Análisis de Watch Dogs Legion. Coge tu máscara y únete a la revolución

Análisis de Watch Dogs Legion. Coge tu máscara y únete a la revolución

Watch Dogs Legion presenta un montón de ideas interesantes sobre el papel, que acaban resultando muy simples en la práctica.

Los juegos de mundo abierto son una máxima para Ubisoft. Far Cry, Assassin’s Creed o la saga que nos ocupa hoy, Watch Dogs, son títulos que, amén de los patrones comunes que puedan compartir por su planteamiento, mantienen muchas similitudes por estar firmados por la misma compañía. Esto ha hecho que, en mi caso personal, algunas entregas de estas sagas las haya disfrutado mucho, como el excelente Far Cry 5, mientras que otras han acabado inconclusas fruto de la monotonía y, en otros casos, directamente la pereza me haya impedido probarlas.

Por esto que comento precisamente, la presentación de Watch Dogs Legion supuso un toque en mi atención, ya que esa idea de poder “fichar” y por tanto controlar e interpretar a cualquier ciudadano o ciudadana de una Londres distópica sonara francamente interesante. Este hype (si queréis llamarlo así), se acentuó más si cabe con las últimas presentaciones del título, donde se nos mostró como podíamos afrontar una misión con un obrero o un asesino, incluso una anciana (cosa que por supuesto, si me empezáis a conocer un poco, sabréis que he hecho), cambiando así la forma de afrontar la misión y los retos que nos encontráramos en nuestra lucha por derrocar al poder opresor que asfixia Londres. ¿El resultado final ha estado a la altura? Coged vuestro teléfono móvil, poneos vuestras máscaras y acompañadme en este análisis, ¡porque juntos somos legión!

El pueblo oprimido contra el poder opresor

Watch Dogs Legion arranca con el grupo al que pertenecemos, los hackers rebeldes de Dedsec, en una misión para investigar una amenaza en el parlamento de Londres. Durante el desarrollo de esta operación, descubriremos que lo que se cuece en el parlamento es nada más y nada menos que una bomba, por suerte, nuestro agente, colega de escuela del mismísimo James Bond, consigue desarmar el explosivo con la ayuda de Bagsley, una IA super avanzada que está conectada a toda la red de Londres, y que será nuestro principal compañero durante toda la aventura.

En Watch Dogs Legion seremos múltiples protagonistas, y podremos cambiar entre ellos en cualquier momento, excepto en zonas de peligro.

Lamentablemente, esto será en vano, ya que un enemigo desconocido, llamado Día Cero, nos sorprenderá con unos drones para revelarnos que hay más bombas repartidas por Londres, y seremos testigos del mayor ataque terrorista de la historia de la ciudad británica, con otras tres bombas explotando en distintos puntos, dejándonos a nosotros, Dedsec, como responsables del acto y por supuesto, eliminando a nuestro agente.

Desde este punto comenzará la trama principal, donde escogeremos a nuestro primer agente entre más de una decena que nos ofrece el título generados de forma aleatoria. Y desde este punto, llegar a la guarida de la disuelta banda de hackers y contactar con Sabine, la única superviviente del grupo, será el punto de partida para comenzar nuestra revolución contra Albion, la empresa de seguridad que, tras los ataques terroristas, se ha hecho con el control total de la ciudad, militarizándola casi por completo, con agentes armados por las calles, drones, cámaras, controles y cualquier medida imaginable con la excusa de mantener la seguridad.

Evidentemente la buena gente de Londres no estará conforme con esto y estarán deseando que alguien cambie el mundo en el que viven actualmente. Y es ahí donde entra Dedsec.

Cotillear a las personas es muy sorprendente y divertido las primeras horas de Watch Dogs Legion, después…pierde todo el interés.

Lamentablemente, pese a lo interesante de la propuesta narrativa, el resultado final no es nada sorprendente. La trama se desarrolla de forma bastante lenta, se siente muy estirada en gran medida y, además, se queda en tierra de nadie con lo que quiere contar y con el tono que quiere utilizar.

La narrativa de Watch Dogs Legion, pese a tratar un tema adulto, reivindicativo y serio, parece estar escrita por, y para adolescentes. Los miembros de Dedsec son hackers molones claro, son los buenos, los rebeldes, y eso se nota en su lenguaje, lleno de palabras mal sonantes e insultos a Albion y cualquiera que vaya en su contra. El grupo son los buenos, son los que luchan por el pueblo, por eso no llevan armas letales, (aunque eso sí, nadie te impide coger un coche y llevarte por delante a la mitad de Londres).

