Análisis de Zombieland Headshot Fever (Oculus). Un shooter con el espíritu de House of the Dead

Zombieland Headshot Fever viene a demostrarnos que los juegos basados en películas o series de televisión no tienen por qué ser malos

Zombieland Headshot Fever viene a demostrarnos que los juegos basados en películas o series de televisión no tienen por qué ser malos.

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La franquicia de Zombieland ha tenido una trayectoria curiosa. Desde el éxito inesperado de su primera película, pasando por una secuela aceptable pero que tardó demasiado en llegar, además de contar un par de adaptaciones a los videojuegos bastante mediocres, es uno de esos universos que son recordados con cariño a pesar de los fallos que algunas de sus diferentes apariciones puedan tener.

Me alegra decir que Zombieland Headshot Fever es una de las partes de este universo que no tendremos que olvidar viendo otra vez la película original con un bol de palomitas. Este juego llega para despertar la nostalgia de jugadores clásicos que disfrutan de matar zombies de una forma más parecida a House Of The Dead, al mismo tiempo que atrapa con este concepto atemporal a aquellos más jóvenes que se vean atraídos por la franquicia de zombies más moderna.

De la mano de XR Games y con la colaboración de la VR Master League (que suele organizar los torneos oficiales de muchos de los eSports de VR) llega ahora Zombieland Headshot Fever, un arcade que nos recordará a las tardes echando monedas a las light guns de las salas recreativas y que, si muy probablemente no va a ganar ningún premio GOTY, sin duda se va a quedar instaladas en las Quest de muchos, incluyendo la de la persona que está escribiendo esto ahora mismo.

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Este arcade sale para PC VR como para Quest, y si bien es cierto que (obviamente) la versión de PC VR (dependiendo de la potencia del ordenador, por supuesto) va más fluida, también es cierto que en su versión stand-alone, testeado tanto en unas Quest originales como en su hermano mayor funciona perfectamente. Como pequeña pega, decir que los gráficos están levemente desfasados para que lo se esperaría en un juego de 2021, pero siempre es preferible una experiencia totalmente fluida al que poder echarle 2 horas sin la más mínima pizca de mareo, que algo que intente apretar y se quede a medias y genere una experiencia menos divertida.

Como pequeña advertencia a destacar antes de empezar a hablar del título, cabe decir que la versión de PC VR tiene algunos problemas que resultaron realmente molestos, y que se producen principalmente al intentar jugar con las Quest desde Virtual Desktop.

Para los que no sepan a qué me refiero, las Oculus Quest nos dejan la opción de jugar a algunos de sus juegos de forma inalámbrica mientras estos se ejecutan en el PC. Esto, que al novato de la realidad virtual le puede sonar a ciencia ficción, funciona excepcionalmente bien, llegando en según qué títulos (y siempre dependiendo de factores como la velocidad de la red o la cobertura) a funcionar incluso mejor que Oculus Link, la tecnología que nos permite jugar a obras para PC VR desde nuestras Oculus Quest utilizando un cable USB 3.0 (o uno 2.0 si somos de estómago fuerte).

Zombieland Headshot Fever nos acompaña de personajes icónicos de la saga

Lamentablemente esto no es una opción en este juego. Por lo menos de momento este sistema no está soportado de ninguna manera, y aunque hemos probado alguno de los trucos habituales para forzar que funcione (como utilizar Revive para cargarlo a través de Steam VR, por ejemplo), no ha habido manera de salirnos con la nuestro. Probablemente será corregido con el tiempo, pero mejor evitarlo de momento, pues a lo bueno se adapta uno pronto, y nosotros ya nos hemos acostumbrado demasiado a jugar sin cables.

Zombieland Headshot Fever nos narra una historia que se sitúa tras lo ocurrido en la segunda película, y nos pone en la piel de un recién llegado al grupo. Los protagonistas más que conocidos de la franquicia —Tallahassee, Columbus, Wichita, y Little Rock— han decido entrenarte para que les ayudes a participar en un nuevo deporte extremo que ha surgido a raíz del aburrimiento de los supervivientes al apocalipsis zombie.

Este deporte, llamado “Zombieland Invitational”, consiste en nada más y nada menos que en crear pistas variadas en las que matar no muertos de la manera más rapida y efectiva, al mismo tiempo que evitamos que nos maten a nosotros, claro está.

Con buenos compañeros se aprende bien y pronto

Y así empieza la historia tras el tutorial, contigo dentro de una mansión y acompañado de los protagonistas de Zombieland, que te ayudarán a su manera a mejorar en el antiguo y místico arte de reventar cabezas de zombies. Little Rock te llevará a diferentes pistas de práctica para que vayas mejorando (y así avanzando en la trama) y poco a poco te irás volviendo el más rápido del lugar (después de empezar por matar a tus padres zombificados, ni más ni menos. No se andan con chiquitas).

Los enemigos de Zombieland son agresivos pero da mucho gusto acabar con ellos

Además de esto, Columbus y Wichita manejan el tema de logros y objetivos para motivarte, además de proporcionarte un camino más o menos guiado hacia mejorar tu arsenal, y Tallahassee te ofrece la opción de mejorar o cambiar tus armas y tus Perks -habilidades pasivas que obtendrás a través de logros, tales como más munición para tu arma especial-.

