Impresiones de Final Fantasy Origin: Stranger of Paradise (PS5). Volviendo a los orígenes con alma renovada

Final Fantasy Origin Stranger of Paradise

Final Fantasy Origin: Stranger of Paradise es un spin-off de la famosa saga de Square Enix que toma en esta ocasión forma de un RPG de acción que recuerda sin imitar las mecánicas de los llamados souls-like.

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Si hay una saga prolífica en cuanto a spin-off, relanzamientos y títulos canónicos es, sin duda, Final Fantasy. Lejos quedaron aquellos tiempos donde la salida al mercado era recibido como un hecho excepcional que ocurría cada diversos años; en este momento ya tenemos en el horizonte su decimosexta entrega, su vertiente online está más viva que nunca y se han anunciado nuevas versiones de los seis primeros títulos de la saga, amén del lanzamiento este mismo mes de Final Fantasy VII Remake Intergrade.

También es cierto que Square Enix no se ha conformado con ir lanzando diferentes iteraciones manteniendo siempre el mismo estilo jugable. Atrás quedaron ya los clásicos combates por turnos, que han ido evolucionando hacia un sistema mucho más cercano a los action RPG.

Dentro de este espíritu por probar cosas nuevas, la compañía nipona ha decidido experimentar en este Final Fantasy Origin con mecánicas cercanas a los souls-like aunque ya dejo claro desde el principio que no, que esta propuesta no es un Final Fantasy Souls al uso y que cuenta con ciertas novedades respecto a dicho sub-género que me han parecido atractivas y que os relato a continuación.

Análisis de World’s End Club

Poco podemos decir del argumento de este Final Fantasy Origin, la verdad. En esta demo, titulada Stranger of Paradise, se nos sitúa en la puerta del templo del Caos, el cual tendremos que explorar a fondo para derrotar a las fuerzas del mal que en él moran.  Según ha adelantado Tetsuya Nomura (diseñador de vestuarios en este título y director de otras entregas de esta serie), esta obra no es la secuela directa del Final Fantasy original sino una nueva historia inspirada en ella y en la que visitaremos localizaciones que ya aparecieron en el original de 1987.

Jack, Ash y Jed son los protagonistas de esta demo de Final Fantasy Origin

El protagonista principal de la propuesta es Jack, un joven cuyo único objetivo en la vida es destruir al Caos; está acompañado por otros dos personajes, Ash y Jed. Queda por descubrir si nuestra terna de héroes asumirá el rol de los guardianes de la luz míticos de la saga.

La versión de prueba de este Final Fantasy Origin comienza con un breve pero completo tutorial que nos enseña las mecánicas básicas de combate. Como en casi todo juego de acción de los últimos años, contamos con dos tipos de ataque (normal y fuerte, conocido aquí como destreza) situados en los gatillos derechos. Por supuesto, podemos centrar al enemigo que queremos atacar además de realizar un movimiento de esquiva.

Los escenarios de Final Fantasy Origin son sobrecogedoramente grandes pero están un pelín vacíos

Otra de las características comunes en este estilo de juegos es la posibilidad de parar y contraatacar los ataques del rival (conocido como parry). En este caso, Final Fantasy Origin innova dividiendo esta acción en dos partes diferentes: la absorción en sí del golpe (conocido como corazánima) y la posibilidad de devolverlo más adelante. Esta última acción se denomina destreza inmediata y nos permite realizar los mismos ataques que acabamos de recibir del enemigo, como pueden ser una pedrada o una bola de fuego.

Un aspecto clave del sistema de combate es la barra de ruptura: si somos capaces de acabar con la del rival (por ejemplo, atacando tras absorber su golpe), podremos derribarle de un solo ataque mediante la acción conocida como Rompeánima. Eso sí, si rompen la nuestra nos dejarán indefensos y sin posibilidad de realizar ningún tipo de absorción de golpe. Además, se nos permite usar ataques definitivos en combate (una suerte de magias poderosas) las cuales podremos configurar a nuestro gusto en el llamado Menú Táctico.

En el menú táctico de Final Fantasy Origin podemos cambiar de equipamiento y asignar destrezas

Una vez acabado el tutorial se nos introduce ya en lo que es el templo del Caos, el cual tendremos que recorrer hasta el final para enfrentarnos a nuestro némesis particular. La exploración, por lo visto en esta demo, es bastante lineal. Sí que podemos salirnos un poco del camino principal para encontrar algún cofre con equipamiento pero está claro que el enfoque de acción pura que ha dado Square Enix a esta propuesta.