Londres está dividida en 8 grandes zonas controladas por Albion, si las liberamos, tendremos nuevos especialistas y la población a nuestro favor.

Albion, por su parte, son los malos, tanto ellos, como el Clan Kelly, una banda de mafiosos e incluso la policía o cualquier otra autoridad. Nosotros somos los rebeldes, así que, cualquier autoridad tiene que ser mala per se, porque van con el poder y, de hecho, no habrá ni un sólo personaje que pertenezca a este colectivo, que de primeras sea receptivo a unirse a Dedsec…porque eso, en la vida real, sería imposible, ¿veis a donde quiero llegar?

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No hablo de tener que incluir un mensaje político o ideológico en Watch Dogs Legion, ni mucho menos. Pero sí que hubiese dado un tono mucho más creíble y maduro, que nos encontráramos con personajes que se han visto mezclados en el bando “equivocado” y que, pese a no estar de acuerdo con los métodos y querer salir, no pueden por su circunstancia, donde entraríamos nosotros en juego.

Además de esto, los malos, (y lo escribo así porque realmente el juego da esa sensación, para que me entendáis, de malo maloso) en su mayor parte, no tienen un trasfondo  elaborado para sus acciones. Hacen las cosas que hacen sin mucha explicación, porque son los malos. Entiendo que no siempre es necesario un lore profundo para que alguien quiera cometer actos moralmente reprochables; pero trata de personas, asesinatos, conspiraciones y un largo etcétera ocurren sin que los implicados nos den motivos y cuando se nos dan, son francamente pobres, especialmente el último, que es, directamente, porque sí.

Como buen sandbox, Watch Dogs Legion cuenta con un buen puñado de minijuegos y cosas por hacer en su gran ciudad.

El hecho de ser cualquiera en Watch Dogs Legion tampoco ayuda en su aspecto narrativo, ya que muchas conversaciones parecerán un poco absurdas. Tendremos a una persona hablándonos de conspiraciones y vidas humanas perdidas, y nuestro personaje contestará con frases genéricas, que, en algunos casos, no coinciden del todo con la frase previa o posterior del otro interlocutor.

Tampoco se ha intentado que haya distintos perfiles de personalidad. Entiendo, por supuesto, que hacer personalidades para infinitos personajes es imposible, pero ya que podemos indagar en los perfiles de los agentes que reclutamos, no deja de ser llamativo que un chaval de 21 años, jugador de eSports, al que echaron de casa (por ejemplo), se exprese y tenga un comportamiento exactamente igual al de una mujer de 55 años, espía y ex-agente de la Interpol.

En Watch Dogs Legion podremos personalizar a nuestros agentes como queramos, hasta puntos ridículos, como ir en ropa interior. Por cierto, este señor no sobrevivió, DEP.

Para colmo, en Watch Dogs Legion podemos, si así lo deseamos, afrontar las misiones con una anciana, vestida en ropa interior con unas botas hasta la rodilla (cosa que no sorprende a nadie en el juego), lo que genera una situación narrativa y visual totalmente disparatada, que choca con el tono general que le han querido dar al juego.

Por eso mismo decía antes que se ha quedado en tierra de nadie, podían haber optado por un tono mucho más serio, limitando este tipo de opciones, o por una propuesta más parecida a la saga Saint’s Row. Optando completamente por la vía de la exageración y la comedia y, en mi humilde opinión, cualquiera de las dos opciones hubiese sido mejor.

Somos legión, somos muchos, somos todos diferentes…o no tanto

Sin duda, como ya he dicho en la introducción, la posibilidad de controlar a cualquier persona de Londres era la propuesta más llamativa de Watch Dogs Legion. Algo que durante las primeras horas de juego resulta muy divertido, ya que nos pasaremos un buen rato cotilleando a todo el que nos vayamos cruzando. Veremos sus nombres, su profesión, un dato de interés y si, en caso de reclutarle, esa persona tiene alguna habilidad o bien material, que nos pueda ser útil.

Sí, hemos jugado con una anciana en Watch Dogs Legion, y es tan hábil hackeando y letal en sigilo como cualquier otro.

Sin embargo, esta ilusión se diluye cual espejismo a las pocas horas de juego, cuando nos demos cuenta de cómo funciona este sistema, y aunque es posible que, de forma puntual, el juego nos sorprenda con algún NPC peculiar tras muchas horas moviéndonos por Londres. Lo más probable es que tras 10 horas de juego no miremos a nadie en la ciudad o, si lo hacemos, sea por pura curiosidad y no tanto por interés jugable. Esto ocurre porque, al igual que con la narrativa, la idea sobre el papel es brillante, pero en la práctica es mucho más simple de lo que me hubiera gustado.