La última habitación de la mansión es un increíblemente adictivo campo de tiro con distintos retos de velocidad y puntería donde la persona escribiendo esto ha pasado más tiempo del que le gustaría admitir. Es divertido, es fluido y, sobre todo, es difícil conseguir puntuaciones altas, lo cual es una magnífica noticia para un título de enfoque arcade como es este.

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Los diálogos del juego son fieles a la obra original y están llenos de un humor bastante oscuro y sarcástico, aunque probablemente debamos advertir de que los subtítulos dejan de funcionar de forma intermitente. Nada demasiado grave, pero si os cuesta un poco defenderos con audio en inglés es algo para tener en cuenta.

En cuanto al gameplay, es la parte más fácil de describir de Zombieland Headshot Fever. Si alguna vez habéis jugado a House Of The Dead 2 o Time Crisis 2, funciona exactamente igual. Si queréis algún ejemplo más cercano a la VR, Robo Recall o Arizona Sunshine son probablemente los referentes en los que deberíais estar pensando, o incluso al gunplay de Space Pirate Trainer.

A medida que vas avanzando a través de pistas llenas de zombies, tu principal objetivo será no ser mordido por uno de ellos (y no saltar hacia atrás cuando se acerquen demasiado o alguno de ellos te lance algo a la cara). Si bien no hay puntuación tal cual, el juego implementa un sistema de ranking mediante tiempos que hace que sea todavía más adictivo (además de permitir compararnos con el resto de los jugadores).

Aparte de esto, las misiones de Zombieland Headshot Fever incluyen pequeños retos como encontrar objetos o realizarlas sin fallar un solo tiro que no solo le añaden diversión y reto a la propuesta, sino que nos premian con perks o rollos de papel (que luego serán utilizados para mejorar las armas).

Munición infinita y control robusto

Para enfrentarnos a las innumerables olas de zombies (grandes y pequeños), en Zombieland Headshot Fever estaremos equipados en nuestra mano dominante (la cual nos preguntan al empezar la partida) con una pistola que cuenta munición técnicamente “infinita”. Y digo lo de técnicamente porque los cargadores aparecen de forma ilimitada pero aun así podemos agotar la munición que la pistola lleva dentro, así que tendremos que estar al tanto de cuántas balas nos quedan en el cargador y cómo de rápidos somos al cambiarlos.

Los enemigos de Zombieland son realmente fieros pero contamos con balas casi infinitas

Además, en la mano derecha tendremos la opción de llevar un arma especial (con munición limitada) para sacarnos de situaciones peliagudas. Explotar la cabeza a un zombie con un escopetazo bien colocado es especialmente satisfactorio, pero también hay otras opciones como una metralleta que funciona realmente bien para grupos grandes en vez centrarnos en blancos únicos.

Recargar las armas, aunque con animaciones únicas, funciona siempre de la misma manera: tendremos que empujar el stick de control hacia abajo para tirar el cargador, y luego llevar las armas hacia los cargadores en nuestro cinto. Tanto en el juego base como en el campo de tiro esta habilidad deberá ser dominada si queremos obtener las puntuaciones más altas.

El último (y probablemente más importante) aspecto del gameplay de Zombieland Headshot Fever es la adrenalina, que se activa al hacer un Double Tap (es decir, dos headshots seguidos al mismo zombie). Este sistema permite ir acumulando un bonus de “bullet time”, facilitándonos mucho la partida, además de pequeños beneficios como el disparar a rollos de papel para conseguir un bonus asociado a ellos al final de la partida.

Algunos enemigos de Zombieland Headshot Fever son esponjas de balas que atizan de lo lindo

El avance a través de los niveles de Zombieland Headshot Fever se realiza mediante posiciones preestablecidas (de nuevo es imposible evitar las comparaciones con House of The Dead), y desde estas localizaciones es donde tendremos que enfrentarnos a las olas de enemigos.

Aunque la variedad de rivales no es increíble, sin duda es más que suficiente. Tenemos los zombies normales clásicos, “homers” rechonchos que no nos atacarán y que tendremos que evitar ya que nos darán una penalización de tiempo si los tocamos (podéis pensad en ellos como bombas del Fruit Ninja), zombies veloces que se lanzarán contra nosotros y otros enormes que actuarán como lentas “esponjas de balas”, pero que nos matarán de un solo golpe.

En cuanto a su aspecto técnico, aparte de lo ya mencionado, podemos decir que Zombieland Headshot Fever gráficamente es anticuado pero tiene su encanto. Respecto al apartado sonoro, si bien no vamos a lanzarnos a comprar la versión en vinilo del soundtrack, no nos saca de la experiencia de ninguna forma.

Veredicto

Zombieland Headshot Fever ha hecho resurgir mi amor por los shooter clásicos de arcade, y me ha hecho ver la película en la que está basado, todo ello en un solo fin de semana. No se me ocurre mejor cumplido para un videojuego inspirado en una franquicia cinematográfica el decir que no solo complementa la obra original, sino que hace que el jugador se sienta parte de ella. Sin duda es un título que merece la pena tener en tu biblioteca.

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Zombieland Headshot Fever

Duración: Incalculable
8

Jugabilidad

9.0/10

Gráficos

7.0/10

Sonido

6.0/10

Innovación

8.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

9.0/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Buena ambientación
  • Increíblemente adictivo
  • Excelente gunplay

Aspectos Negativos

  • Sin modo co-op
  • Pocas armas
  • Gráficos obsoletos