Impresiones de Vampire: The Masquerade – Bloodhunt (PS5). Una nueva y sangrienta propuesta para el battle royale

Vampire the masquerade bloodhunt

Vampire: The Masquerade – Bloodhunt nos sumerge en una noche oscura y repleta de terror por las calles de una Praga infestada de miembros de la Camarilla

Tras un primer retraso, cambiando la fecha de lanzamiento de la versión final de 2021 al pasado 27 de abril, Vampire: The Masquerade – Bloodhunt llega por fin al completo para PC y PlayStation 5. Si sois de los que os gustan las buenas dosis de acción, seguid leyendo para conocer qué nos ha parecido este nuevo battle royale, cuáles son sus puntos fuertes y qué aporta al género.

Si hablamos de los battle royale, son muchos los títulos que han intentado hacerse un hueco en el género, pero son pocos los nombres que logran aparecer casi de forma instantánea en nuestras mentes. Con un género tan dominado por unos pocos, es de agradecer que de vez en cuando aparezcan estudios con nuevas propuestas, con ganas de innovar y ofrecer novedades dentro de esta escena. Uno de estos estudios es sin duda Sharkmob, los responsables de este Vampire: The Masquerade – Bloodhunt, el título ambientado en el universo de La Mascarada que busca añadir su granito al género del todos contra todos.

Al igual que su propuesta, vayamos rápidamente a lo que nos interesa. El contexto que da lugar a un conflicto bélico como el que vivimos en este free to play es sencillo: la Camarilla, una organización compuesta por diversos clanes de vampiros y que solo busca mantener la existencia de su raza en secreto, ha sido traicionada durante una reunión en la ciudad de Praga por los Anarquistas, lo que ha dado lugar a una guerra a tres bandas entre la Camarilla, los Anarquistas y la Entidad, una sociedad formada por humanos que busca destapar la verdad sobre los vampiros.

Praga sufrirá una noche teñida de rojo

En Bloodhunt podremos escoger entre los diferentes clanes que forman la Camarilla, de forma que tanto nosotros como nuestros compañeros de equipo, nos enfrentaremos a las demás personas que se encuentren en la partida, que serán los que jugarán el papel de anarquistas. Aquí comienza una oscura noche por las calles de Praga, donde correrá la sangre de quienes traicionaron a nuestra secta con el único objetivo de devolver el orden anterior y respetar La Mascarada, como siempre se ha hecho.

Bloodhunt cuenta con una buena variedad de personajes para empezar a jugar

Como veis, el pretexto de la contienda de Bloodhunt no es muy complicado y únicamente sirve para darle algo más de sentido a la verdadera intención de este juego: ofrecer una acción dinámica pero estratégica dentro del género de los battle royale. Por su puesto, Bloodhunt cuenta, además, con su propia personalidad y es que como vampiros que somos, tendremos a nuestra disposición un buen surtido de habilidades, dependiendo de nuestro personaje.

Con respecto a la acción, en Bloodhunt vamos a encontrar elementos muy familiares a lo ya visto dentro del género. Centrado en la acción, como shooter en tercera persona que es, Bloodhunt mezcla elementos fantásticos, como las habilidades sobrenaturales de los vampiros, con otros componentes más típicos, como el uso de diferentes tipos de armas y equipamiento en general. Todo ello con el objetivo de lograr salir airoso de la batalla y convertirnos en el único jugador en pie.

Antes de comenzar cualquier partida de Bloodhunt podremos escoger uno de entre siete personajes que se encuentran disponibles en el momento de escribir estas impresiones. De este elenco de personajes, tendremos a nuestra disposición cuatro clanes, los Brujah, los Nosferatu, los Toreador y los Ventrue. Cada uno de estos clanes tiene su papel dentro del juego, como puede ser el de asesino de las sombras, en el caso de los Nosferatu, o el de tanque, los Brujah.

La acción enfocada al shooter en tercera persona de Bloodhunt es frenética y dinámica

Dentro de esta división, cada clan de Bloodhunt cuenta con dos tipos de personajes, denominados arquetipos. Estos arquetipos cuentan, a su vez, con hasta tres habilidades, dos activas y una pasiva. De estas tres habilidades, una será común al clan, mientras que las otras dos son completamente diferentes al resto de habilidades de los demás arquetipos.

Por ejemplo, el clan Brujah tiene dos arquetipos, los Brutos y los Vándalos. Ambos pueden saltar grandes distancias en cortos períodos de tiempo, sin embargo, los Brutos son capaces de generar una onda capaz de hacer rebotar las balas, mientras que los Vándalos se lanzan contra sus enemigos para infligir daño y lanzarlos por los aires.

