Análisis de Windbound. La leyenda de los 5 mares

Windbound

Nintendo es una compañía con más de 100 años de historia y, durante su vida en los videojuegos, ha producido y desarrollado personajes y géneros que han sido tomados como modelos a seguir para otros estudios. Mario siempre ha sido el rey de las plataformas, por la diversión que ofrece y por su capacidad de evolucionar y reinventarse así mismo en un género exprimido. Ese es el motivo por el que muchas veces ha sido un referente para muchos otros juegos.

Lo mismo ocurre con Zelda. Aventura tras aventura nos devolvía a una reinvención de Hyrule que atesoraba el alma de la franquicia pero ofreciéndonos nuevos elementos. Wind Walker fue de los más sonados en cuanto a su alteración genética. El mundo dejaba de ser un mar de hierba con montañas y bosques para convertirse en una vasta extensión de agua, donde sustituimos a nuestra fiel Epona por el Mascarón Rojo dejándonos guiar por los vientos oceánicos.

Con Breath of the Wild, jugable y artísticamente, se dio otro paso de gigante. La recolección de recursos, su gestión y la belleza de su apartado gráfico han inspirado a otros títulos como Genshin Impact, Craftopia, Oceanhorn, Rime y, ahora también, el último trabajo de 5 Lives Studios, Windbound.

Windbond se inspira en el alma de Zelda

5 Lives Studios es una pequeña desarrolladora independiente de origen australiano. El equipo está formado por cinco veteranos de la industria que han trabajado juntos en varios estudios durante casi una década, participando en una amplia variedad de géneros y propiedades, incluidos Syndicate, Grand Theft Auto, Darksiders o Star Wars.

A raíz de la crisis financiera a nivel mundial, el mercado videojueguil en Australia se colapsó cerrando varias desarrolladoras. Fue entonces cuando estos cinco amigos, decidieron unirse y emprender su propia empresa independiente para crear los juegos que siempre quisieron hacer. A través de una campaña de Kickstarter lograron cumplir su sueño en 2015 con Satellite Reign, un juego de estrategia en tiempo real ambientado en una ciudad cyberpunk de mundo abierto.

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5 años después vuelven a la carga (con la ayuda de la distribuidora alemana Deep Silver) en un título conmovedor y ambicioso, que apunta alto y quiere llegar a puertos lejanos. Su obra, Windbound, es una inspiración sin complejos de Zelda pero que también muestra valientemente su propio carácter. Un título preciosista y divertido que podemos disfrutar tanto en Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One, Google Stadia y Microsoft Windows.

Windbound está protagonizado por Kara, una luchadora irreductible

La tormenta perfecta

Windbound comienza con una violenta tormenta en mitad del océano, y en ella, una tribu de barqueros se encuentra justo en el ojo del huracán intentando atravesarla. Nuestra protagonista, una joven marinera que responde al nombre de Kara, lucha por mantener a flote su barcaza. En esta antiquísima lucha del ser humano contra las fuerzas de la naturaleza, se une una bestia marina de proporciones titánicas, que al emerger del fondo de los océanos hace zozobrar el navío de Kara arrojándola a las turbulentas aguas.

Tras el naufragio, la joven despierta en las Islas Prohibidas. Sin bote, ni comida ni herramientas (solo con su voluntad y sus habilidades de supervivencia) debe sobrevivir apoyándose en los recursos que pueda encontrar. Tras dar nuestros primeros pasos, no tardaremos en encontrar lo que parecen las ruinas de un altar pertenecientes a una antigua civilización. Allí encontraremos el remo de los ancestros, un misterioso y ornamentado artilugio que reacciona con un brillo mágico al encontrarse cerca del colgante de Kara.

Nuestra misión en Windbound, es la de sobrevivir e investigar dichas ruinas para, de alguna manera, desentrañar los misterios de esta ancestral civilización y, de paso, volver con nuestra tribu. Para ello, navegaremos a través de los 5 capítulos que forman la aventura de Windbound, y que abarcan alrededor de unas 10 horas aproximadamente, dependiendo de lo mucho que queramos perdernos por estos mares.