Las principales causas de que esta idea no brille en Watch Dogs Legion son dos: que realmente no hay apenas diferencias jugables entre llevar un obrero o un espía, y su pobre diseño de misiones.

Con respecto a la primera, uno podría pensar que llevar a un hacker profesional en vez de a un mendigo, podría darnos ventajas en una misión y, lo hace, pero de forma muy superficial. Básicamente esto se debe a que el mendigo, pese a que según su perfil no tenga ningún conocimiento previo de hackeo, pueda igualmente hacerse con el control de cualquier puerta, dron o sistema que se le ponga por delante. ¿La diferencia con el hacker experto?, bueno, tal vez este último pueda hacer lo propio desde una distancia mayor, de forma más rápida, o robe algo de dinero en el proceso. Pero a efectos prácticos, todos valen para todo.

Desde aquí podremos comprar mejoras para todos nuestros agentes de Watch Dogs Legion

La segunda causa, el diseño de misiones, es la otra gran responsable de la monotonía jugable en la que cae Watch Dogs Legion tras una decena de horas en él. Desgraciadamente las noticias aquí son bastante decepcionantes, ya que la inmensa mayoría de misiones se resuelven exactamente igual, siendo muy parecidas incluso en estructura. Tendremos que ir de punto A a B, activar algo en un tejado, (acción que en muchos casos podemos resolver en pocos segundos mediante cámaras o drones) y después ir a punto C para el resto de la misión.

Esto nos hace estar en muchos casos más tiempo dando vueltas por la ciudad (algo nada estimulante) que llevando cabo la misión en cuestión.

Lee aquí nuestro reportaje sobre Yakuza, el camino del sandbox japonés

Desafortunadamente, una vez llegamos al punto de la misión las cosas no mejoran, todas, como decía antes, son extremadamente parecidas, algunas incluso repiten escenarios y, además, la estructura de las mismas y la pobre IA enemiga hace que afrontarlas con el “John Wick” o con la abuela de las galletas, de igual.

Entiendo que lo lógico para aprovechar la propuesta de Watch Dogs Legion hubiese sido encontrar bloqueos u obstáculos de distinta índole que sólo un tipo de personaje concreto pudiera resolver. Por ejemplo, que ciertas puertas de seguridad o ciertos hackeos únicamente los pudiera resolver el experto hacker, de modo que, si en lugar de llevar a este, llevamos al espía, tuviéramos que afrontar la misión de forma diferente. O, por ejemplo, que los enemigos más duros y blindados del juego, no fuera ejecutables por la espalda si no llevamos a un sicario profesional o alguien preparado para el cuerpo a cuerpo.

Utilizar los dispositivos da cierta variedad a las misiones de Watch Dogs, con secciones un tanto “plataformeras” o de puzzles.

Al final, da exactamente igual, todos pueden hackear cualquier cosa, (ya que las mejoras para el hackeo que podemos desbloquear son comunes para todos nuestros agentes), todos pueden disparar igual y todos pueden tumbar por la espalda a cualquier enemigo por peligroso que sea. Sí, la anciana también, es más, como dato curioso, os diré que las ejecuciones en sigilo de los jubilados londinenses, es más rápida que la del sicario profesional, ahí lo dejo.

El resumen de todo esto es, que al final acabaremos jugando con uno o dos agentes de nuestro grupo de forma constante e ignoraremos por completo al resto, salvo que los perdamos de forma permanente si tenemos activada dicha opción.

Aquí entra en juego otro inconveniente de Watch Dogs Legion sobre su propuesta, el reclutamiento de personas aleatorias por la calle normalmente va obligado de una misión secundaria que dicha persona nos solicitará a cambio de unirse a nosotros. Como seguramente sospecharéis, estas misiones se repiten de forma abusiva, dejando así, pocas ganas de reclutar personajes salvo que nos sea estrictamente necesario.

Watch Dogs Legion, además de todo esto, como buen sandbox que es, cuenta con una ingente cantidad de minijuegos, misiones secundarias y coleccionables para ampliar la vida del título, que ya de por sí es larga, ya que, en mi caso personal, centrándome en las misiones principales y en alguna que otra secundaria para ver qué tal se desenvolvía en este aspecto, me ha llevado casi 30 horas.

