Análisis de Xenoblade Chronicles 3 (Switch). Monolith Soft perfecciona su propia fórmula para alcanzar su punto álgido

Xenoblade Chronicles 3 es la muestra de que Monolith Soft ha escuchado a sus jugadores, refinando la fórmula hasta lograr casi la perfección.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Las increíbles historias de Xenoblade Chronicles llevan maravillándonos desde hace ya doce años. Los universos derivados del Conducto son una fuente inagotable de buenas historias y propuestas jugables que saben reinventar la fórmula de la saga con cada nueva entrega, sin perder, en el proceso, ni un ápice de su esencia. Xenoblade Chronicles 3 continúa por la senda del éxito del JRPG bandera de Nintendo Switch.

El ritmo de lanzamientos y la vorágine en la que vivimos dentro del mundo del videojuego a veces no nos permite ver más allá, es por ello que quizás no ponemos en valor lo que Monolith Soft ha sido capaz de crear en estos doce años. Estamos hablando de una auténtica barbaridad, con cuatro títulos de la saga que cuentan con un promedio de 120 horas cada uno para ser completados al 100%; todos ellos con una profunda carga narrativa y un elaborado sistema de combate. Xenoblade Chronicles 3 es el colofón a todo esto y te contamos que nos ha parecido, en este análisis.

De hecho, Xenoblade Chronicles 3 nos muestra un muy buen ejercicio en lo narrativo, sabiendo compaginarlo en ritmo y contexto con un mundo semiabierto que se presta, a su vez, para ser el marco para un buen número de misiones y tareas secundarias que harán las delicias de los más completistas.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Xenoblade Chronicles 3 tiene una historia más madura e inmersiva

La historia de esta nueva entrega es tan cautivadora o más que las anteriores, por supuesto no te vamos a desvelar ni una línea de los acontecimientos del juego, pero basta con decir que se trata de una conclusión para la trilogía numerada que los amantes de la saga van a agradecer. Repleta de guiños a entregas anteriores, misterios que nos han volado la cabeza y un contexto que, al igual que aquellos que empezamos a jugar la saga en Nintendo Wii, se ha vuelto más maduro.

Realmente, se agradece mucho que Koh Kojima y Genki Yokota se hayan dado cuenta de que los alivios cómicos que tanto lugar ocupaban en Xenoblade Chronicles 2 están de más. Así que estos, como la presencia de los nopon, se han visto muy reducidos, algo que beneficia enormemente al título en todas sus facetas.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Esta historia que nos cuenta Xenoblade Chronicles 3 tiene lugar en Aionios, un anillo de tierra que rodea un vórtice infranqueable y que, al ver su composición y algunos de sus elementos, nos ha hecho saltar de la silla como amantes de la saga y de su lore. De hecho, no queremos dejar pasar la oportunidad de recomendaros que paséis por nuestro podcast en iVoox y escuchéis el especial de tres programas en el que hablamos de todos los acontecimientos de los juegos anteriores.

En Xenoblade Chronicles 3 ya no caminamos sobre las espaldas de los titanes

Sin embargo, Xenoblade Chronicles 3 presenta un gran cambio con respecto a sus predecesores: ya no caminamos sobre enormes titanes, algo que limita el factor sorpresa, no contando con la libertad creativa de otras entregas a la hora de crear parajes extraordinarios en los que perderse.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

En cambio, ofrece un mundo de un tamaño increíble en el que la vista y distancia de dibujado se extiende mucho más allá que en los juegos más antiguos, logrando, a su vez, un mejor rendimiento tanto en su versión portátil como sobremesa. Si bien el mundo todavía está dividido con tiempos de carga entre regiones, lleva mucho más tiempo alcanzar esos límites, con mucha más variedad en todo lo que hay dentro de ellos.

En Xenoblade Chronicles 3 es muy sencillo perderse en sus regiones, dejándote llevar por sus escenarios cambiantes que pasan de manera natural de la llanura y el valle a zonas desérticas tan pronto como se convierten en una enorme jungla repleta de agua dulce. Esto sin tener en cuenta sus kilómetros de redes de cuevas. Sin embargo, lo más destacado en este sentido es la exploración fluvial a bordo de una embarcación, creando un sistema de exploración comparable al visto en God of War (2018), siendo, eso sí, nuestro barco es mucho más rápido que el bote de remos de Kratos.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Descubrir cada rincón de este vasto mundo es un auténtico placer. Los escenarios están repletos de sorpresas y sorprendentes interconexiones que no dejan de maravillarte durante toda la aventura. Además, Monolith Soft tomó buena nota de sus errores en Xenoblade Chronicles 2. Uno de los más graves fue condicionar el acceso a algunas zonas creando un sistema de habilidades de exploración que dependía directamente del afinigrama de los Blades. Una buena idea sobre el papel, pero muy tediosa en la ejecución obligando a parar el flow del juego para salir a los menús en busca de una configuración de Blades que nos diera acceso a la siguiente zona.

