Análisis de Twelve Minutes (Xbox). Una obra única que no deja indiferente

Análisis de Twelve Minutes

Twelve Minutes propone una experiencia narrativa en la que tú vas descubriendo toda la verdad de la historia. Una casa, tres personajes y varios misterios que desentrañar en un bucle temporal de doce minutos.

Suscríbete a nuestro canal de YouTube

No es ningún secreto que la industria indie es la que ha dado los pasos más innovadores en los últimos años en los videojuegos, abriendo paso a las grandes producciones. La creación de Twelve Minutes, por el desarrollador independiente Luis Antonio y distribuido por Annapurna Interactive, puede suponer un pasito más allá en cómo narrar una historia en este medio, pese a tener sus fallos.

La vida se tuerce en un minuto

La premisa de Twelve Minutes es simple, una escena que cualquiera podemos vivir una noche cualquiera en casa con nuestra pareja. El personaje al que controlamos, un hombre, llega a su modesto apartamento de una habitación en el que está esperando su mujer con un postre recién hecho para una ocasión especial. Mientras comen el postre, esta saca un regalo que resulta ser un body de bebé. Está embarazada, nuestro personaje trata de asumir la noticia, ambos son felices y bailan al ritmo de Volver de Carlos Gardel.

¡Toc, Toc! – Suena la puerta – ¡Abra, Policía!

Todo lo que creías saber sobre tu vida da un giro cuando un policía llama a tu puerta y empieza a hacer preguntas que no sabes a qué vienen y no puedes contestar. Te esposan, no quieres que hagan daño a tu mujer, intentas defenderla, forcejeas con el policía y tras un derechazo que firmaría el propio Rocky Balboa … ¡pam! Apareces en el mismo lugar unos minutos atrás. Tardas unos cuantos bucles más en asimilarlo, pero estás atrapado en un espacio-tiempo determinado. Sólo tú lo recuerdas todo, y la única salida es descubrir qué se esconde detrás de una vida que creías normal.

Twelve Minutes. Vista del apartamento

Las piezas del puzle de tu vida

El juego podría enmarcarse en el género de aventura narrativa point & click, estructurado en forma de mini puzles que te van desbloqueando líneas de diálogo y descubriendo acciones que antes no te habías parado a realizar. La cuestión es ¿qué herramientas nos da el juego para ir resolviendo estos acertijos escondidos? En realizar esta inspección del escenario es como vamos a pasar habitualmente nuestros primeros bucles.

Impresiones de Diablo II Resurrected

Y no sólo con qué elementos podemos interactuar dentro de la casa, sino qué sucede y en qué momento. Alterar esas rutinas o usarlas para nuestro beneficio será la clave para ir creando situaciones que nos permitan saber más. Twelve Minutes esconde cosas a plena vista y despierta más de un ¿por qué no se me había ocurrido antes? Pero también juega al ratón y al gato, sobre todo en la elección de conversaciones, que no siempre van por donde sería su cauce natural o por donde nosotros queremos desviar la atención.

Twelve Minutes. Podremos coger diferentes objetos.

Esto va minando la paciencia del jugador un bucle tras otro, teniendo que repetir la mayoría de este para hacer un ligero cambio dentro de una conversación o para probar la combinación de objetos que pensamos que puede llevar a alguna solución, pero al final no.

En qué punto comienza a ser tedioso y no divertido es cuestión de cada jugador, al igual que cada uno tenemos un umbral del dolor, aunque sí sería raro que en ningún momento del juego experimentes frustración o desidia a la hora de tener que comenzar un nuevo bucle.

Twelve Minutes. El tiempo es el eje principal de la narrativa

Lo normal es que tras ese tedio encuentres una rendija de luz, algo a lo que agarrarte, ya sea una nueva mecánica o una pista en una conversación, y recuperes las ganas por probar nuevas ideas y teorías dentro del bucle temporal. Eso es Twelve Minutes, un bucle temporal también en tu cabeza, que no puede dejar de simular distintas combinaciones de los acontecimientos para que cuadren en esos doce minutos como el engranaje de un reloj.

Un desarrollo ascendente

El desarrollo del juego ha sido uno de esos casos que no se dan muy a menudo en el mundo de los videojuegos, por lo menos con éxito. Luis Antonio, un desarrollador portugués que había desempeñado trabajos de arte en estudios como Ubisoft o Rockstar y en juegos como The Witness, quiso experimentar con algo propio, más personal. Mientras trabajaba en The Witness, un fin de semana que su mujer y su hija viajaron fuera de la ciudad se puso manos a la obra para aprender cómo programar y empezar a desarrollar su juego.