Entrando en el sistema de combate, me ha parecido ágil e intuitivo. Aunque el cuerpo nos pide afrontar las batallas como si de un hackn’ slash se tratara, pronto aprenderemos que la esquiva y la corazánima serán claves para sobrevivir. Los enemigos básicos no nos darán excesivos problemas aunque, en un momento dado, me he llegado a enfrentar a una jauría de unos diez lobos que me han hecho retroceder y pensar con calma mi siguiente movimiento.

Tendremos que destruir esas extrañas estructuras si queremos sobrevivir en algunas batallas de Final Fantasy Origin

Me ha gustado mucho la implementación del sistema de corazánima, sobre todo al luchar contra los Piros a los que he podido devolver su propia medicina (bolas de fuego) hasta hacerles reventar. Y no creáis que estamos solos en combate, nuestros dos compañeros nos ayudan en la batalla, aunque no hay ningún modo de interactuar con ellos y debemos fiarnos a que la IA los maneje con destreza. Por lo observado en la versión preliminar, creo que hay margen de mejora en este aspecto ya que no les he visto especialmente inteligentes a la hora de esquivar ataques enemigos.

Un aspecto clave de la saga Final Fantasy es la posibilidad de escoger diferentes trabajos/clases para nuestro héroe. Aunque empezamos teniendo el oficio de caballero, pronto tendremos la opción de convertirnos en magos o en lanceros. Me ha gustado mucho que podamos cambiar de trabajo (llamado aquí arquetipo) con una simple pulsación de botón en el combate, lo cual permite que podamos alternar de manera fluida entre espadazos y conjuros.

Cuando una barrera de fuego nos impide pasar, es hora de pasar a la acción mágica en Final Fantasy Origin

En cuanto a posibilidades de personalización, no podemos aquí diseñar a nuestro héroe (o al menos no se nos deja en esta versión) pero sí se nos deja cambiar su equipamiento. Aunque se nos permite elegir qué pieza poner en cada una de las partes de nuestra armadura, Final Fantasy Origin nos facilita la vida proponiéndonos la mejor combinación posible en cada momento. Eso sí, extrañamente no podemos hacer nada con la vestimenta de los compañeros.

Cada uno de los arquetipos cuenta con un árbol de habilidades propio que iremos recorriendo según vayamos recogiendo puntos de trabajo al ir eliminando enemigos. Por cierto, aunque estos suelen aparecer en lugares específicos, hay que tener cuidado con los nidos oscuros de los que saldrán rivales sin parar si no los eliminamos antes.

Si Caos es un indicativo del nivel de dificultad que nos espera en Final Fantasy Origin, estamos frente a un reto

La demostración de Final Fantasy Origin dura alrededor de una hora y puede disfrutarse en tres niveles de dificultad. Acaba con el enfrentamiento con Caos y es en este punto donde he visto más paralelismos con la saga Souls dado que tendremos que estudiar a fondo sus patrones de movimiento para poder acabar con él.

Otras similitudes con la saga de From Software (y con el 90% de los juegos de acción de hoy en día) es el uso de pociones para recuperar la vida o la presencia de unos cubos que hacen las veces de hoguera. En este caso no contamos con barra de estamina pero sí con una de Puntos Mágicos que se gasta tanto con los conjuros como con los ataques fuertes.

Estos cubos son los equivalentes a las hogueras en Final Fantasy Origin

Entrando en el apartado técnico, está claro que estamos ante un juego aún en desarrollo. Los modelados de los personajes lucen bien (sobre todo en el menú táctico) pero los enemigos nos han parecido algo flojos en lo que a diseño se refiere (aunque son fieles a la representación en otras entregas de la saga).

Los escenarios son amplios pero se ven algo vacíos y escasamente poblados. El rendimiento de la propuesta no es demasiado sólido: hemos notado ralentizaciones en determinados combates aunque, eso sí, no suelen durar demasiado tiempo y no afectan a la experiencia.

En Final Fantasy Origin contamos con un árbol de habilidad para cada arquetipo

La banda sonora tiene aquí mayor protagonismo que en otros títulos similares y está bien escogida, aunque quizá cambia de manera demasiado abrupta cuando entramos en acción. Final Fantasy Origin nos permite escoger entre doblaje en inglés o japonés, estando la demo ya perfectamente traducida al castellano.

A modo de resumen, me ha gustado lo que he podido jugar de Final Fantasy Origin. No parece que vaya a ser un título que venga a redefinir el mundo de los videojuegos, pero apunta maneras de ser un buen exponente del género action RPG. Me ha gustado especialmente el sistema de corazánima y la posibilidad de devolver los golpes, así como poder cambiar de oficio con la pulsación de un simple botón. En cuanto a lo técnico, está aún verde, pero, sin duda, es algo que el tiempo y el buen hacer de Team Ninja, Koei Tecmo y Square Enix (menuda terna de garantías, sin duda) podrán llegar a solventar.

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