Impresiones de Exoprimal (PC). Una divertida experiencia multijugador que nos enseña a lidiar con lluvias de dinosaurios

Exoprimal es la apuesta multijugador de Capcom que nos propone entretenidos combates 5 contra 5 en un futuro distópico lleno de dinosaurios

Exoprimal

 

Uno de los anuncios sorprendentes del primer State of Play de este 2022 fue el de Exoprimal, la apuesta de Capcom por el multijugador cooperativo que nos propone unirnos a otros cuatro jugadores para deshacernos de hordas de dinosaurios. La verdad, no es el regreso de la saga Dino Crisis que sus seguidores esperaban, pero tras pasar unas horas jugando a su prueba de red cerrada he descubierto un título entretenido que, con el debido cuidado de la compañía a base de añadir contenido de manera regular, podría hacerse un hueco en el mercado.

Un entrenamiento tan divertido como mortal

La premisa de este Exoprimal es muy sencilla: se nos asigna un equipo con otros cuatro compañeros y hemos de ir avanzando por los escenarios completando las misiones que nos propone Leviathan, una misteriosa Inteligencia Artificial que parece empeñada en prepararnos para una hipotética batalla futura donde se decidirá el destino del planeta en que vivimos. Eso sí, no esperéis ningún tipo de narrativa más allá de la presentación de Leviathan: aquí hemos venido a deshacernos de dinosaurios y eso vamos a hacer.

Nuestro particular cicerone en Exoprimal es Leviathan, una misteriosa Inteligencia Artificial

Exoprimal es una experiencia multijugador competitiva en la que no solo tendremos que cooperar con nuestros compañeros de equipo para cumplir las distintas tareas que nos asigna Leviathan, sino que tendremos que hacerlo más rápido que el equipo rival. En todo momento se nos irá indicando si vamos más rápidos o lentos que nuestros adversarios, lo que sin duda añade una pizca más de tensión a las refriegas.

Demasiados enemigos que derrotar

Respecto a las tareas que se nos asignan, son bastante sencillas y repetitivas, consistiendo la mayoría en tener que eliminar las diferentes hordas de enemigos que van apareciendo. Comenzaremos con unos simples raptores, pero pronto nos enfrenteremos a pteranodones o dinosaurios que explotan cuando los matamos. Y eso por no hablar de cuando nuestra amiga Leviathan nos envía un Triceratops o un T-Rex, a los que tendremos que enfrentarnos a cara de perro e incluso perseguir por las distintas zonas de los escenarios.

No solo de masacar raptores vive Exoprimal: de vez en cuando Leviathan nos manda Triceratops

Hablando de localizaciones, en esta prueba de red cerrada he podido combatir en dos distintas: una más selvática y otra con un matiz más industrial. No son escenarios excesivamente amplios y podemos recorrerlos a nuestro antojo, aunque siempre tendremos la presión de completar la misión principal cuanto antes para no dejar aislados a los compañeros de equipo. En este sentido tengo la intuición de que la adición de nuevas zonas puede ayudar en el futuro a quitar la sensación de repetitividad que ya he sentido al librar una decena escasa de refriegas.

Un aspecto que me ha gustado es que los escenarios gozan de cierta verticalidad: nuestro personaje puede saltar y, en el caso de algunas de las clases, incluso elevarse con cierta gracia en el aire. Dicho lo cual, he detectado algún problema de colisiones en los saltos y, sobre todo, en los enemigos como el T-Rex que atraviesan paredes y aparcamientos como si no hubiera un mañana. Hay que tener en cuenta, no obstante, que estamos ante una versión preliminar y que este tipo de bugs suelen ser solucionados de cara al lanzamiento.

No solo de masacar raptores vive Exoprimal: de vez en cuando Leviathan nos manda Triceratops

Tres clases que abren un mundo de posibilidades

En cuanto a nuestro personaje en sí, lo primero que quiero comentar es que en esta versión no se nos ha dejado customizarlo en demasía, aunque Exoprimal parece contar con un editor de personajes con cierta profundidad. Un aspecto que me ha gustado mucho es que no estaremos atados a una clase determinada y podremos cambiar entre ellas durante el combate de una manera más o menos ágil: recomiendo en este caso no hacerlo en medio de la lluvia de dinosaurios si no queréis acabar eliminados.

