Análisis de Witcheye. Una bienvenida vuelta de tuerca a los juegos de plataformas 2D

Si disfrutas de los títulos de estética retro no le quites el ojo a Witcheye, la divertida y mágica propuesta de Moon Kid Games

Si disfrutas de los títulos de estética retro no le quites el ojo a Witcheye, la divertida y mágica propuesta de Moon Kid Games.

La nostalgia por los títulos de los 80 y 90 ha creado un hueco en el mercado que permite la subsistencia de muchas compañías indie las cuales, incapaces de competir con las desarrolladoras profesionales en su propio terreno, han optado por recuperar géneros clásicos.

A consecuencia de esta política hemos disfrutado de juegos como Shovel Knight, cuya arriesgada apuesta pixel art parecía imposible de ver desarrollada por una compañía consolidada. A la zaga de la propuesta de Yacht Club Games, el 26 de agosto vio la luz Witcheye, obra de Moon Kid’s Studio en Nintendo Switch, IOS, Android y Steam.

En esta propuesta nos ponemos en la verdosa piel de Mabel, una bruja de cuento de hadas que, en un momento de despiste, ve sus joyas hurtadas por un caballero enviado por el mago Senexis. Como nuestra protagonista es una mujer bastante empoderada, no concibe simplemente mandar a un apuesto ogro a recuperar sus bienes más preciados mientras ella se queda en casa leyendo el último número de Sapos y Verrugas, así que, ni corta ni perezosa, se decide a transmutarse en un ojo (sí, lo que leéis) para dar caza al ladrón de pacotilla.

Aquí tenemos a un supuesto caballero aprovechándose de la ingenuidad de una pobre anciana. Un ejemplo a evitar

Esta simple pero simpática historia se narra con unas pocas escenas cinemáticas creadas con el mismo motor gráfico de las secciones jugables a las que esporádicamente acompañan textos con una traducción muy correcta a nuestro idioma.

Bota, bota la pelota

Aunque su estética píxel art pudiera dar la impresión de que Witcheye no es más que un videojuego genérico de plataformas a la vieja usanza, basta con permanecer un minuto a los mandos del juego para caer en la cuenta de cuán errónea es esta consideración. En la obra de de Moon Kid Games no hay saltos imposibles, ya que como Mabel tenemos la facultad de levitar sin límite incluso sobre los abismos que en otros títulos restarían una vida a nuestro contador.

Por si esto no fuera suficiente como para dotar a la propuesta de una personalidad propia, la forma de ojo que nuestro protagonista adquiere no es meramente estética al suponer una incidencia en su manejo. En efecto, Mabel no solo levita, sino que también tiene la capacidad de rebotar tanto contra las paredes, suelos y techos de los escenarios como contra los enemigos, como si de un enloquecido flipper se tratara, por lo que a menudo saldrá despedida hacia afiladas superficies que pueden dañarla o frente a criaturas hostiles, lo que nos llevará a perder una de nuestros cinco exiguos puntos de energía.

En Witcheye, Mabel podrá rebotar contra enemigos y escenarios por igual

Desafortunadamente para evitar esto no podremos simplemente elegir desplazarnos por los escenarios sin rebotar contra nada ya que embestir a nuestros enemigos es la única forma de acabar con ellos. Y aunque en realidad nada nos fuerza a hacerlo con los enemigos normales, sí que debemos acabar obligatoriamente con los mini jefes y los adversarios finales de cada mundo.

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A los primeros nos enfrentaremos en secciones cerradas de distintos niveles para hacernos con una llave que nos permita seguir avanzando mientras que los jefes finales nos esperarán en el último nivel de cada mundo. Como no podía ser de otro modo, estos cuentan con un resistencia y capacidad de ataque que no tiene parangón con ningún otro tipo de rival al que nos hayamos enfrentado previamente.

Junto con las dificultades intrínsecas al control de Mabel, los obstáculos y la multitud de enemigos que nos encontraremos, las últimas piedras que dificultarán nuestro avance serás aquellas que repercutan en nuestra movilidad. Y es que, como todo hijo de vecina que tenga cierto bagaje con videojuegos de plataformas y aventuras 2D clásicos sabrá, en estas propuestas no pueden faltar los niveles en entornos que repercuten sobre el control del personaje, como son los que transcurren bajo el agua o en un paraje helado.

En Witcheye no podían faltar las clásicas secuencias submarinas

Witcheye no solo no es la excepción a esta regla, sino que convierte en parte fundamental de su propuesta el tener que sobreponerse a como el viento, el agua o la arena, por poner tres ejemplos, entorpecen de diferentes modos nuestro movimiento. Y si bien sobre el papel estos obstáculos podrían parecer apenas dignos de mención, en mi experiencia con el título el salir victorioso de sus efectos entraña una mayor dificultad que tumbar a un jefe de mitad de nivel o encontrar el ángulo exacto en el que rebotar en una esquina sin caer en el foso de pinchos de más allá.

Por suerte sobrevivir a estos obstáculos no será una misión imposible, ya que Witcheye presenta una curva de dificultad perfectamente medida que resulta exigente, pero no injusta en ningún momento. Sirva de ejemplo el hecho de que, aunque desde el enemigo más inofensivo hasta el más poderoso jefe de nivel tienen una rutina de movimientos que hace a Mabel pensar antes de atacar, siempre se presentarán en un número reducido. O que perder unas cuantas vidas explorando las mecánicas propias de un nuevo escenario, aunque inevitable, realmente no resulta determinante en nuestro avance, pues nuestra reserva de ellas es infinita.