El remo de los ancestros, un regalo de los dioses y clave en Windbound

Windbound se acoge a la llamada “narrativa oculta”, que queda grabada de forma intrínseca en las sensaciones que nos transmita nuestra experiencia jugable y con las pistas que se nos dan. Estas las encontraremos en campamentos isleños abandonados, en las crípticas descripciones que leemos cada vez que encontramos una llave marina y, por último pero no menos importante, cada vez que finalizamos un capítulo iremos desvelando un mural donde se nos revela cual fue el incierto final de esa marítima sociedad.

Antes hemos mencionado a Zelda (y seguramente volveremos hacerlo ya que guardan varias similitudes como que Kara, al igual que Link, es un personaje mudo) pero en su apartado argumental, ciertamente, Windbound me ha recordado más al juego de los madrileños Tequila Works, Rime. No solo por su apartado gráfico sino también por su manera de narrarnos una aventura y la alegoría final que esconde en sus entresijos.

Personalmente, he entendido ese mensaje y aplaudo la forma de comunicárnoslo a nosotros como jugador. A veces, no es necesario echar mano de herramientas narrativas convencionales, por lo que Windbound es otro ejemplo de que una imagen vale más que mil palabras, que menos puede ser más y que algo muy sencillo e irrisorio puede significar todo un mundo. Por supuesto no voy a reflexionar aquí sobre ese mensaje final, ya que es algo que debéis aprender por vosotros mismos.

En Windbound, la historia se escribe en piedra

Explora, caza, navega, sobrevive

Windboun en un rogue-like donde la supervivencia y la exploración se abrazan formando una aventura muy vistosa, a la par que ambiciosa, pero no exenta de algunos defectos. Nada más comenzar se nos da a elegir entre 2 modos de dificultad. Por un lado tenemos el modo Historia, donde al morir se conserva todo el inventario, el progreso de los capítulos y, lógicamente, una dificultad reducida.

Y por otro lado está el modo Supervivencia, en el cual perder la vida significa volver al capítulo 1 (aunque estuvieses en el último tramo del juego) y conservar únicamente los objetos sostenidos en las manos, por lo que es un modo mucho más desafiante donde tienes que pensar cuidadosamente cada paso; y es ahí donde entra en juego el elemento rogue-like, al cual hay que sumarle que cada vez que morimos o que iniciamos un nuevo capítulo, las islas se generan de manera aleatoria. Nunca verás dos partidas iguales.

Nuestro principal objetivo en toda esta historia es sobrevivir y volver con nuestro pueblo. La única forma de avanzar de un capítulo a otro es encontrar las 3 llaves marinas repartidas por las islas del mapa, las cuales hallaremos en torres de piedra que escalaremos, aunque la escalada es algo simplona que se podría haber mejorado más.

Cuando has obtenidos todas las llaves, se desbloqueará el altar del templo supremo, y una vez en él, debemos superar una prueba. Y he aquí donde surge un problema. Esta mecánica es la base de nuestro objetivo y por lo tanto, la búsqueda de esas 3 llaves, se convierte en algo repetitivo que haremos una y otra vez en cada capítulo, de forma invariable. Esto puede lastrar la experiencia y más si tenemos en cuenta que la prueba final de cada episodio es la misma que las anteriores. He echado en falta más variedad aquí.

Para cumplir con esta premisa, nuestra protagonista, es una mujer valiente capaz de correr, saltar, escalar, nadar, cazar e incluso andar a hurtadillas cuando no queremos ser descubiertos por bestias indeseables. En todo momento, hay que tener en cuenta 2 factores: nuestra salud y nuestro vigor, ambos representados como una barra roja y otra amarilla respectivamente.

Como es natural, sobrevivir requiere energía y esfuerzo, por lo que debemos alimentarnos con asiduidad. Si no conseguimos alimentos, pasaremos hambre y esto reducirá la barra de vigor. Si perdemos todo el vigor, empezarás a morir de inanición reduciéndose la salud, por lo que la búsqueda de alimentos como bayas Koji, setas o carne es indispensable. Por suerte, tanto la barra de salud como la de vigor, pueden verse aumentadas si encontramos unas fuentes mágicas ocultas en una de las islas.

