Impresiones de Poker Quest (PC). Una mezcla de estilos muy bien llevada

Poker Quest

Poker Quest es una propuesta independiente que mezcla los frenéticos combates de cartas con la elaboración de mazos y el estilo pausado del póquer.

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Hoy en día es muy fácil encontrarse con multitud de títulos que mezclan diversos géneros en un intento por salirse de lo habitual y así resultar más atractivos para el jugador. Por ello, es muy difícil catalogar este Poker Quest, una propuesta que mezcla los frenéticos juegos de combate de cartas como el conocido Gwent, el póquer bajo un estilo rogue-like tan frustrante como divertido.

En este caso Playsaurus traslada la experiencia acumulada gracias a dos adictivas propuestas, la duología de Clicker Heroes, que se basaban en unas mecánicas tan simples como hacer clic encima de los enemigos para reducir su salud. En este caso, nos encontramos ante una propuesta procedural y endiabladamente difícil que acaba de entrar en Early Access en Steam, quedándole algo de trabajo por delante, pero con un futuro, como poco, intrigante.

Una mezcolanza curiosa a la par que divertida

Poker Quest mezcla el pausado y analítico póquer con el frenetismo y la estrategia de los títulos de creación de mazos y combates de cartas. Una fusión que, sin duda, no será del completo agrado de ninguno de los jugadores asiduos a cada uno de estos juegos, pero que busca desmarcarse en un género muy competitivo y con grandes rivales. Una propuesta que, en su núcleo, es mucho más similar a obras como Gwent o Hearthstone que al póquer.

A pesar de lo que pueda parecer, los combates son dinámicos y ofrecen diferentes formas de ser superados

Las batallas de Poker Quest se desarrollan por turnos, como en los proyectos anteriormente mencionados. Cada ronda recibiremos dos cartas aleatorias de póquer (dependiendo del héroe y las habilidades pasivas que adquiramos podrán ser más) con las que comenzar a jugar y activar las cartas de habilidades de cada personaje atendiendo a los requisitos de cada una. En pocas palabras, para completar un ataque o una defensa puede que necesitemos una pareja, obteniendo un bonus de efectividad si son del mismo palo, un trío de cartas, una escalera, etcétera.

Análisis de Jupiter Hell

Todos estos héroes, que suman un total de 17, aunque de primeras solo podemos usar uno, cuentan con unas estadísticas (salud, magia, energía…) y un mazo predeterminado que podremos ir mejorando o ampliando en las tiendas o a través de los distintos eventos aleatorios que van sucediéndose. De base podría parecer que usar según qué personaje no afectará a nuestra partida más allá de los parámetros básicos antes mencionados, pero una vez vayamos desbloqueando más héroes veremos que elegir uno u otro no solo marcará lo lejos que lleguemos en cada partida, sino que el estilo de juego cambia completamente.

Conforme obtengamos puntos de experiencia podremos desbloquear mejoras para nuestros héroes al comienzo de la partida

Por ejemplo, el caballero es un personaje con una buena resistencia y una barra de vida elevada. Sus dos cartas de habilidades se limitan únicamente a la defensa y al ataque, por lo que es un personaje bastante sencillo de usar y equilibrado. No obstante, palidece ante enemigos con una salud mayor y con ataques de desgaste como veneno o maldiciones.

Por su parte, la maga es una heroína cuyo estilo de juego es mucho más complejo. Cuenta únicamente con una carta de ataque, que causa 40 de daño cada vez que la usemos. Sin embargo, activarla nos llevará varios turnos y el resto de las cartas se usan para “distraer” al oponente y cambiar sus manos de póquer durante cada turno para evitar que use sus cartas de habilidades. Todo un acierto pues no solo cada partida de Poker Quest será única, sino que usar a según qué personaje nos ofrece una variedad y una rejugabilidad muy pocas veces vista.

Mortalmente procedural

Al elegir a nuestro héroe se desplegará ante nosotros el mapa de la aventura con un estilo muy semejante a Slay the Spire, contando con una concepción de similar a un juego de mesa con diferentes casillas y rutas tan traicioneras como ramificadas. En cada una de estas casillas encontraremos a los enemigos que deberemos batir y diferentes eventos aleatorios, así como tiendas y lugares de descanso que supondrán un alivio ya que la salud no se regenera automáticamente y no contamos con puntos de guardado (aunque sí podemos salvar nuestro progreso una vez por partida y al salir del título).

En Poker Quest tenemos diversos minijuegos de póquer y blackjack (completamente aleatorios) con los que conseguir mejoras

Avanzar por el mapa requiere de raciones de comida las cuales, como todo en este título, tiene un doble uso. Por un lado, marcan lo lejos que llegaremos en nuestra aventura, pero también nos recuperarán cierta salud si decidimos comerlas. Sin embargo, debemos llevar un cuidado equilibrio pues para rellenar nuestra bolsa de comida tendremos que derrotar enemigos o intercambiarlas por fichas de póquer, la moneda de Poker Quest.

