Análisis de Die Young (PS4). Enfréntate al terror

Die Young

Die Young es un título de mundo abierto, una aventura de acción dinámica presentada en primera persona.

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Lo que voy a escribir a continuación es muy obvio: la exploración es una parte esencial del videojuego. Cuando juego por simple entretenimiento, sin afán de fijarme en cada detalle, hay situaciones que doy tan por hecho en los juegos que no me paro a ver lo fascinante de este medio, pero cuando saco mi visión analítica me doy cuenta de lo complicado que es trasladar este sector a cualquier otra forma de expresión.

Hago esta introducción porque son muchas las obras que tratan temas similares a los que propone Die Young, pero pocas transmiten tan bien la sensación de angustia y terror que supone estar retenido en una isla bajo el control de un culto pseudo-satánico.

Soledad terrorífica

El inicio de Die Young me recuerda, salvando las distancias, al que tenía Far Cry 3: un grupo de amigos se van de vacaciones a una isla remota cuyos habitantes no son muy amigables que digamos. De repente, nos secuestran y despertamos más tarde en un lugar desconocido y aquí es donde divergen los caminos de la obra que analizamos y el título de Ubisoft.

En Die Young encarnamos a Daphne, una de las integrantes del grupo cuyos amigos han sido secuestrados, consistiendo tu misión en rescatarlos. Cuando nuestra protagonista abre los ojos, se encuentra en un profundo pozo del que deberemos salir mediante una suerte de tutorial donde se nos explicará la mecánica de parkour que implementa el juego; sencillita, funcional y narrativamente convincente, dado que nuestra heroína y su grupo de amigos son aficionados de los deportes de riesgo, lo que nos deja muchos matices de las mecánicas argumentados.

Una interfaz bastante similar a otros juegos del género

Una vez sales del pozo empieza la historia. Una trama que no se presenta como una línea recta a seguir sino que deja espacio para la supervivencia y la exploración, y que además, incluye muchas sorpresas en forma de misiones secundarias que le dan más profundidad a la experiencia y hacen que Die Young sea una un título muy bien estructurado.

Aun así, en mi opinión hay varios problemas en el apartado de la exploración, en concreto, en la ayuda que le ofrece al jugador. Son detalles mínimos, que de no existir elevarían a Die Young a la perfección. Por ejemplo, el mapa que usamos para ubicarnos en la isla es poco intuitivo ya que muestra la isla por secciones en vez de mostrarla entera.

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En mi experiencia personal, esto provocó que estuviera desorientado debido a que cada dos pasos que daba en dirección a cualquier borde del mapa, cambiaba por completo de sección y me perdía, aunque no deja de ser un problema inicial que se puede resolver algo de práctica mental.

Al ser también Die Young un juego de supervivencia tendremos que apañarnos con los recursos que nos ofrece el entorno, ya sea recogiendo materiales para fabricar objetos o cazar para poder alimentarnos: es un sistema que está realmente bien implementado, integrándose orgánicamente en el global de la experiencia.

Podremos despellejar animales para conseguir los recursos

Otro problema que encuentro también relacionado con la exploración es que, al principio, Die Young no se presta a guiarte; nada más salir a la superficie puedes ir a cualquier parte de la isla, y es frecuente la presencia de enemigos, cuyas características cambian (algunos atacan más fuerte, otros son más ágiles) y encontraremos adversarios más o menos débiles.

Esta libertad total no guiada, en mi caso, me llevó a empezar varias partidas hasta encontrar una ruta que me permitiera aprender poco a poco, entender el entorno donde me situaba y, en definitiva, aprender a jugar.

Otro tema que veo desaprovechado es el excesivo tamaño de la isla. Encontramos muchos puntos vacíos que podrían servir para dar algo de vida al culto que se nos presenta de trasfondo. Yo que sé, incluir alguna aldea o campamento habitados, así se podría profundizar más en cómo vive la gente que pertenece a la secta.

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Una vez acostumbrado a sus dinámicas y sabiendo a qué te vas a enfrentar, Die Young es muy agradecido con su mundo. Lo he pasado de miedo (nunca mejor dicho) descubriendo cada rincón, leyendo cada texto y viendo cómo se desarrolla el story-telling de muchas de las ubicaciones por las que tenemos que pasar.

