Impresiones de Hell Let Loose (PS5). El infierno de la guerra es el mejor patio de juego

Hell Let Loose

Hell Let Loose es un shooter bélico, ambientado en la Segunda Guerra Mundial, que nos emplaza en batallas masivas de hasta 100 jugadores en mapas de grandes dimensiones.

Suscríbete a nuestro canal de YouTube

La Segunda Guerra Mundial tiene un curioso atractivo tanto para el desarrollador de videojuegos como para el usuario. Este periodo bélico ha supuesto lo que podríamos considerar como una zona de confort para los shooter nacidos a partir del nuevo milenio. Muchos títulos y franquicias han bebido de la experiencia cinematográfica de Salvar al Soldado Ryan para acercar la guerra a un formato casi documental centrado en los horrores del conflicto.

No obstante, en los últimos años han surgido apuestas sumamente interesantes y de corte independiente que han dejado de lado el espectáculo más bombástico de las grandes IPs y nos han ofrecido experiencias terroríficas, aunque no en el sentido más literal. Unas obras que nos emplazan en esos enfrentamientos que asolaron el viejo continente y el Pacífico con un realismo aterrador muy cercano a la simulación militar y donde el conocido como “one man army” no tiene cabida.

Como jugador asiduo al género shooter, las experiencias de juego realistas como este Hell Let Loose no me son desconocidas, pero solo he podido disfrutar de una cantidad muy limitada de ellas. Sin embargo, esta propuesta me ha traído a la mente las mayores virtudes de los shooters modernos y que han pasado por alto las grandes obras más populares como Call of Duty o Battlefield.

Impresiones de Call of Duty Vanguard

Podremos acortar distancias en Hell Let Loose decidiendo aparecer en las balizas de reaparición, siempre y cuando nuestro oficial las haya colocado

Por extraño que pueda parecer, Black Matter Studios se inspira y siente enorme respeto hacia la franquicia Battlefield. Es por ello por lo que el estudio australiano ha buscado un punto intermedio entre esa propuesta de simulación realista y el shooter más arcade.

Esta inspiración en la saga de Electronic Arts la podemos apreciar en el núcleo mismo de esta experiencia multijugador que nos emplaza en mapas de enorme escala y nos propone combates masivos con hasta 100 jugadores, 50 por cada bando. El objetivo es muy simple: capturar y mantener los puntos clave desplegados por el mapa, separados entre sí a una distancia más que considerable y focalizando la acción en pequeños escenarios donde, además, tendremos que evitar el avance enemigo.

Hell Let Loose cuenta únicamente con dos modalidades de juego: Warfare y Offensive. La primera consiste en capturar todos los puntos de control para ganar, o bien tener ocupados la mayor parte de ellos cuando el contador de tiempo llegue a cero. La segunda me ha resultado tremendamente similar al modo Operaciones incluido en las últimas entregas de Battlefield. Aquí únicamente un equipo, el defensor, contará con el control absoluto de las bases y será tarea de la escuadra atacante el ir arrebatándoselas una a una, obligándoles a diseñar una estrategia de ataque y defensa constante para conseguir la ansiada victoria.

Podemos inclinarnos con los botones R1 y L1 hacia los lados para apostarnos en las esquinas

Si estuviéramos ante otra propuesta multijugador podríamos decir que este escaso número de modalidades de juego es inaceptable y sería, por tanto, su mayor punto negativo. Sin embargo, la escala y el despliegue de ese centenar de jugadores en pantalla, unido a la extensa duración de los combates (que superan con facilidad la hora de duración), hacen que cada partida en Hell Let Loose sea única.

A pesar de que nuevamente nos encontramos ante una cantidad modesta de mapas, únicamente tres en el juego base y uno solo disponible en esta beta para nueva generación, su diseño y despliegue son, a todas luces, excepcionales. El estudio australiano ha puesto mucho énfasis en trasladar los conocidos campos de batalla europeos al videojuego con técnicas que combinan imágenes satelitales con otras de archivo. Todo ello resulta en unos escenarios que, sin duda, son los protagonistas indiscutibles de este Hell Let Loose.

