesor en la saga, Sonic Unleashed, en cuanto a alternar de manera indiscriminada entre secciones en 2D y 3D. Particularmente creo que esta propuesta funciona mucho mejor en las partes bidimensionales, dado que permiten pensar un poco más lo que estamos haciendo, en contraposición con aquellas porciones donde controlamos al erizo en 3 dimensiones y que, sinceramente, me han resultado excesivamente lineales y frenéticas. Me explico.

Uno de los mayores problemas que tengo yo con los títulos recientes de la saga Sonic es que priman la velocidad sobre el resto de las mecánicas, haciendo que, en ocasiones, sintamos que con solo ir hacia delante ya tenemos suficiente para completar el juego. Y en cierto modo esto es lo que ocurre con las partes en 3 dimensiones en las que a veces me he sentido como un mero espectador y no como un agente activo en la experiencia.

Las partes en dos dimensiones proponen una acción más pausada, quizá ajena a lo que hizo grande a este personaje

Afortunadamente, en Sonic Colours Ultimate estas partes se usan a modo de transición breve entre zonas de plataformeo puro que es donde este título brilla, ofreciendo una experiencia más pausada que invita al jugador a investigar cada recoveco para conseguir alguno de los coleccionables, como los anillos rojos, que nos pueden dar acceso a poderes inimaginables (o no tanto, si seguimos la trayectoria del erizo).

La gran novedad de Sonic Colours Ultimate es la posibilidad de absorber a los simpáticos Wisps para ganar acceso a nuevas habilidades. Los blancos (más frecuentes en el escenario) nos permiten acelerar de manera desmesurada. El cian transforma a Sonic en una suerte de láser que rebota en superficies sólidas y atraviesa zonas energéticas. El amarillo (mi preferido) convierte al erizo en un taladro que le permite atravesar la tierra y el agua.

Pero esto no se queda aquí, el naranja nos convierte en un cohete que nos propulsa a alturas increíbles, el rosa nos transforma en un pincho que se aferra a paredes y techos, por los que se puede mover libremente.  El azul nos convierte en un cubo indestructible que nos deja atravesar zonas previamente inaccesibles.

El Wisp amarillo nos convierte en un taladro que ayuda a la navegación en tierra y agua

El verde permite que Sonic sobrevuele mientras que el jade (nuevo en esta versión) nos transforma en un fantasma que puede atravesar paredes y levitar para alcanzar las zonas más difíciles. Dejo para el final al púrpura, que nos torna en una bestia parda capaz de hacer cuantioso daño a los enemigos y a los objetos circundantes.

Durante los dos primeros mundos del juego se nos irán presentando de manera individual pero pronto veremos niveles donde podremos usar varios. Eso sí, su uso no es ilimitado y está restringido a una barra de energía que se desgasta con el tiempo. Por cierto, los Wisps es una de las maneras que tiene Sonic Colours Ultimate de fomentar la rejugabilidad, dado que siempre podremos volver a niveles anteriores y usar algunos que no estaban disponibles la primera vez que los visitamos.

Además de los poderes asociados a los Wisps, Sonic cuenta con sus habilidades habituales como los ataques con salto teledirigido, el spin dash y la posibilidad de destruir partes del escenario en un salto en caída. En este aspecto he tenido algún problema con el manejo del personaje en la parte de plataformas en 2D, dado que el juego fuerza en ocasiones el salto con rebote en la pared cuando realmente quieres ir hacia delante. En este caso recomiendo no alargar excesivamente la pulsación del botón de salto para evitar este problema que, en ocasiones, me ha supuesto tener que repetir partes del nivel.

En Sonic Colours Ultimate visitamos seis planetas diferentes que iremos desbloqueando según avancemos en la trama

La estructura de Sonic Colours Ultimate nos invita a visitar, en principio, 6 planetas diferentes (que se van desbloqueando con el tiempo): cada uno de ellos cuenta con seis fases principales y un enfrentamiento contra un jefe final, aspecto en el que SEGA ha echado el resto proponiéndonos originales (aunque excesivamente sencillos) combates contra estrambóticos seres robóticos.

