Análisis de Super Mario 3D World + Bowser’s Fury (Switch). Una nueva vida para este bigotudo gato

Super Mario 3D World

Super Mario 3D World + Bowser’s Fury proporciona a la vez un recuerdo del pasado y un vistazo hacia el futuro. 

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Como supongo ya conocéis, durante el pasado 2020 se celebró el 35 aniversario de la franquicia Super Mario. Dentro de los fastos asociados a tamaño evento hemos contado con el lanzamiento, a modo conmemorativo, de grandes títulos de la franquicia dentro del paquete Super Mario 3D All Stars y también con la salida al mercado de proyectos más pequeños como ese Super Mario 35. Dicho lo cual, hubiéramos esperado el lanzamiento de un nuevo juego como colofón a esta efeméride y, en cierto modo, es lo que nos ofrece la propuesta que analizamos ahora: Super Mario 3D World + Bowser’s Fury.

Si somos estrictos con la definición de lo que es un nuevo lanzamiento, quizá el título del que os vamos a hablar debería ser mejor encuadrado dentro de la categoría de remáster vitaminado. Porque no vamos a engañar a nadie, el grueso de la experiencia de este Super Mario 3D World + Bowser’s Fury está en revivir aquella aventura plataformera protagonizada por el inefable fontanero italiano y que salió al mercado para la fallida Wii U allá por noviembre de 2013.

Dicho lo cual, Nintendo ha decidido incluir una nueva aventura dentro del lanzamiento de la adaptación para Switch y, como os contaremos a continuación, supone la guinda perfecta para un pastel que pocos probaron en su día pero que resulta, como mínimo, igual de apetitoso.

Análisis de Super Mario 3D All Stars

Ya desde el menú inicial se nos deja claro que ambas partes son completamente independientes aunque comparten ciertos aspectos como son las transformaciones que puede sufrir Mario o el sistema de control pero no el subgénero que representan dentro del amplio espectro de los plataformas 3D. Mientras Super Mario 3D World juega con escenarios más acotados y fases de duración más limitada, Bowser’s Fury nos propone un mundo abierto que podemos explorar a nuestro libre albedrío y donde las misiones a completar no están tan dirigidas desde el principio.

Super Mario 3D World nos trajo enfrentamientos épicos contra enemigos finales estrambóticos

Realmente se puede ver como diferentes caras de un cubo que representara las incursiones en los mundos tridimensionales de la mascota de Nintendo, dado que ninguna de las dos partes de la obra se acaba de acercar en cuanto a experiencia de juego, que no a excelencia de ejecución, a la que para mí es la obra magna de la franquicia, la saga Super Mario Galaxy.

Un punto curioso que reseñar es que ambas partes innovan en un aspecto donde ya habíamos perdido la esperanza: en su argumento. Porque no, esta vez no toca rescatar a la princesa Peach de las manos de Bowser y, por primera vez en la subsaga tridimensional de Mario, no estaremos solos en nuestra aventura. Dado que ambos títulos son bastante diferentes, vamos a dividir el análisis en dos partes representando a cada una de las experiencias incluidas en este Super Mario 3D World + Bowser’s Fury.

Super Mario 3D World: Mismo héroe, diferente damisela en apuro

Si hay un título del que bebe Super Mario 3D World tanto argumentalmente como en sus mecánicas es ese Super Mario Bros. 2 que salió en la NES. Como sabéis, éste no era la segunda parte real de la saga, pero fue lanzado bajo este nombre en occidente dado que la secuela original (conocida posteriormente como The Lost Levels) fue considerada por Nintendo como demasiado complicada para los mercados europeos y americanos. La obra que recibimos era una adaptación de Doki Doki Panic, un juego que se centraba más en el lanzamiento de objetos para derrotar a enemigos y que permitía alternar entre distintos personajes.