Análisis de The Innsmouth Case

Aunque parezca raro, Hell Let Loose también apuesta por los combates a corta distancia, donde un mal movimiento supone nuestra muerte

En Hell Let Loose el trabajo en equipo es fundamental. En este aspecto, la apuesta de Black Matter pone el punto de mira en obras como Rising Storm 2 Vietnam o Squad, ofreciendo un amplio abanico de clases y herramientas muy útiles para la comunicación, algo vital para el buen funcionamiento de estas escaramuzas. Hablando de las clases, estas están agrupadas en tres grupos: infantería, observador y blindado, todas ellas enfocadas en un estilo de juego diferente. Por ejemplo, si elegimos el grupo de blindado solo podremos aparecer como conductor de tanques o ayudante y seremos los únicos capaces de manejar estos acorazados durante las partidas.

Dentro de cada equipo podremos seleccionar ser el comandante, eje central del equipo y persona que ofrecerá apoyo a sus aliados, u asumir el rol de oficial. Este último rango militar será el líder de cada uno de los escuadrones y, aunque solo él se puede comunicar con el comandante, también puede ofrecer pequeñas ayudas a modo de balizas de reaparición para que el resto del escuadrón pueda acortar las enormes distancias entre puntos y abordar los enfrentamientos desde posiciones más estratégicas.

En Hell Let Loose la coordinación con nuestro equipo es fundamental, pero lo es más con nuestro escuadrón, nuestra pequeña familia en el campo de batalla

Dicho esto, la comunidad es la piedra angular de la experiencia y, por tanto, todo aquel que se lance a Hell Let Loose debe saber que mantenerse en contacto con los aliados no solo es primordial, sino que engrandece aún más este título multijugador. Por ello, su sistema de comunicación, si bien no añade nada nuevo al género, supone una mecánica muy interesante dentro de este shooter de corte realista.

Durante los combates solo podremos comunicarnos con los miembros de nuestra escuadra y únicamente el oficial podrá hacerlo con el resto del equipo o con el comandante. Este sistema de interacción con los compañeros funciona por proximidad y aunque su uso encaja muy bien en esta propuesta, también dispondremos de un chat de texto en caso de que no queramos (o podamos) comunicarnos por voz.

Obviamente, Hell Let Loose es una experiencia bastante compleja y con una curva de dificultad algo pronunciada que, si bien hace las delicias del jugador más curtido, supone una enorme barrera para el usuario más casual. En este sentido, pillar el punto y entender cómo funciona Hell Let Loose nos llevará diversas horas pues a pesar de que su esquema de juego e interfaz es bastante similar a otras obras multijugador, el manejo de las armas y el resto de sus mecánicas es algo complejo.

A la hora de apuntar podremos mantener la respiración tanto con las armas de larga distancia como subfusiles o fusiles

El control del armamento es bastante errático (buscando el realismo), algo que encaja bien con esta propuesta, aunque sin llegar a ofrecer un grado de dificultad desmedido. Podremos mantener la respiración, pero tampoco nos aseguramos un control totalmente estable y lanzar una granada implica repetir siempre el mismo proceso de retirar la anilla, preparar el percutor y lanzar. En cuanto a la salud, contamos en nuestro inventario con pequeños botiquines (aunque la clase de médico nos permitirá recuperar también nuestra salud) para curarnos de las heridas más superficiales, pero si recibimos un tiro mortal, todo se acaba. En este punto no será posible ver una cámara de muerte, usada en ocasiones para buscar venganza o cerciorarse de cómo ha acabado contigo, y morir de una bala perdida es tan común que asusta.

Análisis de Endzone A World Apart

Para concluir estas impresiones de Hell Let Loose quiero reservar un pequeño espacio para hablar de su rendimiento técnico en PS5. Este es, a todas luces, deficiente a pesar de contar con uno de los despliegues visuales más espectaculares que he visto en un shooter, todo ello gracias al uso de Unreal Engine 4. No obstante, problemas de sincronización en la generación de imágenes, la inestabilidad de los servidores o la inconstante tasa de frames por segundo han mermado mi experiencia en la nueva generación.

El uso de Unreal Engine 4 en Hell Let Loose deja estampas espectaculares, pero no es oro todo lo que reluce y sacrificar el rendimiento por un buen aspecto es doblemente negativo

Hell Let Loose se lanzará en algún momento de este 2021 y Black Matter Studio ha adelantado que, debido a los problemas acontecidos en esta primera prueba en consolas, la beta cerrada se extiende hasta el 6 de septiembre y la prueba abierta dará comienzo en breve. Sin duda, se trata de un título a tener en cuenta para todos los amantes de los shooters, en especial del subgénero táctico.

Suscríbete a nuestro canal de Twitch