Una de las 3 llaves marinas para acceder al templo supremo de Windbound

Como buen náufrago que somos, para sobrevivir, necesitaremos echar mano de suministros que puedan servir a nuestra causa. Mientras exploramos las islas iremos recolectando todo tipo de materiales como piedras, palos, hierba gruesa, hojas de palma, plumas, bambú, etc. Estos objetos debemos gestionarlos de la mejor manera posible para sacarles el máximo rendimiento. Para ello, se nos da la posibilidad de una de las mecánicas más importantes, entretenidas y útiles de Windbound, el menú de fabricación.

En este menú, nos desplazamos por varios apartados como son: supervivencia, armas, botes y accesorios. En supervivencia disponemos de la fabricación de herramientas como cuerdas, martillos, hachas o incluso crear una fogata. En armas, crearemos nuestro arsenal destinado a la caza como lanzas, hondas, arcos y flechas. Estas se podrán mejorar al aprender recetas.

Por poner un ejemplo, empezamos creando una simple lanza con un palo y esta mejorará a una lanza con punta de hueso para la cual necesitaremos un palo, un hueso y cuero. Y además de las armas, en este apartado también aprenderemos a confeccionar gorros y ponchos que nos darán ciertas ventajas en el combate y la caza. El bote y sus accesorios, es el apartado donde construiremos nuestro propio navío. Empezaremos con algo muy rudimentario como es la canoa de hierba, creada a base de hierbas gruesas y cuerdas.

Con el tiempo, aprenderemos a crear una canoa de bambú e incluso llegaremos, finalmente, a construir embarcaciones más robustas y fuertes. Estos navíos pueden customizarse de muchas formas, ya sea añadiendo un mástil y una vela, un casco más fuerte o accesorios como una cesta para transportar más materiales o un ancla para que no se la lleve la marea cuando fondeamos en la orilla de una isla.

El menú de fabricación de Windbound es sencillo e intuitivo

Tened en cuenta que para la fabricación de todos estos elementos se requerirán las llamadas recetas. La forma de encontrar las recetas es dándose cuenta de que necesitas algo concreto. Cuando encontramos un árbol que podríamos talar, Kara se da cuenta de que necesita un hacha, lo mismo cuando no podemos cargar con más materiales Kara entiende que necesita una mochila. Así aprendemos las recetas y conseguimos los materiales de fabricación de objetos, que a su vez, construirán las herramienta.

De esta forma tan orgánica, iremos aprendiendo todo tipo de recetas en nuestro menú de fabricación. Estas opciones de fabricación, así como los recursos que podemos encontrar en las islas, irán en aumento con cada capítulo de la aventura. En síntesis, supone una evolución gradual para que poco a poco nos familiaricemos con todo lo que podemos fabricar en un principio y aprender nuevas recetas en el próximo capítulo.

Además de esto, se puede hacer ofrendas a los dioses donde podemos pasar de fabricar una lanza común a convertirla en una lanza ancestral irrompible hecha con el diente del último leviatán. Quien dice una lanza, también dice que se pueden ofrecer otras armas para mejorarlas como la honda, el arco o nuestra mochila. Para que los dioses nos concedan estos favores debemos pagar con fragmentos marinos, los cuales encontraremos en contenedores ancestrales en algunas islas o al obtener las llaves marinas de cada capítulo.

Una ofrenda a los dioses es una recompensa en Windbound

Llegados a este punto, algo que sorprende en un juego indie como Windbound es la cantidad ingente de detalles jugables, más propios de un juego AAA como Zelda Breath of the Wild. Nuestras armas se van estropeando hasta romperse; El barco debe repararse de vez en cuando; a la hora de comer, los alimentos que recolectamos se van degradando por lo que algunas veces es mejor no ingerirlos en el momento, para que maduren un poco y sean más efectivos, como las frutas.

Otras veces, debemos crear una hoguera y cocinar la carne que hemos cazado antes de que se pudra. Lo gracioso es que asar la carne en el fuego lleva un tiempo de cocción, por lo que mientras podemos seguir explorando tranquilamente la isla en la que nos encontremos. La carne la conseguiremos de la fauna que habita las islas o pescando en sus aguas. Hay una gran variedad: Jabalíes, zorrillos, enormes toros, escarabajos y otros más místicos como reptasombras o bestias de llanuras.