Un número de horas que en algunos casos se me han complicado debido a los bugs con los que me he topado; el juego se me ha cerrado varias veces súbitamente, he encontrado misiones (por suerte secundarias) que no he podido completar, e incluso en una ocasión, el juego se borró del disco duro de mi consola sin motivo aparte. Por suerte no he perdido mi partida en ningún caso, pero el estado en el que ha llegado Watch Dogs Legion en este aspecto está lejos de ser el aceptable. Esperemos que, en próximas semanas, Ubisoft vaya parcheando el juego y solventando estos inconvenientes.

Una Londres distópica perfecta para visitar y hacerse unos selfies

En el apartado audiovisual, Watch Dogs Legion es un título con luces y sombras. El diseño de la Londres que nos presenta es excelente, la ciudad es perfectamente reconocible en sus puntos más famosos; como Picadilly Circus, el Palacio de Buckingham o el puente de Westminster con el imponente Big Ben, pero alterados por la presencia de Albion y el sistema CTOS, dejando estampas futuristas, con drones volando sobre nuestras cabezas, carteles lumínicos proyectados sobre las fachadas y las zonas más golpeadas por el ataque terrorista que dio pie a nuestra aventura.

Ya que estamos en Londres, habrá que hacerse un selfie con el Big Ben detrás, ¿no?

Aunque en planos generales el juego se ve bien, si empezamos a fijarnos en detalles nos daremos cuenta de sus costuras, en la versión analizada para PlayStation 4 Pro, el juego tiene bastante popping y algunas texturas mejorables. Además, tanto en las misiones como fuera de ellas (al cambiar de personaje, por ejemplo) el juego tiene numerosos tiempos de carga que, en la mayoría de los casos no son excesivamente largos, pero sí que resultar algo pesados. Sin duda en este aspecto, Watch Dogs Legion se va a ver muy beneficiado en las consolas de nueva generación.

Nada mejor que subirse a un dron de carga para contemplar la Londres distópica de Watch Dogs Legion.

El aspecto sonoro del juego hace un buen trabajo, los efectos de sonido funcionan como deben, y viene correctamente doblado al castellano, con voces muy reconocibles y bastantes registros para los distintos personajes que podemos interpretar, aquí hay que aplaudir el trabajo de Ubisoft por el trabajo de doblaje para tantos personajes, lógicamente algunas voces se repiten, aunque el actor cambie el registro, pero dado el contexto del juego es un esfuerzo realmente notable, y se agradece mucho.

La música en Watch Dogs Legion se queda en un discreto segundo plano, durante nuestros viajes en coche, (que no serán muchos, si empleamos el viaje rápido), tendremos opción a las habituales emisoras de este tipo de propuestas: Rock, Pop, Electronica, música clásica o podcasts. Durante las misiones, la banda sonora pasa bastante desapercibida, con temas para los momentos de acción que acompañan pero que no destacan en absoluto.

Veredicto

Watch Dogs Legion prometía una revolución en su propuesta, tanto dentro del juego, en esa guerra del pueblo contra el poder opresor, como fuera, con nosotros en los mandos y en nuestra manera de afrontarla.

Lamentablemente ambas se quedan a medias, dejando un título decepcionante. Y digo esta palabra desde el profundo dolor, os lo prometo, porque Ubisoft tenía entre manos un caldo de cultivo ideal para crear un sandbox realmente único y revolucionario, y la sensación final es de haber perdido muchas oportunidades por el camino, conformándose con hacer todo de forma muy simple. Tal vez ante el miedo de crear una propuesta demasiado compleja que pueda echar para atrás a una gran parte de jugadores o, tal vez, por falta de ambición o capacidad, no voy a juzgar eso, porque ni lo sé, ni es la finalidad de este texto.

 Pero sí puedo afirmar algo, lo que Watch Dogs Legion puede ser en un futuro si se invierte suficiente tiempo, esfuerzo y cariño, es algo muy grande, es lo que podemos entrever en sus primeras horas. Esperemos que, si la saga continua con esta propuesta en futuras entregas, esa revolución a medio gas que acaba siendo este título, nos ponga a todos de pie y nos convierta en una legión.

Watch Dogs Legion

Duración: 30 h
7,5

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

7.0/10

Innovacion

7.0/10

Narrativa

6.0/10

Diversión

7.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • La idea de controlar a cualquier ciudadano
  • Cierta variedad en las mecánicas usando distintos dispositivos
  • La ambientación de Londres es excelente

Aspectos Negativos

  • Lo que pretende contar es interesante, pero no está bien contado
  • A efectos prácticos, cualquier personaje vale para cualquier cosa
  • Numerosos bugs