Dado que el mundo en el que se ambienta este título es el de Vampire: The Masquerade, se daba por supuesto que el factor de fantasía iba a estar reflejado en gran parte en sus personajes. Así, tendremos a nuestra disposición una buena cantidad de arquetipos para probar y escoger aquel que más nos guste y se amolde a nuestra forma de jugar, aunque puede quedarse algo corta si miramos a un futuro próximo. Esto se debe no solo a la cantidad de personajes, sino a que ciertas habilidades pierden en comparación con otras, lo que reduce el uso de arquetipos a unos pocos, los que más probabilidades tienen de ganar.

Bloodhunt hace gala de un aspecto fantástico

Una propuesta con personalidad que mantiene la esencia del género

Asimismo, a lo largo y ancho del mapa podremos encontrarnos con humanos que no han podido huir de la ciudad antes de que estallara el conflicto bélico. Estos humanos, en función de su estado de ánimo, nos otorgarán ciertas ventajas, como una reducción del enfriamiento de nuestras habilidades o un mayor daño cuerpo a cuerpo, por lo que son una baza interesante de cara a aguantar el mayor tiempo posible con vida.

Videoanálisis de Trek to Yomi

Para poder maximizar nuestro personaje durante una partida no bastará con succionar la sangre de muchos humanos, ya que tendremos un límite que solo se podrá superar si eliminamos a nuestros enemigos. Esto nos obliga a meternos de lleno en la refriega y, en caso de demostrar ser mejores, ganar más opciones para la victoria. Sin duda, se trata de una gratificante forma de evitar estilos de juego enfocados a esperar a los últimos compases de la partida, ya que las ventajas son bastante sustanciosas de cara a los enfrentamientos.

Los humanos serán nuestro mejor alimento (vanpiro esiten)

Por las intrincadas calles de Praga también encontraremos una buena variedad de armas de fuego y cuerpo a cuerpo, objetos de apoyo, como bolsas de sangre, para recuperarnos rápidamente la salud, o chalecos antibalas, para resistir un poco más el daño que encajemos de nuestros enemigos. Tanto las armas como estos ítems estarán disponibles en diferentes puntos del mapa en una distribución que cambia con cada partida, lo que añade cierto componente aleatorio, para bien o para mal. No obstante, hay una buena cantidad de puntos de recolección, por lo que tampoco es un gran problema.

A esto se le añaden las regiones dominadas por la Entidad, que no dudará en acabar con nosotros a la primera señal de aviso, pero, como todo en esta vida, a mayor riesgo, mayor recompensa, y es que si acabamos con ellos encontraremos equipamiento de alto nivel.

Lo que no será un problema, al menos si hacemos buen uso de ella, es la propia Praga. Edificios altos, azoteas repletas de obstáculos, callejuelas, parques llenos de árboles… Otra de las novedades que aporta Bloodhunt es el de un diseño de mapa intrincado, en el que el dominio del escenario será clave para lograr salir airoso de los enfrentamientos.

La historia que rodea al conflicto sirve únicamente como contexto

Sobre todo, será importante aprender a moverse en vertical, ya que gracias a nuestros poderes sobrenaturales podremos escalar los edificios a placer, algo que, por otro lado, hará ruido y, por tanto, podría delatar nuestra posición. Aprovechar las coberturas, rampas, vehículos y atajos es un arte y de eso os daréis cuenta en la primera partida que juguéis.

Por otro lado, la capital checa ha sido diseñada con mimo y hace gala de un aspecto fantástico, con un apartado gráfico muy satisfactorio, que gana cierta sinergia, por un lado, por la gran iluminación del juego, y, por otro, en los puntos de interés más llamativos del mapa, como puedan ser la catedral en llamas o la discoteca. Sin duda, el diseño de Praga es un aliciente a tener en cuenta.

Pero tened en cuenta que el tiempo para deleitaros ante las vistas de esta ciudad será limitado. La Entidad, con el objetivo de acabar con los vástagos restantes ha esparcido un gas nocivo, el cual se irá extendiendo desde el exterior del mapa hacia el centro. Para que nos entendamos, este gas será el que limite poco a poco el área de acción una vez empiece la partida, un concepto elemental en los battle royale, y que aquí adquiere un matiz muy interesante.

Entre las novedades que añade Bloodhunt, escalar edificios es una de las mejores

A diferencia del típico círculo al que estamos acostumbrados, en esta entrega el gas se distribuirá de manera casi aleatoria. Lejos queda esa circunferencia bien definida, por lo que tendremos que estar atentos al avance de la nube roja y tratar de evitar quedar atrapados en una especie de pinza, algo que me ha ocurrido alguna que otra vez.