Aquí llegaría el momento de hablar del combate de Windbound pero lamentablemente no hay mucho que explicar. Fijamos nuestra presa, esquivamos sus ataques rodando por el suelo y golpeamos con un cuchillo o una lanza hasta reducir su salud. La mecánica es muy simple e incluso tosca cuando se trata del cuerpo a cuerpo. Cuando fabriquemos nuestro arco la caza es más fácil. A partir de ese momento solo tenemos que apuntar a nuestro objetivo, tensar al máximo nuestra flecha y disparar.

Esa facilidad se da cuando hablamos de caza menor. La dificultad se intensificará cuando damos de bruces contra bestias oscuras capaces de desaparecer en una niebla y aparecer a nuestras espaldas, arrastrándonos con su lengua desde una considerable distancia. Hay otras que son hábiles esquivando nuestros ataques y contraatacando con rapidez. Por eso si jugamos en modo supervivencia (que es la gracia de todo esto) hay que pensar cómo actuar para sobrevivir y muchas veces, si la situación lo requiere, huir no es de cobardes.

El cuerpo a cuerpo uno de los puntos débiles en la jugabilidad de Windbound

Los mares de Windbound son un amago de mundo abierto. Se trata de un enorme círculo de agua, en cuyo mapa iremos despejando las zonas oscuras conforme navegamos de un lado a otro. Y surcar estas aguas es algo precioso a la vista y divertido en lo jugable. Como dije al inicio de este análisis, Windbound bebe directamente de Wind Walker. Si recordáis, en aquel Zelda el viento era un elemento importante para la navegación con Mascarón Rojo, aquí es lo mismo, con la salvedad de que nuestro barco no goza del don de la conversación.

Windbound pretende que vayamos conociendo el poder del mar lentamente pero sin pausa. No quiero decir que la progresión sea tardía, no lo es, pero sí quiere que nos tomemos el juego con cierta calma y que disfrutemos de sus posibilidades.

Al principio nos impulsamos con nuestra pala ancestral, pero cuando mejoramos nuestra barca y disponemos de una vela, tenemos que jugar con el aliento de Eolo. Al mismo tiempo, tenemos que tener en cuenta el oleaje. Cuando el mar está en calma es más sencillo dirigir nuestra embarcación, pero cuando el oleaje en más pronunciado, podemos surfear las olas y adquirir mayor velocidad. Todo esto teniendo que agudizar nuestra habilidad para manipular nuestras velas y gobernar los vientos.

No olvidéis que estamos en mar abierto, por lo que habrá tiburones y medusas gigantes que intentarán hundir nuestra embarcación. También hay arrecifes de coral y rocas que sobresalen en la superficie pudiendo destruir el casco del navío y hundirnos. Es en esos momentos, cuando tendremos que intentar hacer uso de toda nuestra pericia como capitanes de nuestro barco. Y ya que este puede sufrir desperfectos, siempre podremos fondear en una isla para encontrar los materiales necesarios para las reparaciones.

En definitiva, Windbound posee una jugabilidad muy entretenida. Donde todas las opciones se nos van dando poco a poco en cada capítulo. Quizás el problema resida en que conforme profundizas en él, nos damos cuenta del potencial del juego y de que se podría haber añadido más opciones jugables; pero no seré yo quien tire piedras sobre ese tejado teniendo en cuenta los niveles de producción que hay detrás de 5 Live Studios.

Gobernar nuestro navío es un reclamo de Windbound

Kara Breath of the Windbound

Artísticamente, es inevitable invocar una vez más el nombre de Zelda, en este caso a Breath of the Wild, ya que Wildbound lo toma como referencia sin complejos y se inspira totalmente en su estética. El cell shading sirve como base para el estilo cartunesco y simpaticón del cual hace gala el título de 5 Live Studios.

Prueba de ellos son los haces de vientos blanquecinos que revolotean a nuestro alrededor indicándonos la dirección del viento, las volutas de humos que desprende nuestra hoguera, hasta el estilo del bestiario podría asemejarse al de Satoru Takizawa. Windbound es un cuadro de colores vivos y preciosos en sus atardeceres, lleno de paisajes paradisíacos y apacibles en sus amaneceres, aguas cristalinas en las que nos gustaría bañarnos o paseos navegando bajo la luz de la luna llena que nos dejarán estampas preciosas.

