Ediciones convencionalistas. El futuro del formato físico está en nuestras carteras

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Las ediciones coleccionista serán el último refugio del formato físico

La noticia la daba Fabián Luz en este mismo medio el pasado viernes: “Ubisoft no incluirá juegos físicos en las ediciones coleccionista de sus próximos títulos de Xbox One”. Al leerla no pude evitar llevarme las manos a la cabeza. A punto de entrar en la que, con toda probabilidad, será la generación de consolas de transición hacia el modelo únicamente digital esta es una muy mala noticia.

No voy a centralizar este artículo en Ubisoft y sus decisiones, no se trata de hacer una guerra particular contra nadie. Pero sí que creo que es importante que como jugadores nos plantemos en este preciso momento. Lo cierto es que las ediciones coleccionista de las versiones de sus juegos en Xbox One X sí que vendrán con discos físicos, algo que no quita que esto sea un grave menoscabo para los usuarios de Xbox One además, de que llama poderosamente la atención de que al otro lado de la calle, con PS4, no existe ese problema.

Pero lo trascendental de este punto es que, como consumidores, debemos estar alerta y preparados. El auge de lo digital es imparable, los servicios de suscripción, la inmediatez que ofrecen y la comodidad de su uso casi en cualquier dispositivo compatibilizando, además, la integración de contenidos cruzada es un hecho del que yo soy el primero que disfruto.

Una de las ediciones especiales de Amazon USA de Battlefield 1 no contiene el juego

Pero sigo yendo a comprar mis juegos a la tienda, miro en Wallapop o incluso paso por las subastas de Catawiki a ver si hay algún bundle retro que merezca la pena (una buena costumbre que me traje de mis años en Países Bajos). Realmente tengo al alcance de mi mano más juegos de los que podría querer, cada día llegan varios títulos en formato digital a la dirección de correo de la web y pudiera pasar de comprarme ni uno solo de mis juegos.

De hecho, se da el curioso caso de que mucho de lo que analizo después lo compro en físico. Me gusta tener la caja, el disco, que ocupen un lugar en mi estantería y poder ver los lomos sin tener que ir a buscarlos y de esa manera, sin quererlo, recordar los espléndidos ratos que he pasado con algún videojuego en concreto. Pero soy muy consciente de lo siguiente: el formato físico cómo lo conocemos va a desaparecer.

El refugio de la distribución física va a estar en ediciones limitadas como las que ya hace, por citar un ejemplo, Limited Run Games para muchos juegos independientes que de otra forma no tendrían salida al mercado más allá de las eShops. Por ello, en un momento crítico para el formato es muy mala noticia que desaparezcan los discos de las ediciones coleccionistas, cualesquiera sean estas.

La edición coleccionista de Oxenfree tampoco vino con disco en sus versiones para PC y Xbox One

Sé que no es la primera vez que pasa, Wolfenstein The New Order o Battlefield 1 ya se atrevieron a cruzar esa línea en el pasado y ahí, querido lector, está el problema. Si nosotros como usuarios dejamos que se normalice esta situación, que se dé impunemente; entonces, estaremos ante algo convencional y ya será demasiado tarde.

Cualquier posesión que quisiéramos tener sobre nuestro software desaparecería y quedaríamos en manos de licencias vacías que al igual que los contratos, caducan, se rompen, o directamente se olvidan. Con nuestra pasividad como usuarios, pasando por caja convertiremos lo que ahora es excepcional en algo normal.

Las grandes compañías encontrarán el refugio perfecto para una economía aún más grande sin gastos de impresión. Cómo ya dije la semana pasada a cuenta de Apple y Google lo entiendo, es la actitud, pero entonces no estaremos comprando un videojuego y esta edición ya no será coleccionista, será una edición convencionalista y repito: será tarde.