Estas fichas nos sirven para adquirir diferentes mejoras de equipo, nuevas cartas de habilidades activas o pasivas, tremendamente útiles ya que algunas amplían la cantidad de cartas a las que poder acceder en el combate. Otra de estas habilidades pasivas desvela los enemigos, puntos estratégicos y eventos futuros del mapa, algo indispensable para elegir con cabeza la ruta a seguir.

Sin embargo, como un buen rogue-like que es Poker Quest, todo lo que adquiramos en nuestras partidas, cada una de una duración cercana a la media hora por cada uno de los mundos, lo perderemos una vez muramos. Por ello, la aleatoriedad de este título casa tan bien con el resto de las mecánicas convirtiendo cada partida en una experiencia única e irrepetible.

Algunos enemigos de Poker Quest nos podrán robar las raciones de comida por lo que suponen un alto riesgo

Todos los adversarios de Poker Quest son tan atractivos visualmente como letales. Sin embargo, y a pesar de la aleatoriedad inherente a las mecánicas de este título, sus habilidades son inmutables. Esto quiere decir que no podremos encontrarnos con un goblin con el abanico de habilidades de un caballero rúnico: únicamente su salud aumenta conforme avancemos, por lo que estudiar a estos oponentes será crucial para sobrevivir turno tras turno.

Desplegados por el mapa encontraremos enemigos de nivel élite, algo así como mini jefes finales que, aparte de suponer un engorro pues pueden encontrarse en los primeros tramos de la aventura cuando aún no tenemos habilidades potentes, ofrecen grandes recompensas en forma de fichas y raciones. Sin embargo, para superar cada uno de estos mundos, con diferentes temáticas, biomas y enemigos, tendremos que hacer frente a un jefe final único y difícil.

Todo esto es el “modo campaña” de Poker Quest. Además, tenemos un editor de niveles en el cual podremos modificar la cantidad de enemigos, la extensión de los mundos, ciertos parámetros de los héroes y el daño de las habilidades. Finalmente contamos con una modalidad denominada Daily Run donde obtendremos ingentes cantidades de puntos de experiencia.

Los mapas de juego de Poker Quest presentan enemigos muy variados

Sin embargo, estas partidas son tremendamente difíciles pues ofrecen muy pocos puntos de descanso, tiendas y ayudas, y aumenta la vida de los enemigos desde el comienzo. Por ello, estas Daily Run, aparte de suponer algo así como un modo desafío, son de obligado cumplimiento pues la experiencia que obtendremos completándolas será mayor.

Diseño minimalista y muy acertado para el tipo de propuesta

Entrando a valorar el apartado visual de Poker Quest, hay que asumir que se trata de una obra muy directa y simple, pero que tiene claro que no hay que apabullar al jugador. A pesar de su diseño algo sobrecargado, todo está colocado estratégicamente en la interfaz para ser muy accesible sin tener que usar el teclado.

Aunque pueda parecer que su primer mundo denota cierta falta de creatividad y que los decorados en los combates se repiten, el estudio ha tenido claro que son elementos de segunda en esta apuesta. Sí, el apartado artístico de, por ejemplo, Gwent es muy espectacular, pero en esta obra Playsaurus ha ido sobre seguro con su estética minimalista dibujada a mano.

Poker Quest es bastante simple visualmente, pero sus personajes, dibujados a mano, lucen excepcionalmente bien

El diseño de los personajes, tanto de héroes como enemigos, están muy bien elaborados y se nota la influencia de Clicker Heroes. De hecho, varios de aquellos oponentes se encuentran en este Poker Quest. Sin embargo, no será difícil encontrar imágenes de enemigos que son únicamente dibujos conceptuales, en especial cuanto más avancemos en nuestras partidas ya que aún se encuentra en desarrollo.

Para acabar, el apartado sonoro aprueba por muy poco. En otros títulos de combate de cartas con mayores presupuestos los temas licenciados son épicos y acompañan a la perfección los combates. Aquí la música repite constantemente los mismos temas y, aunque no molestan, no destacan, pese a que no es un punto que necesite mejorarse demasiado.

Poker Quest es de esas obras que se lanzan en acceso anticipado con una buena concepción de base y cuyo trabajo posterior se debe centrar en ampliar contenido y pulir ciertos aspectos negativos. Nos encontramos ante una propuesta que apuesta por una mezcla de géneros, pero que no titubea a la hora de aunarlos en una apuesta difícil a la par que adictiva y excitante.

En lo personal, las propuestas rogue-like, y su vertiente más ligera (rogue-lite), no acaban de convencerme; sin embargo, ha sido muy difícil despegarme de la pantalla jugando a este Poker Quest pues la constante aleatoriedad mezclada con el gran número de héroes hacía que cada partida fuera única.

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