Retroanálisis de Super Mario 64

En la versión que disfrutamos nosotros, la misión que tenía Mario era la de entrar en un mundo onírico donde rescatar a una serie de hadas pacíficas de las manos de Wart. Parece que la paz en dicho universo alternativo no fue todo lo duradera que se podría desear y, después de una fantástica noche de fuegos artificiales en el Reino Champiñón, nuestro fontanero y sus amigos descubren una misteriosa tubería de cristal de la que sale una princesa hada. En este caso es Bowser el que se está dedicando a embotellarlas y, desesperadas, han recurrido a la ayuda de Super Mario para derrotarle.

Como podréis adivinar, la mecánica principal de este Super Mario 3D World consistirá en ir avanzando por los diferentes mundos, superando los niveles que cada uno de ellos contienen y derrotar al malo de turno en el castillo para ir liberando una a una a las hadas. Nada nuevo bajo el sol por aquí, pero es una fórmula que Nintendo ha demostrado dominar con un grado de maestría tal que poco más se le puede pedir en este aspecto.

Durante la aventura recorreremos 12 mundos (8 iniciales y 4 secretos), sumando un total de 82 niveles diferentes, lo cual supone un récord en lo que respecta a los guarismos que nos tienen acostumbrados las incursiones tridimensionales de Super Mario aunque, como podéis imaginar, hay una pequeña trampa. En este caso no vamos a contar con enormes entornos abiertos como en la saga Galaxy o el mismo Mario Oddysey sino que el título nos ofrece experiencias más cortas pero no por ello menos intensas.

Super Mario 3D World es todo un derroche de original: no encontrarás dos niveles iguales

Volviendo a los paralelismos respecto a ese Super Mario Bros. 2 de la NES (o quizás, más cercano a la obra que lo empezó todo), en este caso cada uno de los niveles cuentan con su bandera delimitando su final, la cual tendremos que tocar para completar cada una de las fases. Además, contamos con un temporizador (bastante generoso, por cierto) que limita en algún modo la duración de cada uno de los niveles, aunque a veces podremos recoger relojes que amplían este rango de tiempo.

Pero, sin duda, la mayor novedad del título es la posibilidad de controlar a distintos personajes además del ya tradicional Mario: aquí hacen acto de presencia Luigi, la princesa Peach, Toad e incluso Rosalina. Cada uno de ellos cuenta con características diferentes: el hermano de Mario salta más alto pero su manejo resulta más resbaladizo mientras que la carismática seta corre a gran velocidad. Y, por si fuera poco, podemos disfrutar de la aventura completa en multijugador local o, por primera vez en esta versión de Switch, a través de internet.

Muchos de los niveles de Super Mario 3D World juegan con perspectivas diferentes, como este ejemplo de la ciénaga que nos muestra una vista isométrica

Uno de los puntos fuertes de este juego es el enorme diseño de niveles a cargo del equipo de EAD Tokyo. No miento si os digo que cada uno de ellos propone mecánicas nuevas y que rara vez tendréis la sensación de que esto ya lo has vivido. Sí, en el fondo todos versan sobre lo mismo: saltar, coger monedas, buscar estrellas y superar la fase.

Pero, de repente, te verás envuelto en un nivel que homenajea a la saga Zelda, visitarás casas fantasmas, ciénagas infectadas o patinarás sobre el hielo montado en una enorme bota. No hay lugar para el aburrimiento en este Super Mario 3D World y las 20 horas que os llevará completarlo al 100% se os pasarán en un suspiro.

Decidme si esta pantalla no os recuerda a cierta franquicia protagonizada por un elfo de túnica verde

Porque, en este caso, hay una gran diferencia entre lo que es finalizar la historia y completar el juego. Como viene siendo de costumbre, superar el grueso de los niveles en sí es pan comido y sin mucho esfuerzo llegaremos a derrotar a nuestro acérrimo enemigo. Pero, una vez en este punto, avisamos de que lo bueno está por llegar. Si hemos sido observadores y hemos ido recogiendo las estrellas verdes escondidas en cada una de las fases, tendremos acceso a una serie de mundos secretos donde sube exponencialmente el nivel de creatividad y, por qué no, el de dificultad.