Un aspecto que se mantiene del original es el Simulador de Sonic de Eggman, una serie de niveles que desbloqueamos al conseguir anillos rojos (escondidos en las distintas fases) y cuya superación es clave para obtener las esmeraldas del caos, uno de los míticos objetos de la saga.

Los simpáticos jefes finales son uno de los puntos fuertes de Sonic Colours Ultimate

En total el modo principal de Sonic Colours Ultimate cuenta con alrededor de 40 niveles que se pueden superar sin demasiadas complicaciones en unas 7 horas si dedicamos tiempo a explorar los distintos escenarios y obtener los objetos especiales. Si no es el caso, podemos llegar a ver el final de la aventura en unas 5 horas. No es un título difícil en absoluto y las muertes llegarán más por el lado de fallos en el control que porque nos mate un enemigo.

Entendedme bien: no es que Sonic Colours Ultimate se maneje mal en absoluto, pero en ocasiones exige del jugador una precisión desmedida en los saltos a cargo de un personaje que rara vez está quieto. Recomiendo paciencia en las zonas de plataformeo bidimensional, algo que quizá vaya en contra de la concepción misma de la mascota de SEGA.

Entrando ya en el apartado técnico, he de decir que el rendimiento de Sonic Colours Ultimate en PlayStation 5 es espectacular, teniendo en cuenta que es un remaster de un juego de una consola de hace dos generaciones. El título ofrece gráficos en 4K y 60 fps y, salvo alguna textura un poco regulera, se ve y se mueve de maravilla.

Sonic Colours Ultimate se ve y se juega estupendamente

Sí que es cierto que algunos de los escenarios no favorecen que brille el diseño artístico (especialmente acertado en cuanto a los Wisps, que son un festival de simpatía y carisma), pero planetas como el basado en la repostería son un derroche de creatividad.

Si tuviera que poner alguna pega al apartado gráfico de Sonic Colours Ultimate sería en lo que respecta a las escenas cinemáticas que, pese a haber sido remasterizadas, sí que se nota que han sido realizadas hace más de 10 años, y chocan bastante con la alta definición que exuda el resto de las partes del juego.

En cuanto al apartado sonoro, de nuevo nos encontramos con esas melodías roqueras típicas de la saga que nos inyectan adrenalina pura para deslizarnos por los niveles a altas velocidades. Esta vez Sonic Colours Ultimate sí que viene doblado al castellano: volveremos a escuchar a Ángel de Gracia interpretando a Sonic, a Graciela Molina prestando su voz a Tails y a Francesc Belda haciendo lo propio con el Dr. Eggman.

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En conclusión, Sonic Colours Ultimate es el regreso del que, en mi opinión, es uno de los mejores títulos de la mascota de SEGA de la última década. Aunque quizá se desvía de la fórmula clásica al optar por un ritmo más pausado en las partes 2D, el inteligente diseño de niveles hace que se aprovechen de manera adecuada las posibilidades de los Wisps que, en contra de otros power-ups de entregas anteriores, son mucho más que una anécdota argumental.

Veredicto

Sonic Colours Ultimate es la puesta al día de uno de los títulos más recordados de la saga que ahora llega a todas las plataformas. En este caso, sus desarrolladores han optado por una experiencia híbrida 2D-3D que favorece las partes de exploración, las cuales se ven beneficiadas por la inclusión de los simpáticos Wisps que dotan de diversas habilidades a nuestro protagonista.

Aunque carece de novedades de peso que justifiquen la compra de la nueva versión si ya se disponía del anterior, su renovado apartado técnico, junto con una jugabilidad bien pensada, le hacen ser una propuesta disfrutable para los seguidores del género, aun estando lejos de los grandes de este.

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Sonic Colours Ultimate

Duración: 5-8 h.
8

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

8.5/10

Sonido

8.5/10

Innovación

6.5/10

Narrativa

5.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

8.0/10

Aspectos Positivos

  • Apartado técnico muy mejorado
  • Las fases en 2D muestran niveles intrincados llenos de secretos
  • Buen apartado sonoro, incluido el doblaje al castellano
  • Es muy divertido

Aspectos Negativos

  • Quizá demasiado fácil
  • Algunos problemas en cuanto a la precisión en los saltos
  • Las partes en 3D son demasiado lineales y carecen de interés