No obstante, la idea de crear un sistema metroidvania que hiciera que las zonas descubiertas siguieran albergando secretos tiempo después, era bastante buena y en esta tercera entrega vemos cómo ese sistema sigue ahí, pero basado en las pericias desbloqueables a través de los héroes. Estas habilidades permanecen para siempre con nosotros sin obligarnos a configurar nada e invitando a revisitar las distintas zonas del juego una y otra vez para descubrir todo lo que tienen por ofrecer.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Toda esta sensación de descubrimiento está maximizada por los ojos a través de los cuales vemos el mundo. Al principio, nuestros seis protagonistas están en bandos rivales de una guerra eterna entre las naciones de Keves y Agnus. Y, por mucho que esa historia y sus villanos nos motiven a continuar, el verdadero atractivo es ver cómo unos adolescentes criados por y para la guerra aprenden vivir fuera de ella. Se podría decir que están viendo el mundo por primera vez, y esa emoción compartida por el jugador en lo que tiene que ver con la exploración acaba creando un vínculo estrecho con ellos.

Xenoblade Chronicles 3 llena su mundo de actividades para hacer

Si hay algo en lo que las entregas anteriores de Xenoblade Chronicles naufragaron por completo fue en la creación de misiones secundarias que tuvieran un cierto atractivo. Recoger recursos e ir de un rincón al otro del mapa acababa siendo un proceso tedioso que se veía muy perjudicado, además, por las diferencias de nivel entre nuestro grupo y la fauna de las distintas regiones desproveyéndolo de interés. 

Esta tercera entrega tiene aquí uno de sus grandes éxitos. Por primera vez en un juego de la saga he sentido que las misiones secundarias tenían una razón de ser, expandiendo su trasfondo y planteando una buena diversidad en lo jugable. Eso sí, el juego no se desembaraza del todo de recolectar ciertos objetos, pero lo cierto es que lo organiza mucho mejor, siendo un proceso que queda relegado al rango de actividad opcional que, eso sí, puede dar algunas ventajas interesantes en cuanto a afinidad con las colonias o experiencia adicional.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Sí que es cierto que esta nueva forma de afrontar su mundo tiene mucho de esas actividades libres al estilo de Ubisoft, y que la mecánica de liberar colonias que van desbloqueando nuevas conversaciones y estas, a su vez misiones no es para nada innovadora, pero consigue que el tiempo en Xenoblade Chronicles 3 vuele sin que te des cuenta. Siempre estás haciendo algo, y todo lo que haces tiene de vuelta una recompensa interesante que afecta en lo jugable, ya sea a nivel de exploración o durante el combate.

En todo este sistema de misiones y actividades secundarias ocupan un lugar destacado las misiones de héroe, un buen puñado de cometidos que tienen que ver con alguno de los guerreros o personajes más relevantes del juego y que no solo nos dan un mejor contexto de lo que ocurre en Aionis, sino que acaban aportando nuevas especialidades de clase para el combate, así como nuevos aliados que añadir a nuestra parrilla fija de seis protagonistas. Además, estos séptimos integrantes podrán emprender una misión que completa sus historias y desbloquea el límite de nivel de su clase.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Por si esto fuera poco, estas misiones esconden algunos de los enfrentamientos contra jefes finales más épicos de todo el juego. De hecho, se nota que Monolith ha querido crear un sistema más constante en lo que tiene que ver con el desafío de combate y va un paso más allá de proponer criaturas únicas de cada una de las clases de su, casi ilimitado, bestiario. 

En Xenoblade Chronicles 3 contamos también con enemigos élite, enfrentamientos entre facciones en las que tomar parte por un bando u otro para recoger recompensas y algunas criaturas que dan más botín de lo habitual. Una buena mezcla que hace que el combate no se convierta en un incordio con el que lidiar para ir de un lugar a otro del mapa.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Xenoblade Chronicles 3 integra a la perfección su historia y sistema de combate

Algo que me encanta de los juegos de la saga Xenoblade Chronicles es lo bien que se entrelazan su historia y sistema de combate. En el primer Xenoblade Chronicles, teníamos a la Monado, una espada que permitía ver el futuro y ofrecía presagios durante la batalla, algo que se integraba en los combates teniendo que avisar a nuestros compañeros de futuros ataques y sacando partido de ello; en Xenoblade Chronicles 2 teníamos a los Blades, armas vivientes de las que conocíamos sus trágicas vidas al mismo tiempo que sacábamos partido de ellas en combate. 

En este título tenemos un par de ejemplos: por un lado el sistema de clases, en el que al avanzar en las historias de nuestros aliados mejoramos las artes y técnicas que podemos aprender de ellos; por el otro, tenemos a los Uróboros, una forma sobrehumana que recuerda a los ‘evas’ de la obra de Hideaki Anno y que se obtienen de la fusión entre dos de los héroes, un reflejo de esa unión que los hace más fuertes también en lo sentimental.  

