Impresiones de Dumb As Wizards. A golpe de hechizo

Impresiones de Dumb As Wizards

Antes de hablaros sobre el juego hay que aclarar que Dumb As Wizards está desarrollado por Random Dragon, una empresa de desarrolladores independientes de Dinamarca que crean aplicaciones para clientes externos y que ahora están apostando por la industria del videojuego con este título tan peculiar.

Este es uno de esos juegos cuya única finalidad es la de hacernos pasar un rato entretenido con nuestros amigos, intentando que esbocemos una sonrisa con su curiosa propuesta.

Sin ningún preámbulo, el juego directamente nos invita a entrar en el ring a manos de un mago chiflado. Para ello tendremos que seleccionar si queremos jugarlo de manera local u online, teniendo un máximo de cuatro jugadores, y es aquí donde encontramos el principal problema del título.

Menú Principal de Dumb As Wizards

El juego está destinado casi en exclusiva al multijugador, lo que hoy en día es algo normal, pero la opción online no tiene matchmaking o simplemente no funciona. De hecho, yo he estado intentando unirme a distintas salas o crearlas y por más tiempo que esperase, nunca encontré a ningún otro jugador con el que probar todos los modos y obtener así una experiencia completa. Claramente esto limita el juego cooperativo al modo local, o al menos así ha sido en mi caso.

Debido a este problema, solo puedo hablaros a fondo de Defend the Eye que es básicamente un modo oleadas, ya que por desgracia no he tenido la oportunidad de probar los modos Chaos, Wizard Rumble ni Roulette al no poder jugarse de forma individual.

Personalización de nuestro mago en Dumb As Wizards

Para empezar una partida, lo que tendremos que hacer es modificar la apariencia de nuestro mago de la forma que más nos guste. De este personaje solo podremos modificar los detalles del traje, la barba y el gorro, siendo esto último lo que más opciones tiene. A mi parecer, esto es otro punto negativo porque tampoco hay una gran variedad, quedando la personalización muy limitada.

De hecho, no podemos elegir ni el color del mago que más nos guste, ya que está ligado al número de jugador que seas. Una vez customizado a nuestro gusto, dentro de las posibilidades, toca entrar al ring y lanzar los primeros hechizos.

Lanzando estantería y pollos

Ya sea al comenzar una partida o una ronda, nos aparecerá en pantalla una serie de posibles conjuros que podremos seleccionar. Para ello tendremos que emplear el polvo que iremos obteniendo durante los enfrentamientos.

Debemos tener en cuenta que la variedad de hechizos, que se muestran a modo de tarjetas, se generan de forma totalmente aleatoria, por lo que conocer bien el funcionamiento de los distintos hechizos es fundamental para que podamos superar las oleadas. Además, una vez comprado un hechizo no podremos cambiarlo, por lo que hay que tener sumo cuidado al elegirlos.

Seleccionando hechizos en Dumb As Wizards

Una vez elegidos, entraremos en un ring de apariencia mágica que está delimitado y dividido por zonas como si fuese una especie de tablero. Pero fuera del límite habrá una niebla de la que irán apareciendo los distintos enemigos y que nos hará daño si entramos en contacto con ella.

Fuera del límite con el ring parcialmente destruido

La finalidad del modo en cuestión es superar las oleadas antes de que los enemigos alcancen y rompan “el ojo”, que es la pieza central del tablero.

Pese a que tampoco hay una gran variedad de enemigos lo cierto es que cumplen su función, que no es otra que tenernos dando vueltas de un lado para otro, esquivando los hechizos de los orbes que nos atacan a distancia desde la bruma mientras somos perseguidos por unos minions cuya única finalidad es golpearnos cuerpo a cuerpo y evitar que nos encarguemos de los que están rompiendo tablero.

Todo esto mientras intentamos ir eliminándolos poco a poco, ya sea lanzándoles bolas de fuego o una ballena desde el cielo.

Por suerte Dumb As Wizard puede jugarse con mando, lo que es de agradecer en juegos de este estilo, sobre todo a la hora de usar el cochecito para desplazarnos más rápido mientras empujamos todo a nuestro paso.

Lanzando Ballena con múltiples enemigos.

Hay que tener en cuenta que este indie es un early access, estado que pretende dejar atrás a finales de Julio, pero dada la cantidad de juegos similares o con el mismo objetivo que hay en el mercado, el título debería buscar algo que lo distinga, más allá de lanzar gallinas a tus rivales.

Lanzando pollos y golpeando con bate un beisbol. Así es Dumb As Wizards

Dicho esto, Dumb As Wizard tiene que mejorar algunos elementos de sus mecánicas, uno de ellos es la imposibilidad de realizar los conjuros hacia un enemigo mientras avanzamos en dirección contraria a él.

Por otro lado, me he encontrado un bug que hacía desaparecer la posición de los hechizos y te dejaba “a ciegas” sin saber cuál botón era cada uno. Por lo que si aplican ciertas mejoras e introducen el matchmaking para el modo online, puede ser un título desenfadado con el que echarte unas risas desde el sofá en compañía de unos amigos.