Cercano a cada uno de los puntos de interés encontramos los refugios: puntos de control en los que podemos dejar objetos para aliviar la carga del inventario, viajar entre ellos y descansar.

Die Young
Deja estampas realmente aterradoras

Sobrevive como puedas

Die Young destaca por ser una experiencia de supervivencia. Aunque lo más destacable sea su atmósfera, su apartado jugable no desmerece en absoluto. El objetivo principal es visitar los puntos relevantes de la isla y buscar a tus amigos, pero poco a poco iremos desentrañando todo lo que rodea a la isla.

Cada zona relevante nos desbloquea una receta para fabricar consumibles o nos proporciona un objeto (por ejemplo, una palanca para golpear más fuerte) que nos permitirá avanzar más fácilmente y que, a veces, será necesario para continuar.

La atmósfera es bastante cruda y casa muy bien con el juego

Aquí es donde la problemática de la orientación se hace más palpable ya que puedes llegar a olvidar todo lo que habías descubierto, pudiendo recaer en el mismo sitio dos veces. Esto se agrava si no has podido encontrar un punto de guardado, ya que estos sí se aprecian en el mapa con el dibujo de una hoguera.

Lo que sí es más grave en el apartado jugable es el poco espacio que te proporciona la mochila, y aunque ésta es ampliable, hasta que no encuentras la receta específica para hacerlo se hace muy molesto ir descartando recursos que podrían serte útiles más adelante.

Los combates son bastante duros

El combate, aunque algo torpe, refleja muy bien la sensación de indefensión que generaría una situación como la que vive Daphne; realmente sientes el dolor de cada golpe y después de cada pelea lo vas a pasar mal buscando alguna forma de curarte y sobrevivir: creedme, es una sensación muy angustiosa.

Ya comenté anteriormente que en Die Young existen pequeñas historias que complementan la trama principal y que dotan de profundidad la experiencia. Y es así realmente, le dan una vuelta de tuerca y añaden frescura al conjunto, aunque algunas de ellas se limitan a proponernos acertijos que, en la versión en español, restan más que aportan por la confusión que generan.

También lucharás con la fauna

Algo falla en lo técnico

He de destacar la presencia que tiene la música. Su aspecto sonoro está compuesto por muy buenas piezas que dan una sensación de mal rollo a Die Young y que potencian muchas de las situaciones de tensión que vas a vivir. Una musicalización así es de aplaudir porque no hay nada mejor para una obra que el sonido le confiera una nueva dimensión a lo que estás viviendo.

De lo que sí me quejo es del poco esmero que le han puesto al apartado gráfico. Es una pena, porque el diseño artístico (enemigos, escenarios, fauna) es espectacular, pero queda emborronado por la deficiente representación visual. Las comparaciones son odiosas, pero hay juegos en PS4 que lucen mucho mejor que Die Young, e incluso su versión para ordenador deja en una posición bastante mala a la de PS4, y eso que la de PC no es un portento, aunque sí mucho más vistosa.

Hay poco detalle en la vegetación y, en general, en lo visual

Y sin duda, el peor apartado de todos de Die Young es el rendimiento. En PS4, su versión original, encontramos caídas de FPS constantes; sí, terminas acostumbrándote a ellas pero no acabamos de ver justificada su aparición en relación con el apartado gráfico que despliega.

Veredicto

Con todos sus fallos y sus aciertos, Die Young es un título que merece estar en las listas de recomendaciones survival-horror sobre todo por su atmósfera y el mundo tan particular que propone. Lo pasaremos mal recorriendo los escenarios en la búsqueda de materiales para mejorar nuestras herramientas mientras somos acechados por misteriosas criaturas sin piedad, pero a la vez disfrutaremos de la sensación de peligro si somos amantes del género. Un título notable en muchos aspectos pero que flaquea en el apartado técnico, y aunque eso no imposibilita disfrutar de la experiencia, ve afectada su valoración final por falta de pulido. 

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Die Young

Duración: 10-15 horas
7

Jugabilidad

8.0/10

Gráficos

6.0/10

Sonido

8.0/10

Innovación

6.0/10

Narrativa

8.0/10

Diversión

7.5/10

Duración

7.0/10

Aspectos Positivos

  • Un mundo que engancha
  • La sensación de supervivencia
  • La ambientación que ofrece la música

Aspectos Negativos

  • Problemas con el rendimiento
  • Gráficos bastante pobres