Twelve Minutes. Los tres personajes en escena.

De ese comienzo en solitario hasta despertar el interés de Microsoft, que se fijó en el juego y lo seleccionó para mostrarlo en el E3 2019, donde fue una de las sensaciones indies subiendo como la espuma sus expectativas año tras año.

Saber de dónde nace el desarrollo es importante para explicar ciertas características del juego que de otra forma podrían parecer decisiones erróneas. La primera es su control en consola, adaptado de forma poco intuitiva desde su versión de PC, manteniendo el formato de point and click.

Análisis de King’s Bounty II

Twelve Minutes se juega mejor en PC, no nos vamos a engañar, ya que pese a no ser un juego que requiera una gran cantidad de combinación de botones, está hecho para ser manejado con ratón. Muchas veces he cometido errores con el mando intentado cerrar una puerta y echando el cerrojo sin querer o abriendo el menú de inventario cuando no quería.

La otra característica, para mi intrínseca a su desarrollo independiente, es la decisión de poner al jugador una cámara cenital en todo momento. Cuando ves el estilo cinematográfico que destila el juego en todo momento, este te pide planos más detallados y ver las expresiones de los personajes al reaccionar a ciertos momentos clave de la historia. Le hubiera sentado muy bien la realización que está siguiendo Supermassive Games en su The Dark Pictures Anthology, con planos seleccionados que destaquen lo que el director quiere en cada momento de la historia.

Twelve Minutes. Nos podemos esconder en el armario.

Un guión intrigante 

Todo el peso del juego cae sobre el guión y los personajes desde un primer momento. Es complicado articular todas las ramificaciones que puede tomar la historia según las decisiones del jugador, que obviamente tiene libertad hasta cierto punto. La manera de controlarlo es sobre todo a través de las conversaciones, y ahí es donde Twelve Minutes falla más. Reacciones fuera de tono, falta de contexto o cambios repentinos en el humor de los personajes obligan al jugador a realizar una suspensión de la incredulidad más fuerte de lo común en determinadas ocasiones.

Esto también pasa por la escasez en el desarrollo de los personajes, algo hay que reconocer muy difícil cuando se trata de bucles de 12 minutos y el único que recuerda lo sucedido anteriormente es el protagonista. Pero la dificultad de empatizar de manera profunda con cualquiera de los tres personajes está ahí y te puede alejar del juego en más de una ocasión.

Twelve Minutes. Forzaremos distintas situaciones.

Un doblaje de primera

El apartado en el que Twelve Minutes roza a mayor calidad es el sonoro, con los doblajes de los actores profesionales Daisy Ridley y James McAvoy para la mujer y el marido y con Willem Dafoe para el policía. La música extradiegética está a cargo del compositor Neil Bones, como una sombra acechante que da énfasis a cada uno de los momentos clave del juego, poniéndote en tensión cada vez que el policía llama a la puerta pese a saber en qué momento exacto va a llegar. Esto es trabajo también de unos trabajados efectos de sonido que te hacen sentir cada paso que das en el apartamento.

La otra cara es la música diegética, tanto la cantada por la propia mujer cuando sale del baño como la que suena en la radio. Música nostálgica de Gardel, con el clásico ‘Por una cabeza’ como tema sobre el que pivota todo el juego. Una delicia.

Twelve Minutes. Hay secretos escondidos

Veredicto

Propuesta interesante de Annapurna Interactive, necesaria en esta industria por sus aciertos y sus imperfecciones. La historia nos mantendrá pegados al mando queriendo saber más, mientras no nos dejemos vencer por la pereza y la desesperación de tener que repetir otra vez el mismo bucle cuando no encontramos la respuesta que buscamos. Imprescindible para aquellos que buscan en los juegos algo más que un entretenimiento automático y para los amantes del cine de suspense.

Suscríbete a nuestro canal de Twitch

Consigue tus juegos a un precio incomparable a través de nuestros enlaces de afiliados

¡ASÍ NOS AYUDAS!

Instant Gaming   CDKeys   Kinguin   Amazon

Twelve Minutes

Duración: 5-6 horas
8

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

10.0/10

Innovación

9.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

8.0/10

Duración

9.0/10

Aspectos Positivos

  • Una historia que te mantiene siempre queriendo saber más
  • Un excelente trabajo de sonido y doblaje

Aspectos Negativos

  • El control en consola no es nada orgánico.
  • Las animaciones de los personajes son algo toscas.
  • Puede hacerse tedioso repetir el bucle para ciertos jugadores.