Impresiones de Not For Broadcast

Not For Broadcast es sin duda un simulador de lo más atípico. En esta demo de aproximadamente 25 minutos se pueden vivir situaciones realmente cómicas pero que nos llevarán a momentos de gran estrés (siempre y cuando quieras hacer el trabajo correctamente). La presión de hacer el trabajo bien, se recompensará con la buena recepción de tus actos por parte de la audiencia lo que hará subir el ratio a grandes números.

Inicialmente nos encontraremos con un menú sencillo para el inicio del juego que nos deja ver al personaje más peculiar de este prólogo.

Tendrás que tener en cuenta múltiples factores dentro de tu mesa de regiduría, pero teniendo en cuenta que tu labor dentro del edificio es otra bien distinta. Para nada eres un experto en informativos, ni en regiduría, pero te toca ponerte manos a la obra y conseguir saber cómo se maneja todo lo que forma parte de la habitación en la que te encuentras y que por causas de fuerza mayor tienes que controlar durante el tiempo de emisión.

Por suerte tienes al regidor real al teléfono y te va explicando “paso a paso” lo que tienes que hacer… eso sí, con un ritmo frenético ya que los directos se viven de esta manera. Cualquier error que cometas es imposible de remediar por lo que has de seguir las instrucciones que te ofrecen paso a paso y en tiempo instantáneo.

El manejo es sencillo, te presentas en primera persona delante de la mesa de control con varias zonas bien diferenciadas. En la parte izquierda los switchs de corriente eléctrica para que el sistema funcione. En la parte frontal tienes el panel principal sobre el desarrollo del juego que se divide en dos niveles horizontales y varios verticales. En la parte superior tenemos la visualización de las 4 cámaras que tendremos que seguir para decidir qué imagen viene mejor en cada momento, a su lado la pantalla de previsualización y por último la imagen de emisión en directo.

Este será nuestro panel de control principal donde desarrollaremos gran parte de la actividad de este prólogo y con el que tendremos que jugar para mantener a tope el índice de audiencia.

En la parte inferior tenemos nuestro cuadro de mandos donde pincharemos la cámara en cada momento, controlaremos el botón de censura para que no se emitan palabras malsonantes, a su lado el control del volumen de los monitores de sala para la previsualización y la imagen final. A su lado un cuadro donde se reciben una serie de interferencias que te obligan a mover una bolita por un camino para evitar que dichas interferencias afecten a la emisión en directo y finalmente los botones A, B y C en el extremo derecho para la inserción de publicidad.

Debajo de esta mesa, se encuentran las cintas de vídeo que utilizaremos para los anuncios que posteriormente se pincharán en las secciones A, B y C de publicidad

La elección de la publicidad la haremos de entre las cintas de la izquierda a insertar en las pletinas de la derecha.

Y a la derecha por último tendremos una mesa en la que hay un teléfono donde recibiremos la llamada del demonio que cambiará nuestro día por completo.

Gráficamente hay poco que decir al respecto, estamos ante un simulador de un noticiero, con lo que realmente lo que hace falta es que cumplan su cometido. Quizá en este aspecto cabe más destacar lo bien dimensionado que está todo en la pantalla y lo bien captada que está la presión que se vive en este tipo de trabajos para que todo salga a la perfección.

Sin duda el juego es realmente interesante y hace que te metas completamente en el papel del personaje para sacar adelante la emisión, involucrándote con la causa. Por momentos llega a ser estresante, todo ello ayudado por el sonido de todo lo que tiene que ver con un programa en directo, estar atento a todo a la vez es complicado. El apartado sonoro ayuda a que este “caos” lo sea aún más pero sin duda alguna queda perfecto.

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