Es sorprendente y a la vez agradable ver cómo EAD Tokyo consigue contentar a la vez a aquellos que buscan una experiencia ligera y a los que están detrás de un reto. Encontrar todas las estrellas verdes hará que exploremos cada milímetro del escenario con denuedo y encontrar la muerte detrás de ese salto que quizá podría llevar a una zona oculta del escenario. También requerirá que intercambiemos entre los distintos personajes: ciertas áreas solo pueden ser accedidas por algunos de ellos y, por tanto, tendremos que salir de esa zona de confort que representa el manejo acostumbrado de Super Mario.

Explorar el overworld nos llevará a lugares secretos donde obtener grandes recompensas

Otra de las áreas donde siempre encontramos sorpresas en la saga viene dada por las habilidades que adquiere nuestro héroe al recoger determinados ítems. Además de las ya habituales de Super Mario, Mario de fuego, Mario Boomerang y Tanuki, hacen su debut en esta entrega nuevas transformaciones como Mario Felino, que es la verdadera estrella del título y que permite escalar paredes dotando de gran verticalidad a la experiencia.

También se incorpora a la plantilla Mario Doble la cual posibilita, una vez recogido un objeto conocido como duplicereza, aumentar el número de personajes que controlamos al crear copias idénticas del que estamos manejando. Eso sí, el movimiento que hagamos con la principal se replica en el resto así que deberemos tener cuidado para no perder efectivos a la primera de cambio.

Una vez que descubráis a Mario Felino no podréis escapar de su encanto y versatilidad

Además de estas transformaciones, Mario puede ponerse diversas cajas en la cabeza: algunas de ellas le harán volar a gran altura propulsado por una hélice, otras le permitirán lanzar cañonazos sin parar y, finalmente, la caja de monedas le convierte en una auténtica fuente de dinero mientras dura. También podemos introducirnos dentro de los caparazones de los Koopa, lo cual permite arrollar sin reparo a cualquier enemigo.

Otra gran novedad que introdujo este Super Mario 3D World fue la aparición de ciertos niveles especiales protagonizados por el Capitán Toad y que motivaron, años después, el lanzamiento de un título específico ampliando esta parte de la experiencia. Dentro de esta propuesta, dichas fases se pueden ver como pequeños puzles en los que manejamos a nuestro intrépido explorador en busca de cinco estrellas.

El Capitán Toad protagoniza unas interesantes fases de puzle que sirven de respiro en la aventura

Una particularidad de estos niveles es que podemos rotar la cámara a nuestra voluntad lo cual nos será de gran ayuda para averiguar el camino a seguir sin desfallecer en el intento, dado que nuestro protagonista no puede saltar ni defenderse. En esta versión de Nintendo Switch estos niveles pueden ser disfrutados en multijugador por primera vez, lo cual añade una capa adicional de caos a la experiencia.

Entrando ya en el apartado técnico, es justo resaltar que Super Mario 3D World se veía muy bien en Wii U, sobre todo gracias a su buen diseño artístico y que se ve aún mejor en Switch, debido al aumento de la resolución hasta llegar a 1080p en modo dock. Poca novedad hay que resaltar en este sentido, aunque sí que es cierto que algunos de los modelados bien podrían ser extraídos directamente de una película de animación.

La Switch a lo mejor no tiene tantos TFLOPs como otras consolas, pero tiene juegos con diseños tan entrañables como estos

Los personajes destilan carisma por los cuatro costados y es imposible no encariñarte de ellos, incluyendo a los enemigos. Super Mario 3D World corre a unos fluidísimos 60 fps tanto en modo dock como portátil y sí que hemos notado que en esta adaptación los personajes van un poco más rápido, pero sin suponer un cambio radical a lo que ya habíamos experimentado.

El apartado sonoro es, como siempre, uno de los aspectos que más cuida la compañía nipona en sus títulos y este Super Mario 3D World no es una excepción. Volvemos a contar con melodías clásicas actualizadas y con composiciones nuevas a cargo de músicos legendarios como Koji Kondo o Mahito Yokota que casan muy bien con el imaginario de la franquicia.

