Impresiones de King of Seas (PC)

King of Seas

3D Clouds nos lleva con King of Seas a conquistar los siete mares en una aventura pirata con tintes de RPG y fantasía.

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King of Seas no es el primero, ni será el último, juego de temática pirata con el que podamos echarnos a la mar a conquistar puertos, atracar barcos, explorar las maravillas del océano y hacernos un nombre. Sí, este título de 3D Clouds de momento no es todo lo bueno que pudiera ser, pero sigue la estela de propuestas como Sea of Thieves o el añejo Sid Meier’s Pirates.

¿Quién gobierna el Reino de los Siete Mares?

En King of Seas nos trasladamos al Reino de los Siete Mares, un entorno ficticio donde la Armada Naval se ha hecho dueña de los mares relegando a los piratas, y a todos aquellos que practican magia o vudú, a una situación de persecución constante.

Durante 800 años, este reino ha gobernado los mares, pero tras el asesinato del último rey, se nos culpa a nosotros, como descendientes del fallecido monarca, de este patricidio. Abandonados y dados por muertos, somos acogidos por los últimos piratas que quedan, en un intento por escalar posiciones y reclamar el trono que se nos ha arrebatado.

El gobierno de los Siete Mares es implacable desde su capital

La propuesta de los italianos de 3D Clouds no es la más imaginativa, narrativamente hablando, de los videojuegos, pero agradezco que hayan dotado a su obra de una historia que nos dé un por qué sobre nuestro papel en esta aventura.

De hecho, me gusta que hayan apostado por un acercamiento más próximo a la fantasía: en King of Seas tenemos magia, bestias marinas, una civilización con un corte Steampunk muy acertado y un estilo sosegado que me recuerda mucho al Sea of Thieves de Rare, aunque peque de su misma falta de ideas.

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La inmensidad del mar

En este King of Seas empezaremos desde cero, pasando drásticamente de comandar un gran buque de la Armada del rey a manejar un pequeño barco pirata que se mantiene en pie por los pelos. Podremos elegir entre dos personajes, Marylou y Luky, los hijos del ya fallecido monarca. A pesar de lo importante que pueda sonar esta primera decisión, escoger entre uno u otro no tiene mayor relevancia y no modificará el devenir de nuestra aventura. Simplemente se limita a decidir quién te atrae más a la hora de controlar.

Podremos elegir entre los hermanos Marylou y Luky, decisión únicamente estética

Desde lo más bajo del escalafón iremos subiendo, realizando misiones para obtener recursos y con ello mejoras para nuestro barco, y poco a poco acercándonos al esperado combate contra nuestros enemigos. Una mera propuesta de recadero, cruzando el mar de un lado para otro que sin duda acaba cansando pasado un tiempo.

Rompo aquí una lanza a favor del título de 3D Clouds pues, en comparación con aquel de Rare, el constante trasiego de barcos dota de mayor vida a unos mares que, de otro modo, estarían muy vacíos.

Esto se debe a que King of Seas no apuesta por ningún tipo de multijugador y esto hace que la vida de estos mares no se limite a la cantidad de jugadores que estén jugando al título al mismo momento que nosotros. Aquí sólo encontraremos barcos y puntos de interés dirigidos por la IA del juego, una que es bastante implacable con nosotros al comienzo de nuestra aventura, todo sea dicho.

Cada vez que lleguemos a un puerto, accederemos a un menú donde podremos visitar cada uno de los lugares de interés de la ciudad: la taberna, el banco, el astillero y el mercado. Desde la taberna, por ejemplo, podremos acceder a las misiones secundarias o a nuevos tripulantes, y el astillero nos ofrecerá mejoras para nuestro navío. De nuevo, nada que no hayamos visto antes en este aspecto.

Los menús son demasiado simples, pero intuitivos

Algo interesante es que, dependiendo del puerto en el que nos encontremos, el mercader podrá ofrecernos más o menos oro por diferentes ítems. Por ejemplo, puede que uno de ellos tenga más acceso a madera que a golosinas. Esto se traduce en que, si queremos comerciar con él vendiendo dulces, obtendremos una mayor cantidad de oro.

