Arabia Saudí compra una participación del 5% en Nintendo y se convierte en el quinto mayor accionista de la compañía

Nintendo

Arabia Saudí ha comprado una participación de un 5,01% en Nintendo a través de su Fondo de Inversión Pública.

Según ha informado Bloomberg y tal y como figura en un documento presentado ante el Ministerio de Finanzas de Japón, Arabia Saudí ha comprado una participación de un 5,01% en Nintendo. Esta adquisición convierte al país árabe en el quinto mayor accionista de la compañía y ha sido realizada a través del Fondo de Inversión Pública (PIF).

El propósito de esta compra no es otro que realizar una nueva inversión del PIF de Arabia Saudí en el ámbito de los videojuegos. Un fondo que se define a sí mismo como «una potencia de inversión global para permitir la creación de nuevos sectores y oportunidades e impulsar la transformación económica de Arabia Saudí».

Este movimiento es el último de los realizados por Arabia Saudí a través del príncipe heredero y los fondos de inversión del país árabe en la industria de los videojuegos. Y es que, el mes pasado, a través de Electronic Gaming Development Company, el príncipe saudí compro el 96% de SNK y se convirtió en propietario del estudio responsable de juegos como Fatal Fury, Metal Slug o King of Fighters.

“Arabia Saudí ha estado haciendo esfuerzos en crear su propia industria de contenido y entretenimiento y esta serie de inversiones en empresas de videojuegos japonesas es una forma de aprender de Japón», señala Hideki Yasuda, analista senior en Toyo Securities, una empresa dedicada a servicios financieros.

Como decíamos este no es el único movimiento de inversión del país árabe y Nintendo solo es el último paso que han dado desde que en 2020 compraran más de 2.500 millones de euros en acciones de Activision Blizzard, Electronic Arts y Take-Two. Además, Arabia Saudí, a través del PIF, tiene también un 5% de participación en Capcom y Nexon, una editora de videojuegos de Corea del Sur.

Por último, también es importante destacar que esta compra de parte de Nintendo, así como el resto de adquisiciones que el país árabe está realizando en la industria de los videojuegos, han despertado la preocupación de algunas personas. Esto se debe al historial de abusos contra los derechos humanos en Arabia Saudí, entre las más recientes, la acusación de emitir una orden para el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.