 

Realmente fue una pena que este título no tuviera mayor repercusión en su momento porque pocos han logrado alcanzar su nivel de excelencia. Su estilo ha sido imitado por muchos (recientemente Sackboy) pero igualado por pocos: esperemos que esta segunda oportunidad coloque a esta propuesta en el sitio que merece entre los grandes del género tanto para el público como para la crítica. Pero, si creéis que con esto ya está visto todo, es que no habéis sentido aún la furia de Bowser.

Bowser’s Fury: Un inesperado soplo de aire fresco

No es la primera vez que la saga Super Mario juguetea con el mundo abierto. Algunos de los niveles de Super Mario Oddyssey ya apuntaban en este sentido al ofrecer entornos más grandes de lo acostumbrado, pero, eso sí, siempre limitados a completar misiones concretas predefinidas y encorsetadas dentro de mundos más o menos estáticos.

En este punto Bowser’s Fury supone una ruptura, tímida pero real, con algunos de los cánones establecidos en la franquicia. En esta experiencia adicional a Super Mario 3D World, ya que por su longitud y contenido no se le puede considerar como algo con entidad propia que pudiera ser vendido por separado, se nos sitúa en un mundo que podemos recorrer como nos plazca y en el orden en que nos venga en gana.

En Bowser’s Fury no tendremos diferentes niveles separados sino un gran mundo interconectado

La premisa argumental de esta propuesta parte de una misteriosa miasma oscura que engulle a nuestro fontanero y que, como descubriremos poco tiempo después, ha poseído a nuestro archienemigo Bowser. Nada más aterrizar en la isla, veremos cómo su hijo, Bowser Jr. nos suplica ayuda para devolver a su padre a su estado original. No vemos claro cómo este acto de generosidad puede hacer cambiar de parecer a nuestro rival de cara al futuro, pero Mario no es de esos que se anda con remilgos a la hora de embarcarse en una nueva aventura.

Pronto nos daremos cuenta de que Bowser, en su estado furioso, está completamente fuera de control y que no cesa en lanzar bolas de fuego a diestro y siniestro. Solamente la luz incidiendo sobre él hará que se calme y vuelva a un estado de letargo: para poder conseguir esto tendremos que ir recogiendo brillos felinos e ir encendiendo los faros dispersos por el entorno. Es en estos momentos de descanso donde podremos explorar cada una de las islas de manera relajada, pero, cuidado, pasado un tiempo nuestro enemigo saldrá de su estado latente y volverá a complicar bastante el progreso.

Eso sí, no creáis que Mario se va a quedar de brazos cruzados y cuenta con armas más que de sobra para hacerle frente. Si hemos conseguido recoger suficientes brillos felinos podremos activar una campana que aumentará nuestro tamaño y ponernos a la par de Bowser. Si, además, llegamos en estado de Mario Felino, adquiriremos una apariencia bastante cercana a cierto saiyano. En este momento podremos derrotar a nuestro enemigo y hacerle retroceder a su forma latente.

Las batallas entre Mario Felino y Bowser Furioso son aún más épicas de lo que muestra esta imagen

Según va avanzando la aventura cada vez tendremos que ir consiguiendo más brillos para activar la campana y así vencer a nuestro rival, pero, y esto es un punto importante, podemos sacar ventaja de su forma furiosa.

Dispersos alrededor de la isla hay ciertos bloques marcados con la cara de Bowser que no podremos destruir en nuestra forma normal: en este caso tendremos que esperar a que nuestro rival se transforme y hacer que alguna de sus llamaradas los rompa. Gracias a esto tendremos acceso a brillos felinos adicionales que ayudarán al progreso global en la aventura. Cada derrota de Bowser irá aumentando las zonas de la isla que podemos explorar hasta conformar un mapa bastante amplio y lleno de cosas que hacer.

Si vamos derrotando a Bowser puede que veamos un arco iris … felino

Conseguir cada uno de los brillos felinos implicará una acción diferente, desde completar secciones plataformeras a batirnos contra enemigos finales. Realmente es de alabar de nuevo la gran variedad en cuanto a experiencias incluidas dentro de este Bowser’s Fury y, sobre todo, la manera en que están interconectadas creando una experiencia totalmente fluida. Si este es el futuro que nos espera en la franquicia, recibimos el cambio con los brazos abiertos.