No es un juego fácil, ni mucho menos

Con respecto a la acción, Bloodhunt cuenta con dos vertientes diferenciadas. Una, la del sigilo, ya que será crucial saber cuándo y cómo atacar a nuestros enemigos. La otra, la acción pura y dura, donde tendremos que desplegar todo nuestro arsenal de armas y habilidades, así como nuestro ingenio, para lograr superar cada enfrentamiento. La primera de estas vertientes es bastante similar a lo visto en otras propuestas dentro del género, así que lo interesante recae en sus combates.

Análisis de Eiyuden Chronicle: Rising (PS4). La importancia del reconocimiento de nuestro clan

No obstante, tengo que reconocer que el gunplay es complicado. Tardé varias horas en aprender a moverme en los enfrentamientos más directos y es que poner en práctica todo lo que he contado anteriormente no es nada fácil. Conocer las habilidades de tu enemigo, sus armas, aprovechar tus habilidades y tu arsenal, ser consciente de tu entorno, de dónde está tu equipo, de dónde puede estar el suyo… Las primeras horas pueden ser una etapa dura, pero poco a poco se le va cogiendo el gusto. Además, aunque alcancemos ese estado de mínimo control del juego, os aseguro que dominarlo completamente es una tarea que os llevará una buena cantidad de tiempo.

Aunque la novedad que más me ha gustado es su área de acción no uniforme

Acerca de los modos juego, en el momento de escribir estas impresiones tan solo existen tres. El primero de estos modos es el tutorial, donde aprenderemos las nociones más básicas del juego; el segundo, denominado Caza de Sangre, nos permite jugar en solitario contra otros 44 jugadores, haciendo un total de 45, con la posibilidad de revivir una vez cuando seamos derrotados; el tercero, Battle Royale, que viene a ser el modo clásico en grupo por definición del género, donde haremos equipo con dos jugadores más para lograr sobrevivir a la larga noche que acecha en Praga.

En general, los modos de juego de Bloodhunt cumplen su función, pero, al igual que los arquetipos, a las pocas horas sientes que ya lo has hecho todo. Pero lo más llamativo es la ausencia de un modo clasificatorio, uno donde comparar nuestras estadísticas con los demás jugadores y escalar posiciones en función de nuestro buen desempeño.

Este modo llegará en algún momento tras su lanzamiento, pero todavía no hay rastro de él. Esto hace que el único aliciente para seguir jugando sea la pura emoción de la batalla. Ni siquiera las misiones secundarias, unas peticiones de recadero que tan solo sirven para visitar algún que otro lugar interesante, suplen una falta de contenido que puede ser la peor pesadilla de este Vampire: The Masquerade – Bloodhunt.

La personalización en Bloodhunt deja mucho que desear de momento

Su futuro, sin embargo, es incierto

Como podéis apreciar, Vampire: The Masquerade – Bloodhunt también cuenta con aspectos no tan positivos. Uno de los reclamos que más hemos podido ver a lo largo de su campaña de marketing era la personalización de nuestros personajes, algo que prometía grandes opciones para poder escoger atuendos, tatuajes, estilos y demás. Pero nada más lejos de la realidad, pues tan solo tendremos acceso a una personalización decente si pasamos por caja y adquirimos el pase de batalla. En caso contrario, la mayoría de las recompensas que obtengamos por subir de nivel serán iconos de jugador.

Creo firmemente que Vampire: The Masquerade – Bloodhunt es una buena opción para disfrutar del género del battle royale. Cuenta con una jugabilidad frenética y divertida, con novedades muy interesantes, como la expansión no uniforme de la zona de acción y la absorción de ventajas al chupar la sangre de los humanos. Su dificultad, aunque moderada para lograr un control mínimo sobre lo que propone, aumenta a medida que buscamos dominar por completo el juego. Praga hace gala de un aspecto impresionante y el diseño del mapa de cara al sigilo y a la acción está muy bien logrado.

El mayor problema de Bloodhunt es su falta de contenido

No obstante, el principal problema que tiene Bloodhunt es su futuro, ya que hoy en día adolece de una falta de contenido que esperemos se solucione cuanto antes. Sus responsables ya anunciaron que se encuentran trabajando en contenido postlanzamiento, pero no dieron ninguna fecha, lo que da a entender que tardaremos en ver novedades al respecto. Ojalá podamos saber más pronto que tarde los ases bajo la manga que puedan tener en el estudio, porque una buena hoja de ruta puede ser el impulso necesario para que se acabe consolidando este Bloodhunt dentro del género, pero eso es algo que solo el tiempo dirá.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí