Análisis de Super Mario 3D All Stars. Máxima diversión, mínimo esfuerzo

Descubre tres de los mejores plataformas 3D de la historia gracias a Super Mario 3D All Stars

Acompáñanos en la celebración del 35º aniversario del nacimiento de Super Mario con el análisis del recopilatorio de sus mejores aventuras 3D, Super Mario 3D All Stars.

Dados los tiempos en los que nos encontramos, siempre es bueno tener ocasiones especiales que celebrar. Ya sea un nacimiento, una boda o, lo más usual, un cumpleaños. Y en este 2020 tan convulso cierto fontanero italiano alcanza ya la friolera de 35 años en el mundo de los videojuegos. Obviamente, Nintendo no ha dejado pasar la ocasión de conmemorar tal efeméride y nos ofrece un recopilatorio muy jugoso con algunas de las mejores entregas de la subsaga de plataformas 3D protagonizadas por su carismática mascota.

Cuando pensamos en títulos que definen un género seguro que todos tenemos en la cabeza ciertos espacios comunes como puede ser Super Mario Bros. (el original de NES) en los plataformas 2D, Final Fantasy VII en cuanto a rol o la saga FIFA respecto a propuestas futbolísticas. Supongo que estaréis de acuerdo conmigo que, si hay un pionero en cuanto a los plataformas 3D éste es Super Mario 64. Sí, no fue el primero en su género (tenemos a Jumping Flash de PlayStation), pero sí que fue el que sentó las bases de muchos otros que vendrían detrás, como Rayman, Gex o el mismo Donkey Kong 64.

Pues bien, la propuesta que hoy os presento incluye no solo este Super Mario 64 sino que viene acompañado de otras dos entregas de la denominada por Nintendo “rama de aventuras 3D de Mario”, compuesta también por Super Mario Sunshine, la saga Super Mario Galaxy y Super Mario Odyssey. Estos se caracterizan por contar con niveles más abiertos que nuestro fontanero tiene que explorar a fondo para encontrar estrellas o soles a la par que se desenvuelve frente a los enemigos típicos de la saga y descubre nuevas habilidades.

Es hora pues, de contaros qué tal se han adaptado las tres aventuras a Nintendo Switch y de comprobar si la gran calidad que en su día demostraron los títulos sigue vigente. De antemano ya os avanzo que, en este caso, la magia no es algo que se pueda perder o ganar con el tiempo, se tiene de nacimiento.

Supongo que, a estas alturas, ya conocerás de sobra a los componentes de la colección o, al menos, los dos más populares que son las entregas de Nintendo 64 y Wii. No es mi intención hacer un análisis exhaustivo de los juegos que incluye la colección, el cual pertenecería más a una sección retro de esta misma web, sino contaros las bases de cada uno de ellos y, sobre todo, explicaros cómo se ven y se disfrutan en la consola híbrida de Nintendo.

Por ello, dividiré el análisis en tres partes (una para cada aventura) y centraré el grueso de este en relataros en profundidad el resultado de la adaptación que, como ya veréis, tiene sus luces y sus sombras.

Super Mario 64: este castillo es un cuadro

Corría el año 1996 cuando se lanzó en Japón Super Mario 64, acompañando al lanzamiento de la Nintendo 64. Durante los meses anteriores se había llevado a cabo una intensa campaña de promoción que mostraba sin reparos cómo se pretendía trasladar la magia de los clásicos plataformas 2D de NES y Super Nintendo a ese poderoso entorno tridimensional de la conocida como Ultra 64.

Las enormes expectativas creadas fueron rápidamente confirmadas, siendo considerado aún hoy en día como uno de los padres del género. Introdujo ideas que hoy en día se siguen empleando a mansalva, como es el uso de un hub central (en este caso, el castillo de la princesa Peach) o el manejo de la cámara mediante botones especiales.

Nuestra historia comienza con una carta que invita a Mario al castillo a tomar una tarta

En lo que no innovó demasiado fue en lo que se refiere a su argumento. La aventura comienza con la recepción por parte de Mario de una carta de la princesa mediante la cual se le invita al castillo a comer un pastel que ella ha preparado. Nada más franquear las puertas de la fortaleza, Lakitu (que hará las veces de cámara) nos indica que Bowser (quién si no) ha invadido el castillo y ha encerrado tanto a la princesa como a sus sirvientes en diferentes cuadros mágicos.

Balan Wonderland se suma al regreso de los plataformas 3D clásicos y estará disponible en primavera del año que viene

Pronto descubriremos que dichos lienzos son portales a otros mundos en los cuales Bowser y sus secuaces han escondido determinadas estrellas. Acumulando varias podremos ir abriendo las distintas puertas del castillo e, incluso, visitar otros pisos de este. En tres ocasiones específicas de la aventura (cuando acumulemos 8, 30 y 70 estrellas) tendrán lugar batallas contra nuestro archienemigo, pudiendo rescatar a la princesa al vencerle en el tercer y último de los combates.

Jugablemente Super Mario 64 nos hizo tener la sensación de que podíamos hacer casi cualquier cosa con nuestro fontanero. Desde los diferentes tipos de saltos (incluido el nuevo que permitía rebotar en la pared) hasta la posibilidad de nadar o volar, se nos invitaba a dejar suelta nuestra imaginación y, simplemente probar.

Nuestros amigos están encerrados en unos cuadros mágicos en los que deberemos entrar para rescatarlos

Como en cada título de la saga, tenemos acceso a distintos power-ups para ayudarnos en la aventura. En este caso se introdujeron tres gorras diferentes: una que nos permite volar, otra que convierte a nuestro personaje en un ser metálico que le hace inmune a todo daño y caminar bajo el agua y finalmente la que otorga a Mario la invisibilidad. Además podremos recorrer de maneras alternativas los escenarios usando elementos como cañones u alfombras voladoras.

Gráficamente supuso en su día una revolución, no solo por el diseño poligonal de Mario sino por el gran mimo que se le había dado a sus personajes y escenarios. Realmente se consiguió trasladar el carisma de los diferentes protagonistas y enemigos de las entregas clásicas a un entorno tridimensional. Es imposible que no se nos vengan a la mente escenarios como el basado en el desierto, los entresijos del reloj o aquella torre que debíamos escalar para enfrentarnos al rey Thwomp.

El rey Thwomp nos espera en lo alto del segundo mundo del juego

Hablando de jefes finales, el juego gozaba de un número respetable de ellos que, sinceramente, no presentaban gran dificultad. Si acaso costaba un poco más alguno de los enfrentamientos finales con Bowser, sobre todo por la necesidad de tener que agarrar su cola mientras vemos cómo el escenario se va destruyendo poco a poco.

Si quieres más aventuras 3D de Mario, no te pierdas Super Mario 3D World ¡con niveles extra! a principios de 2021 en Nintendo Switch

En cuanto a la duración de Super Mario 64, la aventura consta de 15 niveles. En cada uno de ellos podremos encontrar hasta 6 estrellas (se nos indica un poco dónde pueden estar) más una adicional si acumulamos 100 monedas. Además de las 105 estrellas que conseguimos de manera “normal”, hay otras 15 que están escondidas a lo largo del castillo. Y, quién sabe, lograr las 120 quizá haga que nos encontremos con algún viejo amigo.  El título se puede finalizar fácilmente en 10 horas, otra cosa ya es si quieres completarlo a fondo para lo cual deberás añadir alguna decena más al contador.

Era el momento de destronar al rey en la colina. Un momento mítico en la historia de los videojuegos

El resto del apartado artístico se ve acompañado por una excepcional banda sonora llena de temas míticos como puede ser el del hall del castillo o los enfrentamientos con Bowser. Eso sí, no contó con ningún tipo de voces y no estuvo localizado al castellano (como si lo fue la versión de Nintendo DS que expandía la aventura con nuevos personajes y habilidades).

Super Mario Sunshine: un héroe también merece unas vacaciones de vez en cuando

Seis años más tarde llegó al mercado la considerada como secuela espiritual de Super Mario 64, Super Mario Sunshine. Esta vez no llegó a tiempo para acompañar el lanzamiento de la consola en la que se estrenó (Nintendo Gamecube), lanzándose en verano de 2002 en Japón y Estados Unidos y a principios de Octubre en Europa.

Los héroes también merecen irse de vacaciones de vez en cuando

Dicho lanzamiento estival no podría ser más apropiado, pues esta vez se traslada la acción de nuestro fontanero y sus amigos a ambientes playeros, más concretamente, a la Isla Delfino. La trama de Super Mario Sunshine estaba algo más elaborada (sin tirar cohetes, eso sí): nada más llegar a la isla nos encontramos con un recibimiento bastante hostil. Los lugareños acusan a Mario de haber llenado la isla de grafitis, dejándola hecha un desastre cubriendo la suciedad (en forma de tinta) todos y cada uno de sus recovecos.

Tal acusación lleva a Mario a dormir entre rejas y solamente es liberado bajo la promesa de limpiar Isla Delfino de cabo a rabo. ¿Y cómo llevará a su término esta tarea? Pues gracias al ACUAC (Aparato de Chorro Ultra-Atómico Combinado) que nos proporciona el profesor Fesor (que ya dio a Luigi aquella aspiradora de entes en Luigis Mansion). Ya os avanzo que pronto descubriremos que hay un impostor que se está haciendo pasar por nuestro fontanero favorito y que tiene cierta relación (realmente es muy confuso saber cuál) con Bowser.

Este es el dispositivo ACUAC mediante el cual surcaremos los diferentes mundos. Claro que, en esta ocasión, nos lo han quitado …

El ACUAC es un dispositivo que llevará Mario consigo a modo de mochila y que cuenta con diferentes funcionalidades que nos serán de gran utilidad y que expandirán la cantidad de movimientos que puede hacer el fontanero de por sí, la mayoría extraídos de Super Mario 64.

Mediante el ACUAC podremos lanzar chorros de agua con diferente potencia; hay que tener en cuenta en todo momento las reservas de dicho líquido: en caso de que se agoten simplemente acudiremos a una fuente (o a la playa) para recargarlo. El módulo de soporte cuenta también con una funcionalidad que permite planear y otra que nos posibilita recorrer distancias a gran velocidad. Además, contaremos con la ayuda de cierto dinosaurio verde a lo largo de la aventura.

Super Mario Sunshine contiene zonas de plataformeo puro y escalada

En cuanto a lo que es el juego en sí, está de nuevo estructurado en torno a un gran hub (en este caso la Isla Delfino) y desde donde accederemos a los diferentes mundos (8 en esta ocasión) en los cuales deberemos entrar para localizar los Shine Sprites que hacen el mismo papel que las estrellas que su antecesor. Las ambientaciones de los diferentes mundos se ven especialmente cuidadas, teniendo desde un parque de atracciones hasta un hotel, pasando por un volcán donde tendrá lugar el enfrentamiento contra el jefe final que, ¡oh, sorpresa! es Bowser.

Durante la aventura sufriremos ciertos encuentros con Mario Oscuro. En algunos de ellos tendremos que combatir contra él, siendo la victoria clave para conseguir nuevas habilidades para el ACUAC. En otras, nos quitará nuestro dispositivo asistente y tendremos que completar los niveles como si fuera un plataformas 3D clásico. Y ojo con esto, porque estas áreas suponen un pico de dificultad bastante importante y sudaréis para completar algunas de ellas, sobre todo aquellas que implican recolectar monedas azules.

Estas zonas, donde no contaremos con la ayuda del ACUAC, nos harán sudar tinta

Además de nuestro némesis, nos enfrentaremos a enemigos típicos de la saga y algún que otro jefe final tal como Petey Piraña, Mega Blooper o el Rey Boo. Enfrentarnos a ellos ya no consiste simplemente en buscar el hueco para saltarles encima, sino que tendremos que emplearnos a fondo con el ACUAC para encontrar los puntos débiles que nos llevarán a derrotarlos.

Super Mario Sunshine no es especialmente difícil pero sí que goza de una cierta complejidad que, sinceramente, le viene muy bien. Durante la aventura podremos encontrar hasta 120 Shine Sprites aunque solo harán falta 49 para completar lo que es la aventura en sí.

La localización del juego está repleta de golpes de humor

En los mundos principales podremos encontrar hasta 11 soles, estando el resto escondidos a lo largo de la Isla Delfino o pudiéndoles conseguir canjeando las diferentes monedas azules que encontraremos en un puesto específico de la isla. La trama principal se puede completar en unas 15 horas, subiendo de nuevo el contador de las mismas en función de lo que queramos profundizar.

Gráficamente Super Mario Sunshine supuso un gran salto respecto a su antecesor. Los personajes se ven mucho más definidos y los escenarios se muestran realmente trabajados y llenos de detalle. Me gustaría resaltar el enorme esfuerzo (más teniendo en cuenta la época original de lanzamiento) en reflejar el agua de un modo realista, así como la representación tan conseguida de la tinta.

El juego destaca por su espectacular iluminación y la fiel representación del agua

La banda sonora evoca claramente parajes playeros y estivales. Melodías que se te quedarán pegadas a tus oídos y que te acompañarán a lo largo y ancho de tus desventuras por la Isla Delfino. Los efectos sonoros están bastante cuidados también, contando cada uno de los personajes con su gruñido carácterístico. Y, por primera vez, algunos de ellos contarán con voces eso sí, en perfecto inglés.

Super Mario Sunshine fue el primero de la saga en ser traducido al castellano y, la verdad, dicha localización es perfecta, plagada de guiños y expresiones propias de nuestro idioma que le vienen como anillo al dedo.

Realmente es imperdonable que no le demos una segunda oportunidad a este simpático fontanero

Aunque no fue un desastre comercial en absoluto, no fue considerado tan relevante como Super Mario 64 lo fue en su momento, pudiendo parecer que las aventuras 3D de nuestro fontanero no eran atractivas para el nuevo perfil de videojugadores que buscaban mundos más amplios y más acción y tramas más elaboradas. El uso del ACUAC, aunque aplaudido por dar variedad al moveset de Mario, se vio como una herramienta que limitaba en exceso el desarrollo de niveles.

Muchos pedían una vuelta a los orígenes pero Nintendo tenía otros planes; el reino Champiñón se había quedado pequeño para la enorme imaginación de Miyamoto.

Super Mario Galaxy: el mundo no era suficiente

El enorme (y quizás inesperado) éxito de Wii hizo que Nintendo se apresurara por crear entregas de todas sus franquicias lo antes posible. Cada título que lanzaban era consumido con avidez por los jugadores y la novedad del control por movimiento ofrecía nuevas posibilidades que tenían que ser aprovechadas. Y qué mejor muestra de estas capacidades que una nueva entrega de las aventuras de su mascota, el inefable Super Mario.

Cuando el mundo no es suficiente, es hora de abarcar una galaxia

Super Mario Galaxy fue lanzado al mercado en Noviembre de 2007 a lo largo y ancho del mundo, casi un año más tarde del debut de la consola. Durante los meses anteriores al lanzamiento se hizo hincapié en que una de las novedades iba a ser el aprovechamiento de la gravedad, asociado a la ambientación espacial de la que iba a gozar el título.

Porque sí, abandonamos el reino Champiñón para embarcarnos en una epopeya que nos llevará a visitar diversos planetas y galaxias con el objetivo de … ¿lo adivináis? rescatar a la princesa Peach. Pero ojo, esta vez el argumento tiene mucha más chicha, siendo para mí uno de los puntos fuertes de la propuesta.

El inicio de este Super Mario Galaxy nos sitúa en el marco del Festival de las Estrellas, que tiene lugar cada 100 años para conmemorar el paso de un cometa gigantesco. La princesa invita a Mario para disfrutar juntos de tal evento pero, para sorpresa de nadie, Bowser aparece descendiendo a bordo de una especie de platillo volante, llevándose a la princesa a algún lugar del remoto espacio. Cuando Mario intenta ir detrás en pos suya, Kamek le lanza un conjuro que le envía a lo más profundo del cosmos.

Estela guarda más de un secreto que descubriremos a lo largo de la trama

Mario despierta en un lugar desconocido para él y donde conoce a una mujer llamada Estela que se acompaña de unas pequeñas estrellas llamadas Destellos. El sitio donde nos encontramos resulta ser una nave (conocida como Planetario) que lamentablemente se encuentra en un estado bastante deplorable, sin potencia para realizar viaje alguno que permita alcanzar a la princesa. Y ahí es donde entra nuestro fontanero, que deberá recoger estrellas para incrementar las capacidades de la nave.

Según vayamos recogiendo dichos astros, el Planetario irá recuperando energía y podremos alcanzar galaxias más lejanas, llegando a un punto en que se convierte en un cometa con el que podremos alcanzar el centro del universo y derrotar a Bowser. Según vaya acumulando más energía, se irán abriendo nuevas zonas donde Estela nos irá contando su historia personal que, en su momento, llegó a conmover a este humilde analista.

Realmente el juego te hará dudar de si estás boca arriba o boca abajo

La estructura de Super Mario Galaxy no se aleja en demasía de los anteriores: contamos con un hub central (el Planetario) con diferentes zonas mediante las cuales podremos acceder a diversos mundos. El acceso a cada uno de ellos estará restringido a contar con determinado número de estrellas; no solo encontraremos las mismas en los planetas sino que también habrá alguna por el Planetario o custodiada por alguno de nuestros amigos tales como Toad … o Luigi. Porque sí, el hermano de Mario hace su debut oficial en la saga 3D: tendremos que rescatarlo y, quién sabe, controlarlo si queremos exprimir todo el jugo al título.

Hablando de manejo, Super Mario Galaxy aprovechó a fondo las capacidades del Wiimote y el Nunchuk. El fontanero cuenta con un nuevo movimiento de giro (que permite aturdir a los enemigos e interactuar con las estrellas) que se llevaba a cabo agitando el mando mientras que desplazábamos a nuestro compañero con el stick analógico del Nunchuk.

En Super Mario Galaxy tenemos planetas pequeños y otros que podrían ser mundos enteros de otros juegos del fontanero

Apuntar con el mando a la pantalla permitía recoger pequeñas estrellas que sirven para intercambiarlos con ciertos personajes a cambio de salvoconductos o estrellas así como para lanzárselos a los enemigos con el fin de aturdirlos. Esta funcionalidad podía ser compartida con un segundo jugador en una suerte de modo cooperativo.

Además de estos movimientos, Mario contaba con todo su moveset básico que le permite saltar, nadar y correr de manera completamente fluida pero, como en cada ocasión, goza de nuevas habilidades que expanden aún más lo que podemos hacer con él. En Super Mario Galaxy, nuestro protagonista puede transformarse en abeja y así flotar en el aire temporalmente y escalar paneles de miel.

Para presentarte frente a la reina abeja, lo suyo es ir vestido a la altura

También podemos transformarnos en fantasma y atravesar paredes así como emplear las flores de fuego y hielo, permitiéndonos esta última crear pequeñas losas hexagonales que nos ayudarán a patinar. Contaremos también con una seta que nos transformará en un muelle con el que saltaremos realmente alto así como una estrella roja especial que, en las postrimerías de la trama, nos permitirá volar. Por supuesto contaremos con la estrella arcoíris que nos hace invisibles y con las que arrasaremos a los diferentes enemigos.

Super Mario Galaxy incorpora una gran cantidad de nuevos rivales a la saga, especialmente aquellos con un aspecto más robótico aunque no os preocupéis, los Koopa, Goomba, Boos y Thwomp están ahí para recordarnos las raíces de la saga. La propuesta cuenta con una ingente cantidad de jefes finales, 16 sin ir más lejos, contra los que nos enfrentaremos incluso en más de una ocasión. Aparte de los típicos Petey Piraña (ahora en versión dinosaurio) o Bowser Jr, debutan en la saga enemigos tan curiosos como el Rey Kaliente o el Topo Gigante, sin olvidarnos del Friki Pulpo.

Este huevo lleva una desagradable sorpresa dentro en forma de jefe final

Y si el número de rivales te sorprende, el de niveles lo hará aún más. Durante nuestra aventura visitaremos 42 galaxias diferentes. Sí que es cierto que algunas tienen un tamaño bastante reducido, pero otras podrían pasar perfectamente por niveles completos de los anteriores juegos de la saga. Contaremos con galaxias ambientadas en reinos de abejas, pasteles, casas fantasmales, desiertos o mares.

Realmente se ha puesto un esmero especial en dotar a cada una de ellas de una personalidad propia y es un placer ir desbloqueando una tras otra para descubrir qué genialidad nos ha preparado Nintendo. De nuevo se puede completar la historia en unas 15 horas pero, en este caso, si queremos exprimir la experiencia del todo, tendremos que dar más de una vuelta a la aventura.

Siguiendo con la costumbre de ‘sus hermanos’, al entrar en cada uno de los mundos se nos propondrá una misión principal que deberemos cumplir para conseguir la estrella. En ciertas ocasiones aparecerán unos cometas sobre las galaxias que modificarán un poco la experiencia, limitando el tiempo que tenemos para completarla o la cantidad de vida de la que disponemos, entre otros efectos. Os animo a que lo juguéis para que veáis cuán puñetero se puede poner el juego en ciertos momentos.

Según transcurra el juego iremos descubriendo nuevas zonas del Planetario

El apartado técnico del título es una maravilla aún hoy en día. Es sobrecogedor ver los diferentes detallitos con que se ha impregnado cada pequeña parte de los distintos planetas. Los diversos personajes, protagonistas y enemigos, gozan de una gran expresividad y carisma haciendo que te encariñes hasta con algunos de los jefes finales. Efectos térmicos, un agua cuya representación supera lo visto en Super Mario Sunshine (atentos a los niveles a bordo de la manta raya) y una pléyade de explosiones, reflejos cristalinos y magma que te dejarán con la boca abierta.

Uno podría pensar que, llegados a este punto, la banda sonora sería el aspecto donde quizá Nintendo pondría menos mimo recurriendo a las melodías típicas de la saga. No, nada más lejos de la realidad: la banda sonora de Super Mario Galaxy es una de las que merece la pena tener en CD y escuchar a modo de acompañamiento cuando trabajamos o conducimos, por ejemplo.

En este caso no fue compuesta por el artífice de la mayoría de melodías de la saga, Koji Kondo (que colabora en 4 temas) sino que fue dirigida por Mahito Yokota que hace un trabajo excepcional. Me gustaría destacar los temas del Planetario donde se nos cuenta la historia de Estela, que llegan a sobrecoger con la sensación de intimidad que crean.

De nuevo contamos con una excepcional localización al castellano y una ausencia casi total de voces como viene siendo costumbre en la saga.

Una adaptación que deja con ganas de más

Una vez explicadas las bases de cada miembro de la colección, es hora de ver cómo se han adaptado tanto artísticamente como técnicamente a Nintendo Switch. En este caso es clave resaltar que no estamos frente a remakes sino a ports vitaminados de los originales, donde la mayor parte del trabajo se ha dedicado a mejorar la resolución en pantalla y adaptar los controles. Sí que es importante resaltar el trabajo realizado en configurar la interfaz y los modelos a mayores resoluciones, especialmente en el de de Nintendo 64.

En cuanto al aspecto gráfico, Super Mario 64 se ve tanto en modo portátil como dock a 720p. Sí que es un gran aumento de resolución respecto a su versión original y, en sí,  no se ve mal aunque se le notan las costuras gráficas propias de sus casi 25 años de edad. Sí que se han retocado ciertos carteles que aparecen por los niveles indicando los botones conque se controla.

Se ha realizado un gran esfuerzo en adaptar Super Mario 64 a resoluciones superiores

En este punto no entiendo cómo no se han introducido los textos en castellano de los que ya disponían en Nintendo DS (o realizar una traducción nueva, que no hay demasiado que adaptar). Eso sí, por primera vez funciona a 60 Hz y, por tanto, se siente algo más rápido que el original.

Respecto a Super Mario Sunshine, alcanza una muy respetable resolución HD en sobremesa y 720p en modo portátil, ocupando la pantalla entera a diferencia de su hermano menor. Realmente este aumento de resolución le sienta de maravilla ya que hace resaltar aún más su bonito diseño artístico aunque, de manera extraña, Nintendo no ha querido aumentar la tasa de refresco manteniéndola em los 30 fps de antaño. Digo extraño porque la comunidad ya ha demostrado hace tiempo que se puede llevar a cabo sin demasiado problema, siendo esto una nueva muestra de la vagancia o comodidad de Nintendo en ciertas (muchas) ocasiones.

Los jefes de Super Mario Galaxy son un derroche de espectacularidad y originalidad

Super Mario Galaxy ya era una obra de arte en Wii y lo es aún más en Nintendo Switch. Ver el titulo en HD es una experiencia que recomiendo encarecidamente y que, en mi opinión, le pone por encima de Super Mario Oddyssey. Realmente uno de los topes gráficos (sobre todo a nivel artístico) de la consola, redondeado por un rocoso rendimiento a 60 fps.

Las diversas melodías de los tres juegos han sido remasterizadas, contando Super Mario 3D All Stars con la opción de escuchar todos y cada uno de sus temas en un menú específico.

El único lunar que le podría poner a la adaptación de estos tres títulos viene por el lado del control. Y aquí quiero hacer mención a uno de los grandes enemigos de Nintendo Switch que es el conocido como Joy Con drift y que hace que, de repente, nuestro fontanero pueda lanzarse sin remisión a un precipicio, haciéndonos perder una vida. Si vuestros Joy Con tienen este problema, preparáos para ciertos momentos de frustración, especialmente en Super Mario Sushine y sus niveles de plataformas.

Respecto a la adaptación de los controles propiamente dicha, Nintendo ha optado por el camino más sencillo. Super Mario 64 es una conversión directa de botón a botón, pudiendo mover la cámara con el stick derecho mientras que en Super Mario Sunshine se ha mitigado la falta de gatillos analógicos con la utilización de más botones del mando. Inexplicablemente no se nos permite invertir la vista cuando usamos el ACUAC en modo preciso pero esperamos que se implemente con un parche.

La paleta de colores escogida y la ambientación musical realzan el enfoque playero de Super Mario Sunshine

Donde la adaptación es más peliaguda es en Super Mario Galaxy, ya que usaba de manera exhaustiva el control de movimientos. Aquí mi recomendación es clara: usad los Joy Con como si fueran Wiimote y Nunchuk y todo irá de maravilla. Si optáis por usar la consola en modo portátil, tendréis que emplear o bien el giroscopio o la pantalla táctil para algunas de las acciones. Nada que moleste demasiado pero no es siempre 100% intuitivo. Eso sí, agradezco enormemente a Nintendo que permita hacer la acción de giro pulsando un botón: se acabó ir agitando el mando a lo loco.

Realmente es una pena ver cómo Nintendo ha optado por el camino fácil y directo y no se ha esforzado más en las adaptaciones de estos títulos. No son simples roms, sí que se han tocado cosas aquí y allá (se han eliminado bugs, se han redibujado sprites) pero queda la sensación que era una ocasión idónea para haber hecho un remake aunque fuera solo de Super Mario 64. Quizá para el 40 aniversario, donde a lo mejor se acuerdan de Super Mario Galaxy 2 que, en mi opinión, supera en mucho a su primera parte (salvo quizá en cuanto a trama).

No me malinterpretéis, son tres auténticos juegazos y si, por la razón que sea, no has podido disfrutar de alguno de ellos antes, son unos auténticos imprescindibles en tu colección. Pocas experiencias plataformeras en 3D puedes encontrar en el mercado con una relación calidad/precio/duración similar. No dejes escapar la ocasión de adentrarte con Mario en sus mundos tridimensionales.

Veredicto

Super Mario 3D All Stars guarda en su interior tres auténticas joyas que con su presencia sola ya justifican la adquisición del cartucho. Cada uno de ellos supuso una revolución en el momento de su lanzamiento y ofrecen ingentes horas de diversión mientras acompañas a Mario a lo largo y ancho de mundos, planetas y galaxias para ayudarle a rescatar a la princesa Peach.

Desde un primer Super Mario 64 que nos muestra el enorme conjunto de habilidades con las que cuenta el fontanero hasta la interesante adición del ACUAC en Super Mario Sunshine, dando una nueva dimensión a lo que puede llegar a hacer, es realmente con Super Mario Galaxy donde descubrirás uno de los mejores juegos de la historia y al que la resolución HD le siente particularmente bien.

Acompañado por una banda sonora espectacular, el paquete se ve empañado por el poco esfuerzo que ha realizado Nintendo para ofrecer un producto a la altura de las expectativas de los usuarios que, en su mayoría, ya habían disfrutado antes de alguno de estos títulos. Dicho lo cual, es un imprescindible en la biblioteca de cualquier usuario y una manera excepcional, dicho sea de paso, de introducir en los videojuegos 3D a los más pequeños de la casa.

Super Mario 3D All Stars

Duración: más de 40h
10

Jugabilidad

10.0/10

Gráficos

10.0/10

Sonido

10.0/10

Innovacion

10.0/10

Narrativa

9.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

10.0/10

Aspectos Positivos

  • Siguen siendo unos juegazos
  • Super Mario Galaxy en HD es una maravilla visual que tus ojos deben contemplar
  • Banda sonora excepcional

Aspectos Negativos

  • La dejadez de Nintendo en cuanto a ofrecer una adaptación más trabajada
  • La exclusión de Super Mario Galaxy 2 de la colección