Bowser’s Fury conserva la mayoría de power-ups de Super Mario 3D World y nos permite acceder fácilmente a los que tengamos en reserva para poder aprovechar las habilidades específicas de cada una de ellas. De nuevo el aspecto gatuno es el que nos permite explorar la isla con mayor destreza, pero no descartéis el uso del boomerang o la bola de fuego para deshaceros de los rivales que vayan surgiendo por el camino.

Plessie regresa desde Super Mario 3D World para ayudar a desplazarnos entre islas

También contaremos con la ayuda de Bowser Jr. durante nuestra aventura, el cual se irá deshaciendo de ciertos enemigos menores y nos indicará por dónde seguir en alguna ocasión. Este personaje puede ser controlado por un segundo jugador en el multijugador local, convirtiendo la aventura en una experiencia cooperativa.

Hablando de los rivales: repiten la mayoría de los que aparecen en su compañero de cartucho, pero, en este caso, han sido … cómo explicarlo, ‘felinizados’. Todos cuentan con un aspecto gatuno que les hace bastante más adorables; en este caso, el uso de fur shading en bastantes de ellos nos deja con instantáneas imborrables. A veces da hasta pena eliminar a alguno de los rivales.

Repiten enemigos finales de Super Mario 3D World, pero con un remozado aspecto gatuno

El aspecto técnico de Bowser’s Fury es continuista en cuanto a su estética con Super Mario 3D World pero con una mayor ambición en lo que respecta a su escala, mostrando niveles más grandes y con más elementos con los que interactuar. En este punto parece que se ha alcanzado unos de los límites de Nintendo Switch y el juego no corre igual de bien en modo dock que en portátil: en este último caso la tasa de frames cae hasta la mitad, aunque la experiencia se sigue viendo fluida y dinámica.

Donde hemos tenido una agradable sorpresa es con el apartado sonoro: además de las melodías alegres típicas de la saga, nos hemos encontrado con unas composiciones oscuras, metaleras y con coros cuando Bowser entra en su estado furioso y que no hacen sino que aumentar la epicidad de los combates que nos avecinan.

Bowser’s Fury, dentro de su carácter de experimento, no tiene una gran duración. Hemos completado la trama principal en unas tres horas, aunque éstas se pueden duplicar si queremos conseguir los 100 brillos felinos. Si lo viéramos como un juego aislado, este guarismo podría resultar exiguo pero dentro del paquete completo en que viene incluido consideramos adecuado el tiempo que pasaremos en esta isla.

Veredicto

Super Mario 3D World + Bowser’s Fury es un cierre a la altura de este aniversario de la franquicia más exitosa de Nintendo. La propuesta nos propone recordar una de las aventuras más injustamente tratadas (debido a la consola en la que apareció) de la saga, así como presenta una nueva experiencia que apunta buenas maneras en lo que respecta al futuro de la serie.

El paquete completo tiene contenido de sobra para tenerte entretenido durante una treintena de horas y cuenta con modos multijugador que no hacen sino que alargar la experiencia, proporcionando ingentes horas de diversión en multijugador local y online. Todo ello se ve acompañado por un apartado técnico más que solvente soportado en un excelente diseño artístico y una banda sonora a la altura de la saga. Uno de los imprescindibles de la consola y, sin duda, uno de los mejores exponentes del género en los últimos años.

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Super Mario 3D World + Bowser's Fury

Duración: 20-25 h.
9.5

Jugabilidad

10.0/10

Gráficos

9.0/10

Sonido

8.5/10

Innovación

8.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

10.0/10

Aspectos Positivos

  • Es un placer recuperar uno de los plataformas 3D más injustamente tratado por el público
  • Bowser's Fury es un soplo de aire fresco en la saga que esperemos no se quede en una anécdota
  • Excelente apartado artístico
  • Diversión a raudales

Aspectos Negativos

  • Que Bowser's Fury no dure más
  • Algunas estrellas verdes de Super Mario 3D World son muy puñeteras