Este apartado brilla Windbound por el mimo y el cariño con el que se ha tratado. Y es por eso, por lo que hay que resaltar la variedad en las islas. No son todas iguales en aspecto o forma. Algunas son muy pequeñas otras son enormes; las hay con frondosas arboledas, otras están tomadas por neblinosos pantanos; las hay con desiertos áridos y también con grandes montañas.

Artísticamente, Windbound sobrepasa la frontera del del juego independiente

Ese cuidado del que hablaba también se refleja en lo técnico aguantando estoicamente la tasa de imagen por segundo. Que un juego independiente como Windbound sea capaz de mantener el tipo a pesar de su humildad presupuestaria, es digno de elogio.

Me ha llamado poderosamente la atención las físicas y el comportamiento de nuestro navío surcando las olas. El mar, cuando navegamos, se comporta de una forma creíble, ya que no se limita al sube y baja de la marejada. Este zarandea nuestro navío a un lado y a otro, haciendo que las físicas sean muy apreciables y realistas, al menos lo suficientes como para tenerlas en cuenta.

A pesar del leve y esporádico clipping al escalar, las animaciones del personaje y también de los animales y los monstruos son muy graciosas y acordes a la estética de Windbound. Del mismo modo, la distancia de dibujado omite el efecto popping y hace aparecer la silueta de otras islas en la lejanía con suavidad.

Las islas de Windbound se construyen de forma procedural

Mientras, en lo sonoro, el tema principal de Windbond comienza con una magistral pieza de piano dándole una tonalidad envolvente y relajada con subidas y bajadas de intensidad que consiguen hacer una buena presentación del título. Ciertamente, durante la mayor parte del tiempo, el juego se apoya en los efectos de sonido ambientales como el aullido del viento o el rumor de las olas.

Los instrumentos de percusión irrumpen violentamente cuando iniciamos un combate, fortaleciendo la situación. Los violines interpretan simpáticos acordes para alertarte de la cercanía de animales, donde cada uno de ellos tiene sus propios sonidos. Cuando nos hacemos a la mar, suavemente entra en acción melódicas partituras de piano. Y un corto arpegio de cuerda nos saluda a la luz de un nuevo día. En resumen, no es una de esas BSO que destacan por su variedad, sino por su elegancia y su saber estar.

Windbound es una belleza artística y sonora

Veredicto

Windbound es un juego independiente que no se conforma con ese adjetivo. Es ambicioso y sabe que para aspirar a ser algo más se debe apuntar muy alto. Para ello, sus creadores no dudan en fijarse en los grandes de la historia y toma como referencia a dos de los mejores Zeldas: Wind Walker y Breath of the Wild. Desde luego, ese es el camino para ser recordado y por ello Windbound cuida al detalle todos sus aspectos gráficos, artísticos y sonoros. 

Navegar es sus mares es una grata experiencia unida a la de la exploración. Logra hacernos sentir como un verdadero naufrago a la expectativa esperanzadora de que la isla que visitamos tenga aquello que necesitamos para sobrevivir. Y aquí,  es donde Windbound forja su propio carácter, con un menú de fabricación intuitivo y el factor rogué-like que nos hace ser precavidos en nuestros pasos.

No está carente de defectos, como el tosco sistema combate, las mejorables animaciones de escalada o la repetitiva mecánica de desarrollo argumental. Y son, precisamente, estos elementos los que le impiden tocar el cielo. Aun así, no siendo el título que mejor represente a este género, se siente fresco y muy entretenido.

Windbound

10h
7.8

Jugabilidad

7.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.8/10

Innovacion

7.7/10

Narrativa

7.0/10

Diversión

7.7/10

Duración

7.5/10

Aspectos Positivos

  • El mensaje final de su historia
  • Un apartado artístico precioso, surcar los mares es una delicia
  • la recolección y gestión de recursos
  • La BSO ambienta perfectamente

Aspectos Negativos

  • El combate es toco y mejorable
  • La mecánica a seguir entre capítulos es repetitiva y llegar a cansar
  • Falta algún Boss