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

En un juego en el que tomas el control en tiempo real de un solo personaje, el sistema de clases le da al combate una gran dosis de variedad. De hecho, el título invita a que vayamos probando y subiendo el nivel de cada clase con cada protagonista, algo que eleva el número de posibilidades por encima de la centena. Estas clases tienen tres ramas principales encaradas a atacante, defensor o sanador, pero estas a su vez se subdividen en roles muy específicos

Por poner un sencillo ejemplo, solo entre los defensores agresivos, tenemos un tipo que se apoya en la evasión, uno que absorbe el daño para fortalecer los ataques y otro que potencia el contraataque cuando está cerca de amigos heridos. Además, todos requieren diferentes posiciones y tiempos de movimiento por lo que aprenderlo todo con todos los personajes puede llevarnos cientos de horas.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Realmente me ha gustado mucho ir cambiando de estilo de lucha sin tener que cambiar de personaje durante el combate, aunque esto también es una opción, pero Xenoblade Chronicles 3 tiene una profundidad enorme a la hora de crear distintos estilos y configuraciones para el grupo.

Las habilidades pasivas de cada clase, o la fusión de ataques de dos clases diferentes que ejecutar de manera sincronizada mientras realizas cancelaciones de ataques automáticos llevan las posibilidades a límites que rozan la locura y dan un abanico de posibilidades enormes. Por primera vez en la saga, he sentido que al caer en un combate la siguiente ronda dependía directamente de cambios en la configuración de las clases y en el equipo. Tocando, aquí y allá, ajustando al grupo me he alzado con la victoria ante algunos de los jefes más poderosos del juego sin tener la sensación de que se trataba de una mera cuestión de azar.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Los Uróboros, más que una simple fusión, una nueva arma especial

Todo esto va un paso más allá cuando entran en juego los Uróboros. Estas fusiones que mezclan conceptos tan traídos del manga-anime como Dragon Ball o Neon Génesis Evangelion acaban dándonos la posibilidad de hacer mucho más daño, con espectaculares ataques finales que inundan la pantalla de luces y efectos que sacan el máximo partido de la híbrida de Nintendo contando con una enorme calidad de la imagen, que corre a 1080p en el dock y 720p en modo portátil.

Estos Uróboros cuentan a su vez con sus propios árboles de habilidades de los que sacar partido y se llevan a su máximo exponente durante las cadenas de ataques que se pueden desplegar durante los combates. Estas son tremendamente satisfactorias, dejándonos encadenar un buen número de golpes y creando un sistema de ‘rebosamiento’ por el que conseguir multiplicadores de daño y experiencia. Sin duda, sacar el mejor partido de estas cadenas es determinante para conseguir victorias aplastantes contra enemigos temibles.

Análisis de Xenoblade Chronicles 3

Poca pegas le puedo sacar a Xenoblade Chronicles 3, pero sí que existen un par de puntos que se podrían haber mejorado un poco más, como lo sobrecargada que está la interfaz en algunos momentos del combate. Algo que dificulta ver las animaciones de combate de nuestro personaje de las que dependen las cancelaciones. La otra, son las caídas en la tasa de imágenes por segundo durante los combates que bajan de los 30 estables de la exploración hasta los 24. Algo que no lastra la experiencia, pero que afea una propuesta tan sólida en todo lo demás.

Veredicto

Xenoblade Chronicles 3 es el colofón a una trilogía que ya es historia del videojuego. Monolith Soft ha eliminado todo lo que no funcionaba y lo ha transformado en algo mejor. La capacidad del estudio para evolucionar con cada nueva entrega sin perder su esencia es para quitarse el sombrero. Xenoblade Chronicles 3 se convierte en uno de los mejores JRPG de la historia por méritos propios: su sistema de clases y combate, los uróboros, una exploración de mundo como nunca antes se había visto en la saga y su historia madura e interesante crean una experiencia imprescindible para cualquiera que tenga una Nintendo Switch.

Duración de Xenoblade Chronicles 3

54 h (Campaña) 140 h (Todo)
9.5

Jugabilidad

10.0/10

Gráficos

8.0/10

Sonido

9.5/10

Innovación

10.0/10

Narrativa

10.0/10

Diversión

10.0/10

Duración

10.0/10

Aspectos Positivos

  • El combate basado en clases es la combinación perfecta entre accesibilidad y profundidad.
  • Un gran elenco de héroes que conocer y reclutar.
  • Una historia genial, repleta de guiños para los amantes de la saga.
  • El sistema de exploración hace que perderse sea un placer.
  • Las mejores secundarias y actividades vistas en toda la saga numerada.
  • Los Uróboros, heredados de la fusión del manga-anime y el videojuego.

Aspectos Negativos

  • El HUD puede estar demasiado concurrido algunas veces dificultando las cancelaciones.
  • Algunas caídas en los FPS que afean el resultado de un juego casi perfecto.

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