La constante introducción de nuevos tipos de enemigos y obstáculos en Witcheye hace que debamos replantearnos continuamente nuestra forma de jugar

En cuanto el sistema de control de Witcheye, este es muy sencillo. Para mover a Mabel utilizaremos el stick analógico (el propio juego desaconseja jugar con teclado o panel táctil) y con un botón la detendremos en seco. Por regla general el personaje responde muy bien a nuestras ordenes, aunque tras una serie continua de botes la inercia del propio movimiento la vuelve incontrolable durante un par de segundos. No obstante, es evidente que esto no es un fallo de programación, sino que forma parte del modo en que el videojuego ha sido concebido.

Para gustos, pixeles

Como ya se ha citado, gráficamente Witcheye se mira en el espejo de los videojuegos de estética pixel-art que beben de los clásicos de los 8 y 16 bits como Super Mario y Sonic, por citar dos ejemplos de títulos cuya existencia todo gamer debería conocer. Por lo tanto, si eres un amante del pixel, la propuesta aumentará mucho su atractivo visual a tus ojos.

En cuanto al diseño, ni los escenarios ni los enemigos son particularmente detallados, aunque en el caso de los primeros es de destacar su gran variedad. Mabel recorrerá desde lóbregos bosques a idílicas playas, pasando por volcanes en activo hasta su enfrentamiento final contra Senexis, que tendrá lugar ante las puertas de la ciudad. Además, aunque son totalmente lineales, sus diseños tienen algunos recovecos ocultos en los que encontraremos joyas o ingredientes para pociones, los dos coleccionables de Witcheye.

El mundo de Witcheye incluye un gran número de pintorescos entornos

En cuanto a los enemigos, si bien su aspecto no es, salvo contadas excepciones, el colmo de la originalidad, sí que es digno de admirar, al igual que en los escenarios, su variedad. En los casi sesenta niveles que recorreremos encontraremos cerca de un centenar de enemigos diferentes, todos con un aspecto que los hace únicos. De entre ellos destacan sin duda los jefes finales, de un tamaño realmente remarcable y que cuentan con unas simpatiquísimas y muy personales animaciones.

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Con respecto al apartado sonoro los temas musicales, de calidad dieciséis bits, son realmente meritorios y acompañan magníficamente la acción, potenciando la ambientación. Personalmente me han parecido al mismo nivel que los de Super Adventure Island de Super Nintendo.

Si no sabes hasta qué punto esto es positivo, te animo a hacerle un regalo de cumpleaños adelantado a tu oído buscando un gameplay de los primeros niveles de este título. Más discretos son los efectos de sonido, correctos en ejecución, pero escasos en número.

Junto con su gran jugabilidad, su BSO y los enfrentamientos contra los jefes finales son los apartados más destacados de Witcheye

Para terminar con este repaso a su apartado técnico quiero confirmar que, si vais a jugarlo en Steam, no debes preocuparte en absoluto por el rendimiento del título. Witcheye necesita unos requisitos mínimos, como no podía ser de otro modo en un videojuego que también está disponible en IOS y Android.

Por tanto, a menos de que tengáis un ordenador que vaya a pedales, vuestro equipo no tendrá ningún problema en moverlo a pleno rendimiento, mientras en otra ventana monitorizáis, junto con vuestros compañeros de la NASA, una expedición a Marte.

¿La rejugabilidad va incluida?

Con respecto a su duración, el modo principal de Witcheye puede ser completado por jugadores duchos en este tipo de propuestas en aproximadamente una hora, aunque a mí me ha llevado 5 horas completarla trama. Sin embargo, invertiréis mucho más tiempo si queréis conseguir el 100% de todos los niveles pues cada uno de ellos incluye una cantidad considerable de coleccionables, algunos de los cuales están realmente bien escondidos.

Además, hay muchos desbloqueables como las dificultades difícil y tremenda y los modos especiales velocidad y minijefes. En el primero podremos cronometrar nuestras partidas y enfrentaros a fantasmas de nuestros mejores tiempos mientras que en el segundo deberemos derrotar uno tras otro a todos los jefes de mitad de fase y enemigos finales, viéndonos de nuevo las caras contra los mandamases de cada mundo.

En los modos de juego extra de este Witcheye podremos volver a enfrentarnos contra los desafiantes minijefes y jefes finales

Cada uno de estos modos adicionales de Witcheye puede jugarse en tres niveles de dificultad diferentes. ¿Qué más puede pedírsele a una propuesta cuyo precio es inferior a una tapa de tortilla acompañada por cerveza o Cruzcampo?

Veredicto

Witcheye es un juego realmente meritorio que resulta muy variado y divertido. Gustará especialmente a los fans de los títulos de aventuras 2D de principios de los 90, pero incluso aquellos que no lo sean, podrían verse gratamente sorprendidos si le dieran una oportunidad. Hazlo, si no quieres enfrentarte al mal de ojo de Mabel.

Witcheye

Duración: 5 h
7

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

7.0/10

Innovacion

6.0/10

Narrativa

7.0/10

Diversión

5.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • La variedad de enemigos y localizaciones
  • El sistema de control le otorga una personalidad propia
  • Que no esté artificialmente alargado

Aspectos Negativos

  • La ausencia de Power Ups que le den una mayor variedad al gameplay
  • Que rechaces a Mabel por ser verde