Análisis de Assembly Planter. El objetivo es la total automatización de nuestra plantación

Análisis de Assembly Planter. El objetivo es la total automatización de nuestra plantación

Automatiza y gestiona tu jardín en Assembly Planter

Assembly Planter es un juego de gestión y automatización de recursos y cuyo objetivo es la total automatización de nuestra plantación. Desarrollado y autopublicado por Timon Herzog, es un juego que, pese a sus fallos, es bastante sólido y logra mantenerte entretenido durante horas.

¡A plantar!

Desde el primer momento en que ejecutas el juego ves algo diferente a la mayoría de juegos del género que hay en el mercado. En los juegos de gestión es común ver un objetivo principal -en Minecraft llegar al END, en Football Manager ser el mejor equipo del mundo, en Factorio lanzar el cohete-, pero en Assembly Planter ya rompe con esta “generalización”; y, en cierta parte, esa propuesta de un objetivo final da pie a que haya un progreso que se establezca en tres fases (Early game, Mid game y Late game).

Empiezas con una granja muy básica

Sin objetivo final, sólo te queda poner tus propios límites y ver donde quieres llegar. Una vez dentro de la partida te dan los objetos básicos y un manual que sirve de tutorial y guía en cualquier momento del juego. Sin duda esta idea de poner un manual disponible en todo momento reduce drásticamente la dificultad que suele caracterizar muchos de estos juegos y más si es un juego tan sencillo como este.

Granja semi- automatizada

La dificultad en Assembly Planter es totalmente accidental. Me explico. Otro factor importantísimo en los juegos de gestión es un buen equilibrio entre imágenes visuales y texto. A nuestra mente primitiva le llama más la atención un icono que una letra, y la agilidad que ofrece un elemento visual en este tipo de juegos es crucial; comento esto porque, a la hora de usar el tamiz de cobre en adelante, según que material pongas te dará una semilla u otra, aunque no es un problema grave, si deja la sensación de poder estar más pulido.

La interfaz es poco intuitiva

Una vez pasas por el tamiz los materiales como tierra, arena o arena compactada, recibirás diferentes cultivos que se usarán para avanzar en el juego automatizando tu granja. Los materiales que cultivas puedes usarlos de diferentes maneras: creando mesas de taller más avanzadas, mesas de automatización, diferentes materiales…

Automatizando la granja

La automatización es un asunto complicado de entender al principio. Aunque lo explica todo en el manual, la gracia de este sistema es experimentar, y el problema es lo poco intuitivo que es. Existen dos canales: azul, que expulsa; y naranja, que recoge, y tendrás que diseñar la granja para que apenas tengas que estar preocupado y que vaya generando cultivos de por vida.

Aquí ya se puede ver todo automatizado

La granja, poco a poco puedes ir agrandándola y montar una estación de recolección bastante grande en la que no tengas que estar pendiente (habríamos entrado en el Mid game) y puedes ponerte a hacer otras cosas mientras genera cultivos, porque el juego no se detiene si está en un segundo plano. Pero sin un objetivo principal, realmente da igual.

Impresiones Garden Story

El problema principal con la automatización de este juego es que no es totalmente automático. Desde los cimientos del juego -la programación del mismo- está estipulado que los “puller”, mecanismo que se encarga de echar las semillas para su transporte y posterior plantación, arrojan un número determinado de materiales (semillas o recursos) elegido por el jugador, pero si en el inventario hay menos de ese número elegido, el sistema deja de funcionar por completo; esto provoca que tengas que echando vistazos continuos al juego para ver si la granja está en funcionamiento. Esto deja que el punto más importante del juego como es la automatización flaqueé.

Tendremos que gestionar los recursos para construir nuevos aparatos en Assembly Planter

También existe la opción de crear granjas más pequeñas que recolecten un solo material, pero existe el mismo problema, porque en el momento que falla una pieza del engranaje, valga la metáfora, se para absolutamente todo el mecanismo.

Unreal Engine en toda regla

Assembly Planter hace gala de Unreal Engine 4, pero su apartado artístico deja que desear. Realmente da igual que su apartado visual no sea del todo agradable. Muchos juegos de gestión siguen esta línea: ser funcionales, aunque no muy bonitos. Pero algo más esmerado no le vendría mal al producto final.

La música, compuesta por Sylvan Hagmann, acompaña en las partidas. No molesta y sirve de buen ambiente para sesiones largas, punto clave para juegos que son de echarles horas.

Granjas de un sólo material en Assembly Planter

En lo técnico se han deslizado un poco. Aunque jugarlo en un ordenador portátil no ha sido problema, quizás en ordenadores más modestos si lo sea, pues no se puede configurar algo tan sencillo como la resolución, aspecto técnico que más consume y que debería ser obligatorio incluir; aunque si tiene un buen rango de calidades gráficas para estar a gusto de todas las configuraciones.

Veredicto

Un juego para echar un par de tardes y conseguir automatizar toda tu granja. No ofrece mucho más, pero lo poco que ofrece es más que disfrutable y quien sea de exprimir a máximo los juegos seguramente se encuentre una experiencia con miles de posibilidades y combinaciones para construir su granja.

Assembly Planter

Duración: Incalculable
5,5

Jugabilidad

6.0/10

Gráficos

5.0/10

Sonido

7.0/10

Innovacion

5.0/10

Diversión

6.5/10

Duración

6.0/10

Aspectos Positivos

  • Una vez te enganchas no lo puedes soltar
  • La cantidad de combinaciones de granjas para construir

Aspectos Negativos

  • Artísticamente deja que desear
  • La automatización peca de ser poco intuitiva