Dentro del free-to-play Genshin Impact es un rayo de esperanza

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En un mundo en el que los free-to-play ofrecen experiencias cada vez más violentas y vacías Genshin Impact es un salvavidas en el océano.

El modelo de videojuego free-to-play lleva ya años asentándose como una opción para muchos jugadores de ocupar su espacio y tiempo dentro del ocio digital. Cada vez más es frecuente conocer que obras como Apex o Fortnite son el único título al que juegan los usuarios más jóvenes (y no tanto). Los motivos por los que estos juegos captan la atención de estos usuarios son su precio, inexistente para iniciarse en el juego; su fácil acceso, la mayoría de estos juegos tienen posibilidad de cross-play e incluso de cross-save y, por último, una estrecha relación de estos juegos con altas tasas de interacción social.

Genshin Impact tiene planes para nuevos personajes y ubicaciones

Lo cierto es que estos parecían ser los ingredientes de la fórmula del éxito para los títulos free-to-play. La mayoría de ellos, que no todos, se arremolinan alrededor del género del Battle Royale. Otros como Neverwinter siguen apostando por el clásico MMORPG aunque las condiciones de sus micropagos me hagan más querer llamarlo un pay-to-actually-play que otra cosa. Existen alternativas como el longevo Warframe o propuestas algo más variadas dentro del todos contra todos: véase Spellbreak.

A mis ojos de “viejo jugador” ninguna de ellas aporta una experiencia enriquecedora

Sin embargo, hay algo que me inquieta dentro de todas estas propuestas, a mis ojos de “viejo jugador” ninguna de ellas aporta una experiencia enriquecedora para sus jugadores. No hay una narrativa o un apartado artístico destacable detrás. No existe un motivo realmente enriquecedor para jugarlos y en muchos casos la excusa para jugarlos es el uso indiscriminado de la violencia. ¡Son además los títulos más conocidos por el público no iniciado! Imagínate que existiendo Breaking Bad dentro del mundo de las series de televisión apenas se conociera y, por el contrario, todas las atenciones se las llevara Hawaii 5.0.

Duele.

Precisamente esto es lo que está pasando dentro del mundo del videojuego. Afortunadamente parece que tenemos un pequeño rayo de luz que traspasa la ventana, se llama Genshin Impact. De China no solo nos llegan pandemias o cigarros sueltos, en forma de videojuegos se aproximan cada vez más frecuentemente gratas sorpresas. Fue el caso de Sinner: Sacrifice for Redemption hace ya un par de años y es el caso ahora de Genshin Impact, desarrollado y distribuido por miHoYo.

Inazuma sería la próxima región de Genshin Impact según el estudio miHoYo

Genshin Impact es una propuesta muy distinta dentro del panorama del free-to-play sin olvidarse de los motivos por los que está en el mercado, obviamente. Lo miro con buenos ojos por varias razones, el hecho de aprovecharse del sistema de físicas de juegos como Breath of the Wild en pro de una explotación comercial es una genialidad. Sí, una alteración de una idea tan pura en su concepción puede causar malestar a los más románticos, pero no hay que quitarle valor a la idea.

De China no solo nos llegan pandemias o cigarros sueltos

Sin embargo, lo que realmente me gusta de Genshin Impact es su propuesta de RPG de acción enfocada a un solo jugador, con alguna posibilidad eso sí, de cooperar en determinados puntos. El título hace un esfuerzo por construir una narrativa, una propuesta que hile las acciones que en él tienen lugar con lo que se cuenta. Además establece una serie de mecánicas y líneas de combate en mundo abierto que reflejan la razón de ser del género.

Creo que Genshin Impact puede suponer un cambio dentro de las experiencias free-to-play, espero que los más jóvenes descubran gracias a él que no todo es pegar tiros y construir un refugio para ser el último que quede con vida. Es más, espero que muchos descubran el maravilloso mundo que encierra el videojuego, un soporte capaz de crear un universo propio, sumergirte en una historia y ser, al mismo tiempo el vehículo hacía nuevas y maravillosas experiencias.

¡Feliz domingo!