Exoprimal cuenta de momento con tres grandes clases: asalto, tanque y apoyo, las cuales seguro os sonarán de títulos similares como puede ser Overwatch. Aunque podemos escoger la que queramos, la propuesta nos indicará si el equipo está compensado o no antes de empezar la batalla. Dentro de cada una de las clases contamos con diferentes modalidades.

Exoprimal sugiere, que no obliga, a formar equipos equilibrados

Por ejemplo, en la de asalto tenemos a DeadEye que ataca a distancia mientras que la variante Zephyr realiza ataques cuerpo a cuerpo, especialmente útiles contra los Triceratops. También podemos cambiar algunos de los accesorios que nos permitirán acceder a diferentes habilidades, aunque he de decir que en esta prueba de red cerrada el catálogo era bastante limitado en este aspecto.

En Exoprimal, a quien a hierro mata, a hierro muere

En lo que a habilidades ofensivas se refiere, siempre contamos con un ataque básico y otros 3 que requerirán de un período de cool down una vez usados. Yo he encontrado particularmente útil la granada en el caso de la clase asalto y, cómo no, la posibilidad de crear un área de curación por parte de los miembros de la clase de apoyo. Además, podemos recoger por el escenario un objeto que nos permite crear un muro defensivo delante nuestro por el cual los enemigos no podrán pasar, pero nuestras balas sí.

Y, por si fuera poco, de vez en cuando Leviathan nos ofrece una Dominación que, básicamente, nos permite invocar a un megadinosaurio al que podremos controlar y guiar para causar estragos en los rivales, ya sean sus congéneres o el equipo al que nos enfrentamos. La transformación tiene una duración limitada y la movilidad de tales criaturas no es la mejor del mundo, pero siempre sienta bien ponerse un rato en la piel de un T-Rex.

Mediante la dominación nos podemos poner en la piel de un gran dinosaurio

Una batalla entre dos ¿o contra un rival común?

Como ya he comentado, el objetivo principal de una partida de Exoprimal es completar las misiones propuestas por la IA antes que el equipo rival pero siempre habrá una misión final en la que nos enfrentaremos a nuestros adversarios de una manera u otra. En algunos casos tendremos que proteger el progreso de un centro de datos hasta su destino y en otros recoger células de energía: en todos ellos acabamos enfrentándonos al final contra nuestros rivales para ese empujón final que nos de la victoria.

Bueno, en todos los casos no porque, de repente, se nos convocará a los dos equipos a realizar una misión final en la que nos enfrentaremos a un enorme y despiadado enemigo, un Neo T-Rex. En este caso contaremos con un tiempo límite para derrotarlo y un número determinado de reapariciones posibles tras muerte.

He de decir que en todas las ocasiones lo hemos podido derrotar, aunque ojo con la lluvia de raptores previa que llena la pantalla de cientos de enemigos y que, en algunos casos, me ha llevado a una pequeña retirada para observar la situación con detenimiento.

En una de las misiones finales de Exoprimal tendremos que proteger un centro de datos de los ataques enemigos

No te quedarás con Exoprimal por su apartado técnico, sí por su diversión

Entrando en el apartado técnico, la verdad es que Exoprimal no destaca ni en cuanto a diseño de personajes ni escenarios, pero sí en lo que a la tremenda fluidez de todo lo que muestra en pantalla se refiere. Esto se ajusta a las necesidades de una propuesta como esta. He disfrutado de esta prueba de red cerrada en un PC con una NVIDIA 2070 Super y no he notado ningún tipo de ralentización ni en momentos donde, literalmente, llovían cientos de velocirraptores.

Respecto a la banda sonora y doblaje, poco que destacar más que la robótica y levemente siniestra voz de Leviathan y las interjecciones de nuestros compañeros. De momento Exoprimal solo está disponible en inglés y japonés aunque vendrá traducido al castellano en su lanzamiento.

No hay paraguas que nos libere de esta lluvia de raptores

Como podéis extraer de estas líneas, la verdad es que me he encontrado con una experiencia bastante divertida y que ha hecho que sucumbir a la tentación de “¿una partida más?” haya sido muy fácil. Cierto es que me quedan dudas sobre la longevidad de la propuesta porque, habiendo jugado 3 horas, tengo la sensación de que ya lo he visto todo. Espero y deseo que Capcom tenga pensado un plan de futuro para este Exoprimal porque, bien llevado, puede ser un éxito.