No es algo decisivo para la economía de nuestro barco, de hecho, el oro se puede conseguir hasta en cajas abandonadas en el mar, pero ofrece al jugador de King of Seas la necesidad de ir explorando en busca de mejores ofertas y nuevos puertos.

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Por otro lado, este King of Seas no se limita a lo que hagamos en estos puertos, es decir, en aquellas mejoras que obtengamos en esos lugares para el barco, sino que tendremos también acceso a un árbol de habilidades en nuestro inventario. Estas habilidades, llamadas aquí talentos, se irán desbloqueando con los puntos de mejora que obtenemos al subir de nivel. Nada nuevo en el horizonte, pues encontramos talentos para aumentar la salud, el daño que hacemos, la velocidad, etc.

Simple y efectivo

Aparte del control en King of Seas debemos fijarnos en la dirección del viento

Lo cierto es que, a pesar de pecar de poca originalidad, el título presenta un estilo muy sosegado y simple a la hora de salir a navegar. Sin embargo, no me ha terminado de convencer su uso exclusivo del teclado. Como asiduo a juegos de estrategia, esperaba que, al menos, se me dejase usar el ratón para moverme por los menús, algo que es imposible.

No es algo catastrófico y al rato uno se acaba acostumbrando, pero es una decisión un tanto curiosa. De hecho, en el menú se nos indica que la mejor forma de jugar es mediante un mando, método en el que, por si os lo preguntáis, tampoco nos ofrece la posibilidad de manejar nuestro barco con ambos joysticks.

Dicho esto, King of Seas se controla de modo muy sencillo. Disponemos del típico cuarteto de teclas de movimiento de cualquier juego en esta plataforma: WASD. Con W y S aumentamos o disminuimos la velocidad de nuestro navío, y con A y D la dirección de este. Por otro lado, las flechas de dirección quedan relegadas al control dentro de los menús y las laterales serán la dirección del disparo de nuestros cañones.

No hay más en este King of Seas, la verdad. Un control simple y sencillo que facilita el control del barco. Aquí únicamente deberemos centrarnos en si estamos en paralelo al navío enemigo o con la misma velocidad, dejando para otros títulos detalles como las olas, el viento, la cadencia, etc.

Visualmente es un sí, pero no

Los personajes cuentan con un estilo visual muy interesante, desaprovechado en los demás aspectos

Otro de esos aspectos que te deja un sabor agridulce en King of Seas es su apartado visual. Me he encontrado con un grato diseño de personajes, que recuerda a aquellos libros clásicos de aventuras infantiles.

Esto dota a estos individuos de mayor personalidad y son fácilmente reconocibles. Habría apostado todo a que esta propuesta optara por este estilo visual de novela infantil clásica dibujada a mano, pero, lamentablemente, lo que rodea a los personajes, el mundo del juego, es un apartado competente y ya.

Hablando del sonido, King of Seas no cuenta con actores de voz de ningún tipo. Los diálogos se presentan mediante imágenes estáticas de los personajes por las que iremos avanzando cuando presionemos la tecla espacio. A esto acompaña una banda sonora que sin ser lo mejor que vayamos a encontrar en un videojuego, tiene ciertos toques del Hans Zimmer de Piratas del Caribe.

Son composiciones que apuestan por la epicidad y la grandilocuencia. Eso sí, esto se limita a ciertos momentos del juego, ya que el resto del tiempo King of Seas apuesta por una música más simple y monótona, pero competente, que nos recuerda irremediablemente a cientos de propuestas de temática pirata.

King of Seas se lanzará en Steam el próximo 25 de mayo, tras sufrir un retraso respecto a su fecha inicial de lanzamiento que iba a ser el pasado febrero. Un título competente que suple la actual falta de este tipo de propuestas en el mercado y que, esperemos, siga ofreciendo contenido para que navegar estos mares sea incluso más entretenido.

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